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miércoles, 13 de enero de 2010

Los fantasmas de la palabra

El traductor y la traducción



Traducir es sentir pasión por la palabra, por la lectura y por la escritura y desarrollar una capacidad infinita de búsqueda no sólo de palabras, sino de sentidos y significados en dos idiomas, hasta encontrar la auténtica voz del autor en la propia lengua. En ese momento, el traductor, como artífice de la palabra que es, y como si de la interpretación de una sinfonía se tratara, hará sonar la obra que traduce como un eco de la original, para que todos la puedan oír tal y como la concibió su autor. Al llegar a este punto se podrá hablar de recreación de la obra literaria, lo que supone haber tendido un puente entre el creador y el lector, un puente entre culturas.
Un traductor no es un intercambiador de palabras, para lo que le bastaría poseer un diccionario. Un traductor literario es un gran lector que posee un auténtico bagaje cultural que le permite interpretar. George Steiner habla del mecanismo de la interpretación, porque “¿Cómo se han servido del lenguaje las diferentes culturas y épocas históricas, cómo convencionalizan o cómo actualizan las múltiples relaciones posibles entre la palabra y el objeto, entre la significación convencional y la ejecución concreta?”, por tanto “interpretación entendida como lo que da vida al lenguaje más allá del lugar y el momento de su enunciación o transcripción inmediatas”. Traducción como asimilación de una obra en lengua original para, una vez interpretada, recrearla en la lengua propia.
Alberto Manguel dice que “El lector ideal es un traductor. Es capaz de disecar el texto, quitar la piel, cortar el hueso hasta la médula, seguir cada arteria y cada vena y luego dar vida a un nuevo ser sensible”.
Traducir supone por tanto, descubrir el auténtico valor de las palabras, su profundo significado y la función insustituible que tienen para comunicarse con los otros.


Traducir literatura infantil


Hay quienes creen que traducir literatura infantil es tarea para principiantes, y nada más lejos de la realidad.
Según los datos del Ministerio de Cultura, en el año 2005 se publicaron 9.677 libros infantiles y juveniles, de los que el 39’4% fueron traducciones. Estas cifras hacen pensar que estamos ante un fenómeno que merece la pena tener en cuenta y valorar.
En contra de lo que algunos pudieran pensar, no existe traductor específico de literatura infantil, sino traductor literario profesional.
El mundo literario infantil y juvenil, como la vida de un niño o un adolescente, tiene sus propias dimensiones, por tanto sus propias claves de interpretación. El traductor de Literatura Infantil recupera para sí temas, espacios, tiempos y palabras que había creído olvidar y se las entrega al niño en una recreación propia, para que pueda disfrutar.
Entrar en el mundo de los niños siempre resulta fascinante; se trata de abrir una puerta y entrar de puntillas en el lugar que ellos habitan, en su psicología y en su lenguaje, atravesando esa habitación hasta llegar a la ventana desde la que todos podemos asomarnos al mundo, la traducción. Así, entendemos la traducción como acto de comunicación.
El manejo de los diferentes registros de la propia lengua y de la lengua extranjera permitirá encontrar el tono exacto en el que brindar al joven y poco experimentado lector, un mundo que viene de otro lado.

Si traducir Literatura Infantil fuera fácil, todos los libros infantiles tendrían una traducción impecable y desgraciadamente no es así.
Los niños son como esponjas y absorben el lenguaje, lo que conlleva una especial responsabilidad por parte del editor, que debería cuidar este tipo de traducciones como si de la mejor obra de la literatura universal se tratara.
En su lectura los niños asimilarán la palabra tal y como se les ofrezca. En la infancia el texto queda grabado en la mente junto con las ilustraciones, tal y como se ha dado. Solamente el lector, en la etapa de la pre-adolescencia en la que empieza a desarrollar un espíritu crítico, podrá defenderse de un mal texto, porque ya se ha consolidado en gran parte el uso del lenguaje, lo que le permite distinguir el lenguaje fluido del artificial.
Esto no es sólo una teoría, sino la constatación de un hecho.
Hace años, un alumno de 13 años dijo de un libro que estaba leyendo: “Profesora, ¡qué mal suena!”. Aquel comentario me dejó perpleja, ya que aquel estudiante, que no era precisamente el empollón de la clase, había dado con una de las claves de la traducción. Con una reflexión así se constata una vez más que un niño es un lector en todo el amplio y profundo sentido de la palabra y que hay que tratarlo y respetarlo como tal.

La atracción por lo desconocido


La Literatura Infantil tiene tres características importantes que son sencillez, concisión y claridad. Sin embargo, no hay que confundir sencillez con simplismo, concisión con pobreza y claridad con evidencia, ni en cuanto a temas y argumentos ni en cuanto al lenguaje se refiere. De ahí que cuando se traduce un texto rico en vocabulario, haya que mantener el nivel de dificultad del autor original. Éste no puede ni debe rebajarse nunca buscando la palabra que les resulte familiar, sino aquella que tenga la equivalencia real respecto al texto original.
En la mayoría de las ocasiones se traduce un texto, pero a veces se adapta pensando que el joven lector quizás no comprenda los elementos que pertenecen a otra cultura. Sobre esta cuestión hay siempre un debate abierto, aunque personalmente estoy convencida de que enfrentar a los niños, desde edades tempranas a otras culturas, es enriquecedor. No tiene ningún sentido, por ejemplo, cambiar la hora del té por la merienda, ni la cena a las siete por la cena a las diez.
Todos recordamos los libros de Enid Blyton, en los que los protagonistas tomaban galletas de jengibre. No sabíamos lo que era el jengibre, pero olíamos aquellas galletas, las saboreábamos y nos hubiera gustado tomarlas a nosotros también.
Muchos años después hemos comprendido la magia que tenían aquellos dulces entonces desconocidos para los niños españoles. Eran algo exótico que hacía que nos sumergiéramos en un mundo diferente al nuestro, con lo que eso tiene de atracción.
Lo desconocido forma parte del deseo de leer. Si ya lo supiéramos todo, si conociéramos absolutamente todo y todos los rincones del alma humana y del mundo que nos rodea, quizás ya no quisiéramos leer.
Mantener la magia de lo desconocido es uno de los elementos que más puede ayudar en el fomento de la lectura. Los nombres, los lugares, los topónimos, las monedas, los pájaros, las comidas y horarios diferentes, lo aparentemente incomprensible, despertará en el niño la curiosidad, el deseo de encontrar algo nuevo en cada libro. Abrirá una gran ventana al mundo, por la que podrá asomarse y observar sin miedo el amplio paisaje de la diversidad.




Importancia de las traducciones
Hoy más que nunca son importantes las traducciones para los más pequeños, porque nunca como hoy la humanidad se ha visto envuelta en el fenómeno de la globalización, que para bien y para mal, revela la existencia de “otros”.
El globo terráqueo parece haberse quedado pequeño, pero la distancia entre los pueblos y las barreras que los dividen, son manifiestamente considerables.
Las traducciones sirven para que el niño pueda saltar la barrera del idioma y conozca lo que otros dicen. Descubrirá así que hay miradas diferentes y nuevas opciones y formas de pensar.
Sería injusto e irresponsable no darle diferentes visiones del mundo, diferentes sensibilidades y distintas realidades para ver, oír, sentir y palpar.
A pesar de la posibilidad que tienen de ver continuamente las imágenes que los medios de comunicación ofrecen, necesitan la palabra para aprender a pensar. Por tanto las traducciones les ayudarán a tomar conciencia de sí mismos y les revelarán otras señas de identidad.
Leer al otro en mi propia lengua, aunque ya sabemos que como en el cine, lo mejor es la versión original, ayuda a comprenderlo y a comprenderme y lo que es más importante aún: abre fronteras.
Descubrir a los jóvenes lectores que una obra ha sido traducida a muchos idiomas, es desvelar para ellos la magia de la literatura, es ayudarles a constatar quizás por primera vez, que la palabra es capaz de traspasar las fronteras de la realidad.



El esfuerzo editorial
Es incuestionable que anualmente se hace un gran esfuerzo por parte de las editoriales por presentar a los niños y jóvenes lo mejor de la literatura universal. Este esfuerzo se realiza en todas las Comunidades Autónomas, revitalizando el aprendizaje y la profundización de la lengua materna.
Del idioma que más se traduce en literatura infantil, igual que en la de adultos, es del inglés (44,3%) tanto del Reino Unido como de Estados Unidos. El número de traducciones de este idioma va seguido del castellano (15,5%) y del francés (14,6%), sobre todo de Francia y Bélgica. En menor medida se traduce del inglés de Canadá y Australia y del francés de Canadá y de otros países francófonos. Es constatable la escasez de traducciones de Asia, África y Oceanía, aunque en el último año las traducciones del japonés se han colocado en séptimo lugar en cuanto a número de traducciones se refiere.
Hay cuestiones curiosas como que a veces se traducen obras francesas del inglés o del alemán y que a las diferentes lenguas del Estado se traducen obras extranjeras del castellano, o también del gallego al euskera, al castellano y al catalán.
Este fenómeno de traducir de una lengua distinta de la original vulnera claramente uno de los principios fundamentales de la traducción, que es traducir de la lengua original. Este principio establecido para la literatura de adultos es igualmente válido para la traducción de libros infantiles.
Traducir de un idioma que no es el del autor, supone dos reconversiones e interpretaciones de un texto y al lector no le puede llegar la obra con la misma fiabilidad con la que pasa directamente de la lengua de partida a la de llegada.
Otro punto importante es que la lengua de llegada del traductor conviene que sea su lengua materna, para poder utilizar todos los matices propios de su primera lengua.
En lo que podríamos llamar la historia de la traducción de libros infantiles, cabe señalar que las traducciones en muchas ocasiones han sido hechas con muchos años de diferencia respecto a la publicación de la obra original, 10, 15 ó 20 años después. Sin embargo en la actualidad, esta tendencia se ha corregido. Sin duda el fenómeno de la globalización, permite que los jóvenes lectores españoles accedan a las obras casi al tiempo que los lectores de otros países.




Algunas reivindicaciones
Traducir es escribir, de ahí las reivindicaciones de los traductores españoles respecto a la propiedad intelectual, a los derechos de autor y a la equiparación de tarifas con sus homólogos europeos. En el Boletín informativo nº 55 (Agosto 2006) de Cedro, Mario Merlino, Premio Nacional de Traducción 2004, escribió un artículo que prácticamente cierra con estas palabras: “ Por ello, cada vez que, traicionando subrepticia o abiertamente la Ley de Propiedad Intelectual, no se paga una traducción con justicia o no se liquidan los derechos correspondientes a la obra traducida, se comete, sin ambages, una estafa: artero beneficio a costa del uso preciso y precioso de las palabras”. No cabe mayor claridad para explicar algo que atañe a todos los profesionales de la traducción, pero que tiene una difícil y parece que muy lenta solución. Dejando a un lado el sin duda importante tema económico, habría que plantearse otras cuestiones como el protagonismo del traductor en diferentes eventos literarios.
Resulta chocante que se organicen congresos sobre autores extranjeros en universidades e instituciones españolas, sin convocar a su traductor o traductores, ya que nadie mejor que ellos conoce la obra sobre la que ha trabajado, profundizando hasta la saciedad en todos y cada uno de los aspectos del lenguaje, desde el significado general de la obra hasta el de cada una de las palabras y signos de puntuación que la componen. Se debería colocar en lugar privilegiado a quien ha hecho posible difundir la obra y la figura de un escritor. Lo mismo ocurre cuando se lleva a cabo un encuentro con el autor, en el que habitualmente la editorial olvida invitar al traductor. Hay honrosas excepciones al respecto, pero son eso, excepciones.
Algo mucho más grave es que en literatura infantil aún hay editoriales que omiten el nombre del traductor en los créditos, haciendo caso omiso de la normativa legal vigente.
¿Qué pasaría si para reivindicar estos y otros aspectos hubiera una rebelión de traductores? Si durante una semana no trabajaran intérpretes ni traductores ¿viviríamos el caos de la Torre de Babel? Quizás fuera un desastre, o quizás sólo se observarían situaciones cómicas, pero en cualquier caso quedaría de manifiesto el valor de los que podíamos calificar como fantasmas de las palabras.

El futuro
Para un futuro próximo y lejano, lo mejor es seguir en la línea de fomento de la lectura emprendida en los últimos años, para desarrollar el espíritu crítico de los jóvenes.
Si crecen en sensibilidad en cuanto al uso del lenguaje, serán cada vez más exigentes también respecto a las traducciones. Se trata en definitiva de descubrir el misterio que encierran las palabras y despertar la afición por usarlas con precisión.
Dado que el uso del castellano en España no está en su mejor momento, sería conveniente desarrollar actividades encaminadas a descubrir la riqueza de la que sin duda es una lengua universal.
Ni en éste ni otros casos, debemos dar por supuesto que el uso espontáneo de la lengua materna es suficiente para establecer la comunicación. Es importante reflexionar sobre la utilización que hacemos de ella y no rebajar sus niveles de uso como se hace, sino elevarlos para no empobrecerla cada día más.
Los adultos, padres, profesores, bibliotecarios, editores y otros profesionales dedicados al fomento de la lectura, tenemos la gran responsabilidad de filtrar las lecturas que damos a los niños y a los jóvenes y por ese filtro, debe pasar el de la traducción.
Una buena traducción es tan importante como un buen libro escrito directamente en la lengua materna del niño que lo lee. No caben dobles interpretaciones ni traducciones rápidas que trastoquen el original o que dejen ver continuamente la sintaxis y la puntuación de la lengua de partida.
Una buena medida para revalorizar la figura del traductor, sería colocar su nombre junto al del ilustrador, en la portada. El ilustrador recrea la obra por medio de imágenes que la complementan o la interpretan. Previamente, el traductor la ha recreado en su totalidad. Sin él, como ya se ha dicho a lo largo de este artículo, la obra sería desconocida para la mayoría de los lectores. Sería además una forma de ayudar a descubrir la importancia de aprender idiomas para ejercer profesiones interesantes como ésta, desconocida para la mayoría de los jóvenes.
Otra posibilidad es realizar actividades de fomento de la lectura relacionadas con la traducción, que a su vez desarrollarían el aprendizaje de idiomas y
despertarían la curiosidad por conocer otras culturas.
De cualquier forma, hacer hincapié en que la diversidad está ligada al pluralismo lingüístico, no estaría de más en un Estado, como el español, en el que se hablan lenguas diferentes. Quizás a través de actividades de este tipo fuéramos capaces de fomentar la comprensión y el respeto mutuo. A esto deberíamos añadir el tema de la interculturalidad, pensando en los cientos de inmigrantes que atraviesan nuestras fronteras. Una vez más, la lengua como signo de identidad y el traductor como puente intercultural.
Todo esto está ampliamente relacionado con el aprendizaje no sólo de lengua y literatura, sino de geografía e historia. Desarrollar ampliamente las nociones espacio- temporales vinculadas a estas materias que cada vez pasan más desapercibidas o que se dan de forma totalmente sesgada y fragmentada, podría sin duda, despertar la curiosidad y fomentar el autoaprendizaje a través de la lectura.
A pesar de acabar de nombrar asignaturas, lengua, historia, etc., es importante desvincular el hecho de leer de la actividad académica, haciendo que los libros lleguen a formar parte del ocio personal. Sin embargo, una mejor preparación en esos campos, facilitaría la comprensión lectora y haría que esta actividad resultara más placentera y satisfactoria.

El libro infantil sigue estando de enhorabuena por la calidad de las producciones, así que también lo están los traductores que se mueven fundamentalmente en este campo.
El objetivo de este trabajo en literatura infantil es traducir para que lean, para que descubran, para que aprendan a mirar, a sentir y a reflexionar cada vez con más profundidad.
No puede tampoco olvidarse, aunque sólo sea dicho al final, la importancia de difundir nuestra literatura infantil en otros países, lo que requeriría la creación, por parte de las editoriales, de departamentos dedicados exclusivamente a esto. Es una constatación hecha por editores extranjeros, que echan de menos la fluidez que la existencia de este departamento supondría para su trabajo. También los escritores españoles se quejan de que no son suficientemente traducidos.
Sería estupendo que entre todos los que formamos parte de este mundo literario infantil, consiguiéramos que los jóvenes pudieran hacer suyas las siguientes frases de Montesquieu:
“Amar la lectura es trocar horas de hastío por horas deliciosas”
o
“Nunca tuve una tristeza que una hora de lectura no haya conseguido disipar.”


(Artículo publicado en la web S.O.L. (Servicio de Orientación de Lectura Infantil y Juvenil), de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, en 2007)http://sol-e.com/index.php
Dedicado a Mario Merlino

106 comentarios:

  1. Hola,
    Gracias por el artículo :-)
    Respecto a lo que comentas de las traducciones mal hechas en literatura infantil y juvenil, tengo algunos libros de la colección Austral Juvenil (Espasa-Calpe), con títulos fabulosos, pero es una pena que de las traducciones no se pueda decir lo mismo. Aparte de las erratas, hay muchas frases que no suenan bien en español e incluso a veces parece que detrás del texto en lugar de una persona, hubiera un traductor automático. Le iba a regalar a mi prima de 8 años uno de estos libros, pero al final no lo hice después de ver las faltas que tenía.
    Saludos,
    Noemí (compañera de ACETT).

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  2. Buenas Tardes Ana María.

    Lo primero muchas gracias por este artículo que aporta tanta claridad a un tema poco conocido por mucha gente como es la traducción.

    Quisiera opinar sobre el debate del que hablas sobre si al traducir hay que adaptar el escrito original por una situación que el lector entienda en su propia cultura. No soy traductora ni una experta en literatura. Simplemente soy una estudiante de magisterio pero me baso en mi propia experiencia como lectora para opinar. Estoy de acuerdo en que se ha de mantener las situaciones o detalles que el autor escribe en el texto original. Como dice el artículo esto alimenta la curiosidad y la fantasía del lector, le hace darse cuenta de que no existe una sola forma de vivir y que las costumbres son muy diversas. Creo que precisamente esta es precisamente la forma que tiene la literatura de enriquecer a quien la lee. Aunque a veces leamos detalles que se nos escapan pronto les damos sentido gracias al contexto. Por lo tanto que un niño no conozca el nombre de una comida o un lugar no va a frenar su imaginar sino al contrario, estimulará su fantasía e imaginación. Por otro lado podemos ver como las costumbres británicas y americanas son muy conocidas por los niños. Algunas han sido importadas y ya empiezan a formar parte de nuestra propia cultura. Sin embargo hay muchas cosas que no se ven en España pero que sin embargo nos resultan muy familiares porque las hemos oído infinidad de veces. Ocurre con las películas y ocurre también con los libros. No es de extrañar que las costumbres de estos países sean las más conocidas si como dice el artículo son los países que más traducen sus libros a otros idiomas.

    Me ha gustado leer este artículo y recordar la importancia de una buena traducción que como se dice aquí, muchas veces se olvida y se subestima.

    Matilde Soria Soto. Alumna 4 educacion infantil. UPComillas

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  3. Este artículo es realmente interesante, como dice Matilde Soria, es algo de lo que no sabemos y que llama la atención, quizás sea por lo mismo que expones en el apartado de atracción por lo desconocido.

    Estoy totalmente de acuerdo de que el trabajo de los traductores es de gran importancia y más hoy en día que nuestros niños tienen necesidades cada vez más amplias.
    Me ha parecido interesante cuando comentas que un traductor no efectúa el trabajo, ni la función de un diccionario, sino que es capaz de ver más allá de lo que dicen las palabras e interpreta.

    Es algo interesante y por lo que me ha nacido una duda, al interpretar lo que se lee y manifestarlo en otro idioma, se está haciendo una adaptación un tanto personal por parte del lector y esto tiene un peligro: puede que tras varias traducciones e interpretaciones la obra original sea completamente diferente y el mensaje que se da también.

    Esto lo digo puesto que en la asignatura que nos impartes, analizamos el cuento de Caperucita y tras leer varias versiones, foros, etc. me di cuenta de que la esencia inicial estaba en alguno de ellos, pero no en todos y que puede llegar a perderse el mensaje que quería transmitir el autor.

    En el libro de Caperucita, la versión de los hermanos Grimm es más infantil que la de Perrault y quizás más adaptada a las situaciones reales de los niños. Al igual que todo, los cuentos infantiles se van actualizando y modernizando y por ello encontramos versiones en los que Caperucita va en bicicleta en vez de andando o en los que el leñador es su padre y no sólo un hombre que conocía.
    Se llega a decir que la acción del lobo se puede interpretar como planificada con el fin de seducir y acostarse con Caperucita antes de comerla, de ahí que no le atacase en el bosque, esta forma de verlo es una de las muchas que se le pueden atribuir.

    En mi opinión es una moraleja en la que se nos enseña que las primeras impresiones son engañosas y que las apariencias no son más que nubes que nos impiden ver la realidad.
    Creo que hay algunas de las versiones realmente curiosas e interesantes

    Por eso opino que al modificar o variar alguno de los matices de las obras literarias, éstas pierdan su finalidad.

    Aun así debemos recordar que las obras literarias deben tener más de un uso y de una finalidad. Por ello podemos variar el contenido o algún matiz para conseguir el objetivo que tengamos en mente en ese momento.

    Muchas gracias por el artículo y mucho ánimo para seguir aportando datos importantes en tu Blog.

    Sara Alarcón ( Alumna de 4º Educación Infantil UPComillas)

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  4. Respondiendo a esta última intervención, sólo tengo que decir que una traducción no es una adaptación. La adaptación tiene que ver con las diferentes versiones de Caperucita, de las que hablas. El fenómeno de la traducción es distinto. Una cosa es que los traductores no nos dediquemos a cambiar una palabra por otra, y otra, que perdamos la esencia de la obra, precisamente la traducción no es literal para ser fieles a la obra original. Lo mismo se dice en cada idioma de forma diferente y esa forma es la que hay que encontrar para que la obra original fluya en un idioma diferente.

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  5. Buenas tardes Ana María,

    Estoy muy interesada sobre este tema, ya que en la actualidad el hacer llegar a todas las lenguas un tema en concreto, se trata de un trabajo diario.

    Es tan importante el autor que crea un libro como el profesional que lo traduce al nuevo idioma porque tiene que hacer que las expresiones y sentimientos junto a las palabras adecuadas al contexto sean las mismas en el libro que está traduciendo.

    Lo que más pena me da es leer un libro que está traducido al español y leer algún párrafo sin casi transmitir lo que la historia quiere y notar que esas palabras "vuelan sin rumbo" hacia algún lugar. Creo que los traductores deben dejar de traducir palabras por palabras y, por supuesto, dejar de traducir literalmente para dejar paso a lo que el autor original quiere transmitir en cada momento.

    Reconozco que es un trabajo complicado, porque en gran medida tienes que ponerte en la piel de autor y dejarte llevar para cambiar solo el lenguaje sin modificar la obra entera.

    Un saludo,

    Marta Ganivet
    2º Ed. Infantil
    Grupo: 211, UAM

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  6. Buenos días Ana María.

    Una vez leída esta entrada he de decir que me ha parecido muy interesante y muy completa por la gran cantidad de recursos que muestra en el blog.
    Este artículo me ha llamado mucho la atención y ha sido un factor que me ha hecho elegir hacer este artículo, ya que es algo que no se conoce del todo y me parece un tema muy interesante del que poder hablar y comentar aspectos y curiosidades que más me han llamado la atención.

    Estoy totalmente de acuerdo con que el trabajo de traductor es muy importante, sin los libros traducidos buena parte de lo que leemos no existiría. Muchas veces el trabajo que hace un traductor no se tiene en cuenta y no se valoran las horas de trabajo de tienen que dedicarle.
    Muchos libros que tenemos a disposición, sean del ámbito literario o no, son traducciones. Un texto traducido construye un valor textual, por eso las traducciones transforman las culturas en las que aparecen.

    Los traductores tienen grandes conocimientos y gracias a ellos muchos libros son vendidos y pueden tener bastante éxito. Me ha gustado mucho leer este artículo y conocer la gran importancia que tienen los traductores.

    Sheila Castellanos Domínguez
    Grupo 201
    2º Educación Infantil, UAM

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  7. Hola Ana María.

    Primeramente decir que excelente artículo.

    Para comenzar, quiero hacer hincapié en la importancia que conlleva la traducción y la lectura, si, porque gracias a ello podemos conocer diversas culturas, códigos e idiomas, y mediante esa traducción es interesante poder llegar a conocer el pensamiento de cada autor y aquello que quiere transmitir al lector, que al fin y al cabo es lo esencial de todo ello.

    Es de mera importancia la relevancia que tiene el traductor, claro está, cuando traduce las obras literarias, para hacer ver al lector que no hay mínimos cambios que impidan seguir comprendiendo la lectura.

    La cultura nos sirve mucho para poder nutrirnos de diversas historias de cada una de nuestras civilizaciones, como uno de los objetivos principales de la literatura infantil y juvenil. En el tema de la traducción y adaptación, incluyo un concepto que creo que es importante, y es el de la transformación. Me refiero a este concepto como la gran capacidad que tiene un lector para poder adaptar una historia real a cualquier otra, teniendo en cuenta la cultura. Ello conlleva a una recreación de un anterior análisis de historias. Entender que no sólo importa la propia historia, si no también esa interpretación, que mediante un minucioso análisis, podemos darle desde fuera. En definitiva, creo que tenemos que hacer un esfuerzo por conocer aspectos que tengan que ver con lo externo de la lectura, y no quedarnos solo en la historia o en lo que el lector nos está transmitiendo.

    El arte de la adaptación de libros de literatura infantil es algo muy útil para poder contar historias a los niños que se acerquen más a sus realidades y sus pensamientos, y poder crear en ellos un entusiasmo por la lectura, y una asimilación de lenguajes diferentes al suyo.

    Me parece interesante aquello que nos quieres transmitir, haciéndonos ver que el niño cuando se inicia en el proceso de la lectura, debe conocer todo tipo de ideas, para poder enriquecerse en un futuro de ellas, ya que la vida es continuo aprendizaje y todo lo que aprenda desde pequeño lo va a poder asimilar mejor en momentos posteriores. Es cierto que es así, no debemos ‘’esconder’’ al niño ciertos aspectos, él es curioso por naturaleza, y está claro que aquello que no conoce le va a producir un cierto entusiasmo poder aprenderlo y si es con ayuda de la lectura, mucho más.

    En cuanto a la traducción de libros infantiles, considero realmente importante el concepto de ‘’globalización’’ de estas obras literarias, porque gracias a ello, podemos hacer llegar al niño que es interesante acceder a creaciones literarias provenientes de otras lenguas, culturas o civilizaciones.

    Por otro lado, es de bien saber que la lectura desarrolla nuestro espíritu crítico, nuestro propio pensamiento sobre el mundo, pero necesitamos partir del mundo del otro, para poder configurar el nuestro.

    En un futuro es necesario hacer llegar a nuestros alumnos obras de literatura infantil realmente adaptadas de una forma idónea, interpretadas correctamente, y traducidas de tal forma que sean las más adecuadas para ellos, con diversidad de idiomas para que puedan darse cuenta que no solo existe su cultura y su código. Este sería un momento oportuno para introducir el tema de la diversidad cultural, mediante lecturas relacionadas con la interculturalidad en la literatura infantil.

    Por último añadir que considero estas traducciones e interpretaciones de obras infantiles necesarias para conseguir que el niño indague más dentro del mundo de la lectura y se interese por aspectos más profundos.

    Un cordial saludo y felicitaciones,

    Sandra Marcos Izquierdo.
    Grupo 211, 2ºGrado de Magisterio en Educación Infantil.
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  8. LUCIA GONZALEZ CARRASCOSA.
    GRUPO 211, 2º GRADO DE MAGISTERIO EN EDUCACIÓN INFANTIL.

    Hasta ahora yo había entendido la traducción como un texto el cual lo metemos al traductor y automáticamente nos sale en el idioma que queramos. Pero una vez he leído esto, me he dado cuenta y he observado que traducir no supone eso, sino que es conocer el valor de la palabra y el significado de cada frase el cual nos quiere decir el autor, para que después el autor sea capaz de traducirlo en cualquier idioma o con ayuda de un traductor, para así hacer llegar este texto a cualquier cultura o país.
    Cuando se traduce un libro infantil hay que tener especial cuidado puesto que los niños se quedan con lo que el lector dice y eso que dice y traduce tiene que ser de manera correcta para que éstos lo graben en su memoria de manera correcta.
    Es muy importante que a los niños se les traduzca el cuento con palabras más sencillas, pero no distintas, puesto que éstos tienen un interés muy grande ante lo desconocido y todo ello le llama la atención .
    Tambień es importante la traducción para poder conocer distintas culturas y la existencia de distiintos pensamientos y personas, puesto que hay que conocer algo de geografía e historia para conocer nuestros orígenes, así como la cercanía o lejanía de las distintas culturas.
    La editorial se compromete y se esfuerza en la traducción de libros de literatura infantil para poder hacerles llegar a conoer otros idiomas (de manera muy rápida actualmente).
    Los lectores van a ir en contra de los traductorees, pero sin embargo, éstos ultimos son los que más van a conocer la obra ya que han analizado ccada detalle y cada símbolo de ese libro. Aunque a éstos no se les va a dar importancia porque según la ley dice que se le va a quitar valor al lector y por ello muchas veces no aparece en la ilustración del cuento..

    En definitiva, lo que se va a buscar con la traducción es conocer el significado y valor de las palabras escritas en un texto .

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  9. Lo primero es que me ha parecido un gran artículo.

    Tras haberlo leído me he dado cuenta de lo importantes que son los traductores ya que a veces se pasan por alto pero es gracias a esas personas que disponemos de tanta variedad de libros.

    Este artículo me ha gustado porque me ha hecho pensar en algo nuevo que nunca me había planteado, cuando leemos un libro nos fijamos en su autor pero muy pocas veces por no decir nunca en quién lo ha traducido y creo que es tan importante el autor como quién lo traduce, es más si no hubiera traductores muchos de los libros no los podríamos leer a no ser que sepamos esa lengua.

    Es cierto que no todos son buenos traductores y que la labor es difícil, por eso el buen traductor es el que se mete en la historia y la vive en primera persona como si de su vida se tratara. Es importante que los traductores sean así ya que sino la esencia de la obra literaria se perderá.

    También me ha gustado la parte del artículo en la cual se dice algo así como que a los niños "lo incomprensible le llama la atención" y es cierto, a los niños les encanta conocer cosas nuevas, descubrir, investigar y a través de los libros podemos llegar a todo eso, por lo que nosotros como futuros docentes debemos fomentar la lectura.

    Por último decir que debemos seguir haciendo literatura y para ello necesitamos a los traductores.

    Raquel Garrido Muñoz
    Grupo 201. 2º Magisterio Infantil. Universidad Autónoma de Madrid.

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  10. este articulo me parece interesante ya que trata el tema de lo importante que es la buena traducción de un libro así como el lenguaje que se va a emplear, no quiere decir que tenga que ser mas pobre sino que debe ser adecuado al nivel de desarrollo de los niños y esto muchas veces no se tiene en cuenta.
    Me gusta el punto del artículo en el que dice que es muy importante dejar un punto de imaginación,la magia de lo desconocido es uno de los elementos que más puede ayudar en el fomento de la lectura, estoy de acuerdo ya que las lecturas deben se intrigantes y siempre nos motivarán las cosas desconocidas, despertará en el niño la curiosidad, el deseo de encontrar algo nuevo en cada libro.
    Gracias al interés que crea la lectura los niños van adquiriendo un lenguaje mas culto y estructuran sus pensamientos, les ayudará a crear un pensamiento crítico.
    Me parecería muy interesante que en las aulas se le diera mas importancia a estos temas ya que la lectura no se aborda con la importancia que se debería.
    los libros en las aulas se tratan como un tema secundario. y no se tiene en cuenta aspectos como el interés que tienen los niños, el lenguaje que sea comprensible, imágenes adecuadas etc.
    Zaira casas blanco
    grupo 201 magisterio educación infantil

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  11. Buenos días Ana María, esta entrada me parece muy interesante y bastante completa.
    Pienso que la traducción de los libros favorece a todos los niños globalmente, ya que así tienen la ventaja de poder conocer otros libros, pero traducidos a su lengua materna y así poder utilizar su imaginación, su creatividad, su curiosidad, que aprendan a pensar, a sentir y a reflexionar por ellos mismos y sobre todo, se acerquen a otras culturas, ya que en nuestra sociedad, hoy en día convivimos con diferentes culturas entre sí y gracias a los libros traducidos, los lectores tienen la oportunidad de acercarse a otras culturas.
    Me parece indignante que a los traductores no se les valore como se merecen, porque bajo mi punto de vista hacen el trabajo más duro y emplean muchas horas de su trabajo para los lectores. Pienso que se lo deberíamos de agradecer entre todos, ya que si no existiesen los traductores no podríamos leer la mayoría de libros que leemos y por tanto, nos quedaríamos estancados en la literatura. Además, gracias a este artículo he podido darme cuenta de que en la gran parte de los libros solo aparece en la ilustración el nombre del autor, sin embargo, el nombre del traductor se suprime. En mi opinión, también deberían estar los nombres de los traductores, ya que son ellos los que nos dan la oportunidad de poder leer libros de otras lenguas y así poder acercarnos a otras culturas, abriéndonos la mente cada vez más.
    En conclusión, es esencial e importantísimo que los niños tengan en sus manos libros traducidos, para así fomentar el interés y la curiosidad por leer y aprender.
    Cristina Hidalgo Sotoca.
    2º Magisterio Infantil.
    Grupo 201.

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  12. Buenos días Ana María, esta entrada me parece muy interesante y bastante completa.
    Pienso que la traducción de los libros favorece a todos los niños globalmente, ya que así tienen la ventaja de poder conocer otros libros, pero traducidos a su lengua materna y así poder utilizar su imaginación, su creatividad, su curiosidad, que aprendan a pensar, a sentir y a reflexionar por ellos mismos y sobre todo, se acerquen a otras culturas, ya que en nuestra sociedad, hoy en día convivimos con diferentes culturas entre sí y gracias a los libros traducidos, los lectores tienen la oportunidad de acercarse a otras culturas.
    Me parece indignante que a los traductores no se les valore como se merecen, porque bajo mi punto de vista hacen el trabajo más duro y emplean muchas horas de su trabajo para los lectores. Pienso que se lo deberíamos de agradecer entre todos, ya que si no existiesen los traductores no podríamos leer la mayoría de libros que leemos y por tanto, nos quedaríamos estancados en la literatura. Además, gracias a este artículo he podido darme cuenta de que en la gran parte de los libros solo aparece en la ilustración el nombre del autor, sin embargo, el nombre del traductor se suprime. En mi opinión, también deberían estar los nombres de los traductores, ya que son ellos los que nos dan la oportunidad de poder leer libros de otras lenguas y así poder acercarnos a otras culturas, abriéndonos la mente cada vez más.
    En conclusión, es esencial e importantísimo que los niños tengan en sus manos libros traducidos, para así fomentar el interés y la curiosidad por leer y aprender.
    Cristina Hidalgo Sotoca.
    2º Magisterio Infantil.
    Grupo 201.

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  13. Buenos días Ana María,

    Los que desconocíamos la importancia del traductor, la realidad es que cuando tenemos un cuento o un libro delante únicamente nos fijamos en el autor, en las ilustraciones, en el diseño, pero pocas veces, por no decir nunca, nos fijamos en la persona que ha traducido ese texto. Es cierto que hasta el día de hoy, yo nunca me había detenido a pensar en la gran importancia que tiene el traductor, y como tú bien dices, “una buena traducción es tan importante como un buen libro escrito” ya que es tan importante tanto la persona que lo escribe como quien lo traduce.

    Pero tras leer tu artículo, me he dado cuenta de la importancia que tiene el papel del traductor, siempre y cuando mantenga las situaciones y los detalles de su autor original, y lo haga de tal manera que sea la más adecuada para los niños/as e interpretadas de forma idónea para que así los más pequeños se enriquezcan, aprendan y sientan interés por la lectura, y de esta manera descubran que hay múltiples formas de ver el mundo, de pensar y conozcan los elementos que forman parte de otras culturas.

    Así, mostrándoles la realidad de otras culturas, sus costumbres y su diversidad, se despierta en el niño la curiosidad y el deseo por lo desconocido, fomentando así que sienta interés por aprender y asimilar costumbres y lenguajes diferentes al suyo.

    Para terminar decir que es una pena que muchas de las veces los traductores se limiten tanto a traducir literalmente cada palabra que terminen convirtiendo la obra en otra totalmente diferente, modificando y dañando la original, por eso considero que los traductores deben ponerse en la propia piel del autor y vivir la historia en primera persona para conseguir plasmar lo que el autor original quiere transmitir realmente.

    Un saludo,

    Nerea Peña López
    2ºGrado de Magisterio en Educación Infantil, grupo 211.
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  14. Una vez más, nos deleitas con otro gran artículo, en el que tenemos el gusto de conocer temas que suelen ser poco conocidos.

    En este caso, como usted misma menciona, la traducción tiene una gran importancia ya que sin este tipo de adaptaciones no podríamos haber conocido muchos libros. Y ya no es sólo el habernos dado el placer de conocerlos, sino que detrás de esto, se esconde un gran esfuerzo de trabajo por parte del traductor, debido a la búsqueda de palabras que se asemejen lo máximo posible.
    Además nos da la posibilidad de conocer muchas culturas e incluso el dialecto de estas zonas, sin duda, es un artículo muy interesante en todos sus aspectos.

    Silvia hidalgo de Blas
    Grupo 201 magisterio infantil

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  15. Buenos días Ana María.
    De nuevo, agradecerte los artículos que nos proporcionas pues, hacen que conozcamos un poquito aquello que nos es tan desconocido.

    Esto es lo que ocurre con el mundo de la traducción, es tan desconocido para tantos, que no le damos la importancia que conlleva. Los lectores, nos centramos en la imagen (si la tiene) y el texto. Y no nos paramos a pensar en cómo lo habrán traducido, de qué manera se ha contextualizado tanta información de otra cultura, para que,al leerlo nos esté sonando bien (cuando ocurre).

    Si el libro que estás leyendo, sabes que no es de un/a escritor/a español/a y lo lees en castellano, te enteras, te suena bien y es capaz de transportarte al mundo que envuelve la historia ,o sea te hace viajar, parece que estás viviéndola en primera persona, es cuando la traducción se ha conseguido con éxito.

    El buen traductor tiene que hacer llegar al autor todo lo que el protagonista siente. Las emociones, la curiosidad, la incertidumbre, los olores, la temperatura… Todo lo que en la historia original se va desvelando.
    Es necesario que se adapten algunas expresiones, que se tenga en cuenta a qué tipo de lectores está dirigida la obra y cuál es la finalidad, la trama que tiene la obra. Pero eso no quiere decir que sustituya acciones o elementos de la obra que se desconocen por algo conocido en nuestra cultura. Como bien dices, nos atrae lo desconocido.

    En cambio, como bien dices, hay muchas veces que no ocurre y los niños se dan cuenta. Las obras pierden el sentido y con ello, se pierde el interés por seguir conociendo más allá el mundo delatado en lo que se ha leído.

    Siempre he creído que los más pequeños eran los mejores críticos, y es cierto que se dan cuenta de más detalles de los que, incluso, más de un adulto pasaría por alto.

    Es bueno educar a los más pequeños dándoles a conocer aquello que para ellos es completamente desconocido. Son capaces de entender las cosas si se les explica con talante, porque ni que decir tiene, que son puro entusiasmo a la hora de adquirir nuevos conocimientos que les llamen la atención.

    Las culturas es algo complicado de conocer a no ser que viajes bastante y tengas la suerte, de poder vivenciar las distintas costumbres de cada país.
    Pero con la literatura, esto es posible. El escritor y el traductor, ambos, tienen que estar documentados para poder expresar lo que ocurre en otros lugares. No debería ocurrir que el escritor esté perfectamente documentado sobre un país en el cual relata su obra, y el traductor no conozca ni la ubicación del país en el mapa. Tiene que haber una correlación, ya que esa obra nos servirá, si está bien traducida, para transportarnos, para viajar al lugar donde podemos vivir, de la mano del protagonista, las mismas historias que éste.

    Sandra Ruiz López
    Grupo211 , 2º Magisterio de Infantil. Universidad Autónoma de Madrid.

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  16. ¡Bueno días!

    En primer lugar no era consciente la dificultad que tiene traducir un libro para niños, nunca me he parado a pensar en la importancia de darle el sentido correcto a esa traducción para acercar a los mas pequeños a una realidad próxima ha otro país.

    Siempre se le atribuye el merito al escritor y nunca se tiene en cuenta a la persona que traduce, lo solemos poner en un segundo plano, a pesar de que el traductor al igual que el escritos tiene que documentarse y saber de lo que va a traducir, no solo es un copia y pega en el traductor de google.

    Por mi parte soy una persona que considera que la versión original son las mejores, aunque no leo grandes libros en inglés, me refiero a esas películas basadas en los libros que muchas veces no tienen nada que ver y en parte te fastidia ver una película que no refleja lo que uno a imaginado mientras lee.

    Al igual que libros y películas o que escritor y traductor tiene que ir en semejanza ya que sino la obra perdería el verdadero sentido que el escritor nos quiere transmitir.

    Mónica Balandín Barbosa
    Grupo 211, 2º Grado en Magisterio de Educación Infantil. Universidad Autónoma de Madrid

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  17. Los fantasmas de las palabras, creo que es un título muy apropiado para hablar de las traducciones, puesto que sobre esta cuestión no se tienen conocimientos, no se le da la importancia que requiere ni nos paramos a pensar en ella hasta que leemos artículos como éste. Siendo sincera, hasta el día de hoy no me había puesto a pensar la importancia que tiene las traducciones, ni mucho menos el significado y la importancia que he podido observar en el articulo y que me ha abierto los ojos.
    Me gustaría resaltar el apartado sobre la atracción por lo desconocido, y sobre todo cuando se habla que adaptar una historia a la literatura infantil no quiere decir que la simplifiquemos de tal manera que se pierda todo aquello que la historia inicial quiere contar y que es tan importante. Como bien vimos en clase un ejemplo claro es el cuento de caperucita roja, en el cual el lobo cada vez es más bueno, y esto hace que se pierda por el camino la moraleja del cuento.
    Por otro lado me ha resultado interesante el apartado que habla sobre la importancia de las traducciones,porque resalta la importancia de las palabras. Un cuento literario infantil tiene que tener imágenes pero también un gran texto. Ambos se complementan y si falla alguno de los dos deja automáticamente de ser un buen cuento infantil. Tenemos que dar importancia a las palabras y a las buenas traducciones y nos dejar apartadas ciertas palabras, frases o situaciones porque consideremos que los niños no las van a entender, si realizamos lo contrario introduciremos al niño en un mundo mucho más rico.
    También es importante que el niño a través de los cuentos conozcan otras culturas, así que como bien dice en uno de los apartado, si en el cuento se habla de otro país y de su cultura, a la hora de comer, de cenar o de tomar el té en vez de café hay que respetarlo.
    Cuando habla del futuro, de dar más importancia a las traducciones y sobre todo a las personas que están detrás y las realizan, me quedo con el hecho de introducir el nombre de estas personas en el cuento junto con el nombre del ilustrador. En cierto modo los dos han realizado un gran trabajo y como bien he comentado anteriormente ambos van unidos.
    Por último quería resaltar la parte en la cual se menciona trabajar el descubrimiento de las traducciones a través de actividades. Considero que es un apartado fundamental para que poco a poco la sociedad vaya considerando y descubriendo que tan importante es este mundo y el de las palabras.

    Gema Berlanga Gallego.
    2ºCurso de Educación Infantil en la Universidad Autónoma de Madrid.
    Grupo: 201

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  18. Buenos días Ana María.Me ha gustado el artícul que ha publicado,puesto que nos habla de un tema que debería ser considerado como son:
    -La importancia de los traductores en la literatura de los adultos como son en la literatura infantil y juvenil.
    Sin los traductores sería muy difícil conocer el significado de muchos libros.Me da rabia que no se les de la importancia que merecen y que den en la mayoría de ocasiones en segundo plano.A parte los buenos traductores nos introducen de una manera o de otra en la historia que quieren contar al igual que los escritores.
    Como maestra,considero que los cuentos en otros idiomas son adecuados y son necesarios que son traducidos para quién no conozca el idioma propiamente dicho.Con esa traducción son conocidos en otros países y así se les da la relevancia internacional que necesitan.
    Marta Castaño Gómez
    Grupo 201 Universidad Autónoma de Madrid
    2ºCurso de Magisterio de Educación Infantil

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  19. Este artículo me ha dado una visión muy distinta de la que tenía hasta ahora de la profesión de traductor. Generalmente pensamos que traducir es solo expresar en un idioma lo escrito originariamente en otro, sin tener en cuenta la importancia y el trabajo que conlleva una buena traducción.

    El traductor de literatura infantil y juvenil crea una obra nueva y tiene que llegar a sus lectores igual que lo hizo el autor original. Además de ser traductor, tiene que ser un buen escritor. Es importante que conozca la obra que va a traducir, la época, cultura, sociedad… de cuando fue escrita, así como el idioma del autor y el dominar de su propia lengua materna. Tampoco puede olvidar el papel pedagógico y didáctico que tiene la literatura infantil. A estas pautas tenemos que añadir la dificultad que entraña traducir libros con poco texto y muchas ilustraciones o mantenerse fiel al texto original para que el niño pueda conocer el mundo del autor y, a su vez, adaptarlo al idioma del lector para que sea adecuado para él y lo pueda comprender. Otras veces, sobre todo en literatura infantil, no se trata solo de traducir un texto, hay que traducir colores, formas, sonidos, costumbres…

    Ser traductor es un trabajo no reconocido y ha sido una figura sin importancia en el mundo editorial. Al traductor debe reconocérsele los derechos de autor y su nombre tiene que aparecer junto a los del autor e ilustrador en la portada del libro.

    La globalización y la intensificación de las relaciones internacionales han despertado el interés de jóvenes lectores por acercarse a otras culturas y ha favorecido la proliferación de la lectura de libros traducidos.

    María Raposo Jiménez
    2º Educación Infantil
    Grupo 201

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  20. Buenas tardes Ana Maria

    Lo primero es felicitarte una vez por otro articulo, que al menos por mi parte, nos hace pensar en la importancia de la lectura y sobre todo la importancia que tiene un buen texto para hacer que nos traslademos a otros lugares y hacer que nos olvidemos por un momento de nuestro mundo, para trasladarnos a otro.

    A partir de la lectura de este articulo me ha hecho reflexionar sobre la poca importancia que damos la traducción de libros. Pensamos que se trata de un hecho en que un traductor simplemente traduce el texto tal y como esta, y no es así, se trata de un hecho más importante que eso.

    Cuando estamos leyendo, tenemos que sentir, como bien expresa el texto, que estamos metido en el que estamos sintiendo lo que el protagonista siente, tenemos que convertirnos en protagonistas de la historia, y eso es algo que tiene que conseguir el traductor, y no es nada fácil, tienes que ponerte como traductor, en la piel del autor, de lo que quiere decir con eso o que sentimiento quería expresar con eso.

    Además otra cosa, es la poca importancia que damos a la traducción de infantil ya que pensamos que al ser textos tan cortos no pasa nada si simplemente ponemos lo que nos dice, pero traducir literatura infantil no lo veo nada fácil, ya que muchas veces hay juegos de palabras, rimas, etc que cuando lo traducimos tenemos que mirarlo muy bien para que nos quede todo correcto y no quitarle la esencia que tiene esa historia.

    Por lo tanto tengo que reconocer que se trata de un trabajo muy importante y poco reconocido, al igual que la figura del ilustrador, ya que tienen la misma importancia que el autor de la historia, ya que figuras también están haciendo la historia, la están creando, están ayudando al autor a que esa historia se difunda y que cualquier persona en cualquier lugar del mundo pueda disfrutarla y sentirla.

    Estefanía Martínez de la Heras
    2º de Magisterio Infantil
    Grupo: 211
    UAM (Universidad Autónoma de Madrid)

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  21. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  22. Este artículo me ha hecho recapacitar sobre el significado que yo tenía entendido de qué es la traducción y quién el traductor, los cuales son dos conceptos claves en el ámbito de la educación.
    Siempre he pensado que cualquier libro original puede ser traducido a cualquier idioma de diversas maneras, bien sea automáticamente con una aplicación o a través de una persona, el traductor. Pero, el artículo me ha transmitido el verdadero significado, es decir, la traducción no es solamente lo que solemos decir: “pasar un texto original a otro idioma”, sino que en el propio proceso de traducción se vislumbra el verdadero y autentico significado de las palabras, de los valores que se pretenden trasmitir… La traducción es un “eco del original”, que permite que la podamos entender como el propio autor pretendía en su concepción y, a su vez, transmitir, generando un vínculo entre creador y lector, como se expone en el artículo.

    Me incluyo en aquellas personas que cuando leen un libro, cuento, etc., solo prestamos atención a aquellas características más significativas como el diseño, las ilustraciones… dejando a un lado quiénes han sido las personas que han traducido el texto. Es por eso, que ahora reconozco la gran importancia de la función que tiene el traductor. Sin libros traducidos, muchos libros que hoy en día están a nuestra disposición, sean del ámbito que sean, no existirían.

    A la hora de traducir un libro se tienen que tener en cuenta diversos aspectos que no se pueden desatender, ni ignorar ni omitir. Es muy importante que el traductor de literatura infantil lleve a cabo una traducción que transmita lo mismo que el autor original; conservar las situaciones/etapas, transmitir los mismos sentimientos y emociones, culturas, historias… de tal manera que sea la más apropiada e idónea. Destacar, que los libros infantiles que se traducen suelen tener una cierta y especial dificultad, puesto que los niños tienden a asimilar lo que el lector dice, y eso tiene que ser igual al original.
    Los niños transmiten un gran interés por aquello que es desconocido y que nunca antes ha aparecido ante sus ojos, por eso, en ellos surgen un claro interés por aprender cosas nuevas a través de la lectura y los libros, permitiéndoles descubrir, por medio de la curiosidad, diversidad de conceptos, culturas, formas de pensar, idiomas…

    Por último, considero que el hecho de no reconocer el trabajo del traductor y considerarlo como un trabajo que pasa por desapercibido e inadvertido, es bastante lamentable y no debería ser así, ya es un trabajo que requiere tener grandes valores, y deberían ser reconocidos, en este caso, acompañando a los demás participes de los libros en las cubiertas, portadas o contraportadas.

    Cristina Gonzalo Hernández
    2º Magisterio en Educación Infantil
    Grupo 201
    Universidad Autónoma de Madrid

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  23. Buenos días Ana María.

    Me ha parecido una entrada muy buena puesto que nos acerca a todo el mundo de la traducción, un mundo que esta desvalorizado.

    Estoy totalmente de acuerdo contigo con que la traducción de obras infantiles no es un trabajo fácil, ya que los niños van a creerse todo lo que ponen en ellas, es decir, un niño más mayor puede sospechar que hay algo que no concuerda en una obra, pero un niño de la etapa de infantil no tiene la capacidad de saberlo, así que todo lo que lean se lo van a creer y lo van a adoptar en su propio desarrollo.

    Por otro lado, no nos damos cuenta de la importancia que tiene la traducción (y por lo tanto los traductores) para todos, tanto los adultos como los niños. Por un lado, la traducción nos va a acercar a historias buenísimas que si no sabemos otros idiomas no vamos a poder leer nunca, y por otro lado, para los niños pequeños se les va a abrir un gran abanico de información y conocimientos, ya que van a aprender costumbres de otras culturas y tradiciones.

    Es por ello que yo también defiendo que se deberían traducir las obras tal y como las escribió el autor en su origen, puesto que si las transformamos y ponemos nuestras costumbres, los niños por ejemplo no van a aprender nada nuevo de otros lugares.

    En conclusión, pienso que la traducción nos abre las puertas hacia un mundo nuevo a descubrir y poder sumergirnos en él, pero para ello es necesario que reconozcamos la importancia a aquellos que lo hacen posible, los traductores.

    Irene Garcia Prieto
    Grupo 201, Universidad Autónoma de Madrid
    2º Magisterio en educación Infantil.

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  24. Con este artículo hemos podido observar la importancia que tienen los traductores y la traducción. Éstos tienen que adaptarse no sólo al idioma y traducirlo, sino a traducir las palabras centrándose en la obra para que ésta no pierda la esencia por la que fue hecha.

    Además si hablamos de la traducción de libros infantiles, tenemos que tener en cuenta que lo que se trata con estos libros es enseñar y no se puede traducir por traducir las palabras sin fijarse en dificultad de las palabras por ejemplo.

    El traductor además debería saber e informarse sobre el tema que se está tratando y sobre todo como traductor infantil ya que como has puesto en el artículo los niños son esponjas y absorben todo lo que aparece en los libros, de manera que es importante saber lo que se está traduciendo y seguir con la práctica de enseñar y no sólo divertir.

    Ha sido un artículo muy interesante sobre el que no había leído nada.
    Gracias por escribirlo.

    Almudena González Roche
    Grupo 201, 2ºMagisterio en Educación Infantil
    Universidad Autónoma de Madrid

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  25. Buenas Noches Ana Maria.

    El texto me ha hecho reflexionar sobre la importancia que tiene la traducción de los libros, y por lo tanto de los traductores, la cual hoy en día es escasa.

    Hoy en día, como en cualquier otro ámbito educativo, es una tarea compleja ya que los niños cada vez tienen más necesidades. Es por lo tanto que a la hora de traducir un cuento infantil, por muy sencillo que sea, es una tarea compleja.

    A la hora de la traducción, no es sólo lo literal, es decir, frase a frase palabra a palabra sino como bien mencionas se ha de considerar muchos factores para que el niño "viaje" a ese mundo del libro que está leyendo, aunque a edades tempranas no se fijan mucho en la traducción propiamente dicha.

    Aunque por otro lado, pienso que los traductores a la hora de realizar esta tarea tan compleja en algunas ocasiones, no deberían de perder "la esencia" que puso el autor al escribirla, independientemente del país, ya que se pueden perder características significas de dicha procedencia del escritor, y por lo tanto de la obra en sí.

    En conclusión, la profesión del traductor aunque sea poco conocida, no se le aporta la importancia que tiene, porque no es traducir literalmente sino también traducir el alma del país de procedencia, lo cual no es tarea fácil.

    Alicia Morcillo García-
    Grupo 211, 2º Magisterio Infantil.
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  26. La lectura de libros escritos en países distintos hace que nuestra forma de ver el mundo sea radicalmente diferente. Como dije en el comentario del artículo anterior, leer nos abre la mente y nos presenta un mundo desconocido: culturas, tradiciones, religiones, pensamientos diferentes a los que estamos acostumbrados.

    Por esta razón, no tiene sentido que los traductores cambien y adapten los cuentos infantiles a nuestras tradiciones o costumbres. Por ejemplo, el/la autor/a menciona que carece de sentido cambiar la hora del té por la merienda. A su vez, también escribe sobre las famosas galletas de jengibre de los libros de Enid Blyton que alguna vez has mencionado en clase.

    La traducción es una tarea muy complicada que muchas personas no son capaces de valorar. Piensan que los libros infantiles carecen de importancia y simplemente supone cambiar unas palabras por otras. El buen traductor no solo tiene que encontrar las palabras adecuadas sino que tiene que ser capaz de crear un ritmo y una sonoridad. Debe encontrar el sentido que el autor original concedió al texto y mantenerlo en una lengua completamente diferente.

    El traductor tiene que ser una persona culta, que dedique su tiempo libre a leer y escribir. No solo conoce la lengua a traducir (y su cultura) sino que es un especialista en su lengua materna pues es capaz de interpretar la voz del narrador.
    A pesar de ser un trabajo costoso: de creación e investigación, los traductores españoles son los peores pagados de Europa (a pesar de tener un sueldo estipulado por la UE). Como vemos en el artículo, no tienen un gran reconocimiento social: muchos de nosotros no prestábamos atención a los traductores al escoger una obra. E incluso sus nombres no aparecen en sus obras traducidas (especialmente en cuentos infantiles).

    Sin embargo, la importancia de la traducción debería inculcarse en las escuelas, al igual que el amor por la lectura, que cada vez están más vinculados a actividades académicas. Es importante que los niños dediquen parte de su tiempo libre a la lectura y a los cuentos, de los cuales prácticamente todos serán traducciones. La responsabilidad de los traductores, por tanto, es muy grande: “En su lectura los niños asimilarán la palabra tal y como se les ofrezca. En la infancia el texto queda grabado en la mente junto con las ilustraciones, tal y como se ha dado.”

    Los niños son esponjas que aprenderán todo lo que nosotros les presentemos. Por ello, es importante que hagamos una buena selección de cuentos infantiles, tanto de autores como de traductores. Existen grandes obras en literatura infantil, hagamos uso de ellas.

    Pilar Oteo Cerrato
    Grupo 211 - Literatura Infantil

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  27. Buenas tardes Ana María!

    Lo primero,decir que me ha parecido un gran artículo que nos hace reflexionar acerca de la importancia que le podemos llegar a dar no sólo a la lectura, si no también a quién lo escribe y lo traduce.

    Yo personalmente tengo que decir que no era consciente hasta que he leído el artículo de la importancia que tiene la traducción de libros. No es una tarea sencilla ya que, quien traduce los textos no sólo tiene que estar pendiente de hacer frente a todo tipo de críticas, si no que es consciente de que al hacer una traducción la historia no puede perder su esencia.

    Por lo tanto, bajo mi punto de vista el hecho de ser capaz de traducir algo no es tan sencillo como parece y no todo el mundo vale para ello.

    Por ello, se debería cambiar la concepción o la importancia que se le da al trabajo de estas personas y con ello reconocerles su trabajo incluyéndoles por ejemplo al lado del autor de un libro, de una lustración.

    En conclusión, si traducir un libro no es nada fácil, considero que es aún más complejo el traducir la literatura infantil ya que, el traductor tiene que buscar el vocabulario adecuado a la edad a la que se refiere pero sin que el libro pierda su esencia. Tiene que saber llegar a los lectores en este caso niños, algo que no es tarea fácil.

    Patricia Mateos Ramajo
    2º Magisterio Infantil Grupo 211
    Universidad Autónoma de Madrid

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  28. Buenas tardes, Ana María.
    Tengo que decir que nunca antes me había parado a pensar en las traducciones ni en los traductores como lo he hecho al leer la entrada del blog.
    Como bien explicas en la entrada, muchos traductores no aparecen en los libros y por tanto no nos paramos a pensar en la importancia que tienen dentro de la literatura.
    Con mayor razón tienen importancia en literatura infantil, dado que los niños son esponjas y necesitan de una literatura perfectamente editada a su lengua materna, para aprender mejor el lenguaje, las formas verbales y los signos de puntuación, entre otras cosas.
    Imaginemos por un momento que leemos un libro traducido al castellano en el que muchas de las frases nos "suenan mal". Nos resultará mucho más complicado comprender la historia y analizarla mentalmente. Esto con mayor énfasis repercute en la capacidad de comprensión de los niños.
    Los niños, poco a poco, van formando su capacidad comprensiva lectora, y al igual que no les damos juguetes rotos para que jueguen, tampoco podemos darles libros con traducciones en "mal estado", ya que su capacidad lectora se verá atrofiada.

    Finalmente solo quiero darte las gracias, por ofrecernos temas para pensar en ellos de los que, seguramente, sin tu aportación, nunca nos habríamos parado a pensar.

    Irene Guerrero Corella
    2º Magisterio en Educación Infantil Grupo 201
    Universidad Autónoma de Madrid

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  29. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  30. Me gustaría comenzar este comentario diciendo que yo era una de aquellas personas que pensaba que “traducir” no suponía un trabajo tan duro, que simplemente consistía en cambiar la palabra del idioma original por la de otro idioma, y no, no es eso. Hay que saber ante todo lo que significa traducir, y cómo traducir y eso no es un trabajo nada fácil, porque no se puede perder la esencia que busca el autor y hay que saber encontrar las palabras correctas para que aquellos lectores que no sepan del idioma original y tengan que leer el texto del autor en otro idioma, puedan vivir de la misma manera (que los lectores en el idioma original) lo que el autor pretende expresar.

    Aparte de la poca valoración que tiene la traducción como bien explica esta entrada del blog, otro de los aspectos que me ha llamado mucho la atención es que la traducción de Literatura Infantil está menos valorada aún, cuando realmente los traductores de Literatura Infantil son traductores profesionales igual que los de cualquier otro libro, cuento, texto, etc. Me atrevería a decir que este tipo de traducción es incluso más difícil, debido a que los niños son esponjas que absorben todo, por tanto hay que tener mucho cuidado con el vocabulario que se plasma y que se quiere transmitir a los niños.

    Es por ello, que es necesario tener mucho cuidado con no perder la esencia que busca el autor; es necesario tener claro que traducir no es simplemente buscar una palabra “parecida” en otro idioma y plasmarla en el papel; es necesario conocer realmente el significado de traducción, y esto último es lo que le falta conocer a la mayoría de la sociedad, porque apuesto que son muy pocas las personas aparte de los mismos traductores, los que conocen realmente el trabajo que conlleva esto por detrás.

    También me gustaría añadir que, en mi opinión, al igual que se les intenta transmitir a los niños la importancia que tiene la lectura, dentro de este ámbito habría que enseñarles también la importancia que tiene su traducción. Digo esto, porque la mayoría de cuentos, libros, obras, etc, que lean, seguramente serán traducciones de libros originales y gracias a este artículo he podido aprender que es muy importante conocer el significado de la traducción.

    Me siento muy afortunada de haber leído esta entrada porque gracias a ella he podido conocer la verdadera importancia de la traducción y, por supuesto, a empezar a darle la importancia que se merece a partir de ahora.


    PAULA FELIPE ARIAS
    2º Magisterio en Educación Infantil
    Grupo 201
    Universidad Autónoma de Madrid

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  31. La traducción en las obras literarias es muy importante porque podemos romper las fronteras entre culturas obteniendo nuevas visiones del mundo.
    La mayoría de las veces se les da poca importancia a los traductores, aunque somos conscientes de que sin ellos no podríamos leer numerosas obras literarias. La traducción de libros infantiles y juveniles es muy importante porque si no está traducido pierde la esencia tanto de emociones como del tema en sí.
    Me parece esencial la traduciendo porque con ello llegan a nuestras manos numerosas formas de ver el mundo.

    Carolina Fernández Hernández
    2º Magisterio en Educación Infantil (Grupo 201)
    UAM

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  32. Buena tardes Ana María.
    Nunca había reflexionado sobre los términos "traductor" y "traducciones". Para mi las traducciones son la forma en que tu das sentido a la palabra (como ponía en la lectura), el contexto que tu quieres dar a un libro y la forma en la que te metes tanto en los personajes como en la propia historia. No damos la importancia que se merecen a dichos traductores, que lo son igual que los propios autores, ya que son los encargados de hacer una edición perfectamente clara y precisa para su lectura.
    Una frase que me ha llamado la atención: "Lo desconocido forma parte del deseo de leer". Si lo supiéramos absolutamente todo sobre las lecturas, perderíamos es magia de lo desconocido, tiene gran importancia crear otro mundo dentro de esa historia.
    Los niños asimilarán la palabra tal y como se la ofrecen las traducciones y ellos mismos serán los que den sentido a todo lo demás.
    En mi opinión leer los libros en su versión original te llena de cultura, el conocer otras culturas y otras lenguas. Los niños son como esponjas, absorben todo con mayor rapidez y facilidad, por lo que es importante que se vayan familiarizando con otras lenguas desde pequeños.
    Este tema me ha resultado interesante, aunque nunca me lo hubiese planteado, siempre que lees algo nuevo y que te llame la atención te hace reflexionar sobre ciertas cosas.

    Sofía García Sánchez
    2º Magisterio de Educación Infantil Grupo 201
    Universidad Autónoma de Madrid

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  33. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  34. Este texto habla sobre la traducción de la literatura infantil y juvenil y de los aspectos relacionados con ella. Me ha parecido interesante la opinión de la autora acerca de la importancia de las traducciones y de cómo éstas influyen en el lector. Un traductor literario tiene que saber interpretar muy bien utilizando diferentes registros. La traducción debe ser clara, sencilla y concisa y debe buscar la equivalencia respecto al texto original. Sabiendo todo esto yo creo que traducir de un idioma a otro es muy difícil porque no solo tienes que saber la lengua sino como estructurarla e interpretarla manteniendo el sentido original.
    Para enriquecer el conocimiento del niño les ayuda a darse cuenta de que las palabras traspasan fronteras. Es importante que sean conscientes de otras realidades y descubrir nuevas formas de pensar lo que les permite la traducción saltando así la barrera del idioma. También es interesante fomentar la lectura en otras lenguas creando futuros traductores. En este punto estoy de acuerdo con la autora puesto que me parece fundamentar enseñar otras realidades y a apreciar la diversidad a los jóvenes y que mejor forma que a través de la lectura.
    Mar Macayo
    2º Magisterio de Educación Infantil Grupo 201
    Universidad Autónoma de Madrid

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  35. En el mundo hay muchas lenguas y culturas, por eso es necesario que existan personas cualificadas como los traductores. Mediante ellos somos capaces de conocer e introducirnos en culturas y mundos a los que no podríamos acceder por nosotros mismos.

    Muchas veces no se les reconoce como es debido puesto que pensamos que su trabajo se basa en buscar palabras en un diccionario y plasmarlas en un papel. Pero como dice el artículo, el trabajo de un traductor conlleva mucho más sacrificio y conocimiento. No solo deben conocer la lengua en la que un cuento, novela… está escrito, sino que deben conocer su propia lengua en profundidad y saber utilizar las palabras adecuadas para poder recoger la esencia del autor en una lengua diferente.

    Sin estos especialistas nunca podríamos habernos adentrado en las detalladas y minuciosas descripciones de J.R.R Tolkien en sus libros El señor de los anillos. Tampoco podríamos conocer el mundo más allá de nuestra propia lengua y cultura, y el único medio de conocer y saber las costumbres, horarios, comidas… de otro país sería mediante el turismo, actividad que no todo el mundo puede permitirse.

    Por otra parte, al contrario de lo que mucha gente piensa, la traducción de cuentos infantiles no es una tarea sencilla. Los traductores deben ser muy cuidadosos con el vocabulario que eligen. Es en esta etapa donde los niños aprenden las primeras formas sintácticas, conciben nuevas palabras y sobretodo memorizan estructuras. También deben ser capaces de otorgar al texto sonoridad, ritmo y musicalidad.

    Por lo tanto, deberíamos valorar el inmenso trabajo que realizan estas personas y reconocerlo como se merece. No debemos menospreciarles ni mucho menos pensar que son meros copistas. Detrás de cada palabra existe un gran trasfondo.

    María Rodríguez Recio
    2º Magisterio Infantil
    Grupo 211
    UAM

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  36. Buenas tardes Ana María.
    En primer lugar, destacar la importancia de los traductores y la gran labor que realizan. Nos acercan las obras literarias, las ponen a nuestro alcance sin que pierdan su "esencia". No ven solo palabras, sino que conocen lo que hay detrás de ellas y son capaces de hacernos sentir del mismo modo que al leer la obra en versión original.
    Como bien dices:"La traducción es un acto de comunicación". Conlleva una responsabilidad enorme, especialmente en la Educación Infantil. Los niños a estas edades son totalmente receptivos a lo que les proporcionamos, incluidas las palabras. La traducción es igual de importante que una conversación "cara a cara" con ellos, cada una de las frases que les decimos deben ser adecuadas a la situación.
    Estas lecturas se caracterizan por su sencillez, concisión y claridad. No obstante, como hemos visto en clase, los libros infantiles están cargados de valores y nuevos aprendizajes. Un claro ejemplo son "Los libros de Arte para niños".
    Uno de los puntos que más me ha llamado la atención de este artículo es que "traducción no es sinónimo de adaptación". Como he mencionado anteriormente debe acercarnos en la medida de lo posible a la versión original. Es también una forma de aprendizaje intercultural, cosa que como maestros debemos promover.
    Sin duda, es muy grave la falta de interés por los traductores, juegan un papel fundamental y sin embargo, no reciben el reconocimiento que merecen. Para valorar apropiadamente las traducciones, primero deberíamos darnos cuenta de lo importante que es usar un lenguaje enriquecido y que por el contrario, con los años va empeorando. Esto es algo que he podido observar en las persona próximas a mi entorno y que creo que debería tratar de erradicarse desde la Educación Infantil.
    Por tanto, se trata de un buen artículo que conciencia sobre un tema que la mayoría de la gente deja de lado. Una vez más reitero que está en nuestras manos la capacidad para fomentar la lectura y el rol que juegan las traducciones.
    Eva González Delgado
    Grupo 201 Educación infantil
    Universidad Autónoma de Madrid

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  37. Buenas tardes Ana Maria.
    En esta entrada, tratas un tema que creo esta bastante oculto y es desconocido para la mayor parte de personas lectoras.
    Cuando coges un buen libro y comienzas a leer, no te das cuenta de las cosas porque ese libro consigue introducirte en su mundo “ficticio”, el mundo que tu mismo te has creado y consigue que dejes atrás la propia literatura.
    Pero, ¿qué pasa cuando lees un mal libro? Estos libros, no son malos en si, pero nos cuesta mas involucrarnos como un personaje mas de la historia. Entonces empiezas a percatarte de algunos fallos lingüísticos, de frases que no tienen sentido o incluso de paginas que no tienen ninguna coherencia.
    Esto sucede porque, como tu bien dices, el trabajo de traductor no debe limitarse a copiar lo que pone literalmente en otro idioma. Sino que hay que entender y comprender el libro para poder hace llegar al lector esos sentimientos que el autor ha puesta al escribirlo.
    Muchas veces, por malas traducciones perdemos libros que verdaderamente valen la pena. Asi que invitaría a lagotee que acepta estos trabajos, ha hacerlo solo si van a poner su corazón al traducirlo.
    Por ultimo dártelas gracias por tanta bien información como nos das en cada una de tus entradas.
    Nuria Camaño López.
    2º Magisterio Infantil.
    Grupo 201.

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  38. Los fantasmas de la palabra, es un título muy indicado para este tema. Me parece muy interesante el tema de las traducciones. Es muy importante una buena traducción para tener un buen conocimiento del texto.
    Existen multitud de culturas e idiomas y por ello es necesario que existan buenos traductores para poder comprender bien el texto que se esta leyendo.
    Considero que son de mucha importancia las traducciones en Educación Infantil, porque actualmente la mayoría de los libros están escritos en inglés y estas traducciones tienen que tener una coherencia para poder comprenderlo.
    Para ello, la traducción debe ser: clara, sencilla y concisa. Hay que tener en cuenta que no solo podemos perder la comprensión del texto sino también la esencia del mismo.
    En la etapa de la educación infantil los niños son como esponjas y por lo tanto les va a ser mucho mas sencillo llegar a conocer otros idiomas y culturas. Creo que es muy importante incentivarles a la lectura desde pequeños y también a conocer otros idiomas.
    En mi opinión, este articulo ha sido muy interesante y considero que las buenas traducciones son imprescindible para conocer el contenido y la esencia del texto.

    Universidad Autónoma de Madrid
    Grupo 201
    María García Reyes

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  39. Buenas noches Ana María,

    Gracias a este artículo me he dado cuenta de la gran importancia que tienen estos ``grandes desconocidos´´ como lo son los traductores. A la hora de leer un libro nunca me había fijado en el traductor de este y ni siquiera me había parado a pensar en la correcta o no correcta traducción del texto. En algunas ocasiones, si es verdad, que leyendo algo no suena muy bien, pero nunca he ido más allá y a preguntarme el por qué no me suena bien al leerlo.

    Para mí el buen traductor, como requisito básico debe saber perfectamente hablar y redactar su lengua materna y además la lengua extranjera en la que está escrito originalmente el libro. Además, para que sea un buen traductor debe saber traducir el libro de forma que la persona que lo lea le lleguen los mismos sentimientos y la misma historia sin esta verse afectada, que a la persona que lea el texto en su lengua original. Pienso que es una profesión muy poco reconocida para la importancia que de verdad debería de tener, es una profesión para gente curiosa, con capacidad autodidacta, perseverante, paciente y disciplinada.

    En el campo que nosotros tratamos de la Educación Infantil, pienso que las traducciones son incluso mucho más importantes en estas edades. A diferencia de la adolescencia, como bien ya has comentado, un niño aún no tiene espíritu crítico y asimila las palabras tal y como le llegan. Los niños son esponjas que incorporan a su vocabulario y van formando su conocimiento a partir de todo lo que les llega, independientemente de si está correctamente expresado o no.

    Las traducciones también sirven para que el niño pueda atravesar fronteras y pueda saltar la barrera del idioma, y así poder llegar a conocer diferentes formas de pensar, nuevas miradas y diversas maneras de ver el mundo de forma diferente que se hace en su país. A través de las traducciones se puede sentir, ver y oír diferentes realidades, es decir tomar conciencia de la existencia de otros.

    Como futuros docentes debemos darnos cuenta de la importancia que tienen las traducciones, y saber filtrar los libros que ofrecemos a nuestros alumnos. Al niño le debe llegar la historia original, sin que este trastocada y en la que no quepa lugar a una doble interpretación. Los maestros formamos parte de este mundo literario infantil, por lo que tenemos la gran responsabilidad de difundir y compartir la literatura entre otras lenguas, otras culturas y otros países, algo que es imposible sin la traducción.


    Isabel Calvo Gómez
    Grupo 201
    Educación Infantil-UAM

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  40. Hola Ana María.
    Al leer el artículo, he reflexionado sobre la tarea de traducir, es importante mantener la esencia como tu bien dices del autor y a la vez realizar una buena traducción.
    Pienso que es una tarea bastante compleja que no todo el mundo puede hacer adecuadamente y captando todos los detalles que el autos ha plasmado en el cuento, ademas, actualmente hay pocos traductores y a la hora de traducir ya no solo un cuento infantil, cualquier tipo de texto, por muy sencillo que sea, es una tarea compleja.
    Creo aunque a edades tempranas no se fijan mucho en la traducción propiamente dicha, sino mas bien en el mundo donde les transporta la historia y eso es lo que es difícil de hacer, ya que si oprimen o cambian cosas a la hora de traducir, los cuentos pueden perder parte del contenido (cultura, tradiciones, valores,..) tanto del país de origen como del autor.
    En conclusión, creo que la profesión del traductor aunque sea poco conocida, no se le da la importancia que tiene. Es complicado, pero hay traductores que lo hacer francamente bien.

    Gracias por el artículo.

    Alba María Muñoz Giménez
    Grupo 211
    Universidad Autónoma de Madrid

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  41. La traducción no es un proceso simple, no es traducir por traducir; se trata de algo mucho más profundo. Una traducción de una obra supone “el eco” de ésta misma, la equivalencia que permite a otros leer exactamente lo mismo, con los sentimientos que produce (tan diferentes en cada uno de nosotros, como tan parecidos de acuerdo a lo que quería transmitir el propio autor) y las ideas propias que generamos a partir de la lectura.

    Efectivamente, muchas de las obras que leemos están traducidas, y la mayoría de nosotros ni siquiera nos cuestionamos el proceso anterior que existe para que esa obra esté en nuestras manos. Además, gracias a la traducción existe dicho “puente entre las culturas”, que las conozcamos, que nos interesemos por ellas y que, por ello, sea posible ese paso de información de unos lugares del mundo a otros, de unas personas a otras.

    Concuerdo totalmente con el artículo en esta idea de fomentar el interés a través de la lectura, en descubrirles a los más pequeños ese mundo que ni siquiera los adultos hemos descubierto en su totalidad. Por ello, a través de la traducción, es el traductor quien juega un papel fundamental, pues su trabajo alberga conceptos culturales (de lengua, literatura, historia, filosofía, etc.) entre otros, y, sobre todo, el conocimiento de lo que se encuentra detrás de cada palabra, cómo elegir la palabra correcta para cada momento; esto es algo que realmente me sorprende.

    En mi opinión, el hecho de disponer de la literatura bien traducida de una manera tan elemental actualmente, no se valora en la medida en la que debería, y por tanto, no se reconoce su envergadura realmente. Finalmente, y para acabar con este comentario, por separado de todo lo explicado anteriormente (de especial relevancia para mi) me gustaría subrayar el especial cuidado que se aporta a cada traducción, a lo cual deberíamos prestar más atención y no pasar tanto por alto.

    Laura Castedo Sanjuán
    Grupo 201, Educación Infantil
    Universidad Autónoma de Madrid

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  42. Hola Ana María,

    Esta entrada me ha parecido muy interesante y completa, puesto que se explica con gran detalle y concisión los conceptos tanto la traducción como el traductor en el ámbito de la literatura, inclusive la literatura infantil.

    Bajo mi punto de vista y compartiendo la opinión con la entrada leída anteriormente, pienso que la traducción tiene una gran importancia. Esta traducción para estar hecha de una manera correcta y precisa, debe tener el valor explícito de las palabras, su significado e interpretación correctos; de la adecuación de estos aspectos mencionados anteriormente se ocupa el traductor, es el encargado de que todo el mundo pueda leer o escuchar cómo se recita una lectura tal y como lo quiere el autor, es decir, que el lector tenga los sentimientos y perciba la historia de acuerdo con el autor, sin una doble interpretación. Todo esto conlleva a las tres características fundamentales de la traducción: sencillez, claridad y concisión.

    En cuanto a la traducción en el ámbito de la Educación Infantil, al igual que otros tipos de literatura, tiene sus propias dimensiones y claves de interpretación; por lo tanto, una traducción de literatura infantil no es más sencilla que el resto y es realizada por un traductor profesional. Además, para hacer una correcta traducción de la literatura infantil debemos sumergirnos en el mundo de los niños y tener muy en cuenta que en estas edades son como esponjas.
    En la adolescencia, se comienza a desarrollar el espíritu crítico, este tiene gran importancia en el ámbito de las traducciones, puesto que en edades anteriores, el niño tan solo percibía la información pero ahora comienza a plantearse dudas e incluso plantea problemas que le surgen por algo que le suena raro.

    Tanto a los adultos, como a los adolescentes y los niños, les llama la atención aquello que les resulta desconocido. Este es un factor de gran importancia, puesto que la magia de lo desconocido fomenta el deseo de leer; si siempre tenemos que leer algo que ya nos sabemos y conocemos, leer se puede convertir en algo que se haga por obligación y algo aburrido. Nosotras, como futuros docentes, tenemos que hacer hincapié en que la lectura no es una tarea obligada, sino divertida.
    El niño para llegar a comprender un idioma necesita saber utilizar correctamente la palabra, por ello, son importantes las traducciones ya que nos permiten superar la barrera del idioma. También, se debe tener muy en cuenta a los traductores.

    Por último, como futuros docentes, debemos tener en cuenta la importancia de la traducción para que el niño pueda leer la historia original, sin que eta haya sufrido otras interpretaciones. Además, debemos fomentar las actividades de la lectura vinculadas con la traducción, ya que es una manera de que el niño aprenda otra lengua que no es la suya y que desarrolle un espíritu crítico.

    GEMA GÓMEZ ALONSO
    GRUPO 201
    MAGISTERIO EN EDUCACIÓN INFANTIL
    UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID

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  43. Hola Ana María,
    Al leer esta lectura te das cuenta de lo poco que valoramos a los traductores y lo importantes que son. Nunca nadie se para a pensar en ellos, directamente escogemos un libro que nos gusta y no pensamos en que muchos de ellos son de autores de otros países, y que, si podemos leerlo en nuestra lengua, es porque alguien lo ha traducido.
    Tampoco nos paramos a pensar la dificultad que tiene la traducción, ya que, como dice el texto, traducir es descubrir el auténtico valor de las palabras, su profundo significado y la función insustituible que tienen para comunicarse con los otros.
    A parte de importancia y la dificultad, también hay una gran responsabilidad para los traductores. Como dice el texto, los niños son como esponjas y lo absorben todo, por lo que hay que tener un especial cuidado al traducir y hay que hacerlo de la mejor manera posible, para que el niño no asocie o aprenda de manera equivocada.
    Con respecto a la parte del texto en la que te dice que a veces en vez de traducir el texto, se adapta porque se cree que los niños así lo entenderán mejor, mi pensamiento es el mismo que aparece en la lectura, es enriquecedor que aparezcan costumbres y cosas de otros países. Así el niño puede interesarse en lo desconocido y aumentar su deseo de leer. Es positivo que el niño descubra diferentes realidades, de esta manera podrá conocer y acercarse más a otras culturas. Esto puede favorecer a la diversidad, aparte de ser enriquecedor para el niño ya que tendrá un conocimiento más amplio.
    También estoy de acuerdo con que al hacerse una traducción de un libro que no sea el original, puede perder su esencia y puede que no llegue al lector lo que el autor quería transmitir realmente.
    Es muy recomendable leer esta entrada de blog, ya que, a mí personalmente, me ha servido para ser más consciente y tener más en cuenta a partir de ahora a los traductores, ya que casi nadie piensa en ellos ni se valora el trabajo que realizan.

    Lidia Martínez García
    2º Curso. Grado Magisterio Ed. Infantil
    Grupo 201

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  44. Acerca de este artículo me gustaría destacar dos aspectos que más han llamado mi atención. Estos dos aspectos son lo que han hecho que me sienta completamente interesada.
    Por un lado, quiero resaltar la forma de describir el trabajo de los traductores, me ha parecido que lo que cuenta de dicho trabajo se dice con una completa ternura, desde la pasión que solo un traductor con vocación puede describir mejor que nadie.
    Por otro lado, lo que más ha llamado mi atención como futura maestra de educación infantil son las ventajas que tiene el conocimiento de cuentos y libros infantiles traducidos para los más pequeños. Gracias a los traductores podemos enseñar a nuestros alumnos culturas, pensamientos y lugares desde un punto de vista más cercano que la mera información, ya que a través de las historias que nos ofrecen los libros podemos aprender más profundamente, Alimentando así la curiosidad intrínseca con la que cuentan los niños. Desde mi punto de vista y como bien afirma en alguna ocasión el texto, gracias a la traducciones literarias el niño entenderá otras formas de pensamiento dándole la oportunidad de abrir su mente, ser más creativo y tener la capacidad de resolver con mayor facilidad problemas que se le van presentando en su día a día.
    Por último, destacar la suerte que tienen los maestros de contar con este material tan rico, ya que actualmente contamos con una sociedad y con escuelas bañadas de multiculturalidad, por lo que estas traducciones literarias pueden ser utilizadas para trabajar la inclusión en el aula.

    Raquel Muñoz Gómez
    Grupo 211 del curso de educación infantil
    UAM

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  45. Este texto realza con firmeza la importancia del traductor dentro del mundo literario, y es que de verdad los traductores son una pieza fundamental en los libros que provienen de otras culturas.

    Ya sea en literatura infantil como adulta, si un traductor no adecua la traducción lo más precisa al texto original, nos estamos perdiendo un mundo totalmente diferente del nuestro.

    Enlazo este tema de la traducción con el cine, ya que se habla dela versión original, y es que somos de los pocos países que traducimos todas las películas a nuestro idioma, siempre con las mismas voces, y esto, para mí, es como si olvidásemos la esencia de este arte, que es la voz del actor que interpreta el papel. Creo que pasa lo mismo con la literatura, puesto que si un autor o autora plasman una escena literaria de una manera, no quiere dar otra imagen más que esa.

    En infantil, es obvio que hay que tener mucha delicadeza para traducir, y por eso deben hacerlo los "traductores profesionales" como bien dice el artículo, ya que sólo un traductor de este "nivel" podrá realizar su trabajo e interpretar el texto en nuestro idioma tal y como el autor o autora quiso hacerlo. Además, es bueno para los niños que aprendan del mundo que les rodea mucho más lejos de lo que de costumbre, porque los niños son muy curiosos y les encanta aprender cosas nuevas y diferentes. Esto fomentará que el niño sea tolerante con las personas o las cosas que son ajenas a su entorno natural y podrá también dar a conocer a los demás toda la riqueza cultural que él mismo posee.


    Laura Martins Gomes
    Grupo 211
    Magisterio en Educación Infantil
    Universidad Autónoma de Madrid

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  46. Hasta haber leído este artículo jamás me había parado a pensar en la traducción y en lo que esta significa e implica. Desde siempre he leído libros traducidos pero nunca había profundizado en el proceso, entre otras cosas de traducción, que los había llevado hasta mis manos. Es por esto que el artículo me ha enriquecido y me ha hecho abrir los ojos en ciertos aspectos.

    Tal y como se comenta en el texto muchos creen que traducir literatura infantil es tarea fácil y desde luego yo estoy de acuerdo con tu negativa ante esa afirmación. El hecho de la importancia que tiene el vocabulario en estos libros hace de su traducción una tarea que requiere ser meticuloso con los significados y con lo que quiere transmitir el autor ya que si no se traduce de esa forma no se trataría de una traducción en el completo sentido de la palabra sino en una mala copia o imitación del original.

    También encuentro interesante el hecho de no adaptar los detalles de las historias a nuestra cultura ya que de esta forma los niños adquieren conocimientos sobre otros países y sobre la forma de pensar que tienen otras personas en lugares desconocidos para ellos. Antes de leer este artículo no había caído en el motivo de por qué esos detalles se mantienen así y ahora que soy consciente de ello apoyo por completo esta postura.

    Es triste que hoy en día no se reconozca el trabajo de los traductores como se merecen. Gracias a estos se produce la difusión no sólo del cuento sino también del autor y por ello, tanto estos como las editoriales, deberían estar agradecidos. Los traductores son ese puente que conecta, de una de las formas posibles, a las personas con el conocimiento de otras costumbres y culturas, un trabajo demasiado importante como para tomarlo como indiferente.

    Por último, no tengo mucho más que decir sobre el apartado del texto sobre el futuro a parte de que estoy en total acuerdo con todo lo que se plantea en él. Todos debemos trabajar codo con codo en el fomento de la lectura ya que leer es conocer, viajar y vivir.

    Iria Núñez Carretero
    2 Magisterio de Educación Infantil (UAM)
    Grupo 211

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  47. Hola Ana María:

    Estoy totalmente de acuerdo en el reconocimiento que debe hacerse a los traductores porque pienso que es una profesión complicada, ya que tienen que previamente a traducir conocer todo aquello que forma parte de la lengua tanto original como de la que se desea convertir. Y esto no es tarea fácil pues cada lengua posee un vocabulario, estructura gramatical o sintáctica y un sentido diferente. Por lo que el traductor tiene que saber interpretar y plasmar lo que quiere decir el autor conservando su esencia. Aprovecho también para resaltar el trabajo en equipo entre traductor y autor, pues se necesitan ambos para que la literatura se siga expandiendo tanto nacional como internacionalmente y por tanto desarrollar la interculturalidad, no solo a nivel de fomentar valores como el respeto, la convivencia, etc. sino también con el conocimiento de las diferentes culturas (costumbres, comidas, horarios, lugares, expresiones...) a través de la literatura.

    Desde el punto de vista de la literatura infantil, todavía me parece que tiene mayor responsabilidad el traductor porque de él depende que el niño pueda enriquecerse de la obra y se despierten sentimientos positivos como el cariño, la ilusión o la emoción de conocer algo nuevo y de desarrollar su imaginación y sus sueños, o todo lo contrario, que desde pequeño no sienta ninguna motivación ni atracción por la lectura y se convierta en una obligación, sin considerarlo como un momento de ocio y entretenimiento.

    Jennifer Pérez Hernández
    2º Grado Educación Infantil. Grupo 201
    Universidad Autónoma de Madrid

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  48. Es una entrada muy interesante y completa que nos da a conocer el mundo de los traductores y traducciones, parece que se les tiene en el olvido a la hora de presentar la literatura y como nos cuenta este texto tienen un gran peso en la literatura.

    La traducción infantil es muy importante, ya que los cuentos y los libros juveniles tienen una gran importancia, son los primeros textos que ellos leen o se les cuenta, que se identifican con sus cuentos y sus libros, por ello se tiene que manejar la palabra porque mediante los libros ellos captan mensajes al igual que lo hacemos los adultos. También es vital que el traductor capte la esencia y los sentimientos que la obra, para que ese mensaje les llegue a los niños de la forma correcta, ser traductor no es ser solamente traducir palabras, es mucho más que eso.
    Es de gran importancia dar a conocer otras culturas, que los niños aprendan que no todos tienen las mismas costumbres, que no es todo el mismo paisaje el cual el niño ve todos los días… por ello pienso que si se cambia como se dice en el texto la hora del té, por la hora de la merienda a los niños se les están cortando las alas para aprender más y despertar su curiosidad. Si los libros no nos cuentan o no nos intrigan, no leeríamos.

    Los traductores hacen una gran labor y no tienen el reconocimiento que se merecen, si no hubiera leído este texto no hubiera caído en esta reflexión.

    Tenemos en nuestras manos enseñar y mostrar a los niños a través de los cuentos y sus traducciones la diversidad, es una gran herramienta, se debe hacer un buen uso de ella.

    Carla Guzmán Rasero
    Universidad Autónoma de Madrid
    Magisterio de Infantil, grupo 201

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  49. Hola Ana María
    Como bien dices, creo que la traducción no es solo el mero hecho de transcribir palabras con un mismo significado de un idioma a otro y que carezca de sentido, sino todo lo contrario, considero que es algo muy importante ya que no en todos los lugares se utilizan las mismas palabras para los mismos significados y algunas frases o expresiones no se entiende al ser traducidas de un idioma a otro, ya que no forman parte de la cultura de ese país como por ejemplo los refranes o las frases hechas, que en cada sitio se utilizan unas diferentes debido a la tradición de dicho lugar. Y lo considero mas importante aun si se trata de libros dedicados a niños, sobre todo si están en edad de comenzar a leer y aficionarse a la lectura, ya que resulta determinante y de gran importancia a la hora de valorar un libro el qué cuenta y el cómo lo cuenta, es decir, la forma en la que transmite todo lo que viven los personajes y aquello que siente. Utilizar un vocabulario u otro puede ser un punto de inflexión para que un libro o una obra literaria sea divertida, entretenida, motivadora, etc. O por el contrario aburrida y pesada.
    También creo que es muy importante que en la traducción de los libros se conserven las rutinas y los horarios de los diferentes acontecimientos de los lugares en los que se está desarrollando la historia, así como costumbres, comidas, fiestas…y todo aquello que identifique al país en el cual se desarrolla la historia, ya que de esta forma los niños son capaces de viajar a través de su imaginación e inventar cómo es aquella fiesta y el sabor y el olor de aquella comida que desconocen, de esta forma están más integrados en las historias que están leyendo y pueden llegar a sentirse protagonistas de las mismas, además les ayuda a conocer de forma indirecta y a través de estas lecturas diferentes países y sus estilos de vida.
    Creo que tanto las personas encargadas de traducir los libros, y en especial los dirigidos a niños y jóvenes, como las editoriales que trabajan estos libros deben tomar conciencia de la importancia de la labor que están realizando y de la repercusión que puede tener el simple hecho de la palabra en los niños en general y en sus aprendizajes e ideas en particular. El uso de un determinado vocabulario puede hacer que tras una experiencia de lectura el niño quede entusiasmado y motivado por la historia y que por lo tanto desarrolle su interés por seguir aprendiendo y experimentando con otros libros, o que por el contrario sienta desprecio por la lectura, bien por que le resulte aburrida o porque no entienda el contenido de la historia que está leyendo o porque no se vea implicado en la misma.
    En general me ha parecido una entrada muy interesante y que me ha hecho reflexionar, ya que antes de leerlo pensaba que la traducción consistía únicamente en transcribir palabras de un idioma a otro y gracias a tus comentarios me he dado cuenta de que es mucho más que eso y que engloba una gran cantidad de elementos determinantes para la lectura.

    LAURA CAMPOS FERNÁNDEZ.
    2º MAGISTERIO INFANTIL, GRUPO 201.
    UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID.

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  50. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  51. Hola Ana Maria.

    Tras leer el texto, he podido observar una serie de aspectos que sinceramente no sabía sobre las tradiciones.
    Estoy de acuerdo con que las tradiciones pueden acercar al niño a un nuevo mundo, culturas, palabras… porque les llama la atención las palabras raras y les motiva a investigar o incluso a imaginar. Los niños no son “TONTOS”, aunque sean pequeños son capaces de asociar lo que están escuchando con lo que están viendo.
    Por otro lado, por experiencia propia he podido leer libros con muy malas tradiciones que incluso no tenían sentido, normalmente suele pasar con más frecuencias en la literatura juvenil, por la complejidad de los libros. En cuanto a las tradiciones en educación infantil (literatura infantil) estoy de acuerdo con ellas ya que el tema del idioma siempre será un gran problema, pero gracias a los buenos traductores este problema ha pasado a la historia.
    Existen cuentos infantiles que están mal traducidos o que tienen una traducción muy precaria, pero no por ello se deben desechar, porque realmente valen la pena leerlos por sus ilustraciones, contenidos, etc.
    Por todo esto, el articulo me ha parecido súper interesante ya que no tenía ni la más remota idea de lo importante y trabajoso que era traducir y sobre todo en la literatura infantil.

    Adriana I. Fernández R.
    2º Magisterio en educación infantil
    Grupo 211

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  52. Estoy sorprendida después de leer este artículo ya que hasta hoy nunca me había parado a pensar en toda la importancia que tienen y que por lo que queda demostrado no se les da a los traductores. Día tras día leemos libros que han sido traducidos pero no nos damos cuenta de todo lo que conlleva que puedan ser accesibles para todos en muchos idiomas, algo realmente asombroso.

    Me parece una muy buena idea definir traducción como el sentir pasión por la palabra, ya que seguramente será un trabajo de elaboración muy complicado y como en muchos otros la pasión con la que hacemos las cosas es determinante para conseguir los objetivos que nos marcamos.

    Me ha sorprendido mucho el apartado de traducir literatura infantil y estoy completamente de acuerdo contigo. Antes de empezar a leer tenía una idea equivocada ya que al igual que mucha gente me imaginaba que los libros para los más pequeños serían los más fáciles de traducir. En cambio, mi idea ha dado un giro completo, ya que considero que las palabras y la gran cantidad de vocabulario que poseen los libros infantiles hace que el traductor tenga que ser muy cuidadoso y se adecue perfectamente a lo que quiere transmitir el autor original.

    En cuanto a la idea de modificar significados adaptándolos a las costumbres de cada país me parece un auténtico error, ya que la magia de los libros desde mi punto de vista desaparecería, no nos harían volar hacia otros lugares ni aprender un poquito de cada cultura y costumbre si modifican cada aspecto que nos resulta extraño a nosotros. Es enriquecedor que a partir de un libro podamos descubrir diversidad de cosas que nos resultan desconocidas.

    No me imaginaba en absoluto que una profesión tan valiosa para las culturas del mundo, esté tan poco valorada. Deberíamos estar agradecidos, ya que gracias a su esfuerzo y su trabajo, todos los rincones del mundo estamos conectados y somos capaces de entendernos.

    Por último, respecto al apartado del futuro,estoy completamente de acuerdo contigo. Como futura maestra, me veo obligada a fomentar la lectura en las aulas e intentaré crear un sentimiento positivo por la lectura en mis alumnos, ya que la lectura nos enriquece la mente y el corazón.

    Andrea Novillo Sánchez.
    Grupo 211 - Literatura Infantil
    2º Magisterio en Educación Infantil

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  53. En primer lugar felicitarle por el artículo.
    Me gustaría comentar que para algunas personas la traducción será solo únicamente traducir un texto en un traductor de internet y ya está todo hecho.
    Y no es así. Como bien dice el artículo hay que conocer lo que nos quiere expresar la palabra y entender lo que el autor nos quiere trasmitir. De ese modo podremos traducirlo con el mismo significado a otro idioma y no perder la esencia de ese libro. Ya que si se cambian las cosas, ese libro ya no tendrá la esencia que quería transmitir el autor. Por lo tanto, no es tarea sencilla la traducción y muchas personas deberían de conocer el trabajo y esfuerzo que tiene.
    Estoy de acuerdo con que los niños deben de leer cuentos que son importantes que conozcan, pero siempre y cuando sea un cuento que se asemeje a su edad, este adaptado a él y explicado correctamente. Por ello, aquí es muy importante que las traducciones estén realizadas correctamente.
    Me quedo con que no seriamos nada sin los traductores y que gracias a ellos conocemos millones de cuentos que siguen teniendo la misma esencia que el cuento original escrito por el autor.
    ¡Qué maravilloso es el mundo de la lectura!

    María López
    Grupo: 211 2ºMagisterio infantil. Universidad Autónoma.

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  54. Buenos días Ana María.

    Este artículo me parece muy interesante que nos acerca a todos a la labor de los traductores. Pensamos que es simple traducir de forma muy literal aquello que está escrito pero para que una historia haga conocer al lector su base debe estar bien traducida y para ello el traductor debe conocer bien la obra y su verdadero significado.
    He tenido la posibilidad de leer algunos libros en Inglés y más tarde leerlos en castellano y debo decir que se pierde bastante la esencia de la obra.

    Para que un libro este bien traducido el traductor debe meterse completamente en la obra y tratar de explicar al lector lo mismo que explica el autor.
    Gracias a estos traductores podemos leer libros que sin su labor sería imposible o muy complicado.

    Una vez más, gracias por abrirnos los ojos un poco más.
    Raquel García Jiménez
    Grupo 201. 2º Magisterio Ed, Infantil

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  55. Laura Pérez Prados4 de noviembre de 2015, 3:12

    El artículo me ha parecido muy interesante porque habla de un tema que pocas veces nos preguntamos o pensamos: la traducción.
    Transcribir lo puede hacer cualquier persona que use un diccionario. Sin embargo, traducir una libro no es tarea que cualquiera pueda hacer. Se necesita entender todos los aspectos, significados, características,… que el autor quiere transmitir al lector. Por ello el traductor necesita ser un buen lector y escritor, y poseer un bagaje cultural amplio.
    Respecto a la traducción de libros infantiles, hay que tener mucho cuidado. No existe un traductor especializado en traducción infantil, sino que debe ser un traductor literario en general. El traductor debe usar el mismo vocabulario que el autor principal, sin menospreciar la obra traduciendo a palabras más “simples” o “familiares”. Caeríamos así en un gran error.
    En mi opinión creo que como dice el libro, no se valoran a los traductores. Y personalmente reconozco que no suelo mirar si está la obra traducida o no, ni por quién (a veces por el hecho de que no se nombran en el propio libro). Es algo que debería cambiar, ya que voy a ser profesora y voy a fomentar la lectura en los niños/as. Y los niños son esponjas, y debemos filtrar muy bien lo que se lee (traducido o no) para luego presentárselo. Por tanto, también me gustaría que se especificara más en los cuentos infantiles si existe traducción o no. Es desvalorar el trabajo de los traductores que tan importante es.
    En definitiva, se debería valorar más dicho trabajo (por mi parte también) y todas las dificultades que ello conlleva, así como ser más críticos a la hora de elegir un libro o cuento traducido de otro idioma. Es una gran fuente de transmisión de conocimientos, aprendizajes, culturas, etc.
    Laura Pérez Prados.
    Grupo 211. 2º Magisterio de educación infantil. UAM.
    4/11/2015

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  56. Buenos días Ana María.
    El artículo de las traducciones me ha parecido muy interesante ya que comparto con el autor del texto la idea de que las traducciones son muy importantes ya sea para los adultos como para los más pequeños.

    Que los traductores al traducir un libro no adapten la historia a nuestra cultura me parece un hecho muy bueno y enriquecedor para el niño ya que de esta manera los niños pueden conocer lo que otras personas dicen y piensan. Además de poder ver otras opiniones y puntos de vista diferentes para así poder oír y sentir una realidad diferente a la que están acostumbrados.

    Otro aspecto que me gustaría destacar es, cuando los adultos leemos un libro, solo nos fijamos en el autor para así saber quien lo ha escrito. En lo que no nos fijamos nunca es en quien lo ha traducido.
    En mi opinión el hecho de traducir un libro es igual de importante que escribirlo ya que gracias a la persona que lo traduce, podemos leerlo.
    Sandra Moreno Iglesias
    Grupo 201. 2º Magisterio, Educación Infantil

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  57. Este artículo me ha hecho reflexionar sobre la importancia de la traducción. Antes de leer este artículo tenía otra idea totalmente distinta a la que tengo ahora, seguramente distorsionada.

    Pienso que el trabajo de los traductores es de gran importancia y más en la actualidad que nuestros niños tienen necesidades cada vez más amplias. También me ha parecido interesante cuando dice que un traductor no efectúa el trabajo, ni la función de un diccionario, sino que es capaz de ver más allá de lo que dicen e interpretan las palabras.

    Estoy totalmente de acuerdo con que el trabajo de traductor es muy importante, sin los libros traducidos buena parte de lo que leemos no existiría. Muchas veces el trabajo que hace un traductor no se tiene en cuenta y no se valoran las horas de trabajo de tienen que dedicarle. Muchos libros que tenemos a disposición, sean del ámbito literario o no, son traducciones. Un texto traducido construye un valor textual.

    Me ha parecido muy interesante lo de interpretar lo que se lee y manifestarlo en otro idioma, se está haciendo una adaptación un tanto personal por parte del lector, pero puede que esto tras varias traducciones e interpretaciones, la obra original sea completamente diferente con un mensaje diferente. Por ejemplo cuando lees versiones distintas de un cuento la esencia del mismo puede no estar impregnada en todos ellos al igual que el mensaje inicial del autor puede modificarse. Por eso opino que al modificar o variar alguno de los matices de las obras literarias, éstas pierdan su finalidad.

    Alejandro Navarro Motlló
    Grupo 211. 2º Magisterio en Educación Infantil, UAM


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  58. Buenas tardes Ana María.
    Como todas las entradas, esta me ha parecido también muy interesante y novedosa. Ya que es verdad que hemos leído tantos libros, que seguro que la mayoría de ellos han sido traducidos y no nos hemos dado cuenta. Estoy totalmente de acuerdo con que el trabajo de traductor es muy importante, ya que muchos libros son traducidos y buena parte de lo que leemos no existiría. Muchas veces el trabajo que hace un traductor no se tiene en cuenta y no se valoran las horas de trabajo de tienen que dedicar ante tantas líneas de texto. Y muchos libros que tenemos a disposición, sean del ámbito literario o no, son traducciones. A pesar de que parece una labor difícil, el buen traductor es el que se mete en la historia y la vive en primera persona como si de su vida se tratara. Es importante que los traductores sean así ya que sino la esencia de la obra literaria se perderá.

    Gracias a ello podemos conocer diversas culturas, códigos, idiomas y la existencia de distiintos pensamientos y personas. Pero la verdad es que actualmente la ''traducción'' debido a las tecnologías e Internet la interpretamos como: un texto el cual lo metemos al traductor en el ordenador o en el móvil y automáticamente nos sale en el idioma que queramos.

    A la hora de leer cuentos a los más pequeños hay que tener especial cuidado puesto que los niños se quedan con lo que el lector dice y traduce, por ello debe ser de manera correcta para que éstos lo graben en su memoria de manera correcta. Les debemos leer el cuento con palabras más sencillas, pero no distintas, puesto que éstos tienen un interés muy grande ante lo desconocido y todo ello le llama la atención. Es decir, les gusta conocer cosas nuevas, descubrir, investigar y a través de los libros podemos llegar a todo eso, por lo que nosotros como futuros docentes debemos fomentar la lectura.

    Almudena Amador Caballero
    Grupo 201. 2º Magisterio en Educación Infantil, UAM

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  59. Buenas tardes :

    Después de la lectura de su artículo, texto que me ha dejado muy buen sabor de boca, he de decir que me ha parecido todo un descubrimiento puesto que la profesión de traductor requiere, a mi modo de ver y tras lo leído muchísima constancia, tiempo, curiosidad, amor por el arte de escribir y sobretodo escribir de la mano del tiempo, con claridad y transparencia.
    Recuerdo bien en la última clase que tuvimos con usted, donde nos dijo el tiempo que se necesitaba a diario para desarrollar dicho trabajo , nada más y nada menos que diez horas diarias frente al ordenador, me quede alucinada….
    Es injusto como restamos importancia a un buen traductor. Si es un libro traducido directamente del alemán, por ejemplo, y dicha traducción esta adecuadamente redactada, damos “el premio” al autor , por lo que es la obra pero no solemos pararnos a pensar en todo el trabajo que ha tenido aquel traductor detrás respecto a la documentación , investigación y de empaparse de lo que está estudiando.
    Traducir es una tarea muy compleja y no cualquiera está capacitada para ella. Si bien es cierto que existen muchos traductores pero creo que un buen traductor no “moldearía el texto” bajo ningún interés o por el hecho, por ejemplo, en la literatura infantil de no ver a los niños capaces de enfrentarse a la propia traducción. Esto se puede ver bien también en la ESO, donde algunas obras literarias que se les mandan a los niños tienen diversas traducciones que llegan a distorsionar por completo el contenido de estas.
    Gracias a la labor de estos profesionales del lenguaje podemos, no solo viajar por otras culturas y vivencias desconocidas para nosotros, sino aprender indirectamente valores como el respeto por el trabajo de los demás, el respeto por las diferentes formas de pensar y actuar en otros lugares, aprender de otros…
    Gracias por proporcionarnos lecturas tan curiosas como esta.

    Sara Zarza , grupo 211

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  60. Hola Ana Maria,
    en primer lugar quiero decir que todos estos articulos me estàn haciendo pensar las pequeñas cosas que siempre he dado por sentado y en las que no he reflexionado bastante. En cuanto a este artículo, la primera cosa que me llamó la atención fue el título: "fantasmas de las palabras", por lo que el artículo define los traductores. En cuanto a mí, yo nunca estuve interesado en los que se habían traducido en uno de los libros que he leído, así que para mí los traductores son un poco "como los fantasmas ". Este artículo me hizo pensar sobre sus importancia: en especial cuando subraya el hecho de que en las conferencias o la presentación de un libro, se llama siempre y sólo el autor de la obra original y nunca su traductor. Lo mismo sucede cuando en la escuela, antes de hablar de la obra, nos enseñan la vida y las vicisitudes de lo autor citando pocas veces su traductor. Siempre he considerado importante conocer la vida de los autores de las obras o de los libros que leo, porque directa o indirectamente influye en la historia; después de leer este artículo, sin embargo, también considero importante la figura del traductor que, se había que introducir en la obra y hacerla suya, en primero como lector. Por lo tanto la figura del traductor es más cercano a nosotros en comparacion con el autor que nunca tiene el papel de lector “ajeno” a la obra. Otro punto que me llamó la atención es el de la traducción de los libros para niños: el artículo dice que todo el mundo piensa que traducir los libros para niños es simple, pero no es así porque los niños son como esponjas, absorben y asimilan todas las palabras y el lenguaje, así como aparece a ellos. Esto implica una gran responsabilidad para los traductores que no pueden permitirse el lujo de dar nada por sentado, sino que deben, como ha dicho Ana Maria, contextualizar la historia dentro de la cultura del escritor de la obra original, transmitir lo que realmente quería decir el autor, sin simplificar la historia o búscando palabras más simples, por temor de que el niño no entiende lo que le pertenece a otra cultura. Por último, estoy de acuerdo en que es importante colocar al niño en frente de otras culturas desde pequeño, en especial en el contexto en el que nos encontramos hoy en día, es decir, las clases cada vez más multiétnica y multicultural. Aquí el traductor puede actuar como un puente intercultural: da a conocer a los niños las diferentes culturas y los hace consciente del hecho de que hay otras visiones del mundo distintas de las propias.

    Fiorenza Tiberi
    2° Ed. Infantil
    Grupo 211

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  61. Hola Ana María,
    Me ha parecido un artículo muy interesante, el cual me ha dejado impactada con muchas de las cosas que menciona, como que "el traducir es sentir pasión por la palabra, por la lectura y por la escritura", nunca lo había mirado en ese sentido que traducir pudiera ser eso, algo tan bonito pero a la vez complejo y difícil de hacer, creo que es un trabajo muy valioso que debería ser más reconocido, ya que emplea muchas cualidades para que las personas cuando cojamos un libro veamos el arte que un traductor y un escritor ha hecho.
    Otra de las cosas que también me ha llamado es que "un traductor literario es un gran lector", pienso que si el traductor no es un gran lector, la traducción de los libros sería algo defraudante, ya que no llegaría incluso, a poder expandir los libro traducdidos por todos los lugares del mundo. También "el lector ideal es un trraductor" que supone descubir el auténtico valor de las palabras, pienso que es maravilloso descurbir las palabras que el traductor nos quiere decir a su vez usando el original del escritor, o lo que quiere que lleguemos a insinuar, es algo que con la lectura pasa mucho, y que el imaginarte las cosas, el creertelas que pasan de verdad o el mero hecho de que te hagan llorar porque ha pasado un tragedia en la lectura, son sensaciones muy bonitas y extrañas a la vez.
    Con respecto a la "traducción literaria infantil" pienso que no es tarea fácil, me llama la atención que digamos que esto se hace sin ningún problema, que traducir libros, infantiles, y traducirlos a diferentes idiomas es fácil, pero leyendo este artículo me he dado cuenta que no es así, que lleva su tiempo, que tienen que mantener el texto original del escritor, ya que manteniendo estos detalles o situaciones hace que aumente la curiosidad y la fantasía del lector, además que tiene que saber como decirlo para que el niño o el adulto capte la idea que se quiere decir, que sea con vocabulario adecuado para los niños, y millones de cosas más que me ha hecho pensar que hay un trabajo detrás de un libro, de una traducción.
    En cuanto a la atracción por lo desconocido, pienso que es muy importante ya que como remarcas tú las tres caracteristicas más importantes, la sencillez concisión, claridad. Creo que es fundamental para la hora de que un lector pueda escoger uno u otro libro, ya que lo desconocido forma parte del deseo de leer.
    Para finalizar con esta reflexión sobre la traducción, pienso y estoy de acuerdo de que el trabajo de los traductores es de gran importancia y más hoy en día que los niños tienen necesidades cada vez mucho más amplias, me parece maravilloso y de recalcar cuando comentas que un traductor no efectúa el trabajo ni la función de un diccionario, sino que es capaz de ver más allá de lo que dicen las palabras e interpretan.
    Como hemos podido ver en clase, con las diferentes versiones de los cuentos, que te das cuenta que una mala traducción puede hacer llegar a perder el mensaje que quería trasmitir el autor, en el que las impresiones son engañosas y que las aparencias no son más que nubes que nos impiden ver la realidad, además de recordar que las obras literarias deben tener más de un uso y una finalidad.
    Gracias por ofrecer estos recursos tan interesantes y darme la oportunidad de conocer algo sobre la traducción, ya que no tenía conocimiento de ello.

    Natalia Díaz Pérez
    2ºMagisterio Educación Infantil,
    grupo 211

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  62. Buenos días.
    Es una articulo muy interesante ya que nunca antes me había planteado lo que suponía una mala o una buena traducción.
    Un error muy común en las traducciones son los propios nombres de los personajes, ya que poseen un gran peso de significado, nos hablan de como es el personaje. Los nombres no se traducen por lo que ya perdemos gran parte del significado del texto. Esto se debe a que, o no existe traducción posible a nuestro idioma o sonaría mal (un ejemplo clarísimo es que la mayoría de los niños no verían Pepa Pig si se llamase Pepa la Cerda). Si al significado que perdemos en los nombres le sumamos una mala traducción nos encontraríamos con un libro diferente al que el autor en origen escribió.
    Las redes sociales nos bombardean con artículos en los que te da una visión de los libros que nunca antes habíamos visto, quiero decir que el autor cuando escribe nos cuenta muchas cosas con la palabra pero también sin ella, lo que se llama leer entre líneas, los libros nos cuentan cosas que no siempre están literalmente escritas en el libro pero que el autor nos deja entrever (como quien se esconde a escuchar tras una puerta a ver que pasa). Las buenas traducciones deben conseguir que todo esto siga patente en el libro traducido, por lo que es una juego con lenguaje, todos los que tengamos unas nociones de inglés o de cualquier otro idioma podríamos traducir un fragmento sin embargo el sentido nunca seria el mismo.
    En la literatura infantil, los efectos de las malas traducciones se multiplican por mil. Estos, están llenos de figuras literarias como la metáfora, la repetición o los pareados. Es relativamente fácil mantener una repetición de estructura (Willy sueña con ser escritor, Willy sueña con ser actor, Willy dreams he is a writter, Willy dreams he is año actor), sin embargo ser capaz de mantener. Una musicalidad constante, mantener las mismas metáforas o conseguir que todas las frases rimen durante el libro, sin cambiar lo que dice el texto original es lo que define a un buen traductor.

    Laura Mateo Gaitán
    Grupo 211
    Magisterio infantil

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  63. Buenas tardes Ana María,

    En primer lugar, me gustaría destacar mi desconocimiento por la importancia que tiene el papel del traductor, ya que siempre que leemos un libro nunca nos paramos a pensar si dicho libro está traducido o está directamente escrito en nuestra lengua materna. Cuando leemos, nos adentramos en la lectura, miramos la letra del texto, las ilustraciones, la portada… pero nunca miramos quién es el autor y si ha sido traducido anteriormente.

    A mi parecer creo, que realizar una traducción no es una tarea fácil y mucho menos si se trata de un libro de literatura infantil ya que como bien dices en el artículo anterior, los niños son como esponjas y absorben todo tipo de información ya sea escuchada, vista o leída por lo que el traductor deberá realizar un trabajo muy cuidado para no equivocarse en el lenguaje que utiliza.

    Un buen traductor tiene que hacer sentir lo que siente exactamente el autor que ha escrito el libro. Debe transmitir las emociones, los sentimientos, pensamientos exactos para que podamos entender lo que quiere dar a conocer.

    Como bien dices, las traducciones son muy importantes para la infancia ya que con los libros traducidos podemos potenciar la empatía del niño, haciendo que se interese por otros idiomas diferentes y pueda conocer lo que otras personas escriben en una lengua diferente a la suya. De esta manera el pequeño descubre que existe más mundo y miles de formas de pensar.

    Por otro lado, creo que es muy triste que en la mayoría de las traducciones de un texto no utilicen las palabras originales del libro auténtico ya que se pierde parte de la esencia y, a veces el lector de una cultura no entiende los elementos que pertenecen a otra diferente. Aunque este hecho creo que es enriquecedor ya que los niños pueden conocer otras culturas distintas a la suya, conocer nuevos lugares, animales, comidas… y esto hará que el pequeño despierte interés y curiosidad por conocer la gran diversidad que existe en el mundo mediante los libros.

    Finalmente me quedo con la siguiente frase: traducir es sentir pasión por la palabra, lectura y escritura y desarrollar una capacidad infinita de búsqueda no solo de palabras, sino de sentidos y significados en dos idiomas, hasta encontrar la auténtica voz del autor en la propia lengua.

    Como futuros docentes es necesario elegir bien los libros y cuentos que trabajemos con nuestros alumnos y observar que estén bien traducidos e interpretados de manera correcta y sobre todo que las palabras sean las adecuadas para poder darlas a conocer.

    Gracias por darnos a conocer aquellos conocimientos que aún desconocemos.

    Vanesa Sánchez Plazuelo
    Grupo 211 Ed. infantil

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  64. Este artículo, los fantasmas de la palabra, ha hecho que reflexione sobre esta profesión, y en especial, sobre estas personas que están detrás de cada uno de los libros que disfrutamos y, que por norma general, no consideramos.

    Se trata de un profesión muy importante, una profesión imprescindible que nos permite conocer, descubrir, pensar, admirar y disfrutar a través de la lectura. Su labor es fundamental, logran un enriquecimiento al lector, su trabajo es el que genera que una obra tenga éxito en distintas partes del mundo, y el que favorece su expansión, y con ello, una mayor y fluida comunicación del arte de la literatura entre los distintos países.

    No consideraba la importante labor de este trabajo, lo que supone en realidad esta tarea de seleccionar adecuadamente cada expresión, cada palabra en el texto y la consecuencia que se genera tras la lectura. Son productores de nuevas experiencias, capaces de transmitir sentimientos y sensaciones que pueden permanecer a lo largo del tiempo en las personas. Nos hacen viajar, explorar e imaginar.

    Son las personas encargadas de intentar llegar, conocer y transmitir en su esencia la obra original de otro autor. Es por ello, que tienen una gran responsabilidad en sus manos, la de traducir no solo palabras, sino la creación de otra persona, la cual deposita plena confianza en una traducción que capte el sentido de su obra al completo, de cada expresión, cada situación, cada página.

    En conclusión, se trata de un artículo interesante en el que he podido comprender y reflexionar sobre la importante y fundamental labor ejercida por estas personas, cuyo trabajo es apenas reconocido y aceptado y, del que se debería tomar conciencia y remarcar su importancia.

    Talia Giráldez Morales
    2º Grado de educación infantil
    Grupo 201. UAM

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  65. Tambien este articulo me ha ensenado algo nuevo o mejor me ha hecho volver a evaluar el papel del traductor que yo antes no consideraba muy importante. Cuando leemos un libro, nos vemos solo los nombres del autor y del ilustrador, sin pensar en el traductor que ha hecho como un puente entre nosotros y el escritor del libro. Yo tambien pensaba que traducir fue solo intercambiar las palabras, pero ahora he entendido que en realidad el traductor debe primero entender el significado de la obra y lo que el autor quiere transmitir y luego tiene que recrearla en su propia lengua. Por desgracia, hoy en día la figura del traductor se olvida, pero él es un verdadero autor, ya que no se limita a reproducir una obra literaria, sino que crea una nueva, similar a la original, pero no es lo mismo y por lo tanto debería ser más valorado. Me parece interesante el discurso sobre la responsabilidad que tienen aquellos que traducen los libros para los ninos, ya que tienen que tener mucho cuidado en el lenguaje que utilizan, porque los niños son como esponjas que assimilan las palabras que se ofrecen. Tambien he entendido que no hay que bajar el nivel de dificutad de la obra original, seleccionando las palabras mas sencillas, las que los ninos ya conocen y suprimiendo las palabras típicas de la cultura de otros países, sino mantener el alto nivel porque la lectura de los libros de otras culturas es también una manera de aprender sobre otros países y tradiciones. Por último, comparto la idea de que las traducciones ayudan a los niños a superar las dificultades de la lengua y conocer las formas de pensar y de ser de otros países, estimulando la curiosidad acerca de lo que no sabe y esta curiosidad provocar en él el amor por los libros, la lectura y el conocimiento.

    Francesca Cianciullo
    Magisterio Infantil UAM
    Grupo 211

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  66. Primero he de decir que, gracias a blogs como este, poco a poco acercaremos la literatura a todas las personas que forman parte de esta sociedad, desvinculándola del ámbito académico y podremos ser cada vez más críticos con todo lo que nos rodea para ser futuros maestros con buen criterio.

    Creo que muchos de nosotros antes de leer este “post” no le dábamos demasiada importancia al traductor en lo que a literatura se refiere, e incluso muchos de nosotros el papel tan significativo que juega el traductor en el mundo de la literatura.
    La labor de los traductores no solo es traducir, si no interpretar el texto al que se enfrenta, para que los lectores sientan lo mismo como si estuviesen leyendo la obra original. Desde mi propia experiencia puedo destacar que muchas veces he podido leer novelas en inglés y posteriormente en castellano (y viceversa), y no captar el mismo mensaje en ambas producciones literarias. Desgraciadamente no solo afecta al ámbito de la literatura, sino que también afecta a otros ámbitos como son los títulos de algunas creaciones cinematográficas. Una traducción que podemos considerar de gran calidad es aquella que se traduce de la lengua original en la que ha sido escrita y no traducir por segunda vez una que ya ha sido traducida.

    La tarea del traductor no se caracteriza precisamente por su sencillez, sino todo lo contrario. La traducción en la literatura infantil es incluso menos valorada que en las demás clasificaciones que nos podemos encontrar, ya que es un género minusvalorado por toda la sociedad en general y también a mi parecer es un sector poco profesionalizado, tal y como está escrito en este post, no existen traductores específicos para este.
    A los niños nunca se les debe dar cualquier cosa y mucho menos sin criterio alguno, ya que son esponjas, absorben todo los que se les dice y hace alrededor de ellos o con ellos. Aunque una producción literaria infantil se caracteriza por la sencillez, concisión y claridad, no podemos seleccionar ni elaborar obras literarias pobres o simples; los niños no son “tontos” ni pequeños adultos, se les debe respetar y precisan materiales acordes a su nivel de desarrollo. No me considero quién para criticar a otros, pero a mi pesar me he podido encontrar libros y cuentos donde se les trata como “estúpidos” o “memos”.

    Deberíamos de dar más importancia a los traductores, tanto la sociedad en general como las editoriales, sin ellos muchas de las diferentes producciones literarias que hoy en día son mundialmente conocidas y universales no las podríamos conocer.
    Para concluir, la elección de una novela (por ejemplo), debería depender también del traductor y no solo del ilustrador/a o autor/a de la misma.

    Noelia Camps Sánchez
    Grupo 201 Ed. Infantil
    UAM

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  67. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  68. Buenas tardes Ana María,

    Para empezar, quiero resaltar la gran importancia de la traducción y la lectura ya que gracias a esto podemos conocer diferentes culturas e idiomas, además, también conoceremos la historia, sentimientos o emociones que nos quiere transmitir el autor.
    Pienso, que hoy en día a nadie le importa la persona que traduce ciertas obras, pero es cierto que tras leer este artículo me he dado cuenta de la gran importancia que se le debe de dar a estos profesionales, pues sin ellos muchas de las obras que leemos carecerían de sentido. Es un gran trabajo, al cual dedican mucho tiempo y esfuerzo para que el lector pueda comprender la lectura al detalle.

    La literatura infantil tiene tres características principales: claridad, sencillez y concisión. Aun así, quiero destacar que a la hora de realizar una traducción, ésta tiene que mantener el mismo nivel de dificultad o sencillez, es decir, las diversas palabras tienen que ser traducidas tal cual para que el objetivo del al autor sea el mismo, esté en el idioma en que esté.

    Para terminar, considero estas traducciones e interpretaciones de obras infantiles necesarias para conseguir que el niño indague más dentro del mundo de la lectura y se interese por aspectos de la realidad.

    Cristina Martín Testón
    Grupo 211
    Ed.Infantil UAM

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  69. Andrea Fernández Rodríguez9 de noviembre de 2015, 9:12

    Buenas tardes Ana María,

    Artículo interesante que aborda un tema que posiblemente nunca me había planteado. El mundo de la traducción juega un papel imprescindible en pleno S.XXI. Como bien dice, estamos ante una etapa de globalización e interculturalidad que nos permite el intercambio y difusión constante.

    Traducir no es una tarea sencilla ya que no se trata de cambiar palabra a palabra en otro idioma porque hay aspectos como la ironía que influye de manera directa en el significado. Pienso que es primordial que el traductor sea una persona que posea esa lengua materna para traducir,ya que por mucho que uno sepa idiomas a la perfección habrá factores que se les escapen de las manos.

    El trabajo de un traductor por tanto es crucial e imprescindible y en muchos casos no les otorgamos toda la importancia que tienen, y es que son un eslabón clave en esta cadena, para poder lograr objetivos de calidad.


    Por tanto, puedo afirmar que traducir literatura infantil y juvenil no se trata de una tarea fácil ni más fácil que traducir literatura de adultos. Incluso la frase más sencilla puede estar cargada de dificultades. Creo que al traducir no se debería cambiar ni adaptar para que el niño comprenda todo. No se trata de eso. Pero claro...sigue habiendo culturas que protegen al niño, en otras los niños no pueden incumplir las normas establecidas por los adultos y otras que parten de la idea de que todo debe resultarle familiar al niño o perderá el interés por la historia que se narra. Y aquí me remito a sus palabras, el cuento o el libro tiene que despertar en el niño esa curiosidad innata que todos llevamos dentro. No se pueden cambiar las costumbres o los horarios por que es un "sinsentido". El niño tiene que tener ganas de encontrarse cosas diferentes a lo cotidiano en cada historia, de lo contrario se le haría tedioso.

    Además, tengo que aludir al papel también clave de las editoriales, que sin ellas no sería posible. Cada año las traducciones se hacen con menos intervalos de tiempo y eso es algo positivo a considerar.

    Para finalizar quiero expresar mi apoyo a todas las personas que se dedican al mundo de la traducción, y que no estén en la sombra ni sean los fantasmas de la palabra, es decir, que se reivindiquen para aparecer en la portada, por que su labor no es para menos.

    Un saludo,

    Andrea Fernández Rodríguez
    Grupo 201 Ed.Infantil
    UAM

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  71. Buenas tardes Ana María,

    Me gustaría comenzar este comentario destacando la importancia de los traductores y lo poco valorados que están socialmente porque en realidad nadie se para a pensar quién ha traducido su libro preferido o la importancia de este, porque sin ellos nunca hubiéramos conocido, por ejemplo, los grandes éxitos de la literatura o a los grandes éxitos modernos, es decir, no hubiéramos conocido las obras de Shakespeare, Dickens, Tolstoi o modernos como J.K Rowling.

    En el artículo he leído que se cree que traducir libros destinados a el público infantil y juvenil es lo más fácil de hacer pero yo creo que es mucho más difícil que traducir obras para adultos porque el público juvenil e infantil son mucho más exigentes que los propios adultos porque los libros no son solo libros sino la forma que ellos eligen para solucionar los problemas que tienen en su día a día y, por ello, un error en su fuente de resolución de problemas puede convertir su problema en algo mayor: no poder solucionarlo o hacer de un pequeño problema uno mayor.

    Por último me gustaría destacar que traducir no es cambiar una palabra por otra porque cada palabra puede tener muchos significados y por ello cada palabra significa una cosa en cada frase diferente y esto conlleva a que un traductor tiene que buscar dicha palabra para que coincida con lo que realmente quiera decir el autor, hay que encontrar el alma de cada libro, conocer el contexto de la obra y del propio autor. Por esto cada traducción hay que hacerla partiendo de la obra original y no de otra traducción porque si no ésta será la interpretación del traductor que a su vez interpretó la obra original.

    Por esto creo que el trabajo de los traductores es casi de la misma importancia que la de los propios autores porque son, realmente, ellos quién nos traen esta posibilidad de soñar y de conocer el mundo.

    Isabel Martín Pereda.
    2º Magisterio Educación Infantil
    Grupo 211

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  72. Buenas tardes Ana María:
    Creo que todos estamos de acuerdo en que los traductores son conectores de cultura, ya que son la llave que abre mundos desconocidos y hace que podamos saborearlos.
    Si soy sincera, nunca me había parado a pensar en la importancia de la figura de los traductores para el mundo de la literatura, tanto infantil y juvenil como la adulta.
    Cuando se menciona el papel de las editoriales en este sentido, ¡claro que deben tener un departamento dedicado exclusivamente a esto! Al fin y al cabo, es una empresa que se mueve por intereses y cuantos más libros se vendan, mejor. Otra cosa es el papel del traductor que va más allá sin duda alguna.
    Ahora que estamos con la adaptación de "Dulces recuerdos" me doy cuenta de que no es un trabajo evidente ni fácil, y que se necesita verdadera pasión y conocimiento de los libros y de las palabras (creo que para eso, aunque me encante la literatura universal, me queda mucho por aprender)
    Por último destacar que estoy de acuerdo cuando se dice que al haber traducciones de otros países, abrimos la mente y damos a conocer cosas a los niños que probablemente no aprenderían de una manera tan directa como puede ser por medio de la lectura: es un trabajo muy interesante.

    IRENE RODRÍGUEZ JIMÉNEZ
    CLASE 201, EDUCACIÓN INFANTIL

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  73. Buenas tardes Ana María:
    Creo que todos estamos de acuerdo en que los traductores son conectores de cultura, ya que son la llave que abre mundos desconocidos y hace que podamos saborearlos.
    Si soy sincera, nunca me había parado a pensar en la importancia de la figura de los traductores para el mundo de la literatura, tanto infantil y juvenil como la adulta.
    Cuando se menciona el papel de las editoriales en este sentido, ¡claro que deben tener un departamento dedicado exclusivamente a esto! Al fin y al cabo, es una empresa que se mueve por intereses y cuantos más libros se vendan, mejor. Otra cosa es el papel del traductor que va más allá sin duda alguna.
    Ahora que estamos con la adaptación de "Dulces recuerdos" me doy cuenta de que no es un trabajo evidente ni fácil, y que se necesita verdadera pasión y conocimiento de los libros y de las palabras (creo que para eso, aunque me encante la literatura universal, me queda mucho por aprender)
    Por último destacar que estoy de acuerdo cuando se dice que al haber traducciones de otros países, abrimos la mente y damos a conocer cosas a los niños que probablemente no aprenderían de una manera tan directa como puede ser por medio de la lectura: es un trabajo muy interesante.

    IRENE RODRÍGUEZ JIMÉNEZ
    CLASE 201, EDUCACIÓN INFANTIL

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  74. Buenas tardes Ana María:
    Creo que todos estamos de acuerdo que los traductores son conectores de cultura, ya que son la llave que abre mundos desconocidos y hace que podamos saborearlos (también lo somos las maestras un poco en este sentido)
    Si soy sincera, nunca me había parado a pensar en la importancia de la figura de los traductores para el mundo de la literatura, tanto infantil y juvenil como la adulta.
    Cuando se menciona el papel de las editoriales en este sentido, ¡claro que deben tener un departamento dedicado exclusivamente a esto! Al fin y al cabo, es una empresa que se mueve por intereses y cuantos más libros se vendan, mejor. Otra cosa es el papel del traductor que va más allá sin duda alguna.
    Ahora que estamos con la adaptación de "Dulces recuerdos" me doy cuenta de que no es un trabajo evidente ni fácil, y que se necesita verdadera pasión y conocimiento de los libros y de las palabras (creo que para eso, aunque me encante la literatura universal, me queda mucho por aprender)
    Por último destacar que estoy de acuerdo cuando se dice que al haber traducciones de otros países, abrimos la mente y damos a conocer cosas a los niños que probablemente no aprenderían de una manera tan directa como puede ser por medio de la lectura: es un trabajo muy interesante.

    IRENE RODRÍGUEZ JIMÉNEZ
    CLASE 201, EDUCACIÓN INFANTIL

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  75. Actualmente la traducción está poco valorada. En mi opinión, quien traduce se convierte en autor, siendo responsable de que aquello que el autor original quiso transmitir nos llegue a los lectores con los mismos sentidos. Cuando un traductor hace un mal trabajo, no solo se desprestigia a sí mismo sino que también influye en la opinión del público hacia la historia original, dando a entender que lo que has leído es lo que en su versión original aparece. No queremos una traducción literal de un libro, queremos conocer el tono en el que su creador lo escribió, con sus ironías y valores.

    En cuanto a la traducción infantil, traducir un libro para un niño, simplificando el vocabulario es completamente inadecuado. Es llamar tontos a quienes creemos que no entenderán. Cuanto mayor sea el vocabulario que el niño absorba a pesar de la dificultad de los conceptos, mayor riqueza adquirirá. Lo ideal sería mantener las palabras (siempre con excepciones) y dejar que sean los propios niños quienes pregunten su significado si no lo comprenden. Y preguntarán.

    Por otro lado un traductor es aquella persona que te ofrece sus conocimientos y habilidades para que cualquier lector pueda comprender lo que un autor extranjero quiso transmitir en su obra. Sin ellos, pocas personas podrían saborear a George Orwell, Charles Dickens o Paolo Giordano entre otros.
    Un artículo excelente sin duda.

    SILVIA ORTEGA ÁVILA
    GRUPO 211, EDUCACIÓN INFANTIL

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  76. Buenos días Ana,
    Una lectura interesante y estoy de acuerdo contigo en muchísimas cosas. Siempre me ha parecido bastante dificultoso la traducción de cualquier cosa (artículo, receta, etc.), pero más si cabe la traducción de un libro o no digamos ya de un cuento para niños/as, donde los traductores no solo traducís palabras, sino que dais o intentáis encontrar sentido a todo lo que quiere decir el autor y todo ello y en la mayoría de los casos sin conocer al autor.
    Muchas veces se le da más importancia a la ilustración de un libro (sobre todo si es un cuento para niños) que a la propia traducción, y no digo que la ilustración no sea muy importante, que lo es, pero es que sin las palabras, sin el sentido de las frases, el ilustrador jamás podría "dibujar" bien todo lo que el autor quiere plasmar.
    Me ha resultado curioso saber que no hay un traductor específico para la literatura infantil, ahora en todo su auge y esplendor y que sólo existe la figura de traductor literario profesional. Resultaría interesante tener ese traductor específico, ya que, aunque no digo que un traductor literario profesional haga mal su trabajo (en ningún caso es mi intención), creo que no es lo mismo traducir una obra cualquiera, que un cuento para niños. Ya que como dices en tu blog "si traducir fuese fácil, todos los libros infantiles tendrían una traducción impecable", y por desgracia no todos lo son. Yo misma me he encontrado libros con faltas de ortografía, frases sin sentido, que hasta los más pequeños te avisan con un: "Profe esto que quiere decir..." y tú te quedas pensando cómo le explicas a un niño de 3 años que esa frase no tiene sentido pero que está ahí.
    Creo igual que tú que las traducciones en esta época que vivimos de globalización son muy importantes, no sólo para literatura infantil, aunque bajo mi punto de vista la más importante, son el futuro, sino para todas las obras de todos los países del mundo, que hacen que estemos un poquito más cerca los unos de los otros, a veces sin darnos cuenta.
    Aprovechar la diversidad cultural que vivimos en las aulas es importante, y la oportunidad que nos brindan las obras de literatura infantil hay que aprovecharlas, ya sea con obras traducidas por expertos, como con libros de alumnos de otras nacionalidades, que nosotros como profesoras o los alumnos en su conjunto podemos (a modo actividad) intentar traducir con ayuda del dueño del mismo.
    Apoyo las reivindicaciones que haces, no es fácil hacer lo que haces o hacéis y hacerlo bien. Creo sinceramente que aquellos que hagan bien su trabajo deben ser reconocidos por ello, ya sea con derechos de autor, equiparación de tarifas de vuestros homólogos europeos, etc. Espero y deseo que algún día se "rompan" esas diferencias.
    Ana Belén Ropero Rébora
    2º Grado de Educación Infantil UAM
    Grupo 201

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  77. Buenas noches Ana María,
    Otra vez más, me ha gustado mucho leer el blog, creo que es un tema que apenas se habla ni se le otorga la importancia que merece y creo que al menos esto es una especie de reconocimiento a todas esas personas que se dedican a la traducción.
    La verdad que tengo un tío que se dedica a la traducción y por suerte si que he podido vivir de cerca lo costoso y duro que es este trabajo. Desde mi punto de vista, se debe valorar el trabajo de todas estas personas, ya que no se trata, como mucha gente cree, de meter un texto en un traductor y ya está todo hecho. El trabajo del traductor va mucho más allá, es una forma de desnudar sus sentimientos y ponerlos a nuestra disposición. Traducir no es cambiar una palabra exacta por otra, sino que lleva un proceso de búsqueda para saber cual es la mejor manera de transmitir lo que quieren decir. Un traductor debe sentir pasión por la lectura, la literatura, y sobre todo por la palabra.
    El buen traductor debe saber encajar perfectamente todas las palabras para que estas cobren sentido y debe escribir y redactar con absoluta delicadeza, ya que por lo menos desde mi experiencia, es un gusto leer libros traducidos que mientras lees te asombras de lo bien que transmite todo.
    En literatura infantil, por mucho que la gente diga que es menos importante y que para un traductor es más fácil traducir obras infantiles, no estoy nada de acuerdo. No creo que por el hecho de que contengan menos contenido los traductores deban pensar menos o le dediquen menos tiempo. No con esto quiero decir que todos y absolutamente todos los traductores sean unos espléndidos profesionales y todas las traducciones estén perfectamente hechas, que por supuesto que no es así, yo misma he visto tanto libros de literatura infantil como de otras cosas con una muy mala traducción. Pero es por esto mismo por lo que creo que cuando tenemos delante una buena traducción hay que saber apreciarlo, y que como en todo, no se debe generalizar y meter a todos en el mismo saco. Los habrá mejores y los habrá peores, pero como ocurre con todo en esta vida.
    Por último, pienso que todo esto no solo viene de que no se valora la dificultad de la profesión de traductor, que también, sino también de que no se valora la literatura en general. Y digo esto, porque esto no ocurre, por poner un ejemplo, en el mundo del cine. La gente valora muchísimo más los doblajes que se hacen en el cine y sienten admiración por ello, y me incluyo en este grupo de gente porque de verdad que es un gusto y se nota cuando se hace un buen doblaje. Pero sin embargo, es mucho más reducido el reducido el grupo de gente que sabe apreciar cuando tiene delante una buena traducción, y de verdad que repito que es mucho más difícil y costoso de lo que cualquiera de nosotros nos podemos llegar a imaginar.
    Por eso creo que deberíamos aprender a valorar más esta profesión y disfrutar de las maravillosas traducciones que ponen a nuestras disposiciones todas estas personas. Además, creo que la forma de traducir dice mucho sobre la persona que se esconde detrás de esta traducción, y que para mí, al fin y al cabo no dejan de ser autores. Igual que nos quejamos y luchamos por que la profesión de maestro sea respetada y valorada, y no se vea como algo que no es importante en la vida, debemos empatizar y entender que esto no solo ocurre en esta profesión sino en otras miles.

    Marta Carrascal Moraga
    Grupo 201
    2º Educación Infantil UAM

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  78. Esta entrada me ha hecho reflexionar y ha tratado un tema en el que nunca me había parado a pensar de una manera tan completa. De este comentario he extraído estas ideas que me gustaría recordar.

    Traducir no es sustituir palabras literalmente, es reescribir y dejar plasmada la idea del autor, por eso es una tarea que no debemos infravalorar. En la literatura infantil y juvenil el traductor debe meterse en el mundo de los niños, todo aquello que mencionemos en la historia se quedará grabado en la mente del niño, por ello la traducción debe estar sumamente cuidada. Ya que es en la pre-adolescencia es cuando reconocerá un mal texto y reflexionará sobre él. Por eso es preferible que el traductor traduzca a su lengua materna para plasmar todos los matices.
    A la hora de traducir un texto infantil debemos seguir las características y objetivos de la LIJ. Además como comentas, no debemos siempre simplificar el texto a lo que el niño conoce, lo que no conoce el niño le enriquecerá, aprenderá así nuevas cosas y les motivará a querer saber más. Lo desconocido es interesante, y fomentará la curiosidad y el interés tan importante en estas etapas.

    Es importante la idea de que la traducción, la palabra, es capaz de romper fronteras, es decir, nos permite conocer el resto del mundo, que se piensa en cada país, cuáles son sus costumbres etc. Debemos promover la diversidad a través de la lectura.

    Gracias por esta entrada que me ha hecho pensar acerca de que los traductores no reciben la importancia que se merecen, se omiten o no aparecen en un lugar reconocido. Lo que recordamos de un libro es el autor, y no aquel que ha logrado romper la barrera de la lengua. Asimismo nos recuerda y advierte de que tenemos que leer y reflexionar acerca de los libros que vamos a proponer a nuestros alumnos, ya que influirán enormemente en ellos.

    Irene Herrera Salas
    2º Educación Infantil Grupo 201
    UAM

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  79. En todas las profesiones dedicadas a un oficio siempre hay alguna que es despreciada y que incluso no se le da la importancia que tiene, en este caso la gran despreciado es la profesión de reescribir o traducir. La mayoría de la gente piensa que traducir es cambiar un palabra por otra, que equivocados están, el traducir conlleva conocer un idioma al detalle, conocer la cultura del país que lo habla, traducir conlleva meterse en la cabeza del autor principal y saber en todo momento que es lo que nos quiere transmitir.

    Un argumento que desbanca el argumento de que los traductores solo cambia palabras, seria un breve pregunta: ¿Puede traducir un libro un maquina que solo sabe cambiar palabras?. - Traducir es sentir pasión por la palabra-. Y que yo sepa las maquinas eso no lo pueden hacer todavía.

    Por otro lado comentar también el hecho de que no todos los traductores están sometidos a la misma presión, unos tienen mas tiempo que otros para hacer bien las cosas ( que en el resultado final se ve ), unos hacen traducciones para un público más exigente como puede ser el público infantil y juvenil.

    Darte la enhorabuena por este articulo, que espero que no solo me haya abierto los ojos a mi sobre una nueva profesión , sino también a muchas mas gente. Una profesión para tener en cuenta los próximos años.


    Fernando De La Calle López
    Magisterio Infantil
    Grupo: 211

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  80. Adriana Moreno Esteban15 de noviembre de 2015, 13:38

    Hola Ana María soy Adriana Moreno Esteban, estudiante del grado de Magisterio Infantil, cursando el segundo curso, grupo 211.

    Primero decirte que me ha parecido muy interesante este artículo sobre la traducción, pienso que mucha gente cree que traducir literatura infantil es lo más fácil del mundo, puesto que en mucho de los libros no hay casi texto y la mayoría son dibujos, yo personalmente creo que la traducción de la literatura infantil es muy complicada puesto que ,como bien decías en el artículo, los niños más pequeños a esas edades cogen todo como esponjas, y por eso creo que las traducciones de literatura infantil son las más complicadas.

    Hay que tener mucho cuidado con los términos que se usan tras la traducción en este tipo de literatura, pero claramente sin pasarnos, puesto que estoy totalmente de acuerdo contigo en que hay veces que las traducciones se basan mucho en palabras de nuestro país y que los niños las escuchan continuamente, creo que es un error puesto que si dejas algunas frases o palabras como la de "tomar el té" o la de "cenar a las siete" o millones de frases y palabras que aquí a lo mejor no estamos acostumbrados pero que gracias a ellas va hacer que el niño sienta curiosidad de porqué allí tienen hora del té o porqué cenan tan pronto, con esto quiero decir que con palabras tan simple que sin querer cambiamos en las traducciones para que a nuestros niños les sea más cómodo puede ser un caso error porque así les estas quitando un poco la ilusión y las ganas de saber más sobre otros aspectos de otros países, y que gracias a esto van a querer seguir leyendo y averiguando cosas que ellos no sabían.

    Pienso que la traducción es un trabajo verdaderamente importante en nuestra sociedad, ya que nos transporta y nos abre las ventanas a distintos mundos y escenarios, pero tanto a los adultos como a los niños, y también, según mi opinión, es un trabajo verdaderamente complicado, puesto que tienes que seguir lo que verdaderamente el autor quiere decir para que el lector cuando lo lea lo sepa, y también muy importante que sea entendida y que tenga fluidez en nuestro idioma al igual que en el idioma original.

    Para terminar darte la enhorabuena por este artículo y por enseñarnos la importancia que tienen las traducciones, y sobre todo la gran importancia de estas en la literatura infantil, y los profesionales que trabajan de traductor, una profesión que para mi tiene muchísima importancia en nuestra sociedad y que a veces no resulta tan fácil como nos podemos imaginar.

    Adriana Moreno Esteban
    Magisterio Infantil
    Grupo: 211

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  81. Buenas tardes Ana María.

    Me gustaría felicitarte por este artículo tan sabio, completo y sobre todo transmisor.

    Hasta ahora no me había parado a pensar en la gran importancia que tienen los traductores, cuando nos muestran un libro simplemente lo leemos pero tenemos que ir más allá, debemos tener en cuenta qué está detrás de ese libro. Es ahí cuando se le da un gran mérito a esas personas tan capacitadas para poder plasmar los mismos sentimientos, las mismas ideas, que son capaces de transmitir lo mismo que en el libro original (unas veces mejor y otras veces peor).

    Como futuros maestros debemos introducir a los pequeños en distintas culturas, y sobre todo escoger los mejores libros para ellos.

    Me gustaría terminar destacando esta frase "traducir es sentir pasión por la palabra, por la lectura y por la escritura y desarrollar una capacidad infinita de búsqueda no sólo de palabras, sino de sentidos y significados en dos idiomas, hasta encontrar la auténtica voz del autor en la propia lengua".

    Estrella Fernández San Atilano
    Magisterio infantil
    Grupo 111

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  82. Buenas tardes Ana.

    Tengo que reconocer que antes de leer este artículo y de haber hablado sobre los traductores en clase no sabía la importancia que éstos tienen en la literatura, en especial en la literatura infantil. Para mí los traductores eran simplemente personas que traducían los libros desde las versiones originales de sus autores (como J.K. Rowling en el caso de Harry Potter) para que aquellos que no conocen su lengua pudiesen leer sus obras.

    Ahora, sin embargo, me doy cuenta de la importancia de los traductores, que ya no son simples “diccionarios” que pasan libros de una lengua a otra, son auténticos escritos capaces de transmitir los sentimientos y las ideas de los autores aunque a veces no sea traduciendo textualmente las palabras originales (ya que muchas veces carecerían de sentido). Los traductores tienen que reescribir las obras sin perder su esencia, un trabajo muy difícil. Además con la globalización la traducción de obras literarias es cada vez más importante para hacer llegar toda la cultura y entretenimiento que estos libros contienen a todas las partes del mundo.

    En mi opinión, como futura maestra, en todas las aulas deberían tenerse los libros en la versión original y la versión traducidas para asegurarse en el caso de que el traductor no sea bueno, de que el alumno recibe el libro de la manera que el autor quería. También, sin duda, el nombre del traductor debería ser tan importante como el del autor y se debería conocer más sobre ellos. Por último, en clase fomentaría actividades relacionadas con la traducción.

    Patricia Arranz Álvaro
    Magisterio Educación Infantil
    201 UAM.

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  83. Otra vez más, esta entrada me ha hecho reflexionar sobre aspectos que antes nunca había reflexionado. Posiblemente, mucha gente piensa (me incluyo), que traducir es una actividad sencilla que se basa simplemente en cambiar las palabras de una lengua a otra. Pero como muy bien dice la entrada, la traducción es un vínculo que se crea entre dos culturas y dos lenguas, estando unidas una lengua con otra y una cultura con otra. Es interesante cuando dices que el traductor no efectúa el trabajo de un diccionario, sino que tiene que profundizar en cada palabra buscando el mismo sentido e interpretación en la otra lengua.
    También hay que añadir que los traductores reciben más presión y responsabilidad cuando se trata de una traducción de Literatura Infantil. Se piensa que traducir una obra literaria infantil es todavía más fácil que hacerlo de una para adultos, pero se cae en el error puesto que los niños “son como esponjas” y aquello que estás transmitiendo les va a quedar marcado. Es importante que la traducción refleje lo mismo que el autor de la obra quiere hacernos llegar, para así despertar el interés en el niño por la lectura.
    Por último, quiero hacer referencia al concepto de “globalización” que mencionas. La traducción de las obras de literatura infantil es tan importante porque a través de ellas el niño va a conocer aspectos de otras culturas que no conoce, y se va a empapar de conocimientos nuevos. Por ello es muy importante que el traductor refleje en su trabajo lo mismo que el autor nos quiere hacer llegar.
    Como conclusión, y volviendo a repetir lo anterior, me parece que hay que realzar la labor del traductor ya que sino existieran traducciones de una lengua a otra, no seríamos capaces de empaparnos con conocimientos de otras culturas, puesto que no entenderíamos el texto. Por ello, y como muy bien mencionas, la traducción es un acto de comunicación imprescindible para llevar una correcta educación.
    Como futuros maestros, es muy importante, hacer más uso en nuestras clases de los libros traducidos que provienen de otro país o región, por los motivos que he mencionado anteriormente. Por otro lado, también tenemos que saber filtrar bien aquellas traducciones que nos reflejen la historia que el autor quería transmitir, sin que haya sufrido modificaciones.

    Sara de Pablo Luis
    Grupo 201, Educación Infantil
    Universidad Autónoma de Madrid

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  84. Esta entrada me ha gustado mucho ya que es un tema que me interesa mucho.
    En esta entrada te explica lo que implica traducir un texto; y me he dado cuenta de que el conocimiento que tenía yo de traducir era bastante erróneo; ya que traducir un texto implica conocer el valor de la palabra y el significado de cada frase para que posteriormente el autor sea capaz de traducirlo en el idioma que desee adaptando el valor de la palabra y el significado de cada frase de manera que tenga sentido el texto en ese idioma.
    Me parece un trabajo muy complicado ya que el autor tiene que ponerse en el lugar del autor original para poder expresar en otros idiomas lo que éste pretendía expresar.
    Es muy importante que a los niños se les traduzcan los cuentos de manera sencilla, es decir, con palabras más sencillas pero que signifiquen lo mismo, ya que a los niños les llama la atención cualquier detalle o cosa desconocida y tienen gran interés y curiosidad en ello.
    Por último, me gustaría destacar que con esta entrada me he dado cuenta de la gran importancia que tenemos que dar a los traductores y de lo complicado que es su trabajo.


    Leyre Contreras Goñi
    2º Educación Infantil, UAM
    Grupo 201

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  85. Esta entrada me ha gustado mucho ya que es un tema que me interesa mucho.
    En esta entrada te explica lo que implica traducir un texto; y me he dado cuenta de que el conocimiento que tenía yo de traducir era bastante erróneo; ya que traducir un texto implica conocer el valor de la palabra y el significado de cada frase para que posteriormente el autor sea capaz de traducirlo en el idioma que desee adaptando el valor de la palabra y el significado de cada frase de manera que tenga sentido el texto en ese idioma.
    Me parece un trabajo muy complicado ya que el autor tiene que ponerse en el lugar del autor original para poder expresar en otros idiomas lo que éste pretendía expresar.
    Es muy importante que a los niños se les traduzcan los cuentos de manera sencilla, es decir, con palabras más sencillas pero que signifiquen lo mismo, ya que a los niños les llama la atención cualquier detalle o cosa desconocida y tienen gran interés y curiosidad en ello.
    Por último, me gustaría destacar que con esta entrada me he dado cuenta de la gran importancia que tenemos que dar a los traductores y de lo complicado que es su trabajo.


    Leyre Contreras Goñi
    2º Educación Infantil, UAM
    Grupo 201

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  86. En primer lugar, me ha parecido un artículo muy interesante ya que me ha hecho ver la poca importancia que en ocasiones se le da a los traductores lo que su trabajo conlleva ya que la mala traducción de un libro, en ocasiones hace que el libro no transmita y no llegue al lector. En cambio, una buena traducción te puede hacer viajar con la historia que se está contando.
    En ocasiones, se le da muy poca importancia a la traducción en los libros infantiles ya que pensamos que al tratarse de historias tan breves con traducir tal cual está bien. En mi opinión, la literatura infantil es mucho más que un texto breve y sencillo ya que se juega con los juegos de palabras, las rimas… Esto es algo que se debe tener en cuenta a la hora de traducir ya que si lo haces tal cual lo pierdes.
    En conclusión, el trabajo de un traductor no es para nada sencillo y le debemos de dar la importancia que tiene. Un buen traductor no se limita a traducir tal cual, ya que, si lo hiciese, en muchas historias, se perdería la esencia que quiere transmitir el autor. Ese el punto, que, en mi opinión, es fundamental para una buena traducción. Tener en cuenta lo que el autor quiere transmitir.
    Rocío Pérez- Cejuela Mesas
    Grupo 211// Educación Infantil

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  87. Primeramente felicitarte por este maravilloso artículo ya que considero que es algo esencial para nosotros hoy en día y a veces lo ignoramos, porque yo misma me he dado cuenta de muchas cosas gracias a este artículo. Me ha abierto los ojos en varios aspectos.
    Ahora bien, desde mi punto de vista estoy de acuerdo en que no cualquiera puede ser un traductor literario ya que no se basa en el mero hecho de traducir las palabras, lo cual bien dice que puede hacerlo un diccionario, sino que se basa en más allá, en dar la misma vida que el propio autor da a dicho texto, y no cualquiera es capaz de ello, de ahí que la traducción se considere acto de comunicación.
    En cambio, considero que sí, que la traducción de una literatura infantil debe ser minuciosa, pero no debemos obviar aquella literatura para un público más juvenil o incluso mayor, es decir, pienso que toda la literatura debe estar cuidadosamente traducida para una buena captación del lector, bien sea niño, adolescente o adulto. Por otra parte también defiendo que se basa en una responsabilidad para que este caso el niño reciba una respuesta gratificante de la lectura, pero por otro lado considero que no hay lecturas erróneas, sino diferentes. Me explico. Como bien sabemos muchos cuentos tienen varias ediciones, Caperucita Roja por ejemplo, como hemos podio trabajar en clase. A lo que quiero llegar es que no debemos caer en el error de contarle a un niño siempre la misma versión, ya que pensará que una de ellas es errónea porque solo conoce un punto de vista, es decir, una versión. De ahí que desde mi punto de vista se acentúe aún más la atracción por lo desconocido, ya que si el niño va descubriendo que no solo existe una versión de la misma tendrá un mayor interés por esta ‘’Mantener la magia de lo desconocido es uno de los elementos que más puede ayudar en el fomento de la lectura’’.
    Finalmente considero que la traducción es esencial en toda lectura ya que es maravilloso que puedas tener a tu alcance libros de otras regiones y nacionalidades por el mero hecho de que un gran traductor literario ‘’lo ha puesto en tu camino’’. Con dichos libros considero que se puede llegar a establecer un vínculo y curiosidad especial hacia otras culturas, e incluso a tener atracción por el idioma y así pasar a leer versiones originales.

    Alba Mora Vizcaíno
    Grupo 2111, Educación Infantil, Universidad Autónoma.

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  88. Hola Ana María,
    Una vez más agradecerte por todos los artículos que nos vas descubriendo a través de las entradas de tu blog. Este en concreto quizá sea el que más me ha interesado ya que al ser una lectora habitual de los distintos géneros literarios, y creo que como todas las personas que amen la lectura, sabemos muy bien lo importante que es una buena traducción, que mantenga la esencia del escritor.
    Lo más normal es que siempre se le atribuya todo el mérito al escritor, cuando es también el traductor el responsable de haber logrado captar con precisión lo querido trasmitir por el autor original del libro y como consecuencia, lograr que este sea un éxito en otro idioma.

    Un buen traductor tiene que ser capaz de hacer llegar al lector todo lo que los protagonistas de la historia sienten en primera persona, las emociones, los ambientes, los olores, la temperatura, etc. Así como conocer muy bien la obra que va a traducir.
    Pero, como bien dices, hay veces que el traductor no lo consigue y los niños son los primeros en darse cuenta de esto, haciendo más fácil que su interés por el libro disminuya.
    Por otro lado y desde mi punto de vista la traducción de libros infantiles no tiene que ser una tarea fácil ya que; sí, el texto es muy corto, pero también hay que tener en cuenta que en esta etapa es muy común el uso de rimas o acertijos que llamen la atención de los niños, por lo que el trabajo del traductor se va complicando poco a poco.

    Sara Poyatos Morate
    2º Magisterio en Educación Infantil
    Grupo 211

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  89. Buenas, noches Ana María.
    Su artículo me ha permitido reflexionar sobre la importancia de una buena traducción, algo que no me había percatado con anterioridad cuando me sumergía en la lectura de un libro que me gustara.
    He comprendido que traducir no es algo que lo pueda a ser cualquiera, es un arte que conlleva al traductor buscar de la mejor manera hacernos llegar lo que nos quiere transmitir el autor del libro. A simple vista, suena que es algo simple y que cualquiera puede realizar, pero una buena traducción no necesita de una traducción literaria, si no que sepan interpretarla teniendo en cuenta el contexto en el que se encontraba el autor al realizar la obra o lo que podía estar pensado este mismo, para así poder hacer llegar el mensaje que da a sus lectores.
    También es importante tener en cuenta la traducción de los libros infantiles, pues como dice Ana María: “Los niños son como esponjas y absorben el lenguaje”, por lo que hay que ser muy selectivos al momento de elegir un libro para ellos. Muchas veces buscando libros infantiles, me encuentro con textos que no tienen sentido y que muchas veces llevan a confusiones o simplemente no nos dejan entender lo que nos querían transmitir.
    Además, nos ayuda a comprender que existe una gran diferencia entre adaptar un cuento y una traducción, algo que algunos traductores no han llegado comprender ,y es algo que he vivido en carne propia, que cambien una frase entera solo por el hecho de que en tu contexto cultural no exista y lo modifiquen. Lo que conlleva a cerrarnos las puertas de otras culturas diferentes a la nuestra y no nos permiten saborear lo desconocido.
    En otras palabras, una buena traducción será importante, ya que nos permite llegar a otras culturas y costumbres fuera de nuestro alcance y permitiéndonos saber lo que hay más allá de lo que nuestros ojos puedan observar.

    Karla Herrera Morán
    Magisterio de educación infantil
    Clase 201
    UAM

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  90. Hola Ana María.
    Esta entrada sobre la traducción me ha hecho abrir los ojos con respecto a esta temática. Pienso que se infravalora a los traductores, siendo esta profesión tan importante como la de escritor. También, me ha hecho darme cuenta de que traducir no es transcribir las palabras de un idioma a otro, sino más bien, captar el mensaje que el autor de la obra quiere transmitir y transformarlo de un idioma a otro.
    Además, no nos damos cuenta de que cuando una persona pone a nuestra disposición su traducción sobre un libro, un artículo o un texto, también pone a nuestra disposición sus sentimientos plasmados en el papel.
    En conclusión, por lo citado anteriormente, leer esta entrada ha sido una experiencia positiva para mí debido a que me ha servido para reflexionar acerca de lo valioso que es un buen traductor que sepa trasladar las ideas en vez de las palabras.

    Sara Doral Martín
    2º curso del Grado en Magisterio de Educación Infantil.
    Grupo 201
    Universidad Autónoma de Madrid

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  91. Buenas tardes Ana María, enhorabuena por el artículo.
    Me ha gustado mucho la lectura del artículo, ya que para mi este tema era totalmente desconocido. Cuando leemos un libro, ya sea infantil, juvenil o para adultos, nuestra mirada se fija normalmente en el autor del libro o en la editorial,pero muy pocas veces en el traductor. Desde mi experiencia he de decir que nunca he tenido interés en mirar el nombre del traductor, imagino que porque nunca antes nadie me había hablado de la gran labor que realizan.
    Un traductor no se dedica a traducir palabra por palabra sino que realmente lo que hace es volver a reescribir dicha historia, por lo cual tiene tanto valor como el propio escritor.
    Tratando este tema, recuerdo que hace aproximadamente un mes, en el curso del poder de la imagen, Eva y yo tuvimos la oportunidad de leer un libro que en ese momento no se había lanzado al mercado. Era un libro infantil traducido del italiano, se llamaba si no recuerdo mal, el ultimo ratón. Pues bien al leerlo había algunas frases que no tenían concluencia alguna con el resto del texto,y es una pena porque por muy bueno que sea el libro original, pierde todo su encanto por la mala traducción.
    Así que únicamente me queda felicitar a todos aquellos traductores que son capaces de vivir el libro en primera persona y plasmarlo en el papel.

    NIEVES JIMÉNEZ MORENO.
    AULA 201 DE EDUCACIÓN INFANTIL.
    UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID.

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  92. Cuando he empezado a leer este texto me he preguntado por aquellos libros que yo había leído y que habían sido traducidos al español. Nunca me he encontrado un libro que estuviera muy mal traducido, he tenido esa suerte, aunque si hay palabras que te chocan, frases que no acaban de tener mucho sentido, o bromas que traducen literalmente y aquí no hacen gracia o que adaptan al castellano y no acaban de cuajar con el libro.
    Una de las cosas que menos me gusta de algunas traducciones, por ejemplo, los libros de Canción de Hielo y Fuego (Juego de Tronos), son los nombres propios. Yo personalmente prefiero que los nombres se dejen en el idioma original (Harry Potter a Enrique o Quique Potter), pero si vas a traducirlos, hazlo con todo. Me explico, en la saga que he mencionado antes los nombres de las personas se han dejado en inglés (Jon, Robert, Samwell, etc.) pero los nombres de los sitios se han traducido (Drangonstone-Rocadragón, Kingslanding-Desembarco del Rey…) lo que me parece una idea absurda.
    Como hemos visto en clase, el autor al escribir nos está intentado transmitir sus ideas, miedos, sueños… de manera que si la traducción que leemos es mala, se pierde esa comunicación y no conseguimos obtener nada de ese libro. Yo estoy empezando a darme cuenta de estos ahora, por lo que cada vez intento leer más en versión original en inglés.
    Con los libros de literatura infantil ocurre lo mismo, incluso, como bien se explica en el texto, es más difícil, ya que el adulto ya es capaz de juzgar un libro bien escrito, mal, una buena traducción, una mala… pero los niños pequeños no. Esos libros serán sus primeros contactos con su idioma escrito y con la literatura, por lo que hay que escoger muy bien los cuentos que les vamos a presentar.
    También comparto la idea de que es mucho más enriquecedor dejar las tradiciones, objetos, horarios… del libro original y del lugar que se esté hablando, porque nos ayuda a descubrir nuevos mundos, a viajar y a conocer culturas y personas distintas. Yo creo que por esta razón me gustan tanto las historias de ciencia-ficción, porque te transportan a un sitio distinto donde nunca habíamos estado… lo que daría por poder probar una Cerveza de Manquilla o poder visitar Hogsmeade.
    No sabía que algunas obras se tradujeran desde un idioma que no era el original, lo que me parece una idea pésima, porque si ya es difícil traducir una obra y lograr transmitir lo que el autor quería decir, imaginémonos todo lo que se tiene que perder al hacer la traducción de una traducción.
    Después de leerme este artículo me he dado cuenta de la poca importancia que le había dado a las traducciones de literatura, tanto infantil y juvenil como de adultos. Ahora me parece una profesión bellísima, pero muy complicada y poco valorada. Es muy importante que los maestros sepamos distinguir los buenos libros y las buenas traducciones de las malas, ya que en esta etapa de infantil los cuentos ayudan a los niños a conocer la propia lengua, pero también a conocer mundo, otras culturas, otras maneras de pensar… Necesitamos conseguir que los niños se interesen por la lectura y que disfruten con ella, pero además debemos enseñarles a ser críticos y a distinguir y juzgar buena literatura o mala.
    Elena González Pérez, Grupo 211 Magisterio Infantil UAM

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  93. Buenas tardes Ana María,

    En primer lugar, me gustaría felicitarte por este maravilloso artículo.
    Francamente, considero realmente admirable el trabajo que realiza un traductor y que, como bien expresas en este artículo, hoy en día no se valora como se debería. El don de la palabra es algo que no todas las personas lo poseen y es la característica esencial de un buen traductor. Particularmente, admiro mucho a los traductores, ya que los idiomas no son lo mio, y de no ser por ellos no podría leer muchas de las historias que leo.
    Me parece maravilloso que se traduzcan gran cantidad de libros infantiles, pues esto conlleva que los niños y niñas ya desde pequeños puedan conocer y tener un amplio vocabulario y, lo que es más importante, conocer otras culturas.

    Me gusta mucho que en el artículo hagas referencia a la atracción que nos provoca a los seres humanos lo desconocido. Creo que es totalmente cierto, pues yo también recuerdo que cuando era pequeña y me leían cuentos, gracias a mi imaginación, me metía en ese increíble mundo desconocido del que hablaba la historia y me quedaba totalmente impresionada.

    En conclusión, creo que la traducción, no solo en la literatura infantil, sino en todos los ámbitos, es fascinante. Aunque, es cierto, que se debe valorar mucho más el trabajo que hay detrás. Es decir, la labor que emplea el traductor, pues el hecho de que traduzca una historia ya escrita también le convierte en escritor, ya que como bien dices traducir es escribir. Además, no podemos olvidarnos de la inmensa labor que realizan las editoriales.

    Para terminar, me gustaría añadir y resaltar la importancia que tiene la lectura, no solo en los más pequeños, sino también en los más mayores. Pues sin duda, leer nos hace mas inteligentes, nos abre la mente proporcionándonos una inmensa cultura, por ello es necesario fomentar la lectura.


    LAURA DEL ÁLAMO MARTÍNEZ
    EDUCACIÓN INFANTIL
    GRUPO 211

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  94. Tras la lectura de este artículo puedo decir que jamás me había parado a pensar en la importancia que tiene la traducción de los libros. Como bien se dice, pasa desapercibido, nos informan de la salida de un nuevo libro que tanto ansiábamos en Estados Unidos, y al dia siguiente podemos ir a comprarlo sin ningún problema a cualquier librería de nuestra ciudad. Pero detrás de esto existe un gran trabajo, meticuloso, delicado y detallista, donde no se puede perder un solo detalle, un solo signo de puntuación o una sola descripción de una acción. Estoy totalmente de acuerdo en reivindicar la presencia de los nombres de estos traductores en la portada de los libros, como se dice al igual que los ilustradores narran la historia de un modo único y necesario para el lector.

    Como futura maestra puedo decir que no sé muy bien de qué forma, pero me gustaría tratar este tema con mis alumnos, quizá sean muy pequeños, pero creo que se les puede hacer llegar esta información de diferentes maneras, donde puedan aprender en todas ellas el gran trabajo y esfuerzo que lleva crear un cuento como el que manejan continuamente en su vida diaria, donde conozcan que detrás de cada historia, de cada frase y de cada palabra existen muchas personas que nos hacen disfrutar leyendo.

    LIDIA TAIS DELGADO NÁJERA
    GRUPO 201, EDUCACIÓN INFANTIL
    UNIVERSDAD AUTÓNOMA DE MADRID

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  95. Tras la lectura de este artículo puedo decir que jamás me había parado a pensar en la importancia que tiene la traducción de los libros. Como bien se dice, pasa desapercibido, nos informan de la salida de un nuevo libro que tanto ansiábamos en Estados Unidos, y al dia siguiente podemos ir a comprarlo sin ningún problema a cualquier librería de nuestra ciudad. Pero detrás de esto existe un gran trabajo, meticuloso, delicado y detallista, donde no se puede perder un solo detalle, un solo signo de puntuación o una sola descripción de una acción. Estoy totalmente de acuerdo en reivindicar la presencia de los nombres de estos traductores en la portada de los libros, como se dice al igual que los ilustradores narran la historia de un modo único y necesario para el lector.

    Como futura maestra puedo decir que no sé muy bien de qué forma, pero me gustaría tratar este tema con mis alumnos, quizá sean muy pequeños, pero creo que se les puede hacer llegar esta información de diferentes maneras, donde puedan aprender en todas ellas el gran trabajo y esfuerzo que lleva crear un cuento como el que manejan continuamente en su vida diaria, donde conozcan que detrás de cada historia, de cada frase y de cada palabra existen muchas personas que nos hacen disfrutar leyendo.

    LIDIA TAIS DELGADO NÁJERA
    GRUPO 201, EDUCACIÓN INFANTIL
    UNIVERSDAD AUTÓNOMA DE MADRID

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  96. Buenas tardes Ana, después de haber leído este articulo, he de decir que me ha parecido muy interesante, ya que nunca le había dado tanta importancia a la traducción literaria, ya que no sabía que era tan importante.
    Es cierto que es fundamental que un texto literario este bien traducido para que el público sea capaz de entenderlo y más si es un público infantil. La verdad es que como bien dice el artículo es mejor un libro, película etc., en su versión original, yo prefiero la versión original, ya que ves o lees en el caso de ser un libro, exactamente lo que quiere transmitir el autor/director. Cuando un libro se traduce, digamos que pierde un poco la esencia del autor, las traducciones no son perfectas, mas quisiéramos. Por eso yo creo que es mejor las versiones originales, y que a los niños desde bien pequeños hay que leerles cuentos sin traducir.
    Lourdes Gamboa Casado
    Magisterio Infantil
    Grupo 201.

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  97. ¡Buenas tardes!
    Magnifico artículo para concienciar a las personas del trabajo que implica ser un traductor de libros. Creo que como muchos trabajos a todos nos gustaría que se nos valore por el esfuerzo y entusiasmo que pongamos en nuestro trabajo. Pero que pueden decir estas personas amantes de las palabras y fascinados por la lingüística, que saben que la mayoría de veces, apenas unos pocos repararan en sus nombres y elogiarán su labor. Es muy cierto que muchas veces nos olvidamos del trabajo del traductor, dejándolo en un segundo plano, después de haber leído un libro las personas solo nos quedamos con el nombre del autor y del libro .Me resulta curioso pensar como han estado ahí tanto tiempo y yo sin darme cuenta. A lo largo de mi vida he leído muchos libros de diferentes autores, y en diferentes traducciones, algunos impuestos por mis maestros y otros porque me interesaban. Nunca me había parado a pensar en que detrás de un libro hay un traductor. Las dificultades a la que se enfrenta quien aspire a dedicarse a esta tarea de modo profesional, creo que serian las del mundo laboral, ya que creo que no se les valora el esfuerzo que implica su trabajo. Dicho todo esto, el artículo nos hace ser consientes de este gran labor, provocando que los lectores, nos interesemos por el nombre del autor y de quien haya realizado la traducción de una obra, y terminemos reconociéndolos al igual que a sus autores.

    RUTHSEN CABALLERO ROSADO
    2º MAGISTERIO INFANTIL UAM
    GRUPO 201

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  98. María Manzano Diez8 de diciembre de 2015, 4:00

    Tras leer este texto no es que haya cambiado mi opinión, sino que he abierto la mente a una profesión que conocía pero que no valoraba lo suficiente. Ser traductor implica a su vez ser escrito y tienen una labor muy importante en el mundo de la lectura, independientemente del grupo de edad a la que vaya destinada.

    Todos hemos leído libros traducidos, pero no vemos el trabajo que hay detrás. Personalmente, conozco dos personas que han estudiado traducción e interpretación y viven al máximo lo que hacen, les encanta, pero nunca he tenido la oportunidad de profundizar más en su profesión.

    Una idea que me ha gustado bastante y con la que estoy totalmente de acuerdo es con la de traducir sin modificar nada ni adaptando la historia a la cultura del país, pues es precisamente lo que enriquece a los niños, ver y comprobar que hay otras formas de vivir y otras costumbres. Si eso se elimina o modifica, se pierde la magia.

    Espero que en un futuro, no muy lejano, esta profesión sea valorada como se debe y que todos apreciemos el gran trabajo que hay detrás de cada libro que leemos.

    MARIA MANZANO DIEZ
    2º DE MAGISTERIO INFANTIL
    GRUPO 211

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  99. Hola Ana María, gracias por el artículo.

    En primer lugar quería destacar como bien dice que traducir no es solo cambiar las palabras de un idioma a otro, si no que esto va mucho más allá, se requiere por parte del traductor sentir pasión por la palabra, por la lectura y por la escritura y desarrollar una capacidad infinita de búsqueda no sólo de palabras, sino de sentidos y significados en dos idiomas, por tanto, traducir es encontrar el auténtico valor de la palabra en otro idioma.

    Para muchas personas, la literatura infantil es la más fácil de traducir pero no existe traductor únicamente de esta área, además desde mi punto de vista, la literatura infantil tiene mucha importancia ya que está dedicada a etapas donde los niños aprenden nuevas palabras y significados e implica por parte del traductor meterse en un mundo ya pasado.

    Estoy de acuerdo con que no se cambie el significado real de un libro o cuento aunque determinadas cosas pertenezcan a una cultura determinada, ya que igual que los niños leen cuentos de fantasía, pueden aprender cosas nuevas para ellos pertenecientes a otras culturas, nuevos pensamientos de las mismas, otros lugares del mundo, etc.
    Todo ello supone un gran esfuerzo por parte de las editoriales ya que supone más trabajo del que a simple vista nos podemos imaginar, por ello además, los traductores no están valorados económicamente como se merecen.

    Las traduciones juegan un importante papel, y se debe concienciar de la importancia de estas, fomentar la lectura y saber escogerlas.

    En conclusión, pienso que la traducción, es tan importante como la ilustración o la edición en la literatura infantil, por eso no hay que restarle valor.



    EVA CLEMARES VICENTE.
    MAGISTERIO INFANTIL.
    GRUPO 201.
    UAM.

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  100. Buenas tardes Ana María.

    Al igual que nos pasa con muchos otros temas, no vemos la importancia que tienen ni el trabajo de las personas que hacen posible su acción hasta que no profundizamos más en ello.
    Antes todas nosotras podíamos pensar que la profesión de traductor no es más que una mera actividad que tiene como finalidad cambiar palabras de una lengua o idioma a otro. Pero después de leer este artículo, estoy segura que, la mayoría de nosotras, sabemos el gran trabajo que hay detrás de esta profesión y que hay que darles la importancia que se merecen. Como bien dice la entrada, la traducción es un vínculo que se crea entre dos culturas y dos lenguas. Gracias a los profesionales de la traducción, podemos llegar a conocer, descubrir e incluso admirar la esencia que tiene la lectura. Éstas personas son las encargadas de promover que un libro, un artículo, un cuento… se traslade a diferentes partes del mundo y que gente de diferentes lenguas y culturas puedan estar leyendo y entendiendo lo mismo. Por todo ello y más, hay que dar el reconocimiento y la importancia que merecen a estos profesionales.

    Como futura docente en infantil, te doy las gracias Ana María por subir artículos como este y por abrirnos los ojos con aspectos de la vida tan importantes.

    Confío en que en un futuro pueda tratar este tema en clase y trasmitir a mis pequeños alumnos un pedacito de él.

    SONIA CEBRIÁN CABALLERO
    2º MAGISTERIO INFANTIL
    GRUPO 201

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  101. Lo primero que tengo que decir sobre este artículo, es que me ha hecho reflexionar sobre muchos puntos ya que nunca me había puesto a pensar sobre la traducción.
    Estoy totalmente de acuerdo con que el trabajo de traductor es muy importante y la mayoría de las veces este trabajo no se tiene en cuenta y no se valoran las horas de trabajo de tienen que dedicarle.
    Una de las cosas que me ha hecho pensar y que nunca me había planteado, es que cuando leemos un libro nos fijamos en su autor pero muy pocas veces por no decir nunca en quién lo ha traducido y creo que es tan importante el autor como quién lo traduce.
    Tengo que decir que menos mal que existen los traductores, gracias a ellos desde pequeños somos capaces de acercarnos a todas las culturas desde la literatura y al mundo en general, sin ellos no podríamos tener las variedades de lecturas que actualmente tenemos.
    Este articulo me ha hecho darme cuenta lo importante que es, como futuras educadoras, tener en cuenta las traducciones de los libros que queremos que nuestros alumnos/as manipulen.

    Laura Muñoz Morato
    2º magisterio infantil
    Grupo 211

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  102. Lo primero que tengo que decir sobre este artículo, es que me ha hecho reflexionar sobre muchos puntos ya que nunca me había puesto a pensar sobre la traducción.
    Estoy totalmente de acuerdo con que el trabajo de traductor es muy importante y la mayoría de las veces este trabajo no se tiene en cuenta y no se valoran las horas de trabajo de tienen que dedicarle.
    Una de las cosas que me ha hecho pensar y que nunca me había planteado, es que cuando leemos un libro nos fijamos en su autor pero muy pocas veces por no decir nunca en quién lo ha traducido y creo que es tan importante el autor como quién lo traduce.
    Tengo que decir que menos mal que existen los traductores, gracias a ellos desde pequeños somos capaces de acercarnos a todas las culturas desde la literatura y al mundo en general, sin ellos no podríamos tener las variedades de lecturas que actualmente tenemos.
    Este articulo me ha hecho darme cuenta lo importante que es, como futuras educadoras, tener en cuenta las traducciones de los libros que queremos que nuestros alumnos/as manipulen.

    Laura Muñoz Morato
    2º magisterio infantil
    Grupo 211

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  103. Buenas tardes Ana María:

    Tras la lectura del artículo, me he parado a pensar sobre el gran trabajo que hacen los traductores y lo poco que se les valora. Me parece un trabajo muy costoso ya que por lo menos desde mi punto de vista, traducir o adaptar ya sea un libro o un cuento infantil es muy costoso debido a que la persona que lo quiere adaptar no solo tiene que saber muy bien el idioma en el que está escrito, sino que también tiene que interpretar y transformar el texto de tal forma que deje la esencia del autor y a la vez que los leyentes a los que traduce el texto les atraiga la lectura.

    Por otro lado le he dado vueltas a la idea de que los traductores adapten tanto el libro que cambien hasta las costumbres, cultura y demás cosas del país que del autor y las transformen a las propias de su país. Esta idea, para mi, es un tanto absurda ya que se pierde toda la esencia y la magia de la historia y además los niños pierden mucha información y dejan de conocer culturas distintas, dejan de enriquecerse.

    Por último, he de decir que no había tenido en consideración a los adaptadores y no sabía si había que estudiar o el que estudiar para dedicarse a ello, pero a partir de ahora sabré que si me gusta un libro no solo es porque la historia sea buena, sino porque el traductor ha sabido como adaptar la historia de tal forma que sepa llegarnos a nosotros.

    Alejandro Germán Palencia
    2º Magisterio Infantil
    Grupo 211

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  104. Buenas tardes Ana María.

    En cuanto al tema del artículo, nunca me había parado a pensar tan profundamente en lo importantes que son los traductores literarios. En primer lugar, porque no todos tenemos la capacidad de, al traducir, dar la misma vida al libro que la que tiene el original. Un libro no sólo tiene frases, detrás llevan toda una historia y un sentido que el autor saca de sí mismo, por ello, el traductor debe descubrir esa magia y sacarla para que todos podamos disfrutarla.

    Este aspecto reflexionado anteriormente hay que tenerlo muy en cuenta porque no toda traducción saca lo mejor de cada libro y gracias a ellas nos enriquecemos con diversas historias, costumbres, vocabulario, podemos conocer lugares de una manera diferente… Con respecto a ese aspecto, al igual que hay que encontrar el sentido de la obra, una vez encontrado no se debería cambiar nada, aunque no lo entendiéramos, ahí está la gracia, descubrir. El descubrir cosas nuevas nos hace tener más curiosidad por la lectura.

    Otro de los aspectos que me parecen muy importantes del artículo, es la traducción en literatura infantil. Los niños pequeños aprenden de todo lo que hay a su alrededor, de lo que escuchan, ven… Como dice el artículo, los adultos somos más capaces de darnos cuenta de errores, de frases sin mucho sentido y que al fin y al cabo podemos llegar a entender a qué se refieren pero los más pequeños sin embargo, están aprendiendo todas esas cosas y si les damos mal la información, eso ya perdurará en sus cabezas mucho tiempo. No por ser lecturas para más pequeños tenemos que darle menos importancia a su traducción, al contrario, hay que esforzarse al máximo para que aprendan todo lo que puedan.

    En conclusión, habría que dar muchísima más importancia a los traductores, sin ellos nos quedamos a las puertas de conocer miles de historias con las que enriquecernos. Y más importancia se la podemos dar como dice el artículo, poniéndoles al menos en la portada. Recuerdo una vez mientras leía que me entró la curiosidad de saber quién había traducido el libro, y para mi sorpresa no lo encontré, cosa que me pareció muy injusta por su parte.

    Inés Nevado Garrote
    2º Magisterio Infantil
    Grupo 211, UAM

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  105. Vivimos en un pais en el que la mayoria del arte que consumimos en cuanto a literatura y a cine se refiere la gran parte es extrajero, esto podemos hacerlo gracias a como dice en el articulo al trabajo de los traductores que trabajan para no solo conseguir traducir los textos sino para adaptarlos para que al pasarlos al español no pierdan ritmo ni sonoridad. todo esto es muy importante ya que para poder entender completamente el sentido del texto tienen que estar bien traducido y adaptado al idioma.
    Este texto me ha hecho darme cuenta aun mas de la importancia de estas personas, y la cantidad de personas que tienen que trabajar en ello para que llegue a nuestras manos un buen libro.
    SANDRA GONZÁLEZ RODRÍGUEZ
    MAGISTERIO EDUCACIÓN INDFANTIL
    2º CURSO UAM

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  106. Cristina Munárriz13 de enero de 2016, 7:15

    Buenas tardes Ana María.

    Una vez leído este articulo, me he dado cuenta de la importancia que tiene la traducción de los libros para que todos los países y diferentes culturas, idiomas podamos leer y entender.

    Nunca me había parado a pensar sobre el trabajo que se esconde detrás de la traducción de un libro ya que a nosotros se nos da todo hecho y podemos disponer de ellos siempre que queramos y nunca nos han explicado todo el proceso que hay detrás de cada traducción de un libro porque es una tarea muy complicada.

    Gracias a la existencia de estas personas encontramos diferentes estilos de libros para los mas pequeños y es una herramienta muy útil para motivar a los niños a la hora de su aprendizaje y fomentar el gusto por la lectura. Además esta tarea de traducción, es difícil y hay que tener cuidado a la hora de traducir ya que un libro tiene magia y tienes que mantener la misma estructura y conseguir que llegue de la misma manera.

    Para mi, leer un libro es volar a la imaginación, es un momento intimo en donde te dejas llevar por las distintas aventuras que pasan a lo largo de la historia y muchas veces te sientes identificado con algunos personajes del cuento. A la hora de elegir un libro siempre nos dejamos llevar por la portada, es decir, los colores que utilizan si son llamativos y puede que otro libro de portada no muy atractiva tenga un argumento mejor.

    En conclusión, debemos dar las gracias por la existencia de los traductores porque sin ellos no tendríamos tantos libros a nuestro alcance y no podríamos enriquecernos de todos los conocimientos que guardan cada libro.


    Cristina Munárriz Ramírez
    2º Magisterio Infantil
    Grupo 211, UAM

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