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martes, 3 de agosto de 2010

Tesoros de los 60

En los años 60 la Editorial Noguer publicó una serie de libros en la Colección Clásicos Infantiles, con ilustraciones de Janusz Grabianski, acuarelista polaco (1929-1976) que destacó en estos y otros libros para niños.



Grimm: Los mejores cuentos de los hermanos Grimm, Trad. María Campuzano, Ilus. Janusz Grabianski, Barcelona : Noguer, 1962, 352 págs.[Col. Clásicos Infantiles]
59 cuentos de los Hermanos Grimm a los que los autores denominan Cuentos del Hogar.



VV.AA.: El gran libro de las fábulas,
Ilus. Janusz Grabianski, Barcelona : Noguer, 1966, 240 págs.[Col. Clásicos Infantiles]
En este libro se reúnen 100 fábulas de Esopo, Febro, La Fontaine, Tolstoi, Kipling, y otras sin autor, que pertenecen a Asia y África y fábulas populares. Es una interesante recopilación que alcanzó la 3ª edición en 1970.



Perrault, Charles: Cuentos de Perrault, , trad. de María Barreito y Fernando Gutiérrez, Ilus. Janusz Grabianski, Barcelona : Noguer, 1967, 224 págs.[Col. Clásicos Infantiles]
11 Cuentos de Ayer y de Hoy

104 comentarios:

  1. Hola
    Estos fueron los cuentos con los que crecí y quisiera conseguir los libros de nuevo. Si alguien sabe como lo puedo hacer sería genial. Mil gracias.

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    1. Buenos días:
      Lo primero dar la enhorabuena a Ana María por el blog. Me ha parecido muy interesante y útil para los futuros maestros/as.
      El apartado que me ha llamado más la atención es " tesoros de los 60" porque me parece un tema muy original y entrañable. Además porque cuando era pequeña, he leído los cuentos de los hermanos Grimm y de Perrault, eran mis favoritos por sus ilustraciones, sus personajes y las historias llenas de fantasía. Conservo todavía estos cuentos y por eso me ha gustado tanto este apartado.
      A partir de conocer este fantástico blog, seguro que entraré muy a menudo.
      Muchas gracias,
      Berta Carrión (UNIR)

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  2. El gran libro de las fábulas puedes encontrarlo en iberlibro.com, introduciendo Janusz Grabianski, tiene el nº 154 y el 290, los demás están en otros idiomas.
    Otro lugar posible es todocoleccion.net, donde no he mirado.

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  3. Tengo el libro de cuentos de los Hermanos Grimm que sale en esta página. Crecí con estos cuentos y ahora se los cuento a mi hijo de seis años. Al volver a leerlos de grande es como que las imágenes visuales y conceptuales que tenía en mi mente desde niña ya no son tan fantásticas sino que al analizar dichos cuentos son bastantes trágicos, despectivos y a veces discriminativos. Puede ser?

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    1. te interesa venderlo? hace tiempo que lo busco por favor escribime a dani8228@hotmail.com te agradeceria mucho!!!

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  4. Los cuentos tanto en sus inicios, tradición oral, como más tarde en la tradición escrita -que recoge la oral-, siendo los más famosos los de Perrault, los Grimm y Andersen, con los que hemos crecido generaciones enteras, pueden tener finales crueles. Lo de despectivo y discriminatorio es desde nuestra perspectiva del siglo XXI, no desde la de los propios autores, es muy importante entender los textos en su contexto.
    El objetivo de los cuentos era introducir a los niños en la sociedad de los adultos, enseñarles cómo era y poner de manifiesto los peligros que los acechaban.
    En las últimas décadas del siglo XX esto se ha ido dulcificando, para darles versiones menos trágicas.
    Hay cosas que tienen que saber, como que no se pueden ir con un desconocido, por ejemplo, el cómo se explique esto es muy personal.
    Se ve en los cuentos clásicos la tragedia y sin embargo luego ven en TV todo tipo de tragedias reales. En fin, esto daría para una larga conversación.
    A veces lo que leímos de pequeños no sirve exactamente hoy o nos asusta a nosotros más que a los propios niños. No creo que deban crecer en una burbuja de cristal, aunque tampoco hay que asustarlos sin necesidad, claro.
    La Caperucita de Perrault y las versiones actuales a mí me dan juego en clase, a partir de 12 años, para discutir sobre cuál es la verdadera. La de Perrault no les gusta y supone un buen tema para debate.

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  5. Hola, estos son los libros que marcaron mi infancia. La primera vez que leí un cuento de los Hermanos Grimm y de Perrault despertó en mi un sentimiento de rechazo... pensaba que no eran los que me contaban siempre y que estaban equivocados. No podía creer que los finales fuesen tan distintos pero, me gustaban mucho más. No se porqué razón no podía dejar de leerlos, era como si me enseñaran a experimentar otros sentimientos con la lectura... no tenían que ser finales rosas, felices, en el que todo salía perfecto... podía ser que se comiesen al protagonista o cosas así.
    En mis sesiones de logopedia, estos cuentos me dan mucho juego. Yo trabajo con niños con TGD y los sentimientos son muy bonitos de trabajar con estos cuentos y sus marionetas.

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  6. Lo primero y como hacen en los programas de la radio, agradecer, a los creadores de este blog tan estupendo, y en especial a Ana María Navarrete, el trabajo realizado, creo que es un buen modo de acercarnos a la literatura de todos los tiempos, un paseo por la historia, que en mayor o menor grado, todos hemos vivido.
    Me han traído muy buenos recuerdos algunas carátulas de cuentos de siempre, como Los Tres Cerditos, o Pipi Calzaslargas. Recuerdo que ese mismo cuento, el de los cerditos, lo tenía yo cuando era pequeña en vinilo, junto con otros como La gallina Marcelina o Los galgos y los podencos y me viene ahora a la memoria un tocadiscos blanco que teníamos en mi cuarto de juegos, recuerdo a mi madre poniendo una y otra vez estos cuentos, parece que lo estoy viendo, o mejor dicho, oyendo, oyendo aquellas voces que tanto nos llamaban la atención.
    Reflexionando un poco sobre ello, ya no se hacen cosas así ¿no os parece?, ya no se “escuchan” cuentos, mis hijos tienen cds con los cuentos de siempre: La ratita presumida, El gato con botas, Garbancito… pero nunca les han llamado tanto la atención como lo hacían a mí, claro, son otros tiempos, los medios audiovisuales, la tele, los dibujos extranjeros nos invaden, y los niños de hoy día, por desgracia, no quieren ver otra cosa que al archifamoso Bob Esponja.
    También recuerdo que les compré los cuentos de siempre, para leérselos por la noche, las famosas fábulas que tanto me gustaban a mí, los cuentos de los Hermanos Grimm, los cuentos de Andersen o uno que me costó encontrar en edición infantil, y que a mí me había causado mucha impresión, El cuento de Navidad de Charles Dickens. Pues bien, los hemos ido leyendo claro está, pero si pueden elegir, se quedan con cuentos sobre los personajes de los dibujos de ahora, de los cuales están las librerías llenas.
    Tal vez se esté perdiendo un poco toda esa tradición de literatura infantil, todos esos cuentos de siempre o a lo mejor sólo es una sensación mía porque siempre ha sido así, los niños han preferido historias conocidas, de personajes conocidos. Lo digo porque, si sigo recordando, también yo tenía cuentos de Heidi o de Pipi, que además podía ver y “ponerles cara” en la televisión.
    He leído en alguna intervención que, los cuentos de siempre, eran trágicos, e incluso se han tachado de crueles o discriminatorios, sí, es cierto que, al releerlos ahora, alguno me ha impresionado un poco por su lenguaje o sus formas, pero creo que forma parte de su esencia, tal como dice Ana María Navarrete, tal vez sea visto desde nuestra perspectiva de siglo XXI, que a veces, lo sacamos un poco todo de contexto. También me horroriza a veces, ver el argumento de los dibujos que ven ahora nuestros pequeños, algunos sin pies ni cabeza, otros violentos o totalmente fantasiosos, con heroínas o hadas rozando la anorexia, o monstruos y niños con superpoderes imposibles, son, como dice Ana María, otros tiempos.
    Pero para eso existen blogs como estos, para recordarnos que hay tiempo y sitio para todo, y nosotros, como futuros docentes, debemos echar mano de toda esta literatura, de todas estas joyas con las que hemos crecido y ofrecérselas también a nuestros niños para que, por lo menos, las conozcan y no se pierdan con el paso del tiempo. Esta noche, sin dilatarlo más, voy a leer a mis hijos el cuento de los Tres Cerditos

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  7. No podría estar más de acuerdo con todas vuestras opiniones. La vedad es que he de decir que me ha gustado mucho conocer éste blog. Yo soy nueva en esto de los blogs, ya que soy de esas personas antiguas, que prefieren leer en papel. Pero he de reconocer, que éste blog es muy interesante, ya que nos permite recordar cuentos o libros de nuestra infancia, conocer viejos libros hasta ahora desconocidos y algo mejor aun, poder compartirlo con personas que tenemos en común el gusto por la lectura.
    Me resulta curioso ver como todo lo que se ha hecho popular (tristemente la mayoría de las veces) ha sido a través de la televisión o el cine. Y con éste blog me he dado cuenta (y, para mi alegría) de que en realidad, estaba ya todo inventado.
    Lo que quiero decir es que cuando algo aparece en una serie, una película, etc. Y llama nuestra atención, no es que los guionistas de hoy sean más o menos ocurrentes, la realidad es que son buenos investigadores y buenos lectores, capaces de encontrar una buena historia y llevarla a la acción mediante imágenes audiovisuales. Así es, normalmente cada trama de una serie de dibujos, de una película de dibujos animados de Walt Disney, una película, etc., tras ella hay un libro, creado por un imaginativo escritor y de ello no nos damos cuenta o sencillamente lo desconocemos.
    Muchos de los cuentos que aquí se hablan son los archiconocidos caperucita roja, los tres cerditos, etc. Lo que me ha impresionado, es como sus historias son conocidas por niños y niñas de todas las culturas y edades, pero que muchos no conociéramos el nombre del autor.
    En mi opinión, lo bueno de todas y cada una de esas historias, es que no importa el libro donde fuera impreso, la editorial, la ilustración, etc. Sino las imágenes que se generan en nuestra cabeza, nuestra imaginación (de niños) y que son capaces de pasados los años, no olvidarlas y ser capaces de repetirlas como padres y así hayan podido ser divulgada de década en década.
    Como bien dice Ana María Navarrete, soy partidaria de no tener a los niños en una urna de cristal, por tanto es bueno que los niños conozcan al lobo de caperucita, a la malvada bruja de Blancanieves, etc. Y que ellos, por sí solos sepan adaptar la moraleja a su vida y aprender con cada cuento de una forma divertida y segura.

    Muchas gracias por éste entretenido e ilustrativo blog, estoy segura que me servirá de consulta en un futuro muy cercano.
    Noelia

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  8. Ana Mª, quería felicitarte y darte las gracias por la creación de este blog, me parece muy interesante.

    Quería comentar que estos cuentos son los que me leían mis padres cuando era pequeña, sobre todo de los cuentos de los hermanos Grimm.
    Recuerdo que a mi madre pedía una y otra vez que me leyera alguno de estos cuentos, aunque ya me los sabía de memoria, me encantaban.

    Después, ha habido muchas versiones, con los personajes más modernos, con cambios en las historias, en diferentes formatos, pero en realidad, siempre han estado presentes. Los tenía un poco olvidados hasta que comencé mis estudio de Magisterio en Educación Infantil, recuerdo que en la asignatura de Lingüística, nos hicieron leer estos cuentos, de los Hermanos Grimm y los cuentos de Perrault, por una parte me parecieron cuentos escritos con una maestría increíble, una redacción perfecta, cada uno con una moraleja, por ejemplo para hacer que el niño se portara bien, pero por otro lado algunos tienen un contenido cruel que no contaría a un niño, lo modificaría.

    Creo que estos cuentos están escritos para niños de otra época, en la que la psicología infantil era cuanto menos desconocida.

    Gracias y saludos

    Silvia

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  9. Hola Silvia, no es que fuera desconocida la psicología infantil, es que hasta finales del siglo XIX no se inicia la investigación del cerebro humano, porque no había surgido la idea de "enfermedad mental", por ejemplo. En aquel momento surgen la psicología y la psiquiatría. Además, el niño no adquiere interés social hasta muy avanzado el siglo XX. Se le atiende, se le educa, bueno, los que nacían con esa posibilidad, pero no se centraba tanto la atención en ellos como hoy en día porque se les consideraba hombres o mujeres en pequeñito, no niños.
    Por otro lado, la tradición se transmitía oralmente contando esas historias que tienen finales crueles y amenazantes, que hoy hemos edulcorado.
    Sobre esto habría mucho que hablar también porque como ya he dicho en otro apartado del blog, no creo que haya que tenerlos en una urna de cristal, aunque es verdad que las cosas se pueden explicar de muchas formas, pero hay que explicarlas. Quiero decir, por ejemplo, que un niño tiene que saber desde muy pronto que no se puede ir con un desconocido, ¿cómo se le explica y se le convence de ello?
    Yo a veces he oído cosas que me han dejado más espeluznada que los cuentos de Perrault o de Grimm, o sea que en ese caso sería mejor leerles el cuento tal cual, porque ellos saben que son historias irreales, desde el momento que decimos "érase una vez, o hace mucho tiempo, en un lugar lejano"... estos inicios ya crean distanciamiento.
    En fin, estas y otras muchas cosas de las que habláis en vuestras intervenciones en el blog serían para mantener una larga charla, sin duda.

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  10. Hola Ana estoy deacuerdo contigo sobre que empezamos a estudiar la psicología y psiquiatría a finales del XIX y principios del XX y que debemos explicar a los niños las cosas pero no de esa forma tan dura que encontramos en estos cuentos. A mí también me han recordado a mi niñez y debemos tener en cuenta que no hemos acabado nosotros tan trastornados como hoy en día pensamos que afectan a nuestros niños.
    Esto me lleva a pensar en las películas de Disney: Bamby, el rey León en el que mueren sus padres; el jorobado de Notre Dam que no es aceptado por la sociedad y da bastante pena;Dumbo etc, están más adaptados a los tiempos que corren pero también son bastante fuertes para depende que niños (al menos para mí que no soy tan niña).

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  11. Al hilo de los comentarios, me gustaría añadir que yo tampoco creo que se tengan que dulcificar las historias de los clásicos infantiles. Si el final de un cuento es cruel, lo es. La obra es tal como la ha escrito su autor, y detrás de sus palabras hay un mensaje y una expresión concreta reforzados bajo una firma. Los adultos tenemos mayor capacidad para discriminar y así, podemos ayudar a los niños a orientar sus lecturas según su edad o sus características personales. No me entendáis mal, no es piense que si se enfrentan a la crueldad, aunque sea a través de las lecturas, se les prepara mejor para el futuro pero existe mucha literatura infantil como para ir versionando sin dar la posibilidad a los niños de leer las historias tal como se concibieron en un principio. Es como privarles de unas magníficas obras simplemente porque no están preparados, en lugar de esperar al momento adecuado para que puedan apreciarlas y disfrutar de ellas.

    Respecto al sentido discriminatorio e incluso sexista que se ha atribuido a ciertas obras clásicas, todo depende de los ojos con los que se quieran ver las cosas. No podemos olvidar que dichas obras se escribieron en un contexto diferente, bajo un sistema “social-moral” que dista mucho al actual. Ignorar, retirar o anular los clásicos infantiles por ver en ellos contenidos discriminatorios, no tiene sentido. Yo creo que lo importante es conocer diferentes posibilidades para poder conformar una conciencia crítica con una base sólida. Además, la literatura, como bien nos dice Ana María Navarrete cuenta con recursos que ayudan al distanciamiento, a hacer saber que se trata de historias de ficción. No exageremos las cosas y quitemos por ello a los clásicos infantiles el valor que tienen.

    No conocía estos libros y realmente las ilustraciones de las portadas me parecen preciosas. Las ilustraciones siempre las he considerado importantes porque abren el camino hacia la imaginación y, por otra parte, ayudan a los más pequeños a comprender las cosas que no conocen o que están escuchando. Considero que la función expresiva de la imagen es casi tan fuerte como la de la palabra. Si los relatos infantiles cuentan con imágenes bien hechas, que llamen la atención, que despierten curiosidad… son un punto añadido al contenido de la historia y ésta se revaloriza. Hoy en día también se cuida mucho la imagen de la mayoría de los textos infantiles y eso es de agradecer.

    Yo creo que la importancia de los blogs radica en que los pensamientos, experiencias o hechos que alguien decide compartir con los demás, pueden hacer surgir nuevas reflexiones en los que los leen. Sin menospreciar la literatura infantil actual, gracias por haberme hecho pensar en los clásicos literarios infantiles, tan olvidados a veces por las versiones adaptadas o la literatura actual. Sin duda, los tendré presentes para ofrecérselos a mi pequeño (cuando esté preparado para ello).

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  12. No puedo evitar detenerme, dentro de todas las maravillas que hay en la sección Historias, en los cuentos clásicos que se incluyen en los “Tesoros de los años 60”. Cuentos, como bien se definen, de ayer, hoy y siempre, dónde no pasa por ellos el paso del tiempo, siguen vivos, puesto que no dejamos que su personajes e historias mueran, siguen presentes en el cine, en teatros, en cuentos, en la publicidad…forman parte de nuestras vidas, son parte de nuestro ser, al igual que han pertenecido a la de nuestros padres y pertenecerán a la de nuestros hijos.
    Personalmente me emociono viendo como los cuentos con los que un día yo imaginé, soñé, lloré…hacen sentir lo mismo a mis hijos, me gusta ver que los niños siguen teniendo esa inocencia que les hace únicos.
    Dejando a un lado el debate acerca de la idoneidad de los cuentos clásicos en la sociedad actual, creo que debemos ser objetivos y realistas, puesto que, estos cuentos siguen haciendo disfrutar a los más pequeños y tienen grandes posibilidades didácticas.
    Tanto los hermanos Grimm y Charles Perrault con sus cuentos de hadas y el Gran libro de las fábulas, no se limitan únicamente a recopilar historias de tradición oral, sus obras son de tal calidad literaria, que hace que la combinación de fantasía, acción, suspense junto a sus elaboradas ilustraciones, nos haga vibrar y desencadene el poder de nuestra imaginación, en cualquier momento y a cualquier edad…
    Un saludo, Montserrat Gamo Pérez.

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  13. Hola a todas,

    Antes de nada, quisiera dar mi enhorabuena a Ana María Navarrete por la recopilación que ha realizado de los Clásicos Infantiles. Gracias, de verdad, por hacerme volver a mi infancia, de la que tan buenos recuerdos tengo.

    He leído todas las entradas, pero la que más recuerdos me ha hecho recuperar ha sido esta, con la historia de Pippi Calzaslargas. El personaje de esta niña tan divertida, alegre y atrevida, me hizo pasar horas delante de la televisión.

    Mientras leía los demás comentarios se me ha ido refrescando la memoria y he ido recordando los nombres de los amigos de Pippi, entre ellos, los de sus animales, ¡cómo se lo pasaban entre todos! ¡Y cómo me lo estoy pasando yo mientras echo la memoria atrás! ¡Estoy recordando hasta su canción!

    Después de que hayáis conocido mis sentimientos hacia Pippi, mi heroína en aquellos tiempos, quisiera que también supierais de mi decepción por el desconocimiento de que también existe la misma historia escrita. Acabo de saberlo, y con lo que me gustaba leer cuentos como caperucita roja, los tres cerditos, el árbol sabio... me hubiera gustado haber leído también el de Pippi. ¡Lo buscaré para no quedarme con esta sensación amarga!

    Ahora, veo que el día que me toque ejercer como docente, no tengo dudas de que echaré mano de estos clásicos literarios para hacer llegar estas historias a mis futuros alumnos. Son joyas con las que hemos crecido, y veo muy apropiado hacérselas llegar a nuestros niños para que no se pierdan con el paso del tiempo, y para que continúen formando parte de los cuentos favoritos de los niños.

    Ha sido un placer haber conocido este blog y haber podido tomar parte en él.

    Un saludo,

    Ainara G.

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  14. Hace tiempo,una gran amiga fue mamá y quise regarle algo especial a la recien nacida. Por aquel entonces, tuvo lugar, en mi localidad, la Feria del Libro y curioseándolos, me decidí por Cuentos Clásicos de los hermanos Grimm.Pensé que eran cuentos de toda la vida y una forma bonita de invitarla a crecer con la lectura de estas historias llenas de fantasía.

    Considero que estos cuentos recopilatorios son una base para afianzar o crear lazos afectivos , puesto que su lectura o narración oral han propiciado encuentros, convivencia y comunicación entre los miembros de una familia.
    Hábitos o costumbres que hoy en día escasean en muchos hogares.
    Por esta razón, animo a todos los participantes de este blog a que regalen un libro a un niño y a los que somos padres que aprovechemos las ocasiones de contacto que nos brinda la lectura de un cuento con nuestros hijos.
    Susana

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  15. En primer lugar, felicidades Ana María por el blog que has emprendido. Por mi edad (31 años), no me puedo enmarcar en ninguna de las etapas históricas en las que incluyes los libros, pero eso no quita para que conozca algunos de los que aparecen, y de hecho, cuando era niño, en casa de mis abuelos había alguno de estos libros.
    Creo que a partir de los años 60 es cuando comienza una divulgación mayor y al alcance de los niños. Hasta esa época la transmisión de los cuentos era más de forma oral. A partir de los 60 en las familias y en los colegios empieza a abundar la literatura infantil aunque la variedad de obras casi estaba ceñida a los cuentos de los “Hermanos Grimm”, Perrault, fábulas de Esopo y La Fontaine, Corazón de Edmuno Amicis, “Celia” de Elena Fortún etc…
    Por mis padres sé que en aquellos años la literatura infantil era escasa y gozaban mucho cuando caía en sus manos algún pequeño cuento encontrado dentro de una pastilla de chocolate, lo leían y lo releían hasta que volvían a tener otro.
    Por contraste en la actualidad la literatura infantil es muy abundante, pero debemos distinguir los libros de calidad y por supuesto los cuentos clásicos antes mencionados tienen vigencia y variedad de presentación para que podamos elegir aquellos que creamos más convenientes.

    Pablo Palazón Pedreño

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  16. Hola soy ANTIA:
    Ante todo gracias a Ana María Navarrete por este menudo blog que no conocía pero que desde que lo he visto estoy enganchada a él.
    Quiero hablar brevemente del libro de los mejores cuentos de los hermanos Grimm. Mis padres tuvieron algunos libros de los hermanos Grimm que han llegado hasta mis manos, cuando era pequeña mi padre siempre me leía un cuento y él elegía siempre estos cuentos porque para él significaba recordar su infancia y se le hacía más fácil. La labor de los hermanos Grimm fue muy importante que no se limitaron a recopilar historias, sino que se extendió también a la docencia y la investigación del lenguaje.

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  17. Hola a todos!

    Me ha encantado descubrir este blog a través de los estudios que estoy cursando en educación infantil. Estoy segura que me a servir de gran ayuda en mi futuro profesional, y de momento me va a servir como crecimiento personal.
    Los tres libros que se mencionan en los tesoros de los 60, los encuentro muy interesantes, puesto que en ellos hay cuentos que ya me contaban a mi y que actualmente cuento a mi hija. Las fábulas son una herramienta muy buena para explicar a los más pequeños valores y maneras correctas de actuar.
    Enhorabuena por el blog!

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  18. Hola, soy Eider

    Soy estudiante del grado de educación infantil y me ha interesado mucho el post de “Tesoros de los años 60”, sobre todo las recopilaciones de los cuentos de Perrault y Los Hermanos Grimm. Considero que son cuentos muy educativos para los niños pequeños. Los niños al identificarse con los personajes buenos de cuentos como la caperucita roja, la bella durmiente, la cenicienta etc. comienzan a experimentar por ellos mismos sentimientos de justicia, fidelidad, amor, valentía etc. al tiempo que disfrutan del cuento. Por otro lado, en estas edades son muy importantes las ilustraciones, pues ayuda al niño en la comprensión del cuento y las ilustraciones en acuarela de Janusz Grabianski me parecen estupendas.

    Eider Imaz Gorostidi

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  19. Gemma Soler Curriu28 de marzo de 2011, 11:06

    En este blog aparecen libros muy interesantes.El apartado que más me ha fascinado es el de "Tesoros de los sesenta". Aparecen grandes publicaciones ya que es la época del inicio del despegue de la literatura en la cuál se publican títulos clásicos de la literatura universal. Des de los cuentos Grimm por ejemplo hasta el "maravilloso viaje de Nils Holgerson".Este último llama la atención por su extensión ya que tiene 400 páginas y por ser considerado "el Quijote infantil".
    En estos años encontramos y me son muy familiares "los tres cerditos" y "el gato con botas". Tengo un bonito recuerdo de cuando mis padres o mis abuelos me los contaban. Al día de hoy, yo misma, como maestra los trabajo con mis alumnos. Es increíble, más de treinta años después, como persisten estos cuentos.
    En 1960 "Pippa medias largas". Personalmente no tenía conocimiento de dicho libro aunque sí de la serie de televisión "Pipi calzas largas" que a veces me miraba de pequeña. Además me resulta llamativo el valor que tienen muchas de estas obras. Algunas de ellas, por ejemplo, "This is San francisco" de los sesenta en 2003 se vuelve a reeditar. Otro dato a tener en cuenta es la variabilidad de formas de presentación de los cuentos en esta época, es decir, se presentaban en forma de disco, o postal, o targeta de cumpleaños...En 1965 "Marcelino pan y vino" que recuerdo también haber visto en película, al igual que "la isla del tesoro".También señalar que algunos de los temas tratados en muchos de estos cuentos eran la família, la pobreza...y a los 8-10 años los niños se leían libros de más de 200 páginas, algo menos frecuente en la sociedad actual.
    De todo lo expuesto vemos que en todos los tiempos ha habido "el deseo literario", las ganas de contar las experiencias y los mayores de transmitir sus conocimientos a los pequeños submergiéndonos todos al universo literario. Así que la literatura evoluciona y se desarrolla aunque no debemos olvidar que en la actualidad existe una "cierta preocupación social" por la lectura.
    Gemma Soler Curriu (UNIR)

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  20. Si hay algo que hace mágicos los momentos de lectura para un niño es, sin lugar a dudas, un cuento lleno de ilustraciones. Pese a no haber tenido la suerte de tener en mis manos un libro con las exquisitas ilustraciones de Grabianski, debo reconocer que aún recuerdo aquellos cuentos de mi niñez cuyos dibujos lograban atraer mi atención hasta quedarme completamente absorta en ellos. Ciertamente hay escritores magníficos, cuyos nombres almacenamos enseguida en nuestra memoria porque guardamos la intención de volver a leer cualquier otro escrito que nos haga sentir esa magia que hemos experimentado previamente. En nuestro afán por fomentar la lectura entre nuestros niños y jóvenes a menudo olvidamos la importancia que tienen las ilustraciones para ellos, aun cuando ya son adolescentes. ¿Acaso las revistas del corazón –por poner un ejemplo algo prosaico- no van acompañadas de numerosas imágenes y fotografías? No hace mucho escuché, en una biblioteca pública, a un padre decir a su hijo –que tendría unos nueve años- que eligiera un libro para mayores y no para bebés cuando éste le mostró un magnífico ejemplar de Beatrix Potter.
    Deberíamos hacer un pequeño homenaje a los ilustradores de los cuentos, ellos también contribuyen a plasmar en papel esos mundos maravillosos que nos traen los escritores a través de la palabra: Arthur Rackman, Jean Harispe, Quentin Blake y tantos y tantos otros.

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  21. ¡Hola a todos!

    Cuantos recuerdos me traen estos libros, recuerdo esa portada del gran libro de las fábulas aunque no se bien qué es lo que le pasó a ese libro, debió de extraviarse en algún momento de mi vida. Me parece fantástico que haya gente como Ana María Navarrete que nos recuerde estos libros y que dé la posibilidad de que los niños de hoy en día los puedan conocer. Al igual que Ina Osman yo también creo que las ilustraciones son de una gran importancia, recuerdo ver los dibujos de esos cuentos buscando detalles sobre lo que estaba leyendo o lo que me estaban leyendo. También he de decir que me llamó la atención lo de los cuentos que venían gravados en discos, la verdad es que no sabía de su existencia, mi recuerdo ya es de cuentos en casetes y la verdad es que nunca me ha gustado esa forma de introducirme en un relato.
    Está muy bien que exista gente que recopile esta información para que la gente pueda sorprenderse de cómo se escribía antes y que sepan también de dónde vienen las historias que hoy en día ven en las películas de la Disney.
    Emma Fernández González

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  22. Me han llamado la atención varios post de este blog, pero en especial el que más me ha llamado la atención, es este, “Tesoros de los años 60”. Como ya han comentado en los anteriores comentarios, nos recuerdan a nuestra niñez, todos estos cuentos. Son impresionantes, y teniendo en cuenta la época en la que surgen y las condiciones de vida que había en aquellos momentos, por un lado me parece importante porque para ellos suponía una ventana a otro mundo, y por otra, por el legado que nos han dejado.

    Si que es cierto que algunos de estos cuentos tienen finales “terribles” aunque quizá eso es lo que los hacen tan magníficos. También es cierto que son sexistas, pero como comenta Ana Navarrete, cuando leemos estos cuentos, tenemos que situarnos en el momento histórico en el que se recogen. Hoy en día, tenemos diferentes adaptaciones de todos estos libros en los que se elimina lo sexista, los finales crueles, etc. En mi opinión, el cuento original es el original. Y si es cruel, habría que analizar porqué y quizá se llegue a la conclusión de que es interesante que sea así, para que los niños aprendan, como por ejemplo ha dicho Ana, que no se puede ir con un desconocido, o que tienen que seguir el camino a casa de siempre para no perderse, etc. Otra cosa es que se quiera escribir otro cuento teniendo en cuenta el marco histórico actual, estupendo. Enriqueceremos la literatura infantil y si se quiere se dará mayor difusión a ellos.

    Por cierto, quiero recomendaros una película que vi hace unos años sobre los hermanos Grimm, que me pareció divertida e interesante, se titula “The Brothers Grimm” y se estreno en el año 2005.

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  23. Hola
    Al hilo de estas reflexiones tan interesantes que he podido leer me gustaría realizar mis propios reflexiones sobre los cuentos clásicos de Perraut y Grimm. En primer lugar , para mí estos autores hicieron un inmenso trabajo de recopilación objeto de la tradición oral de siglos y de diferentes culturas, muchas son de tradición árabe o persa. Sólo por eso merecen nuestra admiración. ¿Por qué digo esto?Porque en los últimos años ha habido cómo una critica feroz ante estos libros como transmisores de valores machistas y clasicistas por un lado y por otro como alentadores de formas de resolución de conflictos agresivas, no favorecedoras del dialogo y la conciliación.
    Desde mi punto de vista esto es una perdidada total de la objetividad, como bien comentas , Ana, en primer lugar con la formulilla del " Erase una vez"ya estamos introduciendo a los niños en nuevas realidades, en las que ellos son capaces de navegar sin temor a perderse, y a valorar cómo posibles los parametros que se presenetan. Por otro lado las visiones de estos autores son hijas de su siglo y de los valores imperantes, aunque en ocasiones tampoco, porque son fruto de la tradición oral de siglos a.
    De todas maneras, por propia experiencia, estos cuentos maravillosos no hacen si no sitúar a los niños en un mundo mágico en el que hay ogros, hadas madrina y brujas, en los que lo malos son muy malos y los buenos muy buenos. Los niños conocen que este mundo no es el de su vida cotidiana , aprenden dicotomis extremas en compotamientos o en situaciones, desarrollan en ellos su poder de abstracción y cómo no a desarrollar una imaginación que se eleva más allá de lo tangible.
    Un saludo.
    Muchas gracias por tus selecciones y aportaciones.
    Tatiana Rioja

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  24. Hola, creo que soy repetitiva al decir esto, pero este blog me parece estupendo. Tengo que admitir que no sabía mucho sobre estos cuentos de tradición oral pero con las clases de didáctica de la literatura y con este blog he redescubierto estos grandes clásicos; admito que soy de las que pensaba que la factoría Disney era la responsable de todo, lo siento.
    Echando una ojeada al blog, enseguida me decanté por el cuento de “Caperucita Roja” de Perrault y es que lo único que se acercaba a algo, digamos macabro, era una serie que hace años puso TVE1, “El Cuentacuentos”, una serie que como he apuntado antes también se veían cosas tenebrosas y sinceramente no nos ha causado ningún trauma ni a mi hermano ni a mi; aún recuerdo como mi madre se escandalizaba cuando mi hermano y yo estábamos pegados al televisor con esta serie.
    Pues bien, enseguida busqué el libro de “Caperucita Roja” lo leí y me encantó, bueno también estoy con “Cenicienta” ahora.
    Hoy estos cuentos de tradición oral llegan a nosotros en suavizadas versiones cinematográficas pero hay que tener en cuenta que tanto Perrault como los hermanos Grimm aunque suavizaron las versiones originales, en esa época aún no se hablaba de los derechos del niño.
    Me encantan sus atmósferas románticas hasta tormentosas que los caracterizan y por qué no, vale la pena leerlos y aplicándoles la censura propia que nuestro juicio nos dicte, narrárselo a nuestros hijos. Quizá lo digo así libremente porque no los tengo pero lo dicho, esta literatura para mi juicio, es imprescindible.
    ANA

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  25. Después de haber leído todo el apartado de Historia y reflexionar sobre que es lo que más me ha llamado la atención, me ha surgido una pregunta que para mí es muy difícil contestarla; ¿Por qué todavía siguen siendo exitosos los cuentos de Charles Perrault? ¿Por qué han tenido tanto éxito? ¿Después de tanto tiempo, que es lo que tienen, para que gusten tanto a los niños?
    Todos sabemos que el trabajo más importante que hizo Charles Perrault fue el de recopilar de la literatura oral de su época 11 cuentos y escribirlos por primera vez. Podemos decir que la literatura infantil comenzó con él en 1697, cuando publicó Les contes de ma Mere L`Oye. Estos cuentos los escribió para las cortes de Versalles y para los niños. Su gran éxito, es gracias al estilo directo, al léxico seleccionado, a sus descripciones exactas, … pero sobre todo pienso que es por la gran actualidad que tienen estos cuentos de hadas, ya que los temas que tratan, son los temas mas importantes de la Humanidad.
    Otra pregunta que me surge es ¿Por qué nos encontramos en la mayoría de las librerías, bibliotecas, colegios, casas,...el libro versionado y no el original? Pienso que el original es verdaderamente un tesoro, las ilustraciones de Gustave Doré son increíbles, muchos dicen que dan mucho miedo y que no son adecuados para los niños, ¿Por qué? Yo no lo veo así.
    Gracias y un saludo a todos

    Idurre Armendariz Lakuntza (UNIR)

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  26. Estos libros clásicos son nuestra herencia literaria, pertenecen a la tradición que sustenta nuestro presente y que guía nuestro futuro. Se han convertido en auténticos referentes estables entre las generaciones y han sobrevivido a lo largo de la historia adaptándose, evolucionando, pero manteniendo sus símbolos, su intriga y su sabiduría para captar la atención infantil. Con el paso de los años, se ha cuestionado en multitud de ocasiones la conveniencia de su uso, debido a la intención moralizadora con la que fueron escritos y las sociedades en las que se basan, pero también se ha defendido su presencia como una puerta abierta al imaginario colectivo e incluso desde el campo del psicoanálisis, Bruno Bettelheim los utilizó en los años 70, para ayudar terapéuticamente a los niños traumatizados por su experiencia en los campos de concentración nazis. Se basó en la idea de que en los cuentos clásicos, la cultura popular ha ido atesorando conocimientos, que dan respuesta a los conflictos psíquicos de la infancia. Begoña Cabero

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  27. Bueno, creo que esta es la primera vez que escribo en un blog, así que os pido perdonéis mi inexperiencia. Para empezar, felicitar a su autora. Me parece una estupenda idea, además de un maravilloso recurso para todos aquellos interesados en la literatura y en la educación.
    Comparto con los anteriores comentarios la fascinación por los cuentos clásicos y la opinión de que se debe respetar su forma y contenido.
    Recuerdo en el instituto, en la asignatura de psicología, la primera vez que me "abrieron" los ojos sobre el contenido implícito en estos cuentos y las lecciones que escondían (fue al hilo del libro "El psicoanálisis de los cuentos de hadas"). Quizás en la actualidad haya una tendencia a sobreproteger a los niños y querer evitarles según que situaciones que podrían ser desagradables, pero no debemos olvidar que la vida esta llena de este tipo de situaciones, y los cuentos eran (y son) una forma de transmitir el saber popular, por lo que no deberíamos separar una cosa de la otra.
    Respecto a la transmisión de valores machistas y demás, existe un cuento que se llama "La cenicienta que no quería comer perdices", que es un poco reflejo de estas críticas a los cuentos clásicos, pero que dudo que pudiera leerse a niños y conseguir que comprendieran algo.
    Teresa Ibáñez (UNIR)

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  28. Hola Ana María,
    Ante todo felicitarte por este post de Historia donde se recopila de una forma tan dulce y encantadora imágenes de libros y cuentos, que han formado parte de la Historia de la Literatura española.
    Y que cierto es que estos cuentos forman parte del tesoro de los años 60, pero también forman parte del tesoro literario que pudimos conocer en mi generación, la generación de los años 80, cuando la era digital empezaba a despertar para unos pocos y para otros tantos como yo, podíamos soñar y soñar con que llegara el momento en poder oír esos cuentos populares o historias contadas por nuestros abuelos.
    Como “Caperucita Roja”, donde Perraut a través del cuento nos da una valiosa lección sobre la vida, y como los Hermanos Grimm lo rescatan y nos dan una lección de solidaridad cuando el leñador consigue salvar a Caperucita y la abuelita.

    Yo y mis hermanos crecimos con los cuentos de los Hermanos Grimm, a través de ellos cada día rememorábamos las mismas historias, pero cada día eran completamente nuevas para nosotros, y es que a veces pienso en el poder que tenía la imaginación, un poder que lamentablemente se está perdiendo en nuestra sociedad actual.

    Estos cuentos envueltos de magia, donde la crueldad de muchos personajes se contrarrestaba con la solidaridad y la generosidad de muchos otros.
    Quizás no todos tenía un final feliz, pero sí muchos de ellos nos intentaban preparar para enfrentarnos a la vida y sus peligros, a la realidad donde día tras día nos encontramos obstáculos que tenemos que superar, donde hay personas crueles y egoístas que debemos alejar de nuestro lado, pero también por otra parte, nos hacían ver la otra cara de la moneda, ya que nos invitaban a seguir buscando nuestro destino con optimismo y fe.
    Y manteniendo esa actitud, en nuestro camino de la vida, nos encontraremos a personas generosas, amables, solidarias...dispuestas a ayudarnos y cambiar el transcurso de nuestra vida. Porque al fin y al cabo, estos cuentos nos daban una buena lección de valores y moral, que tan falta hace en el siglo XXI.

    En nuestra sociedad actual, caracterizada por la sociedad del conocimiento, estos cuentos se encuentran en tela de juicio, debido a la crueldad de los mismos, pero me pregunto yo ¿y los niños de ahora no están sometidos a la crueldad? Dibujos animados de guerras, series de televisión de asesinatos, robos y demás barbaries… quizás puede impactarles cien veces más una imagen que el cuento de “Blancanieves” en el que el malo recibe su castigo, el bueno se recompensa y todo vuelve a su orden…

    Mª Carmen Escribano (Estudiante Educación Primaria UNIR)

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  29. Hola Ana María,
    por temas de estudio acabo de descubrir este blog y he de decir que me está gustando mucho.
    He escogido esta entrada porque me ha hecho mucha ilusión ver un libro que siempre me ha gustado, el libro de cuentos de los hermanos Grimm. Es un libro que descubrí un día en casa de mis abuelos y del cual me "apropié".
    Lo he leido y releido muchas veces y no siempre de niña.
    Ahora a razón de la asignatura de Literatura estoy haciendo que mi hijo de 3 años se enamore de los libros y las historias y al ver el libro en este blog llamé a mi madre para que lo localizara en su casa.
    Espero que en breve me diga que lo ha encontrado para así mi hijo disfrute de los mismos cuentos que yo y que incluso si le apetece haga nuevas versiones.
    Me encanta cuando me dice ( a su padre o a mi) "papa,mama ¿me explicas lo de Lanzarote, o lo de cuando estaba en la barriguita, o lo de Sant Jordi,o...?
    Lo más divertido es que hace poco arreglamos el marco digital y quiere que lo encendamos para que así él nos explique "las historias".
    Tal y como dice el título de la entrada es un libro que es un tesoro de los 60 y yo me atrevería a decir que es un tesoro de siempre.
    Voy a seguir descubriendo este blog.
    Muchas felicidades.

    Olga Caparrós Escribano(UNIR)

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  30. Beatriz Abadías García8 de noviembre de 2011, 14:29

    Primero de todo, quiero expresar mi admiración por la realización de este blog tan ameno y lleno de temas interesantes sobre la literatura. Como madre de dos niños pequeños y como maestra de educación infantil es una suerte poder contar con él y estoy convencida que me acompañará en muchas de mis andanzas personales y profesionales.

    Dedicándole un poco de tiempo a la lectura de varios apartados, me he decidido a comentar lo que más me ha llamado la atención y es sobre los Hermanos Grimm.
    De pequeña me encantaba leer una y otra vez (característica que tiene la literatura, que puedes leer un libro tantas veces como desees), esos cuentos de princesas perfectas que esperaban a su príncipe encantado. Yo siempre me imaginaba dentro del bosque que aparece en todos los cuentos, y aquella sensación aún me acompaña…es ese momento de intimidad, soledad y silencio que debe contribuir a una buena lectura..
    Los Hermanos Grimm recogían los cuentos de tradición oral y los trascribían fielmente (o eso pensaba yo) respetándolos tal y como eran, pero ahora he descubierto que en el caso de La Bella Durmiente, suprimieron la segunda parte.

    He podido ver una presentación de Ana María Matute (Premio cervantes 2010) en el Festival “Ellas crean”, que tuvo lugar en la Biblioteca Nacional, en compañía de Antonio Rodríguez Almodóvar donde se expone “La verdadera historia de la Bella Durmiente”.
    Os recomiendo verla y sacar vuestras propias anotaciones. En esta conferencia nos explican cómo a veces lo que nos han querido enseñar como “políticamente correcto” se aleja mucho de la realidad. También nos explican que no debemos contar los cuentos como si sucedieran en la actualidad, sino que hay que situarse en el momento en que sucedían. No hay porqué engañar a los niños (son niños, no tontos), y no hay porqué explicarles nada. Nada de moralejas Hay que dejarles que ellos mismos saquen sus propias conclusiones.
    Me ha cautivado la señora Matute, su frescura, su jovialidad,…y me ha gustado mucho esta oportunidad que he tenido de reflexionar un poco sobre algo tan cercano a mi como es la literatura infantil.
    Para finalizar me quedo con una frase de ella que me gustaría compartir con vosotros: “Siempre he creído, y sigo creyendo, que la imaginación y la fantasía son muy importantes, puesto que forman parte indisoluble de la realidad de nuestra vida»
    Dejemos volar nuestra imaginación y no pongamos alas a la imaginación de nuestros niños.
    Un saludo.
    Beatriz Abadías García (UNIR)

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  31. Estimada Ana,

    Hace unos días que he descubierto tu blog y te doy las gracias por hacer circular en la red un material tan interesante y enriquecedor, que nos acerca de una manera muy gráfica y amena a la literatura infantil y juvenil.
    Revisando este pot de “Tesoros de los años 60” he recordado cuentos clásicos de la infancia que para mí son inolvidables. En concreto, “Piel de Asno” de Charles Perrault que combina elementos propios de los cuentos de hadas, que nos trasladan a escenarios familiares para los niños, como es la historia de una joven y bella princesa que es víctima de una desgracia, pero que es salvada por un apuesto príncipe. En este sentido, sigue la línea de los clásicos de los hermanos Grimm como Cenicienta, Blancanieves, pero, recuerdo cómo me impactó el hecho de que la causa de la huida de la princesa se debiera a la intención de su padre de casarse con ella. En este sentido, pienso que es un cuento que incita a la reflexión, pues trata un tema que hace pensar a los pequeños acerca del valor del amor fraternal.
    Además, considero que tanto los Cuentos de los Hermanos Grimm como el “Gran libro de fábulas” son verdaderos tesoros en cuanto a que se han convertido en obras que perduran a pesar de los cambios tan vertiginosos que se producen en la sociedad. En estas obras se transmitían una serie de valores moralizantes, donde quedaba muy claro la distinción entre el bien y el mal.
    Sin embargo, y como he podido apreciar en el pot de los años 70, nuevos valores sociales irrumpen en la literatura infantil, donde se empieza a considerar la importancia de la individualidad, como “Toribio y el sombrero mágico”, donde lo que importa es la concepción que la persona como tal tiene sobre las cosas y no lo que trata de imponer la incipiente sociedad de consumo. En este sentido, se produce un cambio radical, puesto que ya es el individuo el que determina su actuación ante los valores morales y no la sociedad la que se los impone. Se afianza la autonomía personal y las situaciones se hacen más complejas, donde se difumina el límite entre el bien y el mal, los buenos y los malos.
    Desde esta perspectiva, todas estas obras pueden constituir un espacio de gran valor pedagógico para el docente, que incite a la reflexión y al análisis crítico, además de fomentar la imaginación de los jóvenes lectores.

    María Belén Martín Ferrer

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  32. Que los cuentos sean interesantes y hermosos es una característica necesaria para atraer al niño a la lectura. Hemos de dar las gracias a autores relevantes como Perrault (Caperucita Roja, Pinocho...) Grimm, Andersen (El patito feo), etc. que recogieron de forma escrita los cuentos que llegaban a través de la tradición oral. Asimismo, se da prioridad al cuento, pero también hay que hacer referencia a esos otros géneros como la leyenda, la fábula o la poesía, que también se recogieron y también es necesario tener en cuenta.

    Lo que me llama la atención es que todos hemos crecido con las historias de autores como los nombrados anteriormente y que esto continua en la actualidad ya que a los niños les encantan. Y… ¿a quién no le gusta oír la palabra mágica con la que se inician la mayoría de los cuentos? Es una especie de llave que nos are al mundo de la imaginación. Al igual que para cerrar ese mundo y volver a la realidad utilizamos: Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

    Como he leído en algún comentario, estos cuentos tenían finales trágicos. Su contenido tiene que ver con culturas muy antiguas, pero tratan temas humanos de todas las épocas y tiempos. Aunque en la actualidad no compartamos algunos valores que transmiten, esto queda olvidado cuando disfrutamos con su temática, perteneciente al folclore de los cuentos, y con la forma en la que se presentan que suele ser una forma bastante sencilla. Se pasa de una acción a otra con muchísima facilidad, sin nada que lo impida. Por lo tanto, una calabaza se puede convertir en carroza sin ningún problema y todas estas características a los pequeños lectores les encantan.

    Personalmente, hay otra característica que me gusta de estos cuentos y es que los lugares, aunque no están muy descritos, pueden contener una serie de elementos que se repiten una y otra vez y que funcionan como símbolos, en torno a los cuales, construimos un determinado significado. Por ejemplo; el bosque, generalmente no se describe, pero cuando aparece sabemos que significa: ¡peligro!, la casa: seguridad y una luz: esperanza.

    Dada mi opinión, no quiero acabar con un “Colorín colorado…” sin agradecer a Ana Mª que con su blog nos permite disfrutar y no olvidar los grandes tesoros de la literatura; también a todos los que comentan el blog y comparten información y opiniones.

    Gracias a todos!!

    Estefanía Casas Romano
    UNIR

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  33. Apreciada Ana,

    Ante todo, quería felicitarte por el magnífico blog que has creado. Creo que es un blog muy útil al cual le podremos sacar muchos provechos todas y todos, maestros y no maestros.

    El apartado que más me ha gustado ha sido “Los Tesoros de los 60”. Me encantan los cuentos de los hermanos Grimm.

    Creo que los cuentos son una de las actividades más necesarias en Educación Primaria, ya que se pueden utilizar para la enseñanza y aprendizaje de los contenidos en Lengua y Literatura. La mayor ventaja educativa que creo que tienen los cuentos, es la capacidad de transmitir valores.

    Los sentimientos y pensamientos más internos de los niños/as, les ayudan a involucrarse en un “entorno cercano” que habitualmente les rodea y en el que viven y a otro “imaginario” que los sumerge en un mundo fantástico con el que sueñan y descubren cosas nuevas.

    Para mí, los cuentos de los hermanos Grimm son un ejemplo de como ayudan a los niños/as a involucrarse en este mundo tan especial como son los cuentos y su mundo real o imaginario.

    Un saludo,

    Marta Roig
    Estudiante Grado Primaria UNIR

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  34. Hola Ana, sin duda es un tesoro la recopilación que has hecho. Los cuentos son y continuarán siendo patrimonio de la humanidad.
    ¿Qué otra cosa en el mundo de la ligereza de las palabras se transmite y perdura así?

    Personalmente siempre me han gustado los cuentos de fábulas y tengo que reconocer que en muchos no encontré la moraleja, pero los años me han ayudado a reconocerlas.
    A mis hijos se los leo y los dejo pensar, pero no puedo evitar "ayudarles" un poquito porque creo que son aprendizajes importantes, que aunque los anticipa a situaciones que no han vivido, ya las entienden y empatizan.
    Intento que los cuentos lleven algún mensaje sobre valores, multicultural, social, etc.
    A mí me han marcado y ayudado a hacerme como persona.

    También los cuentos de los Grimm les encantan, bueno, en general, les gustan toda clase de cuentos, sobre todo cuando los leamos juntos.
    Éste es otro valor de los cuentos, que nos ayudan a pasar juntos tiempo divertido y fortalece lazos.

    Enhorabuena por tu blog, es muy interesante y útil.

    Pilar García

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  35. Los cuentos de hadas se convierten en un excelente recurso pedagógico. También cumplen esta función los auténticos cuentos populares, como los cuentos de los hermanos Grimm (una recopilación de antiguos cuentos populares realizado por dos grandes cuentistas) y que tienen su valor en el contenido inmensamente sabio, que transmite, de manera imaginativa, verdades y realidades espirituales. El objetivo es la representación de la evolución espiritual de la humanidad y del individuo. Pero no caben en esta línea los cuentos nacidos de la imaginación de un autor moderno, por más bien escritos y cautivadores que sean.
    Los cuentos de hadas tienen que ser comprensibles, con descripciones en forma de imágenes, de profundas verdades. Sólo así penetra en los niños, abriéndose un mundo tan rico y misterioso como el de los sueños y, en realidad, hay una afinidad entre la conciencia del sueño y la mentalidad con la que fueron creados los cuentos de hadas. Estos provienen de una antigua sabiduría popular y no fueron inventados, y mucho menos recordados y repetidos con la intención de divertir a los niños. Son restos de una antigua mentalidad popular volcada en imágenes y no en conceptos. De ahí su atracción para los niños, que se encuentran en un estado anímico parecido a éste. En las grandiosas imágenes de los cuentos de hadas encontramos los grandes principios rectores de la evolución humana:
    • El estado original de armonía y perfección (el reino)
    • La caída (la madrastra, aventuras por el bosque)
    • La pérdida de la armonía original (el mundo de las piedras, los sufrimientos)
    • Las tentaciones (dragones, hadas malas)
    • El despertar de la inteligencia (enanos que ayudan, otros seres elementales)
    • El alma que lucha (la princesa vestida de trapos, o el príncipe que pasa por dificultades)
    • La redención final, es decir, la purificación como vuelta a un estado armónico (la boda feliz de la princesa con el príncipe, etc.)
    En sus mínimos detalles, los verdaderos cuentos de hadas revelan este origen oculto que contenían, para generaciones remotas, toda la moralidad que se necesitaba, además de satisfacer la curiosidad histórica. Por esta razón, los cuentos son un alimento imprescindible para los niños en determinada edad. Muestran, en sus imágenes, las tendencias y deseos que, inconscientemente, se dibujan en el alma infantil, grabando en su subconsciente, ideas y anhelos que más tarde, se transforman naturalmente en los ideales y aspiraciones de la vida.
    Hay una profunda afinidad entre el mundo de los cuentos y el alma infantil.
    Debido a esta correspondencia con estados y eventos de una humanidad primitiva, los cuentos de hadas constituyen una primera enseñanza de historia, enseñanza más verdadera que muchas investigaciones arqueológicas, porque conduce directamente al estado mental del hombre prehistórico, en lugar de, sacar conclusiones basadas en descubrimientos exteriores (ruinas, restos de cerámica, dibujos, etc.).

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  36. ¡Qué maravilloso regreso a la infancia!,
    Me viene a la memoria una escena cotidiana: mi madre y yo, pequeña, unos 5 años, en al cocina, escuchando sin parar una vieja y desgastada cinta de casete que contaba, una y otra vez unos maravillosos cuentos: Caperucita Roja, Pulgarcito, El Gato con Botas, Hansel y Gretel, La Cenicienta, los siete cabritillos…mi madre, supongo, aburrida, pero nunca hacía ademán alguno de parar la cinta, a pesar de que yo insistía en ponerla insistentemente repitiendo diálogos y canciones incansablemente.
    No contenta con ello, en cuanto disponía de algo de tiempo, corría a mi habitación a coger los libros de cuentos, Perrault, Grimm, Andersen…y los leía ávidamente.
    Por la noche, mi padre, gran orador, me contaba (casi le obligaba), las fábulas de la Cigarra y la Hormiga y La Liebre y el Caracol, siempre las mismas palabras, las misma escenificaciones que desembocaban en las mismas carcajadas, ¡Era maravilloso!.
    Después de esta empalagosa regresión, para mi preciosa, intento explicar el por qué he elegido esta etiqueta del blog, porque me ha gustado.
    Hoy la madre, soy yo y de ninguna manera quisiera que mi hija se perdiera esta maravillosa tradición, que me ha traído tan buenos recuerdos y momentos al verlos en el blog.
    Tradición que traspasa generaciones, que es fruto del cariño y que te transporta a un mundo de fantasía e imaginación que ni el más innovador de los videojuegos creo yo que pueda sustituir.
    Los cuentos, las fábulas, son enseñanza de valores, algunos en peligro de extinción: sinceridad, trabajo, amor por los tuyos, por la naturaleza…valores que deben estar presentes tanto en la familia como en la escuela.
    Qué mejor medio que los cuentos y fábulas para enseñar, hacerles entenderlos a los niños, que no se queden con la idea de bruja y hechizos, que bastantes tenernos en la vida real, sino con la belleza y el Bien que siempre triunfa en sus finales, para que lo lleven presente en su vida.
    Laura Flamarique Lizarbe.UNIR

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  37. Hola Ana María:

    Echando un vistazo en tu blog, (donde por cierto, hay libros entrañables) me he detenido aquí porque he pensado que tenía una reedición de este libro. He rebuscado entre los cuentos infantiles que hay en casa y el que tengo no es el mismo que tú aquí publicas, pero realmente es muy parecido. De los 12 cuentos clásicos que conforman la obra, algunos son de los hermanos Grimm, otros de Andersen y el resto de varios autores. En lo que no he dudado ha sido en que el ilustrador tenía que ser el mismo que citas: el acuarelista polaco Janusz Grabianskiel. Bueno, pues también me he equivocado, el de mi libro es Fernando Sáez.

    Así y todo me ha traído muy buenos recuerdos. Este libro lo compré hace unos años, cuando mi hijo estaba aprendiendo a leer. Realmente lo compré por 2 motivos: el principal, porque estaba escrito en letras mayúsculas y porque las ilustraciones me parecieron preciosas. La verdad es que para practicar la lectura lo usamos muy poco. Enseguida aprendió a leer con letras minúsculas y claro, las letras mayúsculas eran para los niños pequeños. Además me decía que esos cuentas ya los conocía. Cualquier excusa era buena: le costaba leer y lo que cuesta no gusta. Ni a niños ni a mayores. Pero solíamos pasar ratos muy agradables viendo las ilustraciones. Todas ellas son grandes acuarelas de colores intensos y brillantes. Se sentaba en mi regazo y comentábamos los dibujos. Esto era lo que más le gustaba. Ahora volviendo la vista atrás, te das cuenta de lo importantes que eran esos momentos y de lo rápido que crecen los hijos. Hoy a la noche le voy a dejar este libro sobre la mesilla. ¿Lo abrirá y le traerá unos recuerdos tan tiernos como a mí?

    Esther.

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  38. Hola a todos,
    En primer lugar, me gustaría poner de manifiesto que este blog me parece muy interesante e ilustrativo en esta materia, la Literatura infantil y juvenil.
    Por otro lado, comentar que entre todas las obras a las que hace referencia este blog, he elegido los cuentos de los hermanos Grimm, porque eran mis lecturas favoritas en la infancia. Actualmente, desde una perspectiva más crítica, analizando las obras de los hermanos Grimm, podemos apreciar que las mismas reúnen los requisitos precisos para considerarlas obras de la Literatura infantil y juvenil. Sus historias cargadas de emotividad y sentimientos ayudan a pensar, a desarrollar espíritu crítico, a apreciar valores como la justicia y la igualdad, y por tanto, colaboran a formar individual y socialmente al individuo.
    Los cuentos de los hermanos Grimm tienen carácter utilitario para el pequeño lector, socializador, en la medida que enseñan valores morales como los expuestos anteriormente, formativo, puesto que, ayudan a la formación integral de la persona y lúdico, fomentando la lectura por placer y no por obligación. Sus tramas perfectamente estructuradas mantienen el suspense al lector, despertando curiosidad, interés y afán por continuar leyendo, en definitiva despertando la afición por la lectura, que es primordial para el desarrollo integral de la persona.
    Ana Mª García Escobar. UNIR.

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  39. Buenos días a todos,

    Tras echar un vistazo a las numerosas e interesantísimas entradas de este blog literario, me he querido detener en este apartado de los clásicos de los 60. A pesar de que yo nací casi treinta años después de las obras que aquí cita Ana María, estos cuentos me resultan muy familiares y cercanos. Es por esta razón que son denominados "clásicos", ya que no pasan de moda.

    Me gustaría comentar que tanto los cuentos de Grimm, Perrault o las fábulas han sido objeto de estudio en algunas de las asignaturas que cursé en Magisterio Infantil, por lo que son conocidas tanto a nivel personal por todos nosotros - cuando nos los contaban en nuestra infancia -, como a nivel educativo - en lo que se refiere a una buena formación docente. Además de las historias que narran, hay que saber ver el trasfondo que tienen y el significado de muchos de los detalles, que a primera vista parecen insignificantes.

    Por último decir que al leer las versiones originales de estas obras,seguramente pensemos que no están escritas para niños por su lenguaje y expresión - quizás algo frío y diferente a lo que nos habían contado (veéanse los cuentos de Perrault). Esto no quiere decir que los originales sean peores para contárselos a los pequeños, sino que la literatura infantil se ha dulcificado tanto que parece que contándole la realidad al niño con objetividad, estamos dañando su persona.

    ANA FIDALGO GARCÍA.

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  40. Considero que hoy en día, todos estos cuentos tradicionales, Cuentos de Perrault, Los mejores cuentos de los hermanos Grimm, los podemos utilizar en las aulas de Educación Infantil pues tienen muchas posibilidades didácticas. Estos cuentos, son un medio adecuado para crear un ambiente de diálogo, convivencia, de fantasía y juego, con el que el niño se divierta y disfrute de la literatura. Poseen gran valor pedagógico y muchas ventajas como la comunicación directa, la posibilidad de interrupción por parte del niño para pedir aclaraciones o repeticiones, la flexibilidad para adaptarse a cada niño individualmente observar los efectos de la narración sobre el niño y tenerlo en cuenta para posibles modificaciones.
    Con respecto al debate sobre el final de los cuentos y como dice Ana María, es importante entender los cuentos en su contexto histórico y social. Nuestra tarea como educadores es ayudar a que el niño diferencie bien la frontera entre lo real y lo fantástico, lo real y lo irreal.
    Hemos de apostar por la utilización de estos cuentos tradicionales de transmisión oral, por sus características y porque se ajustan a las necesidades e intereses del niño.
    Además de adquirir valores, la literatura infantil es importante para desarrollar la creatividad y la imaginación, favorecer la comprensión lingüística, fomentar la cultura literaria y el gusto estético, desarrollar el espíritu crítico, etc.
    Se pueden plantear multitud de actividades de animación a la lectura que enriquecen el cuento tradicional y que se apoyan en él como recurso motivador. Algunas actividades pueden ser: crear rimas sobre los personajes, buscar o inventar adivinanzas sobre elementos del cuento, contar el cuento con títeres o pictogramas, dramatizar el cuento, elaborar entre todos un nuevo cuento a partir del tradicional, dibujar libremente lo que inspira el cuento, etc.

    Victoria Cuerda Ortiz (UNIR)

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    1. Estoy plenamente de acuerdo con lo comentado por Victoria Ortiz respecto a las posibilidades didácticas en las aulas de Educación Infantil, y como, con nuestros pequeños. Todos los autores citados, los que llamamos "los clásicos", son capaces de seguir concentrando le emoción de aquello que resulta placentero, con los aspectos lúdicos y fantásticos,y aún a pesar del tiempo siguen dando respuesta a los intereses y necesidades de los niños, el placer, y la diversión que todos hemos buscado y que como tal a veces hemos repetido miles de veces, buscando esa porción de felicidad.
      Hemos vinculado a nuestra experiencia, los cuentos, fábulas, narraciones literarias de los hermanos Grim,a Perrault,Andersen, y los hemos hecho propios, tan propios que volvemos a recurrir a ellos hechando la vista atrás, pero también adelante, y así los convertimos en intemporales. Todo lo que han aportado, la magia, la intuición, la audacia,el humor,la acción, el temor, y como nó, el final feliz.
      Al contrario de algunas opiniones que he podido ver en los comentarios (sobre el final de los cuentos), sigo defendiendo que es importante que para que los niños se sienten bien, el que haya un final feliz. Opino que es necesario esa parcela de felicidad a la que se puedan agarrar, y que por muy mal o duro que les haya resultado el día, puedan experiementar que es posible esa dosis de esperanza y valor para que se puedan vencer las dificultades.
      La opinión que ha puesto Pablo Palazón, me ha hecho recordar que en medio de una grán oferta de literatura infantil, cómo a veces rememoramos a éstos autores, bien porque cuando caían libros en nuestras manos, eran como un tesoro (reservado para ocasiones especiales, debido normalmente a un excaso presupuesto para ello), y que se releía una y otra vez hasta la siguiente ocasión "especial", o se intercambiaba entre los hermanos.
      Piluca Eguiluz Miguel (UNIR)

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  41. Buenas noches, y ante todo, felicidades por este magnífico blog. Es de admirar que la gente pueda hablar sobre sus libros pasados, sus sentimientos y sus impresiones.
    Al estar mirando el blog, me ha llamado mucho la atención el anterior video del Patito Feo (recuerdos varios) y también este articulo, sobre unos libros que ahora son historia pero que recuerdo que me fascinaban de pequeño.
    Los hermanos Grimm y Perrault, son dos de los mejores emprendedores de la literatura infantil. Creo que los cuentos, también pasados a videos de los Hermanos Grimm, son cuentos que despertaban, despiertan y seguirán despertado muchos sentimientos y de muchos tipos. Quien no recuerda Hansel y Grettel, Caperucita Roja, etcétera. Todos los cuentos de los hermanos Grimm llevan consigo una moraleja educativa enorme.
    Con Perrault sucede lo mismo, son sus cuentos los que nos despertaron también mayor intriga, como la Cenicienta.
    Este “mini-articulo” me ha hecho recordar cuantos y buenos recuerdos conservo en mi memoria, gracias en parte a mi madre y mi padre, que sin ellos estos cuentos no tendría sentido.
    Lo que he hecho ha sido buscar en mi baúl de los recuerdos, encontrar viejos libros y recuperarlos para, ahora, llevarlos a mi escuela y ayudar a que los niños puedan disfrutar ahora también de ellos y de sus enseñanzas.
    Hasta la próxima, Albert Sanahuja UNIR

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  42. Leire Alcain Elduayen15 de marzo de 2012, 9:28

    Hola!
    Soy estudiante de la UNIR y he conocido este blog a través de la asignatura Didáctica de la Literatura. Al igual que mis compañeros estoy encantada con el trabajo que ha hecho Ana Mª y debo felicitarle porque a creado fantástico blog. Por un lado, me parece muy interesante y enriquecedor para mí el poder ver los libros que nos recomienda y conocer la evolución que ha tenido la literatura a lo largo de los años. Puedo observar como algunos de los cuentos aún siguen leyéndose a pesar de los años que han pasado desde su primera publicación. Por otro lado gracias a este blog he podido conocer libros nuevos que me pueden ser muy valiosos en mi futuro trabajo como docente de educación infantil. Además de esto, me ha permitido recordar muchos cuentos clásicos que tanto me gustaban cuando era pequeña.
    Aunque no ha sido fácil decidirme en cual de las entradas escribir, ya que todas me resultan muy interesantes, al final me he decidido por los “ Tesoros de los 60” ya que son los cuentos que yo leía cuando era pequeña, sobre todo los cuentos de Perrault, clásicos como La cenicienta, La bella durmiente del bosque, Caperucita Roja, El gato con botas, Pulgarcito.. Entre los mejores cuentos de los hermanos Grimm cabe destacar Hansel y Gretel ya que todos estos libros fueron los que marcaron mi infancia. Las fábulas también me parecen herramientas didácticas con las que se pueden enseñar los valores a los niños a través de las moralejas.
    También me ha llamado la atención una de las entradas en las que aparecen diferentes discos con cuentos famosos, clásicos o tradicionales, ya que los desconocía y pensaba que en aquellos años no podían existir.
    Que fantástico mundo el de los cuentos, y que buenos recuerdos me han venido al ver este blog!

    Gracias por este maravilloso trabajo de recopilaciones, y por dárnoslo a conocer. Estoy segura que me servirá de gran ayuda en mi futura labor como maestra de infantil.

    Un saludo!
    Leire Alcain Elduayen

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  43. Elena Soler López16 de marzo de 2012, 13:28

    Antes de nada, comentar que me ha encantado el blog este es el tercer día que voy husmeando entre sus líneas y cada vez me parece más interesante.
    Cuando hablamos coloquialmente de un cuento, muchas veces nos olvidamos de comentar las ilustraciones, sin embargo recuperando un flashback de mi infancia, me acuerdo exactamente de cómo eran los dibujos de los cuentos que leía, de algunos no recuerdo el título pero sí la portada. Las ilustraciones nos ayudan a dar rienda suelta a nuestra imaginación y a darle un mayor sentido a la historia que se cuenta. En los últimos años, si en algo se han puesto de acuerdo los psicólogos, pedagogos, ilustradores y escritores, es en la presentación que debe ostentar la literatura infantil, no sólo en cuanto al formato, al tipo de letra y la encuadernación, sino, sobre todo, en cuanto a las ilustraciones que, además de enseñar a diferenciar los tamaños y colores, contribuyen a la comprensión del texto. Los expertos sostienen que cualquier niño, que tiene un libro en sus manos, es inmediatamente cautivado por las láminas a colores, debido a que comprende, antes que ningún otro idioma, las láminas que le transmiten mensajes y le suministran emociones estéticas.
    En cuanto a la parte de historia del blog que más me ha llamado la atención ha sido la referente a los apartados de los años 60 con los cuentos de los hermanos Grimm y Perrault, los libros de fábulas y clásicos como “Los tres cerditos” y “El gato con botas” puesto que tanto los cuentos como las ilustraciones son parecidos a los que me leía mi abuela materna antes de dormir.
    A pesar de estas consideraciones, todavía hay quienes niegan la importancia de las ilustraciones en la literatura infantil, sin considerar que, a veces, para los niños es más relevante el lenguaje visual que el lenguaje hablado o escrito, no sólo porque vivimos en una sociedad dominada por la imagen gráfica, sino porque la ilustración es un poderoso medio de comunicación y un excelente recurso didáctico en el sistema educativo.

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    1. Hola,
      Es la primera vez que escribo y participo en un blog, le tengo que dar las gracias a Ana M. por haber realizado este fantástico trabajo, darnos la oportunidad de volver a disponer a todo el mundo la gran recopilación de cuentos y fábulas que todos nosotros conocemos y hemos crecido con ellos.
      Quien de pequeño no ha crecido y ha visto una y otra vez un cuento de los hermanos Grimm, o de Perrault, que gracias a su legado, podemos disfrutar y enseñar a nuestros hijos, a nuestros alumnos, y descubrir junto a ellos, el fantástico mundo de la literatura.
      Gracias a ella, podemos transmitir un sinfín de valores, que hoy en día no se llevan a cabo, como por ejemplo, el de la sinceridad, el respeto por la naturaleza, el compañerismo, el respeto entre los iguales...
      Pero no solo nos ayuda a transmitir valores, que también es una herramienta esencial para el desarrollo de la creatividad y la imaginación, a su vez, favoreciendo la comprensión lingüística. Quién iba a pensar que de cuento se podría realizar y aprovechar tantas cosas.
      Esther.

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  44. Hola a todos,
    En primer lugar dar las gracias a Ana Mª, por la creación de este blog, donde muchos de nosotros podemos volver a disfrutar de la gran colección de cuentos y fábulas con la que hemos crecido. Ahora tenemos la oportunidad de volverlas a recuperar y porque no descubrir algunas obras literarias que de pequeños no disfrutemos.

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  45. Carmen Inmaculada17 de marzo de 2012, 8:38

    Gracias, gracias por el blog, por las recopilaciones, reflexiones y comentarios .
    Me ha encantado el apartado “ Los tesoros de los 60” especialmente el de los cuentos de Charles Perrault , por lo que han significado en mi infancia . Me sirvieron de estímulo para la lectura, para mi desarrollo del lenguaje y para desarrollar la imaginación mediante la representación de los personajes , experiencias y situaciones que me hicieron adquirir seguridad en mí misma y formar parte del mundo que me rodea.
    Además, decir de estos cuentos que tienen un carácter formativo ya que en ellos encontramos ciertos valores como : la generosidad, inteligencia, bondad, amistad, justicia, perdón, belleza, sinceridad…etc, por lo que es importante que como educadores sigamos haciendo uso de ellos en nuestras aulas.
    Carmen I. Bedia UNIR

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  46. Hola Buenas Tardes,
    Es la primera vez que accedo a un blog de cuentos infantiles.
    Antes de nada, debo decir que considero que se ha hecho un gran trabajo de recopilación de literatura infantil en este blog. Estoy sorprendida con los años de historia de algunos cuentos como el de "Los tres cerditos" y con la recuperación de las portadas de aquellos libros que leía mi madre y de los que tanto me ha hablado.Y no sólo eso, también recuerdo mis cuentos(los cuales tengo guardados como un tesoro) que tanto me gustaba leer y que me leyeran, la de veces que los cogíamos mi hermana y yo para contarnos historias y trasladarnos a lugares fantásticos donde sabíamos que podíamos volver siempre que nuestros dedos abrieran sus portadas¡ Qué gratos recuerdos! Gracias por devolverme a ellos Ana Mª.
    Es increíble que no haya editoriales que se peleen por recuperar esta literatura que tan felices nos ha hecho en nuestra infancia y que tantas sonrisas nos ha arrancado.
    El poder de un cuento supera barreras emocionales, enseña valores y transmite sensaciones. Parémonos a pensarlo un momento: Algo que tan complicado resulta hacer a los seres humanos en la sociedad en que vivimos, es capaz de despertarlo un cuento, una historia...¡Alucinante!¡Fascinante! Y a veces ni siquiera hacen falta las palabras, a veces es suficiente una imagen de un libro para presentarnos una situación y saber interpretarla. Aprovechémonos de esta capacidad que todos podemos y desarrollémosla.
    Raquel C. UNIR

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  47. Es difícil pasar por alto entre tanta diversidad literaria los llamados “cuentos clásicos” de nuestra infancia, la de nuestros padres, abuelos e incluso la que formará parte de la de nuestros propios hijos. Es todo un hecho que a pesar de los muchos cambios, revoluciones, adaptaciones, modificaciones que ha sufrido la sociedad… el cuento en su esencia siga inspirando a los artistas modernos, a los escritores modernos, que siempre andan buscando y rebuscando en el baúl de los recuerdos para dar forma y volumen a la mente creativa del presente, e incluso del futuro.

    Decir que dentro del mundo de Grimm, nos encontramos con cuentos turbios y no tan dulces como los hacen aparentar en las adaptaciones posteriores. Son cuentos con un toque casi a lo Tim Burton, donde los finales felices casi son inexistentes para la mayoría de los protagonistas. Puede resultar incluso insultante para un adulto, que su hijo se acerque a este tipo de universo. Pero, ¿no estamos protegiendo demasiado a nuestros hijos?

    Es bueno, que los niños aprendan poco a poco que no todo es bonito, que empiecen a valorar el esfuerzo, el valor de las cosas, que aprendan a luchar y a percibir sus ideales, a formar sus propias opiniones del mundo que rodea este tipo de cuentos fabulosos antes de introducirse plenamente en el mundo de los adultos. Dulcificar las cosas, no siempre es bueno ya que alejamos a los niños de problemas que ellos mismos perciben a su alrededor. Si un niño siente curiosidad se le debe explicar con un lenguaje que entienda y comprenda que no siempre todo sale bien, si no que a veces los adultos se equivocan o no saben hacer bien las cosas de los adultos. No todos somos perfectos, pero si luchamos por serlo. Esa sería la principal moraleja de este tipo de cuentos y de pequeños sucesos que nos ocurren día a día cuando estamos con los pequeños, y es que a veces nos olvidamos que los niños tienen una curiosidad imparable y una sed de conocimiento que debemos alimentar y saber corresponder de una manera positiva, que el niño no sienta miedo al preguntar, a curiosear el mundo de los adultos.

    Por lo que creo que este tipo de cuentos le puede uno ayudar a entablar una conversación con un niño, a ver y a comprender como el niño está formando su concepto del mundo y así poder establecer una buena base e incluso a rectificar alguna conducta errática que podamos corregir a través de la lectura y sobre todo del diálogo.

    No sólo se trata de contarles el cuento y dejarlos solos, si no que es importante establecer el hábito de hablar sobre el libro después de cada lectura, dedicarle un tiempo a la reflexión, para poder valorar mejor el gran apoyo que nos puede dar la lectura en nuestra relación adulto-niño, así como en su desarrollo como persona.

    Paula G.H. UNIR

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  48. Hola a todos,

    Me ha encantado la clasificación de estas obras literatias por décadas, algunas de ellas conocidas por mi y otras muchas no; soy nacida en la década de los 80 y es cierto que algunos personajes me suenan de haberlos oído pero desconozco sus historias y me ha permitido situarlas cronologicamente.

    Siempre he tenido especial devoción por las fábulas de animales, su moraleja final no me dejaba indiferente y creo que los niños ya desde edades muy tempranas pueden comprender sus mensajes a la vez que interiorizar valores como el esfuerzo, el respeto, entre otros. De echo, he leído ya de adulta "Cuentos para pensar" o "Déjame que te cuente" de Bucay, que sin ser de animales, tienen cada uno de ellos una moraleja para situaciones cotidianas de la vida.

    Igual que los cuentos clásicos,las fábulas son tesoros de la literatura que no pasan de moda, y a pesar de los grandes avances de la sociedad, las nuevas tecnologias... són historias que siguen resultando igual de atractivas a los más pequeños y les permiten descubrir y aprender. Además creo que en tiempos de crisis en muchos aspectos, en este caso de valores morales pienso que disponer en el aula de fábulas o trabajarlas de manera oral puede resultar interesante y beneficioso.

    Cristina VdCR. UNIR

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    1. Buenos días,

      En primer lugar felicitar a la redactora del blog por esta compilación de libros infantiles y juveniles!
      Tengo que decir que esta entrada me gusta especialmente porque son libros de recuperación de historias orales que me dejaron marcada en mi infancia y que ahora podemos ver que son a la vez historias universales, ya que en un lugar u otro del mundo hay una versión de "Cenicienta", "Caperucita" o la "Ocatera". Quizá no tuve esta edición de los años 60, pero Grimm y Perrault y Esopo son sin duda los cuentos clasicos por excelencia. Siempre he tenido interés por su significado oculto y su transmisión, así descubrí que Perrault hizo su versión de los cuentos recogidos haciendo una versión moralista y al final Caperucita no se da el festín antropófago como en la versión original.
      Pero precisamente estuvimos deliberando sobre la edad propicia para explicar estos cuentos. Quizá antes los niños debieron estar acostumbrados a según qué costumbres y finales, pero la mayoría son cuentos para mayores de 6 años por lo mínimo. Ya que los encuentro un poco traumáticos y complicados en muchos casos para niños de 3, 4 o 5años. Pero hay que decir que una vez tienes la edad estos cuentos tiene la propiedad de hacer comprender indirectamente que la vida son cambios y dificultades que uno tiene que superar para hacerse mayor, y tienen detrás todo un legaje de valor (cultural y social), así como de coraje, muy interesante.
      Aquí en España he descubierto recientemente un pedagogo-escritor- editor que seguramente recordaran muchos por la expresión "¡Tiene más cuento que Calleja!", me parece interesante recoger aquí el legado de Saturnino Calleja que editó muchos de estos cuentos clásicos asequibles para todos los niños a principios del siglo XX. Es una figura que me ha sorprendido mucho y a la que seguramente debemos mucho también.

      Gracias por estas publicaciones y recomendaciones!

      Salomé R.M. UNIR

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  49. Hola a todos. De entre todos los apartados de este blog he decidido participar en éste, por ser el que me evoca los mejores recuerdos de mi niñez.
    Cuando yo era pequeña, tenía un libro gordote en el que aparecían cuentos de los hermanos Grimn y Perrault. Cada noche mi padre o mi madre me leían uno al acostarme, pero, si así me gustaban, más aún me fascinaban cuando me los contaban, siempre cambiaba algo, lo que los hacía aún más interesante. Más tarde, cuando aprendí a leer, era yo la que se los leía a ellos; incluso recuerdo como jugaba con mis muñecas contándoles todos estos cuentos.
    De todos estos cuentos los que más me gustaban por autor y orden de preferencia eran: Perrault: La Cenicienta, Los siete cabritillos y el lobo, El flautista de Hamelín, Pulgarcito…
    Hermanos Grimn: Caperucita Roja, La Bella Durmiente, Blancanieves…
    Por aquel entonces yo no conocía el nombre de sus autores, pero desde luego en lo que no fallaba era en conocer cada uno de los personajes, cada una de las secuencias, cada final, cada historia, e incluso podría decir cada una de las líneas de mi libro.
    Ahora, ya soy madre de 3 hijos, así que me toca a mí leer y contar cuentos, y, son muchas las veces en que elegimos estos títulos para pasar un rato divertido.
    Observándolos desde esta nueva, y bien distinta, perspectiva, puedo afirmar, que me siguen pareciendo unos de los relatos que mejor se pueden elegir a la hora de contar un cuento a un niño. Son cuentos en los que se da importancia a valores como la amistad, el amor, la importancia de cuidar a los miembros de la familia, la astucia y desconfianza que se debe tener frente a lo desconocido y ante los extraños, la importancia de no fijarse sólo en el aspecto físico sino más bien en el interior de las personas…y tantos otros que se podrían enumerar; Además, como yo siempre digo a mis hijos, en estos cuentos, al igual que en la vida misma, “ al final, los malos siempre pierden”, lo que les muestra la importancia de hacer el bien a los demás.
    Actualmente, además de madre y contadora de cuentos, soy estudiante del Grado de Maestro en E.I. en la U.N.I.R., estoy cursando la asignatura de Didáctica de la Literatura. Desde este otro punto de vista, diré que estos cuentos son cuentos de tradición oral.
    También podría afirmarse que, según las últimas tendencias actuales, serían cuentos tachados de “no muy recomendables” por tener los personajes demasiado estereotipados, con roles tradicionales muy definidos, con connotaciones machistas,
    se podrían citar como ejemplos: princesas que esperan ansiosas su príncipe azul, Blancanieves siempre limpiando y cocinando como buena ama de casa, una Bella Durmiente que se despierta con un simple beso de su amado después de cien años…
    Pero creo, que no puede afirmarse por esto que sean “malos cuentos”, ya que considero que todo esto hay que contemplarlo desde la perspectiva de la época en que fueron escritos estos relatos.
    Además, tampoco creo que las niñas y niños adquieran estos roles por escuchar estos cuentos. Personalmente tengo una hija de 4 años a la que le encanta Blancanieves, pero desde luego a la hora de ordenar su habitación exige a sus hermanos que coloquen tanto como ella, para nada ha adquirido, aunque ha escuchado y visto en DVD muchísimas veces este cuento, el rol de mujercita que ordena lo que han descolocado otros.
    Concluiré afirmando que, a pesar de esta pequeña pincelada negativa que se les pudiera atribuir, creo que estos relatos están llenos de mensaje y desde luego son entretenidos y muy divertidos, por lo que son una muy buena elección a la hora de contar un cuento a un niño.

    Un Saludo. PILAR (Estudiante de la UNIR)

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  50. Hola a todos:

    Lo primero que me gustaría destacar es que gracias a este blog he vuelto un poco a mi infancia, a la época en que mi madre me transmitía de forma oral los cuentos populares con los que ella misma había crecido y que ahora trasmito yo a mis alumnos y sobrinos y espero hacerlo también con mis hijos cuando los tenga.

    Me ha llamado mucho la atención este apartado, porque son los cuentos de siempre, los que nos han contado cuando éramos pequeños y los que seguimos contando a nuestros hijos, alumnos o sobrinos. Lo que más me ha impresionado es que nunca me había parado a pensar que los cuentos clásicos eran de la década de los 60, piensas en que son clásicos y que tus abuelos te los contaban pero no te paras a pensar en que perduran en la historia desde tantas décadas atrás. Cuentos como los de los hermanos Grim o ejemplos como Caperucita Roja, que tanto nos han entretenido y que tienen una moraleja que no importa cuánto tiempo pase, los podemos seguir usando de ejemplo y como modelos de enseñanza y educación, aunque sufran de adaptaciones.
    También me ha encantado recordar las fábulas, que a veces las tenemos un poco más olvidadas y no por ello son peores.

    Felicidades a la autora por esta gran labor y recopilación de los cuentos con los que hemos crecido.

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  51. Buenas tardes,

    En mi caso estoy un poco confundida en relación a estos cuentos clásicos, por lo que esta entrada del blog me ha interesado especialmente y me ha servido mucho leer atentamente todos vuestros comentarios. Mi inquietud viene porque aunque en los últimos años tanto como madre como futura profesora de infantil he leído estupendos libros que recomiendan la lectura de estos cuentos para los niños, conservo el recuerdo de la infancia de que, aunque estaban a mi alrededor, nunca fueron de mis favoritos.

    Quizá el problema fue que no me fueron cuidadosamente presentados, o que no tuve a mi alcance las versiones con ilustraciones bonitas (la edición que se presenta en el blog con los mejores cuentos de Grimm por la Editorial Noguer, en el año 1962, parece preciosa) y quizá por estas razones preferí cuentos más amables. Lo cierto es que aunque era una gran lectora de niña, Caperucita Roja o las historias de Rudyard Kipling nunca estuvieron entre mis historias preferidas.

    Sin embargo, como comentaba, ahora me aproximo a ellas desde un nuevo punto de vista, y me parecen ejemplares. Rahima Baldwin Dancy, en Usted es el primer profesor de su hijo, hace una estupenda explicación de cómo alimentar la imaginación de los niños con el lenguaje oral, contando los cuentos y evitando las imágenes visuales. Además, esta autora destaca el significado simbólico de los cuentos de hadas, entre los que destaca las historias de los hermanos Grimm y recomienda sus cuentos más apropiados para cada edad. En relación a la crueldad de estas historias, que también es una cuestión muy debatida en el blog, es cierta la importancia de su mensaje moral, y de que el bien triunfe y el mal sea castigado da satisfacción a los niños.

    La lectura del libro Psicoanálisis de los cuentos de hadas, de Bruno Bettelheim, y su lucha por el significado, en el que los cuentos de los hermanos Grimm o de Charles Perrault tienen una relevancia fundamental, también han colaborado a mi aceptación, comprensión y disfrute de estas historias, que espero saber transmitir a los niños.

    Elva UNIR)

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  52. Bueno, elijo este apartado, porque es el de toda la vida, y actualmente los uso con mi niña que tiene dos añitos. Ella está escuchándome leer desde que tenía 6 meses y cuando cumplió un año, empezó a imitarme.
    Se convirtió en una rutina, por lo que cada día me pide .-Mami lee un cuento.-
    Además ahora coge el libro de Caperucita y por las imágenes me lo lee ella a su manera, y me dice .-Había una vez, una niña, se llama Apita Loja, un día fue al bosque y encontó al lobo y el lobo dice ¡Son pa vette mejoooool! (Está redactado tal cual me lo dice la nena)
    Estoy muy satisfecha del aprendizaje que está realizando mi niña y espero que le guste tanto la lectura como a mí.

    Por otro lado, me llama muchísimo la atención que se sigan publicando estos clásicos y se demuestra con ello que los cuentos de toda la vida, gustarán por siempre.

    Actualmente trabajo un proyecto de tutoría en mi curso (2º de primaria) que se llama En la Huerta con mis Amigos y trabaja habilidades sociales, el caso es que un día me sustituyó una profesora y cuando les pregunté a mis alumnos por la experiencia con la sustituta, me contestaron que yo se los leo mejor porque cambio las voces y es más interesante y divertido. Esto quiere decir, que Rahima Baldwin Dancy tiene razón.

    Espero que llegue el día en el que el profesorado sea capaz de ver la necesidad del alumnado, de que les hagamos interesarse por las lecturas y sobretodo divertirse con ellas.

    Les aseguro que una de las mejores gratificaciones de mi trabajo, se produce cada viernes cuando leo estos cuentos y veo la cara de mis niños/as sonriendo y pasándolo genial.

    Mónica UNIR

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  53. Hola, Ana María.
    El blog me ha fascinado, la verdad es que acabo de descubrir esta brillante herramienta para hacer uso de ella en el plano personal, estudiantil y sobre todo como futura docente.
    Mi más sincera enhorabuena por la labor que en él realizas.
    He decidido realizar mi aportación en este apartado, ya que he de decir que durante algún tiempo he sido muy reticente a leer este tipo de literatura en casa…me horrorizaba, me daba miedo, y sobre todo, quería proteger a los más pequeños. Ahora me doy cuenta que desde la ignorancia, ya que como decís dentro de la crueldad de estas fábulas van insertas importantes moralejas útiles para el desarrollo de la vida.
    Conozco a un señor que nació en 1934 que me decía que cuando él era pequeño les advertían que tuvieran mucho cuidado con un señor que se llamaba “Sacamantecas”, y él está convencido de que aquel señor existía entonces y que se llevaba a los niños. Cuando me lo contaba me parecía muy cruel la historia, pero ahora reconozco que era una fábula creada para proteger a los niños ante posibles ataques de extraños, y que desconfiaran.
    Ahora mi hija, de nueve años, está leyendo el Diario de Ana Frank (en realidad lo estamos leyendo entre las dos porque se le hace muy denso), y a veces, cuando hablamos de cuál fue el final de Ana, se le humedecen los ojos. A mí se me encoge el corazón, y preferiría que no fuera así, pero es la realidad en crudo, no hay forma de endulzarla. Así ocurrió.
    Es el mundo en el que vivimos, con todas nuestras miserias, y tarde o temprano van a topar con ellas.
    Por todo esto opino que tanto los cuentos de Perrault, como las fábulas siguen siendo libros adecuados para nuestros pequeños y no tan pequeños. En primaria también pueden ser una útil herramienta.
    Para terminar, me gustaría contaros el caso de la hija adolescente de unos amigos que ahora les echa en cara que no le leyeron los cuentos clásicos por protegerla, y que siente que le falta algo, ya que todos sus amigos los conocen desde pequeña y ella los ha tenido que descubrir sola de “mayor”. Los padres bromeaban diciendo que le iban a regalar un poster gigante de pinocho.
    En fin, que son clásicos que opino que hay que seguir transmitiendo desde casa.

    Un saludo y mi más sincera enhorabuena de nuevo.

    Maite Undiano Leorza

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  54. Creo como Miguel de Unamuno que las ilustraciones llegan a recordarse tanto o más incluso que las historias, o más bien que unas determinadas imágenes las recuerdas de forma indisociable a tal o cual cuento. En particular, la portada de lo cuentos de Perrault me evoca recuerdos de mis propias lecturas y de las historias que contienen.

    Del autor de las acuarelas no he encontrado mucho más que lo que menciona la autora del blog, solo que sus libros están ya descatalogados pero sí se conservan en algunas bibliotecas (como en la sección infantil de la biblioteca central en Madrid).

    La primera imagen puede atraer a un público más pequeño (6 a 8 años) porque induce a imaginar cuentos de hadas, de princesas que viven en castillos y de finales felices. Mientras que la portada de los cuentos de Perrault resulta más inquietante (por las fauces del lobo). En general, me parecen unos dibujos entre realistas y algo caricaturescos al remarcar con varias pinceladas aquellos rasgos que el artista desea resaltar.

    Un saludo,

    María Encarnación

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  55. EDUARDO CALVO VALERO28 de abril de 2012, 0:41

    Hola a todos los compañeros y compañeras de la UNIR, primeramente agradecer a Ana María, la posibilidad que nos ofrece de conocer el Blog “el cocodrilo azul”, que tan gratamente me ha sorprendido, además de conjugar tan sutilmente el mundo literario con el informático, de forma que el conjunto de internautas, maestros/as, padres, madres etc… obtengamos una panorámica extensa y rica en recursos literarios.

    De los diferentes apartados propuestos en la etiqueta Historia, me detengo en los años 60 y en los clásicos, en los “ tesoros”, ya que son éstos los que nos han acompañado desde la infancia y siempre regresan, están vivos, se reinventan, se adaptan a las nuevas sociedades, con nuevos matices pero siempre llegando al público infantil. Como padre y maestro de infantil, tanto a mis hijas como a mis alumnos, les cuento “ los clásicos”, este tipo de cuentos con el que siempre se obtiene un resultado genial, fascinante, mágico. Todos sabemos que hay muchas versiones y que con el paso del tiempo, otras se han suavizado y adaptado, con diferentes finales, detalles y elementos que favorecen la transmisión y recepción, manteniendo de alguna forma la esencia del cuento. Me detengo en el cuento de “ Caperucita Roja”, ya que probablemente sea el máximo exponente de la literatura clásica infantil, con respecto a su versión original, son muchos los que opinan que debemos recuperarla, ya que actualmente nuestra sociedad es muy sobreprotectora con los niños. No obstante es tanta la fuerza que tiene, que siempre llega a los niños y seremos nosotros los que debemos crear el clima adecuado y emplear los recursos expresivos correctos para crear la máxima atención, emoción y disfrute del cuento, huyendo de atemorizar a los más pequeños.
    Por otro lado me emociona que fruto de la transmisión oral de generación a generación, autores como los Hermanos Grimm, se recorrieran pueblo por pueblo y empleando sus grandes habilidades poéticas y literarias hayan logrado recuperar para la posteridad y plasmar en sus cuentos esa riqueza de la que actualmente nos beneficiamos todos. Así mismo las fábulas que tanto gustan a los niños y que nos permiten transmitir valores, por su carácter moralizador.

    Eduardo Calvo Valero.
    Estudiante UNIR.

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  56. Mirian Granados Sotelo28 de abril de 2012, 1:14

    Hola a todos:
    Lo primero de todo es agradecer a Ana María la creación de este blog tan maravilloso que nos permite hacer un recordatorio o viaje por la literatura infantil y juvenil desde los años veinte. Me resulta bastante difícil elegir lo que más me ha llamado la atención puesto que en todos los apartados existentes hay obras que me traen gratos recuerdos de mi infancia. Pero como hay que elegir, me quedo con los años sesenta y, dentro de éstos, con el apartado “Tesoros de los 60”. ¿Por qué? Pues la respuesta es bastante sencilla y es que creo que en esa colección concreta se encuentran grandes tesoros de nuestra literatura infantil y juvenil a la que yo calificaría como “obras de ayer de hoy y de siempre” ya que siempre van a estar presentes en nuestras vidas y las seguimos transmitiendo a nuestros hijos y alumnos debido a su gran riqueza literaria.
    Destaco las fábulas de La Fontaine por mi experiencia personal, actualmente trabajo en un colegio en tercero de infantil, los niños tienen entre cinco y seis años, y al menos tres días a la semana me piden que les lea una de estas fábulas, están muy atentos al texto, quieren que al terminar les enseñe las ilustraciones que aparecen y, por supuesto, siempre hablamos sobre lo que significa la moraleja del cuento y establecemos un debate entre todos donde discutimos sobre los valores y los contravalores que existen hoy en día, sobre cómo deben actuar ante determinadas situaciones y la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal.
    No puedo dejar de mencionar las grandes obras de los hermanos Grimm como Hansel y Gretel o Blancanieves cuyo clásico adaptó Walt Disney en una gran obra cinematográfica y Perrault como la gran historia de La Caperucia Roja que tantas versiones ha tenido sobre su final.
    Nuevamente decir a Ana María y a todos los que participan en este blog que me ha encantado descubrirlo.
    Un saludo a todos.
    Mirian Granados Sotelo.
    Alumna de la UNIR.

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  57. Mónica Torras de la Huerta1 de mayo de 2012, 3:36

    En primer lugar, comentar la agradable sorpresa que me ha producido poder conocer este gran blog. Hay cantidad de información perfectamente útil para mantenerse actualizado respecto a lecturas infantiles interesantes, tanto de grandes clásicos como de la actualidad (especialmente para esos momentos en que te viene algún padre/madre haciéndote la gran pregunta: “¿qué libro me recomiendas para que lea mi hijo?”).
    El apartado que más me ha llamado la atención es el de los Años 60, seguramente porque cuando hablamos de literatura infantil siempre pensamos en esos cuentos que nos hicieron crecer, soñar, saborear el placer de imaginar personajes, situaciones fantásticas… o simplemente, recordar los momentos de infancia en los que tu madre, padre o abuelos te explicaban un cuento para hacerte salir del aburrimiento. Eso es lo que me ha recordado este apartado, y especialmente, el de Los hermanos Grimm.
    Recuerdo que tenía un libro (enorme, de tapa verde), aunque no era de la Editorial Noguer, con un compendio de cuentos como Hänsel y Gretel, Blancanieves y los siete enanitos, La Bella durmiente, Juan sin miedo, Los músicos de Bremen… Lo que más recuerdo de ese libro eran las ilustraciones. Ya sabemos que estos grandes clásicos tienen en común un elemento negativo y atroz que puede incluso llegar a aterrorizar a los niños más sensibles (madrastras terribles, encantamientos, abandonos…), pero las ilustraciones de los cuentos podían endulzar o exagerar estas situaciones.
    Estoy completamente de acuerdo, sin embargo, con los comentarios que exponen que la crueldad que manifestaban muchos de estos cuentos (censurada o dulcificada) es necesaria para el crecimiento sano de los niños. Coincido con la idea de que no se puede tener a los niños en una “burbuja de cristal”, ajenos a los peligros que existen, eso sí, considero que hay que saber adaptar estos aspectos a la edad de los lectores.
    Al fin y al cabo, este tipo de cuentos eran una manera de enseñarnos a crecer: cómo el buen comportamiento con los demás debe llevarnos a no temer nada, y en cambio, las prácticas poco honestas pueden llevarnos por muy mal camino.
    Enseñanzas que no “pasan de moda”, y que vemos que siguen vigentes de generación en generación.

    Saludos!
    Mónica Torras de la Huerta
    Alumna UNIR

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  58. Hola, me llamo Eva y estoy estudiando el grado de primaria en la UNIR.

    Tengo que unirme a las felicitaciones a la creadora de este blog por ayudar a que nuestros recuerdos infantiles más profundos vuelvan a aparecer.

    Particularmente he encontrado muy emotivo el recordatorio a los cuentos que se integran dentro del apartado de Tesoros de los 60. Cuentos que alguna vez hemos leído e incluso, como es mi caso, nos han sido relatados por esas grandes locutoras que son las abuelas y madres. Quizá en ese momento no éramos conscientes de estar aprendiendo ninguna lección. Simplemente todos queríamos ser la niña que le llevaba comida a su abuela o la ratita que limpiaba su casita… incluso uno de los cabritillos a los que el lobo mostraba su patita por debajo de la puerta. En cambio sin querer, nos estábamos empapando de unos valores y estábamos aprendiendo lecciones para la vida que años tras años han ido influenciando a distintas generaciones. Era difícil imaginar que la niña que iba a casa de su abuelita y su mama le dice que no hable con extraños nos estaba enseñando que es peligroso hablar con personas que no conocemos, a obedecer a los mayores y los valores de cuidar a las personas. Pero en verdad, la función por las que fueron concebidos en su momento no ha cambiado con el tiempo y aún en nuestros días permanece su funcionabilidad, al mismo tiempo que embelesa a los niños.

    Mención a parte, ya que su propósito parece más obvio, es el tema de las fábulas donde tras entretenernos con la oportuna historia, todos esperábamos a leer su correspondiente moraleja. Un libro que aún mantengo desde mi niñez (y además con gran cariño al ser uno de mis primeros) fue el libro de las fábulas de Esopo. En él conocí a la cigarra y a la hormiga, a la zorra y al cuervo y a la siempre constante tortuga con su amiga la liebre.

    En todas ellas aprendí una lección nueva que formó la base de mi personalidad además de adentrarme en el inevitable mundo de la lectura.

    Un saludo a todos.

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  59. Hola:
    Soy Celeste y soy alumna de la Unir en el Grado de Magisterio Infantil. Gracias a Rocío Arana, profesora de Didáctica de la Literatura Infantil y Juvenil, es la primera vez que visito un Blog de Literatura Infantil y Juvenil y me ha encantado la experiencia.
    Me parecen buenísimos los contenidos y creo que es una herramienta muy útil para aprender e investigar.Es un punto de encuentro tanto para alumnos, como docentes, educadores, padres y madres o simplemente, para amantes de los libros. Yo me incluyo, principalmente, entre estos últimos. Disfruto leyendo libros,los devoro, pero no me detengo sólo en las historias, me encanta contemplarlos,tocar sus portadas, pasar sus páginas, ver sus dibujos... Voy muy a menudo a Bibliotecas y librerías, formo parte de un club de lectura y llevo a mis hijas a sesiones de cuentacuentos, aparte de terminar el día con el "cuento de turno". Este amor por los libros me viene de "siempre". Crecí rodeada de los libros de mis hermanos mayores, y en seguida se convirtieron en mis mejores juguetes. Cuando aún no sabía leer, los ojeaba y admiraba las imágenes que en ellos aparecían. Aprendí a dibujar precisamente con las maravillosas ilustraciones de Janusz Gravianski, me parecían y me siguen pareciendo preciosas. Cuando ví la portada del libro de "Cuentos de los hermanos Grimm" me sentí emocionada, pues éste junto al de Andersen, de la misma colección, eran mis preferidos. Aún los tengo y los leo con mis hijas, a las que también les encanta dibujar y, a veces elegimos nuestras historias y dibujos preferidos. Casi siempre coincidimos en que las historias son muy trágicas y tristes, especialmente los de Andersen: "la Sirenita"," la vendedora de fósforos"o "la Reina de las Nieves"... Pero hay otras divertidas y bonitas como la de el "rey-rana", "los músicos de Bremen", "Rúmpeles-Tíjeles"... Las acuarelas del "rey-rana", "la Sirenita", "pulgarcita"... son verdaderas joyas de la ilustración infantil.

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  60. Gracias Ana María por esta labor tan grande que estás llevando a cabo. Me he acercado a esta página (al igual que muchísima otra gente) gracias a de la Universidad Internacional de la Rioja.

    Me detengo aquí, en la etiqueta “Tesoros de los 60”, porque me atraen los nombres de Perrault, Grimm o Andersen, que llevaron a cabo una labor maravillosa recopilando la tradición oral.

    Cuando yo era pequeña mi madre no tenía por costumbre leerme cuentos, pero sí que me contaba cualquier cuento “clásico” que le pedía: “La Caperucita” o “Hansel y Gretel” eran mis preferidos. Se los pedía algunas noches y cuando estaba enferma, y me encantaba cómo lo contaba. Mi madre, nacida en 1936 y como cualquier niño de la posguerra, no se crió en la abundancia de hoy en día, apenas tenía algún cuento. Sin embargo, esto no fue obstáculo para que estos cuentos llegasen a mí. ¿No es esto maravilloso? Más adelante, cuando empecé a leer y a interesarme por la literatura escrita vi yo misma que cada cuento tenía sus versiones e incluso, inocente de mi, llegué a pensar que mi madre los explicaba “a su manera”.

    Ahora soy yo la “cuenta-cuentos” y confieso cabizbaja que no he sabido seguir la tradición muy bien, y que prefiero contar los cuentos a mis tres hijos cada noche libro en mano. Me da seguridad, me gusta comentar con ellos las imágenes… pero creo que me aventuraré a guardarlos de vez en cuando y a dejar correr un poco la memoria y ya de paso, mi imaginación. Quizás entre todos lograremos que La Caperucita, la Abuela y el Lobo sean buenos amigos… o cualquier otra cosa que se pase por la cabeza de mis tres renacuajos. ¡Maravillosa tradicional oral que es un poco de todos!

    Montserrat P. (Alumna UNIR)

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  61. Hola, primero de todo felicitarte por el blog.
    Yo, como veo que tantas otras personas no conocíamos este blog y estoy encantada de poder ampliar mis conocimientos y recursos con este tipo de experiencias.

    He recorrido el blog y todo me parece muy atractivo, pero en este caso me ha llamado más la atención este apartado porque algunos de los libros que he visto aquí eran los que mi madre me leía de pequeña y me he alegrado mucho.

    Es curioso ver que si des de pequeño tus padres y profesores te hacen que ames la lectura luego de mayor agradeces lo que te enseñaron y quieres hacer lo mismo con tus hijos o alumnos.

    A mí me encanta leer y al ver este blog me ha hecho ver que como futura madre y maestra que voy a ser tengo que reactivarme y empezar a introducirme más en la lectura infantil, y este blog me va a ayudar mucho.

    Muchas gracias!
    Carolina Pérez

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  62. Sin duda me he divertido investigando a través de este blog, algunos cuentos que desconocía por completo. Esto me ha permitido volver a ser una niña, aunque esta vez con ojos de adulta. Siempre me ha apasionado leer y si cierro los ojos, en este momento, soy capaz de recordarme a mi misma agazapada en alguna esquina de mi casa leyendo la cenicienta, blancanieves o caperucita; que fueron prácticamente mis primeros libros, ya que a través de ellos encontré el gusto por la lectura. Como cualquier niña de esa edad, estos libros me hicieron soñar despierta, sonreír, inquietarme, imaginar.
    Soy una firme defensora de los cuentos tradicionales, ya que sus personajes e historias siempre consiguen que adquieras un conocimiento que será válido en algún momento de tu vida (doy fe). Aprendes a través de la empatía, virtud que tanta falta hace en una sociedad como la actual; estresada y deshumanizada en exceso.
    Las críticas acerca de los roles que aparecen en los cuentos, me parecen un poco destructivas; y sin duda, se trata de construir. Solo debemos jugar a cambiar el papel de los protagonistas para observar que el resultado es el mismo, qué más da si es el príncipe o la princesa valiente (el adjetivo es el mismo para los dos). Lo importante es que te motiven, que te hagan sentir, disfrutar, aprender... En la actualidad, muchas caperucitas o bellas durmientes que son llevadas al cine, han sido adaptadas para que resulten atractivas a la sociedad; sin que apenas cambie el cuento.
    Me resulta curioso lo paradójico de la construcción de este blog, ya que a través de la tecnología se ha realizado una recolección de cuentos y fábulas tradicionales, que tendrán una permanencia y difusión que garantizará su perpetuidad. Por eso, gracias Ana María.
    Marta Cobo.

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  63. Hola mi nombre es Nieves y soy alumna de la UNIR.
    Desconocia este blog, el cual me ha parecido muy interesante y ameno.
    Me ha hecho recordar esos libros de mi infancia, con los clásicos populares cuentos de los hermanos Grimmm como el Sastrecillo valiente, Hansel y Gretel, La cenicienta, La bella durmiente, BLancanieves,etc. Las Fábulas que tanto me gustaban, la de la zorra y las uvas, con sus enseñanzas tan prácticas para la vida. Los cuentos de Perrault, en los que hay que destacar el de Caperucita roja, El gato con botas, la bella durmiente, pulgarcito, etc. Todos ellos (los que denomina !Tesoros de los 60" nos daban pautas de comportamiento en situaciones dispares, que nos acercaba a esa sociedad en la que siempre hay un personaje malo, o una situación poco agraciada.
    Otra cosa que me encantaba de estos libros eran las ilustraciones, tan bien realizadas, tan detallistas, que solo ver los "santos" como decia mi madre, te llevaba a ese mundo fantástico de los cuentos, y te servian de muestra para intentar imitar esos dibujos en nuestras cuartillas blancas.
    Muchas gracias Ana por este blog, y a la Unir por recomendarlo. Un saludo, Nieves.

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  64. Buenas Mi nombre es Encarna Penalva y soy alumna de la UNIR.
    Antes de nada decir que este blog me parece interesantísimo, y he descubierto cuentos que desconocía y me han gustado mucho para compartir con los niños de mi aula de prácticas. También me ha venido a la memoria grandes clásicos de mi infancia que recuerdo con gran añoranza. Es curioso que desconocía la mayoría de los autores de los cuentos clásicos, nunca me había parado a pensar de quien originariamente los habría escrito.
    En todos estos años el argumento de los cuentos ha variado mucho, ahora está de moda otros temas que anteriormente ni se les hubiera ocurrido escribir, como temas de adultos o escatológicos. Pero lo cierto que los cuentos clásicos nunca pasan de moda, y siguen trasmitiendo valores aun vigentes y que están siendo olvidados por los padres y son necesarios para el día a día.
    Decir que como futuras maestras de Educación Infantil es esencial dominar la literatura infantil, pues a través de los cuentos podemos llegar al niño, atraer su atención, fomentar su creatividad, fantasía, enriquecer su vocabulario y expresión, etc.
    En mi formación académica, antes de encontrarme con la asignatura de didáctica de la literatura en Educación Infantil, carecía de la noción tan relevante que supone la utilización de un cuento o fábula en la instrucción de niños a tan temprana edad.
    Es sorprendente observar cómo influye positivamente en niños tan pequeños.
    Para terminar, como mis compañeras, agradecer a la autora de este blog por poner a disposición estos recursos que son tan útiles para nuestra profesión.

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  65. Hola, soy Clara Navarro Sanmartín, estudiante en la UNIR de la asignatura Literatura Infantil.
    En primer lugar, felicitarte Ana María, por el gran blog que tienes, el cual es un "gran libro lleno de relatos" en los que, personas como yo, maestra, y estudiante, podemos recurrir para buscar alternativas muy positivas y reconfortantes sobre literatura, tanto para trabajar con los alumnos, como para enriquecer nuestra cultura personal.
    Gracias.

    Así pues, voy a comentar un poco la labor de los hermanos Grimm en la historia de la literatura.

    Refiriéndonos al desarrollo de la Literatura Infantil, durante el siglo XIX se produce una ruptura con lo didáctico y moralizador. Hay una preocupación progresiva por lo imaginativo, lo estético y lo recreativo. Se produce el encuentro del libro infantil con su destinatario.
    Además, la literatura cobra mucha más importancia, puesto que muchos autores se dedican plenamente a escribir.
    Un ejemplo de ello, son los hermanos Grimm. Estos son los más importantes precedentes de la Literatura Infantil. Los hermanos Grimm no eran escritores infantiles ni literatos, pero crearon temas y desarrollos de la Literatura Infantil futura. Eran filólogos, y son los creadores de la lingüística alemana. Fundaron la escuela filológica alemana. Recopilaron más de 100 cuentos populares que corrían y se transmitían de forma oral, con intención de hacer un estudio de comparación lingüística.

    El libro que tenemos ante la vista se titula “Los mejores cuentos de los hermanos Grimm”, sin embargo, con el paso del tiempo, y en vistas de su importancia en la Literatura Infantil, se le ha retitulado así: “Cuentos de niños y del hogar”. Se trata de una recopilación de cuentos, popularmente conocidos, entre los que destacan “El lobo y los siete cabritillos”, “Caperucita Roja”, “Pulgarcito”, “Los músicos de Bremen”, “El pájaro de oro”, entre otros.

    ¿Qué niño no ha escuchado o leído en su infancia, ya sea en casa, como en el cole alguno de estos cuentos? No podemos pensar en una “infancia literaria” completa sin que hayan pasado por nuestros ojos estos relatos.

    Esta es la magia de la Literatura Infantil, la cual pasen los años que pasen, perdura. Perdura en nosotros y en la historia. Hace más de 200 años en que se escribieron estos cuentos, y sin embargo, están a la orden del día tanto dentro de los planes educativos de Educación Infantil y Primaria, como en los estudios universitarios de magisterio, e incluso, mucho más concretamente, en los hogares de miles de familias. Las cuales antes de acostarse, los papás, leen a sus hijos cuentos como estos, para así, ir creando en ellos este afán tan importante, el descubrimiento y gusto por la lectura.

    Clara.

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  66. Charles Perrault escribió libros cómo: El gato con botas, la Bella Durmiente, Cenicienta, Pulgarcito; pero hubo uno que fue difundido por gran parte de Europa, el de Caperucita Roja plasmado en diferentes escritos; llamado así por el hecho de que la protagonista lleva puesta siempre una caperuza de color rojo.

    Cuando era pequeña recuerdo este libro cómo “pobre caperucita” que es engañada por el lobo y va por el camino más largo para llegar a casa de su abuelita. Pero realmente existen muchas versiones acerca de este libro; cuando estudie literatura en la carrera de educación infantil supe que el propio autor dio una transformación a la historia. Suprimiendo partes que podrán ser muy dañinas para un niño. Y quiso dar una lección moral a los jóvenes que entablan relaciones con desconocidos.

    Con los años te das cuenta que al volver a coger un mismo libro lo ves de otra forma, esa segunda lectura es diferente a la anterior… puedes interpretar muchas más cosas y eso es lo que me ha pasado al volver a tener Caperucita Roja entre mis manos. Si bien relata el peligro de un bosque y la creencia de que los lobos son peligrosos para los humanos.

    Aún así estaréis conmigo en que siguen siendo cuentos populares que han transmitido valores que a su vez seguiremos nosotros también transmitiéndolos.


    AINARA OLACIREGUI VILLARTA(alumna de literatura)
    UNIR: E.Primaria

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  67. Caperucita Roja, es mi cuento favorito, desde mi infancia, al igual que otros muchos cuentos de Perrault (la bella durmiente, Pulgarcito o la Cenicienta, por ejemplo). Supongo que la causa, es ese sabor agridulce que el autor da a sus relatos y que al fin y al cabo, impregna nuestras vidas, combinado con la magia, la espontaneidad, etc.
    Aun que, he de mencionar, que la verdadera riqueza de estas narraciones se encuentra en sus versiones originales, especialmente si nos encaminamos a la lectura de los más mayores. Hay varias críticas con respecto a ellos, por resultar demasiado agresivos, etc. Sin embargo, creo que con un uso adecuado, pueden ser un recurso didáctico excelente, para lograr nuestro objetivo como educadores frente a la lectura: que el niño aprenda a leer, adquiera el verdadero gusto por la lectura y además, que aprenda.

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  68. Primero, querría darte las gracias por el gran blog que has creado. Un blog, al que acudiré muchas veces en el futuro ya que, la información que hay en ella es muy útil.
    Tengo un crio de 3 años de edad al que le encantan los cuentos como a todos los niños. Todos los días le leo o cuento alguno. Uno de esos cuentos es el de Caperucita Roja, y tengo que decir, que mi hijo es un fan del lobo. No sé si eso tendrá algún significado, pero hay queda. Yo solo conocía la versión infantil que me contaron mis padres y mis abuelos, que es el que le cuento a mi hijo, por lo que me ha sorprendido mucho toda la historia que hay detrás de Caperucita Roja. Tras leer “Introducción a la literatura infantil y juvenil” de Teresa Colomer me he quedado atónito sobre la verdadera historia de Caperucita Roja. Nunca me había puesto a pensar sobre la simbología del lobo, el bosque, la casa, etc. Por lo que veo hay que tener muy en cuenta toda la simbología de los cuentos antes de elegir un cuento para los niños.
    Haciendo un poco de historia, Perrault recogió la tradición oral y lo pasó a papel. Modificó los cuentos para que se aprendiera algo de ellos. Al final de los cuentos, escribía un poema inventado por él, en el que decía qué era lo que los niños tenían que aprender de ese cuento. Su objetivo era educar a los niños y no contar el cuento real. Perrault ya explicita en el prólogo de su obra el propósito de “entretener e instruir”. Para Perrault, el objetivo del cuento Caperucita Roja es enseñar a las chicas a comportarse bien.

    Enseñar deleitando

    Está demostrado que los niños aprenden mejor y más rápido si lo hacen de forma divertida. Atraer a los niños a la enseñanza es un método utilizado desde hace muchos años. Samaniego escribió sus fábulas con este lema y hoy en día también se utiliza este lema para enseñar. Qué mejor manera que aprender mientras se disfruta. Los cuentos transmiten cultura, valores, ayudan a desarrollar la imaginación y ayudan a los niños a superar las dificultades que encuentra en su crecimiento entre otras cosas. Los valores de la sociedad han ido cambiando durante los siglos y los cuentos se han ido adaptando. Hoy día en los cuentos se le da importancia a la diversidad cultural, a la ecología, a la amistad, a la justicia, al afecto, al respeto etc. Muchos cuentos tradicionales son machistas, la mujer hace los trabajos de casa, es la que sirve la comida, son dependientes de los hombres, las mujeres son pasivas y los hombres son activos por lo que creo que habría que mezclar cuentos tradicionales con cuentos actuales o buscar versiones de cuentos tradicionales con valores de la sociedad de hoy día para enseñar deleitando.

    Bueno, ahora voy a seguir deleitándome con este maravilloso blog.

    Saludos.
    LBS

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  69. El cuento es un recurso pedagógico de primer orden y de él se pueden extraer numerosas aplicaciones didácticas. Si hablamos de los cuentos clásicos de Perrault o de los hermanos Grimm, está claro que han pasado de generación en generación y de casa en casa, acompañándonos a todos en nuestra infancia, y ayudándonos a aprender a través de ellos. Ese primer cuento de caperucita, que la mamá le cuenta a su hijo, está haciendo que su hijo ejercite la comprensión oral. Más adelante, él mismo niño será capaz de leer el cuento, practicando la lectura y la comprensión lectora. Por la popularidad de estos cuentos, seguro que pronto los conocerá tan bien que podrá contarlos sin problemas, haciendo gala de una buena expresión oral. Y llegado el momento, podrá incluso escribirlos él mismo.

    Además de ello, también se pueden adaptar a diferentes edades. En infantil, aunque los cuentos son en general algo duros, lo cierto es que a los niños les encantan. ¿Cómo explicarle a un niño que Blancanieves se muere al morder la manzana?, ¿Cómo decirle que el lobo se come a caperucita?, qué Hansel y Gretel se pierden en un bosque y que llegan a la casa de una bruja que se los quiere comer… Sin embargo, es curioso comprobar qué están completamente preparados para cualquier cosa.

    En primaria pueden ya trabajar con más detalles de las historias, y enfrentarse a ellas en inglés. Teniendo en cuenta que los niños conocen bien los cuentos, podrían por ejemplo hacer un teatro, escenificando sus diálogos.

    Sin embargo, además del desarrollo del lenguaje, considero muy valiosas las enseñanzas morales que encierran estos cuentos. Por citar algunos ejemplos, podríamos decir que con la lectura de caperucita, los niños aprenden que no deben andar solos por la calle, ni confiar en desconocidos. Con el gato con botas se les está haciendo entender que una valiosa herencia puede ser de alguna ayuda, pero aún más valiosos son la inteligencia y el ingenio que no se heredan de nadie. Y a través de Blancanieves, se advierte de los peligros de la envidia y de no saber aceptar el éxito ajeno. Todas estas, son enseñanzas que ni siquiera los adultos tienen siempre demasiado claras…

    Un saludo, y enhorabuena por el blog!

    Ana Nogués

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  70. Quisiera hacer una aportación a este blog, que considero muy interesante, acerca de la que creo que es una historia que evoca a mi niñez “Pippa Mediaslargas” o como yo la conocí “Pippi Calzaslargas”.
    Mi primer encuentro con esta historia fue a través de la serie de televisión que emitieron en España en los años 80. ¿Quién de aquellos niños de los 80 no soñó alguna vez en ser compañero de Pippi? Jejejejeje, la verdad creo que todos alguna vez lo hemos soñado.
    Pronto me cautivó esta historia y leí el libro de Astrid Lindgren y fuí captando más y más matices de este peculiar personaje. Ahora de adulto, reflexionado acerca de éste me pertaco de muchas de las intenciones de la autora.
    Considero que Pippi es una “transgresora” de su tiempo, de su sociedad. Su particular forma de entender la vida rompiendo las normas establecidas socialmente hace que Pippi sea un personaje atemporal, de ahí su éxito a lo largo y largo de generaciones. Mis padres han conocido esta historia y les ha apasionado, a mí mismo y a los niños de hoy en día lo sigue haciendo.
    Creo que Pippi refleja muy bien lo que todos de niños (y alguna vez seguimos ahora de adulto) hemos deseado vivir la vida a nuestra manera, disfrutándola al máximo, exprimiéndola hasta última gota, bebiéndonos hasta el último sorbo del día como si hoy fuese el última día. A pesar de la adversidad, Pippi que es una pequeña niña, que no tienen ni padre ni madre, ha sabido arreglárselas para viajar por todo el mundo sola. Piensa que es una ventaja no tener padres ya que nadie la manda a la cama cuando más se está divirtiendo (es capaz de sacar “lo positivo” de su situación).
    Nada chic@s me despido de vosotros y os dejo con lo primero que me ha venido a la mente cuando he visto en el blog la portada del libro con la ilustración de Pippi:

    Pipi Calzaslargas, Pipilota para los niños soy.
    Pipi Calzaslargas sí señor esa soy yo.
    Pipi Calzaslargas, Pipilota para los niños soy.
    Pipi Calzaslargas sí señor esa soy yo.
    Pipi Calzaslargas, Pipilota para los niños soy.
    Pipi Calzaslargas sí señor esa soy yo.
    Pipi Calzaslargas, Pipilota para los niños soy.
    Pipi Calzaslargas sí señor esa soy yo.

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  71. Yo también soy alumna de la UNIR y agradezco mucho que se nos haya dado a conocer este blog. Creo que es muy enriquecedor toda la información que hay y los diferentes comentarios son muy interesantes. He escogido esta entrada para hacer mi comentario porque los cuentos clásicos me parecen un auténtico tesoro.
    Personalmente me interesa muchísimo la psicología infantil y he leído algunos estudios sobre análisis de la importancia que tiene la literatura en el desarrollo de los niños. Y me gustaría compartir algunas ideas en este blog.
    Muchos psicólogos infantiles coinciden en que un cuento tiene que ser divertido y tiene que despertar la curiosidad del niño para que le resulte significativo. Los relatos pueden fomentar la autoconfianza en el propio niño, estimula su creatividad y desarrolla su inteligencia. Le ayuda a comprender sus sentimientos y a superar las dificultades que encuentra en su desarrollo.
    Me pareció muy interesante el análisis que hacía el psicólogo infantil Bruno Bettelheim sobre los cuentos clásicos que me gustaría compartir en este blog:
    Los cuentos clásicos representan diferentes dificultades generales de la propia infancia, preocupaciones que viven todos los niños en diferentes edades. Nos sirve de ejemplo el cuento de “Hansel y Gretel” que trabaja el miedo que tienen los niños a perder a sus padres.
    En cada cuento clásico se presenta un problema, aparece la maldad y la bondad representada en el bueno y en el malo. El malo siempre pierde y el bueno siempre gana. El niño se identifica con el bueno ya que suele ser héroe, fuerte y atractivo. Así en el transcurso del cuento el niño se enfrenta ante el problema y consigue superarlo. Mientras el niño escucha el cuento, reflexiona sobre el conflicto planteado, desarrolla su personalidad y comprende mejor sus vivencias y poco a poco va creciendo confianza que tiene en sí mismo.
    Desde el punto de vista del psicoanálisis es importante contar los cuentos clásicos originales ya que las nuevas versiones cambian su esencia y puede perderse todo lo comentado.
    Para finalizar me gustaría comentar que los cuentos clásicos no han muerto con el paso de los años, habrá diversidad de opiniones sobre el porqué de su larga vida; será por la magia de las historias, será porque sus personajes nos conquistaron o quizá porque nos ayudo psicológicamente. Sea lo que sea, son pequeños tesoros que compartimos en nuestra infancia y que ahora compartimos con nuestros hijos y alumnos.

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  72. Hola buenas tardes a todos,
    Soy estudiante de la Unir y he descuebierto este blog gracias a la asignatura de Didáctica de la Literatura. Es increible el trabajo que se esta realizando en este blog. Este apartado en concreto para mí, al igual que a otras nos resulta muy interesante ya que estos libros nos los leían de pequeñas y ahora muchas los explicamos a nuestros hijos o alumnos.
    Las fábulas son una herramienta muy buena para explicar valores a los más pequeños.
    Os felicito por el blog.

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  73. Hola, soy Itxaso Esnal, alumna de la UNIR y gracias a la asignatura de Didáctica de la Literatura he podido conocer este blog, el cual me parece muy interesante ya que, creo que se hace una gran labor en acercar la literatura a los más jóvenes.

    Ahora mismo me estoy leyendo todos los relatos de los Hermanos Grimm y he de decir que me está encantado poder conocer las historias originales. Es cierto que muchos de los relatos ya los conocía. Y seguramente todo el mundo creció con la versión destinada a los niños. Ahora, el ansía por saber exactamente lo que ocurre en la historia y poder sumergirme en ella hace que me gusten aún más estos cuentos populares. Veo que no todo es tan perfecto como nos lo contaban de niños. Las historias originales son más “macabras” puesto que en su época no estaban destinadas a los niños sino a los adultos por la dureza de los relatos.

    Después de leer algunas historias, como por ejemplo la Cenicienta en donde las hermanas se cortan alguna parte del pie para que les pueda entrar el zapato, me parece que hay detalles que se tendrían que omitir a los niños. Creo que hay edades para todo y las historias han de adecuarse a cada etapa. Al igual que no dejamos ver a los niños películas o dibujos que no estén adecuadas a su edad, lo mismo se debe hacer con las historias que queramos transmitir. Los niños de infantil no están preparados psicológicamente para asumir ciertos acontecimientos desagradables, por eso todas las historias de los Hermanos Grimm o de Perrault han sido modificadas para poder llegar a este público sin perder la esencia de las historias reales.

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  74. Hola, aunque entro como anónimo, me presento, soy Rocío Contioso. Quise hacer una entrada en este apartado, pues el tema de los cuentos tradicionales me parece interesante por su origen,por formar parte de nuestra infancia y por mi cambio de visión al verlos como madre y futura maestra.
    Cuando supe que muchos cuentos infantiles, no eran para niños en sus inicios, sino que se hizo una adaptación para ellos posteriormente, empecé a comprender la violencia y la crueldad de algunos cuentos. Por ejemplo, historias de los hermanos Grimm como “Blancanieves”, “La Cenicienta”, “Hansel y Gretel” o “La bella durmiente”. En realidad ellos escribieron primero historias para adultos, y en ellas había contenido sexual y violencia. Posteriormente estas historias fueron cambiadas y adaptadas para los niños. Se les quitó violencia y cambió el papel de algunos personajes. Por ejemplo, las madres ahora eran buenas en el cuento y la mala era la bruja.
    Además las historias son hijas de su época, y éstas venían de la tradición oral, eran más antiguas y reflejaban la crueldad de su marco histórico. A pesar de que al ser adaptadas para los niños, se les quitó violencia, considero que sigue habiéndola.
    Es cierto que forman parte de nuestra infancia, pero ahora como madre antes de leer un cuento tradicional, lo elijo muy bien y también la edición, para evitar sorpresas.
    Mi hija, cuando tenía dos años, me pidió que le leyera “Blancanieves”. Cuando llegué a la parte en que la madrastra manda matarla y quitarle el corazón, cambié el cuento, me parecía demasiado cruel para una niña de su edad.
    Otro aspecto que no me convence es que la princesa, siempre bellísima, tenga como único destino y deseo casarse con el príncipe, guapísimo. ¿Y por qué siempre hay una bruja mala y no un brujo? Nosotros vivimos en una época en la que el papel de la mujer es muy diferente. Como dice la canción: “las niñas ya no quieren ser princesas, ni al lobo le da por perseguir…”
    Otro ejemplo de crueldad está en “Pulgarcito” de Perrault, autor del S.XVII. Sus padres los abandonan en el bosque porque no hay comida para todos. ¿Qué valor transmitimos con eso?
    No obstante, hay cuentos que sí me gustan como “Los 3 cerditos”, recogido por Joseph Jacobs, y “El patito feo”, de Hans Christian Andersen. El segundo sigue siendo vigente, pues habla de la discriminación por ser diferente. Del primero hay que elegir muy bien la versión. Yo prefiero que los cerditos puedan correr hasta la casa del hermano y que no se los coma el lobo. Lo mismo ocurre con “Caperucita roja” de Perrault, hay versiones diferentes.
    Otro cuento que sí le leo es “Los músicos de Bremen”, de los hermanos Grimm. Hay una versión en you tube que mi chinija ve con frecuencia.
    Concluyendo, creo que hay que revisar qué valores transmiten esos cuentos tradicionales antes de elegirlo para los niños, y además hay que seleccionar muy bien la versión.
    Por último, y ya saliéndome de la narrativa tradicional, quiero mencionar una historia que a mí me encanta y que seguro compro a mi hija cuando sepa leer “Las aventuras de Alicia en el País de las maravillas”, de Lewis Carroll. Me parece un libro maravilloso e imprescindible en la biblioteca de un niño.
    saludos y gracias por el blog.



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  75. ¡Hola!
    Mi nombre es María José y ante todo felicitarte por el blog tan interesante e ilustrativo que he tenido el placer de conocer por medio de la universidad.
    De todos los apartados que posee la etiqueta Historia, me he decantado por “Tesoros de los 60”. Me he detenido aquí, ya que ha venido a mi memoria las numerosas veces que he podido leer los cuentos de los hermanos Grimm, los cuales me acompañaron en mis innumerables noches de insomnio que sufrí cuando era niña.
    Mi madre me compró varios libros, pensando que la lectura me transmitiría la tranquilidad necesaria para conciliar el sueño, cosa que todavía continúo haciendo antes de ir a dormir.
    Lo más curioso es que no supe, hasta años más tarde, que las historias que releía una y otra vez, y que más me gustaban, fueron escritas por los hermanos Grimm; El Sastrecillo Valiente, El lobo y las siete cabritillas, La Cenicienta, Caperucita Roja, La Bella Durmiente, Blancanieves,.. Todos y cada uno de ellos me transportaban a un mundo de fantasía en el que yo, era la protagonista. Una noche podía ser el astuto sastrecillo, y otra la dulce y frágil Blancanieves.
    Pero lo más llamativo, es que los cuentos que leía de pequeña son los que mi sobrino lee hoy, y eso me ha hecho reflexionar en los pocos autores que se dedican al público infantil, creando cuentos modernos y de actualidad. Con esto, no quiero decir que los cuentos clásicos hayan quedado obsoletos y que las nuevas generaciones queden privadas de ellos, ya que muchos valores que transmiten por medio de su lectura como: la justicia, la fidelidad, el esfuerzo,… continúan siendo válidos en la sociedad actual. Pero sí debemos admitir que algunos conceptos revelados en ellos no son del todo adecuados, es por lo que creo que debemos seleccionar con cierta cautela la versión más adecuada, para así estar seguros de nuestros niños aprenden beneficiosamente.

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    1. Hola a todos/as compañeros de viaje, como muchos de vosotros estoy embarcada en la trepidante carrera de magisterio. Me he sorprendido al sentirme tan identificada con este blog, pues he reconocido muchas de las entradas expuestas. Especialmente mi atención ha hecho una parada al leer este apellido “Perrault”, en mi subconsciente estaba esta palabra que nunca antes había recuperado, hasta hoy.
      Perrault fue el autor que me descubrió mis primeros cuentos clásicos infantiles. Todavía recuerdo aquel gran libro que recogía en sus páginas las hazañas del “gato con botas” con su amo el Marqués de Carabas, o la frágil “Bella durmiente del bosque” que recogía Perrault con algún comentario incluso humorístico.
      Siempre he sido muy soñadora y fantasiosa, de pequeña me gustaba leer historias que me hicieran volar a otros mundos, a otras épocas. Recuerdo pasar tiempo jugando a ser blancanieves o la ratita presumida, también recuerdo sonrojada escribir en mi diario como me gustaría que fuese mi príncipe azul. Una de mis historias favoritas es “La historia interminable” novela fantástica del escritor alemán Michael Ende. Después de leer sus páginas, no puedo dejar de emocionarme al ver una y otra vez la versión cinematográfica.
      Es interesante acercar a nuestros niños una visión del mundo que les rodea tras historias fantásticas y reales. Los cuentos son un recurso valioso para enseñar la realidad por cruel que sea. A veces resulta más fácil fomentar valores a través de cuentos que explicándolos por sí mismos. Los niños deben aprender a disfrutar leyendo, sumergiéndose en historias ajenas, pasando tiempo con curiosos personajes que pueden aportar mucho a su especial inocencia.
      Encantada de haber conocido este blog y compartido con vosotros unas líneas, un saludo
      Libertad Mesa

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  76. He curioseado en el blog El cocodrilo azul y me he detenido en la entrada del tres de agosto del 2010 "Tesoros de los 60". Las imágenes de Janusz Grabianski han capturado toda mi atención. Me parecen preciosas las ilustraciones que se presentan en estas recopilaciones de la Editorial Noguer de Clásicos Infantiles: "Grimm, los mejores cuentos de los hermanos Grimm", "El gran libro de las Fábulas" y los "Cuentos de Perrault".
    La ilustración en la literatura infantil es un pieza clave para expresar la historia y representarla en un medio más visual y fácilmente reconocible para los niños, pero a su vez es un arte en sí mismo. La ilustración da vida a la aventura que se nos explica y nos da pistas sobre como y donde ocurre a la vez que nos transmite sensaciones y sobre todo añade una gran belleza que complementa en gran medida a la lectura. Desconocía a Janusz Grabianski i sus preciosas acuarelas, he investigado algo de su obra y tiene unas impresionantes ilustraciones llenas de expresividad y colorido.
    He leído muchos álbumes ilustrados, más actuales, como "The tiny seed" o "Mister Seahorse" de Eric Carle, con sus maravillosos collages acuarelados llenos de color y movimiento, o "I wish I were a Dog" de Lydia Monks con la gran expresividad de sus dibujos bidimiensionales. También he descubierto últimamente álbumes ilustrados como "Alicia" la nueva versión de Alicia en el país de las maravillas con las ilustraciones de Rebecca Dautremer, precioso maxiálbum ilustrado con unos gráficos impresionantes o "Blancanieves" en su nueva reedición ilustrada por Benjamin Lacombe, con unas ilustraciones de una finura extrema.

    Eva Atencia (Unir)

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  77. Buenas tardes,
    La verdad es que acabo de descubrir este interesante blog gracias a la asignatura Didáctica de la Literatura de la UNIR. Hace poco tiempo, he empezado a descubrir la cantidad de blogs que en general existen en la red. Me ha sorprendido saber que, también en ámbitos tan interesantes como el de la literatura infantil, existen, en este caso, gracias al entusiasmo y dedicación de personas como Ana María Navarrete.
    He estado visitando varias de las entradas pero finalmente he querido detenerme en esta entrada en la que aparecen Los mejores cuentos de los hermanos Grimm, El gran libro de las Fábulas y los Cuentos de Perrault. Se trata de cuentos que como ya se indica en el blog fueron escritos en una época y un contexto concreto y que en muchos casos han sido adaptados porque determinadas escenas podrían resultar violentas y crueles para los niños. Mi mención es hacia estas historias ya que significan mucho para mí, especialmente ahora. Recuerdo la magia que surgía cuando mi amama (abuela) me sentaba en su regazo y me las contaba una y otra vez. Y así mismo, mi madre ha repetido esos momentos únicos contado a mis tres hijos los cuentos de mi infancia. El viernes pasado por desgracia mi madre se nos ha ido y mis hijos de 4, 7 y 9 años me piden que les cuente y que les cante una y otra vez Los músicos de Bremen ya que fueron a ver con ella la adaptación que hizo la ABAO-TXIKI (Asociación Bilbaína de amigos de la ópera). Es cierto que existe la necesidad de revisar los valores que transmiten ciertas historias tradicionales de tradición oral, hablamos de eliminar escenas violentas o duras de la literatura infantil pero la muerte, es parte de la vida, la crueldad y la bondad son caras de la misma moneda. Creo que debemos estar preparados y preparar a los niños para la vida, ser capaces de afrontar sus preguntas y acompañarles para que entiendan el mundo tal y como es, sin crueldades innecesarias, pero sin desvirtuar la realidad.
    En mi caso, yo no quiero versiones de esas historias, quiero recordarlas como me las han contado y cómo mi amada madre se las ha contado a mis hijos. Compartiendo momentos íntimos y mágicos, en los que aún veo sus ojos brillantes de curiosidad, sedientos de historias compartidas y conocidas, temblorosos por el miedo y finalmente aliviados al sentirse seguros y arropados por su calor.
    En estos últimos momentos, también la literatura, los cuentos, las historias, nos han aliviado en los largos días de hospital. Leéme me decías, cuéntame historias y nos transportábamos juntas a otros lugares, a otros momentos. Es la fuerza, la magia de las palabras. Ningún olvido borrará de mi recuerdo tu imagen, el sonido de tu voz, el calor tus manos, ama, mientras hacíamos aquello que más nos gustaba, contarnos historias. Seguiré leyendo y seguiré contándote historias.
    Saludos desde Mungia (Bizkaia)
    Amaia Torre (UNIR)

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  78. Hola,

    Mi nombre es Carolina y soy alumna de la UNIR. Como muchos de mis compañeros, el descubrimiento de este blog ha sido revelador y sobre todo, nostálgico. Me ha transportado a mi niñez y a todos los maravillosos momentos que pasaba leyendo…
    En especial, recuerdo un libro gigante de recopilación de cuentos clásicos, de autores como los hermanos Grimm, Perrault o Andersen, de hecho uno de mis favoritos era de este último autor: La princesa y el guisante.
    Al principio, mi madre me obligaba a leer en voz alta mientras ella planchaba, cosía o cocinaba…Y yo lo odiaba, no me gustaba nada, prefería mil veces antes estar jugando o en la calle con mis amigos. Pero con el tiempo, todos estos cuentos, con sus historias, moralejas, aventuras, fantasías…supongo que me fueron atrapando. Hasta tal punto, que mi madre tenía que llamarme la atención y obligarme a dejar de leer para salir a pasear o hacer tareas porque no soltaba el libro ni un segundo en todo el día. Y así fue, como llegue a leer todos los clásicos, como un centenar de veces.

    Otra gran autora, que me gustaría compartir aquí, aunque seguro que todos la conocéis es Enid Blyton. Sus colecciones de aventuras, fueron un gran compañero de juegos y de momentos mágicos, el club de los cinco o los secretos de los siete. Ambas colecciones llegaron a mis manos, como legado de la infancia de mi padre, quien también creció viviendo mil y una aventuras con todos los protagonistas y resolviendo los más complicados misterios.

    Gracias Ana Maria, por este estupendo blog, que como futuros docentes o padres, nos puede ser tan útil en la tarea de seleccionar y acercar a los más pequeños en el mundo de la literatura. Pero sobre todo, gracias por habernos transportado a varios años atrás y conectarnos con nuestros recuerdos de la niñez.

    Saludos,
    Carolina Briones.



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  79. En primer lugar felicitar a Ana María Navarrete y darle las gracias por el blog; por el trabajo bien hecho, pues muchos de nosotros vamos a poder hacer una buena bibliografía con esto además de enriquecernos personalmente.

    He de decir que tanto el blog como la asignatura que me ha traído a él (Didáctica de la Literatura en Educación Infantil), están despertando en mí un amor por la lectura que hace tiempo se quedó dormido (entre lecturas obligadas y trabajos extensísimos) y que me llevan a replanteármela, a querer transportar a los niños a ese mundo fantástico y emocionante que nos proponen los cuentos.

    Me he querido detener en esta entrada, porque para mí, (como para muchos otros) los Hermanos Grimm han sido parte de mi infancia y perdurarán para siempre en mi memoria, ya que sus obras no atienden a modas ni a edades. Después de muchos años y de nuevas historias, son estos cuentos los que los niños siguen eligiendo, los piden en el colegio y se los piden a sus padres antes de acostarse. Son historias que han visto el cine, la televisión e incluso el teatro, pero que continúan transmitiéndose en su formato original: la tradición oral y después el texto escrito; es por eso, que no pierden su magia y nunca lo harán.

    Inés Ortiz

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  80. Tras entrar en este magnífico Blog de Ana María Navarrete, me he detenido en la entrada Cuentos de Perrault, concretamente en el cuento clásico de Caperucita Roja pues fue uno de las lecturas que marcó mi infancia, un libro inolvidable el cual despertó en mi el interés, la curiosidad por los libros y la inquietud por seguir leyendo hasta hoy día.
    Recuerdo de Caperucita Roja un cuento de aventuras y suspense lleno de ilustraciones (un apoyo visual fundamental para comprender aún mejor la historia) que mezclaba tanto narrativa como diálogo, con un argumento sencillo, dinámico, coherente, predecible con un final sorprendente y feliz. Una historia que escondía al final una moraleja “prudencia en el trato con personas desconocidas” y que poseía una serie de valores morales como la empatía, prudencia, amor, obediencia, discreción…
    En definitiva, una historia destinada a dar una lección moral a aquellos niños, como todos una vez fuimos, que hacen caso del primero que se le acerque y confían en las buenas intenciones de las personas.


    Un recurso pedagógico excelente de los que podemos servirnos como futuros docentes pues para los niños el cuento es un mundo de fantasía y de imaginación que les servirá de nexo de unión con la realidad que le rodea, donde podrán desarrollar capacidades como fantasía, sentido de lo estético, observación, creatividad y espíritu crítico.

    Como bien sabemos, los niños muestran gran deseo y curiosidad por saber y conocer pero no son capaces de distinguir aquello que es bueno y lo que no, por lo tanto desde mi punto de vista creo que la lectura y trabajar con nuestros futuros alumnos el Cuento de Caperucita Roja puede ser apropiado ya que como profesores debemos darles consejos para evitar problemas con desconocidos, inculcarles valores morales como la prudencia, obediencia a los mayores, prepararlos para ser adultos responsables que sepan resolver problemas ,enseñarles a hacer frente a los peligros, a enfrentarse a situaciones ya que los niños son vulnerables e inocentes y pueden encontrase ante muchas situaciones de peligro. Un cuento muy útil para enseñarles valores importantes de la vida para que entiendan su significado y den sentido a sus comportamientos.
    En mi opinión a través de los personajes de este cuento los niños desarrollan la empatía e incluso su sensibilidad pues la lectura de este fantástica historia puede crear en ellos la sensación de que lo que ocurre en la historia le podía pasar a ellos también, es decir, convertirse en los protagonistas del relato viéndose reflejados en las situaciones que viven los personajes del cuento.

    Finalmente me gustaría agradecer a Ana María Navarrete este fantástico blog, por su excelente recopilación de literatura infantil. Maravillosos cuentos populares y tradicionales que a lo largo de la historia quedarán en nuestros recuerdos y perdurarán para siempre.

    Un saludo

    Macarena Mata (alumna de UNIR)

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  81. Silvio Crespo Ortega22 de abril de 2013, 10:56

    Al leer la referencia que hace Ana Mª Navarrete, la autora de este excelente Blog, en su apartado “Tesoros de los 60” sobre la Editorial Noguer y la publicación de algunos de sus cuentos, me ha venido a la memoria una vieja caja que ha estado guardada durante más de veinte años en la casa de mis abuelos.
    Así, antes de escribir esta aportación que nos pide la UNIR para uno de sus trabajos, fui a buscar con muchos nervios y un poco de desesperación el destartalado recipiente que yo sabía contenía parte de mi pasado escrito en cuentos, aquellos que a través de sus páginas me proporcionaron una infancia llena de aventuras y sueños.
    Evidentemente después de buscar durante un buen rato encontré la caja, y al igual que si me hubiesen envuelto el mejor de los regalos, la bajé con ansia de la estantería y la coloqué frente a mí. Al destaparla, y sacar los primeros ejemplares, empezaron a invadirme los recuerdos de algunas de las personas que me inculcaron mis primeros hábitos literarios y que ya no están entre nosotros, en especial mi abuelo. Un hombre que fue un ávido lector de muchos géneros literarios pero que nunca abandono la costumbre de leer literatura infantil y juvenil, seguramente influenciado por sus primeras lecturas de Gente Menuda, suplemento infantil del periódico Blanco y Negro, que inició su andadura a principios del año 1906 y en el cual colaboró Elena Fortún con su gran creación de Celia.
    La caja no contenía ninguna lujosa edición, con brillantes ilustraciones como las comentadas por Ana Mª, pero si cuentos de tiradas más modestas y económicas que un antiguo representante de maquinaria industrial, y con contactos en la Editorial Noguer, traía por encargo al negocio de mi abuelo. Noguer era, y es, un sello editorial especializado en narrativa infantil y juvenil, que hoy pertenece al Grupo Planeta. Su catálogo reúne a gran parte de los creadores más representativos de la narrativa infantil y juvenil del siglo XX y, al principio de su andadura, tuvo preferencia por los escritores de origen alemán aunque luego supo girar, en unos años de estancamiento y parón para la literatura infantil, hacia los autores españoles.
    De la caja surgieron ejemplares pertenecientes a la colección Mundo Mágico como: “Jim Botón y Lucas el maquinista”, de Michael Ende en una edición de 1969; “Zapatos de fuego y sandalias de viento”, de Ursula Wölfel edición de 1971, o “Las travesuras de Julio” de la misma autora y edición de 1965. Y así numerosos textos desde el más antiguo, las aventuras de siete chicos y su maestra en “Siete chicos de Australia” de Ivan Southall en 1962, hasta la edición de “Piripitusa” de Mercedes Roig en 1981. Sin duda un cúmulo considerable de recuerdos en forma de cuentos que, aunque no conozco realmente su valor literario, si sé la importancia que tienen a nivel personal, pues recuperan una parte de mí que tenía casi olvidada.
    Sólo me queda agradecer que gracias a la lectura de este blog, y a quién pensó la actividad, he podido recuperar un trozo de mi pasado y unos cuantos pequeños tesoros literarios, que pienso volver a disfrutar y, sobre todo, que estoy convencido también lo harán mis hijos.

    Gracias por todo, cocodrilo azul.

    Hasta la próxima.
    Silvio Crespo.

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  82. Llevo un par de horas buscando en internet si es que existe a la venta dos libros que marcaron mi infancia, en sus versiones originales. Menuda tarea: No recordaba su nombre ni como era su portada, solo que eran libros de cuentos que me leía mi mamá; pero de algo sí estaba seguro y es que si por casualidad llegara a ver la la portada la reconocería inmediatamente. Con intuición y un poco de suerte aterricé por acá y esta breve reseña como que me devolvió la esperanza de algún día reencontrarme con esa parte de mi pasado. Lloré de solo ver la fotografía de la portada, ese mismo era uno de los libros que andaba buscando, el otro es de Hans Christian Andersen.

    Gracias por ayudarme a conectar con un pasado que creía perdido. Seguiré buscando los libros, quien sabe, quizás pueda llegar a leerlos a mis nietos cuando lleguen al mundo.

    Saludos desde Costa Rica!

    David Solano

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  83. Al leer este blog y ver las portadas de algunos de los libros los recuerdos de mi infancia han vuelto a mí. Sobre todo al leer el nombre de Perrault. Los cuentos de este escritor han acompañado muchas de las noches de mi niñez. Recuerdo esos libros con tapa blanda de cartón fino y con ilustraciones que atraían mi mirada y me transportaban a mi mundo mágico. Aunque hace años que no los veo, aun recuerdo detalles muy concretos de sus dibujos, tengo muy presente el movimiento de la larga falda de Cenicienta, ahí ya entraba en juego mi imaginación…mi vestido y yo empezábamos nuestra particular aventura.
    Los cuentos de Perrault me gustaban porque siempre terminaban bien. Sin la capacidad consciente de reflexión de los adultos, yo ya sabía que lo bueno siempre era ganaba lo malo aunque en un primer momento pareciera amenazador y peligroso. Estas historias aunque estuvieran contextualizadas en un mundo imaginario, sus mensajes eran y son muy útiles para el mundo real.
    Me gustaría compartir con vosotros mi reflexión personal sobre aquello que me ha aportado la lectura de cuentos en mi infancia. Me he dado cuenta de tres aspectos que encuentro muy interesantes. Por un lado la lectura me ha ayudado a pasar un buen rato en silencio, en segundo lugar me ha invitado a soñar libremente y por último me ha transmitido valores y enseñanzas que me han enriquecido a nivel personal. Justamente por estos tres aspectos, y como futura maestra, veo la lectura como algo fundamental a potenciar en la escuela.
    Hoy los niños necesitan silencio, es la forma de invitar al dialogo interno, debemos recordar que estamos en una época que todo lo buscamos fuera de nosotros y pienso que en nuestro interior podemos encontrar muchísimas respuestas, la lectura nos ayuda a conocernos con más profundidad. Soñar es bueno, así vivimos nuevas experiencias y éstas las sentimos como realmente queremos sin perjuicios, sin prohibiciones y sin miedo, con total libertad y es así, con esta actitud, que deberíamos vivir la realidad presente y crear la proyección de nuestro futuro, los cuentos nos dan el contexto idóneo para hacerlo. Finalmente a través de la lectura de cuentos de hadas, entre otras especialidades, podemos enseñar a nuestros alumnos valores muy importantes, que pueden servirles de guía para afrontar sus vidas.
    La lectura me ha dado mucho, y los cuentos de Perrault los recuerdo con especial cariño porque me invitaron a entrar a este mundo tan mágico. Para concluir, quiero decir que he pasado un buen rato recordando mis cuentos y escribiendo estas líneas.
    Un saludo a todos,
    Carme Redon Crespo (UNIR)

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  84. Hola a todos, me ha encantado el blog me ha parecido muy útil y muy interesante, además de ser muy ameno es también muy completo.
    De los muchos apartado distintos que he podido encontrar en la etiqueta historia me he permitido adentrarme en los años 60 y en los clásicos. Estos son los que me han acompañado desde que nací y que devoraba en mi habitación y en cualquier rincón o que mis familiares y maestros contaban. Estos clásicos siguen estando ahí se pueden reinventar, adaptarse a la nueva sociedad pero siempre creando en el niño esa sensación de adentrarse en otros mundos y en otras realidades de las que se aprende tanto.
    Como maestra de primaria sigo utilizando estos clásicos con mis alumnos y si tengo hijos los seguiré utilizando, con esas aventuras tan fascinantes obteniendo siempre ese resultado tan genial y mágico como el que sentíamos nosotros cuando los leíamos o nos los contaban.
    He sentido una gran ternura al encontrar una entrada hablando de los cuentos de Perrault pues yo tenía un libro similar aunque con las ilustraciones distintas y me ha hecho revivir esa etapa tan inocente en la que leía Caperucita Roja y pensar en lo valiente que era esta niña, sola por el bosque con la de peligros que acechaban y esto a lo mejor me hizo ser un poco más valiente a mí en pequeñas cosas.
    Me gustaría que todos los niños siguieran leyendo este cuento y gracias a mi profesión podré ayudar en este propósito cosa que me alegra mucho.

    Alexandra Ariño (Alumna de la UNIR).

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  85. Primero que nada, felicitar a la autora por su fantástico blog ¡cuántos recuerdos! (El Principito, Drácula, Fábulas, Celia….) y como no mis libros preferidos durante mi infancia los cuales todavía conservo como si fueran un tesoro; los cuentos de Andersen y los cuentos de los Hermanos Grimm. Estos libros fueron “los culpables de hacerme descubrir el placer por la lectura”, hábito que a día de hoy continúo manteniendo.
    Después de estos maravillosos libros vinieron otras muchas obras para mi excelentes como Fray Perico y su borrico, El Pirata Garrapata, El Pequeño Vampiro, Los Siete Secretos, Alfred Hitchcock y los Tres Investigadores… y como no algunas que llegue a detestar como Marianela o El Abrigo Verde… Y es que es de vital importancia saber escoger de forma adecuada los libros para nuestros alumnos y/o hijos ya que de esta elección dependerá que los niños desarrollen el gozo y el disfrute por la lectura.

    Saludos, Noelia Llorach (UNIR)

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  86. Celia Barrera Arroyo30 de octubre de 2013, 16:10

    Parece ayer cuando esos mismos libros llenaban las estanterías de mi casa, seguramente mi madre los guardaba para nosotros como oro en paño. Pero también he recordado que a mí, a diferencia de mi hermano, no me atraían aquellas colecciones clásicas. Quizás fuera porque había un desfase generacional entre el libro y yo.

    Considero que este aspecto es esencial si lo que pretendemos es despertar el interés por la lectura. Se podría decir que la literatura infantil (dirigida a niños “pequeñitos”) es universal, ya que los niños aún viven de la imaginación y la inocencia. En la adolescencia, sin embargo, comenzamos a sentirnos como adultos y los libros deben brindarnos lo que necesitamos en ese momento. Una buena elección puede cambiar el curso de los días y transformarnos en "Grandes Lectores". Por ello, es importante contar con los intereses actuales de la juventud y buscar aquellos libros que los “enganchen”.

    De este modo, podremos continuar leyendo durante toda la vida y redescubrir, en el futuro, a los grandes clásicos, como los aquí presentes: Tesoros de los 60.

    Gracias por el blog,
    gracias por abrirnos la puerta a la literatura infantil.

    Un saludo. Celia Barrera

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    1. Buenas tardes a todos,
      Sin duda, la lectura de mi infancia estuvo marcada por los cuentos. Disfrutaba leyéndolos e imaginándome a mí como protagonista de aquellas historias maravillosas en las que la aventura se mezclaba con la valentía y con la defensa de valores como el trabajo, la obediencia, la bondad … Recuerdo que tenía dos o tres libros de “Cuentos de los Hermanos Grimm”. Creo que no hay libros que haya releído más veces. A través de ellos daba rienda suelta a mi imaginación y vivía aventuras inimaginables. No me cansaba. Especialmente “Los siete cabritillos y el lobo”. El hermano pequeño, como yo lo era, salvaba a todos los mayores y no con la fuerza sino con maña. Era el sensato, el obediente y el salvador. ¡Qué otros valores podía admirar una niña de la década de los setenta, la menor de siete hermanos! Tampoco dejaba de sorprenderme la crueldad de algunos de los protagonistas de sus cuentos más famosos. Uno de los más terribles era el enano saltarín que quería quedarse con la hija de la campesina. Por supuesto, a pesar de las difíciles situaciones, siempre había una solución feliz. Tal vez por eso me gustaban, no lo sé. Lo que es cierto es que gracias a ellos actualmente puedo decir que soy una gran lectora y por supuesto una gran admiradora de las personas que creen en los cuentos como fuente de felicidad para los niños.
      Muchas gracias por este maravilloso blog.

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  87. No podría empezar de otra manera que felicitando a la autora del blog. ¡Un trabajo maravilloso! Me has hecho trasladarme a mi infancia y recordar algunos de mis libros favoritos.
    Personalmente, destacaría el recuerdo que me han producido los tesoros de los 60 puesto que les tengo mucho cariño. Mis padres nos regalaron a mi hermana y a mí los cuentos de los hermanos Grimm y los de Perrault cuando éramos pequeñas. Gracias a ellos las historias se escuchaban cada noche en mi casa cuando dormíamos en la misma habitación. Hacíamos turnos y era genial. Compartir la lectura hacía que el momento aún fuera más especial.
    Es curioso que al leer el título de un libro vengan a la memoria recuerdos y vivencias que te hacen sonreír.
    Además, tengo que decir que como profesora de educación infantil son un recurso ideal y benefician en muchos sentidos a los niños. Gustan a grandes y a niños y no pasan de moda.
    Por todo ello, tenemos que leer y fomentar la lectura para que otros niños puedan disfrutar de éste placer.

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  88. En primer lugar, mandar mis más sinceras felicitaciones a la autora del blog, por hacernos viajar a nuestra infancia con obras como “El principito”, “Celia”… con las que hemos crecido. Yo era una de las que coleccionaba hermosos cuentos de los hermanos Grim, desde muy pequeñita me los leían y cuando era algo mayor los intercambiaba con algunas amigas, ellas también me prestaban los suyos. Hermosos recuerdos que hoy invaden mi mente.
    Estos libros siempre harán que los más pequeños se interesen por la lectura, son unos estupendos recursos pedagógicos que siempre podremos utilizar en el aula y fomentar así el interés, disfrute, motivación por la lectura…
    He querido publicar en esta entrada, por los recuerdos tan bonitos que me han traído los cuentos de los hermanos Grim, con los que me he sentido muy identificada. También, pienso, que si hablamos de Literatura Infantil, hablamos entre otras cosas, de cuentos y fábulas, porque son uno de los recursos más idóneos para transmitirlos en lengua oral, a un niño que no sabe leer y nos entenderá perfectamente. Se deleitará visualizando las páginas de estos cuentos e imaginándose la historia que le acaban de contar, e incluso sin saber leer, le estaremos transmitiendo el gusto por la lectura. Así, cuando sepa leer su interés, motivación y gozo por la lectura va a ser mayor.
    Un saludo,
    Montserrat Martínez Rosillo (Alumna de la Universidad Internacional de la Rioja)

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  89. Como la mayoría de las personas que han escrito comentarios en este blog, yo también soy alumna de la UNIR. Y gracias a nuestra profesora de Didáctica de la Literatura he podido conocer este blog, que me parece muy interesante y de gran utilidad.

    Después de haber leído los diferentes puntos que se trataban dentro de la etiqueta de Historia, he seleccionado el de “Tesoros de los años 60”. Me parece imprescindible conocer de dónde vienen todos los cuentos clásicos que aún hoy en día seguimos contando a nuestros alumnos/as. Además, me parece fascinante cómo con el paso del tiempo se han sabido ir adaptando a las nuevas situaciones sociales y siguen captando el interés de los niños/as.

    Me gusta la idea de que estos clásicos de Perrault, de los hermanos Grimm, de Andersen… se hayan adaptado a las situaciones sociales y culturales de cada momento permitiendo su continuidad a lo largo de los años. Pero también creo que es interesante que con nuestros alumnos/as más mayores (tercer ciclo de Primaria e incluso con los de Educación Secundaria) se trabaje las versiones originales de estos cuentos, ya que seguramente nuestro alumnado desconozca la procedencia de las historias, cómo fueron en un principio y las modificaciones que se les han ido realizando para adaptarlas a los lectores u oyentes de cada época.

    De esta manera, además de transmitir los cuentos clásicos adaptados al momento actual, también sabremos cómo eran en un principio y podremos saber si las versiones que nos encontramos tienen cierta similitud con la historia en su origen (el mensaje que se quiere trasmitir a través del cuento sigue siendo el mismo), o por el contrario se ha realizado una adaptación tan grande y se ha querido suavizar tanto que al final se ha deformado el cuento.

    Un saludo,

    Elena Echeverría

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    1. Hola, como veo por las entradas no soy la única que acaba de descubrir este foro tan interesante, donde poder acceder en busca de un libro con una temática determinada.
      Debía elegir una entrada, pero antes de escribir porque he elegido esta, me gustaría también destacar la de Nelson Mandela un personaje tan interesante que todos los
      Niños deberían conocer y este sería su año. Un proyecto para el curso en el que pudiésemos conocer, dónde, cómo, cuando, porqué…de la vida de esta persona. (Muy buena idea)

      Y ahora porqué he elegido los cuentos clásicos, Perrault, los hermanos Grim, primero soy una ávida lectora sin tiempo, y lo más sencillo es poder acostarte leyendo un pequeño cuento y así de paso tengo un cuento para mis hijos y al mismo tiempo para mis alumnos.
      Revindico la literatura ORAL, cuando yo era pequeña me encantaba ir a caso de mi vecina que era una gran contadora de cuentos; creo que esto se esta perdiendo , llevamos a nuestros alumnos a ver Cuentacuentos, personas que se dedican a este menester , pero no nos atrevemos a contarlos nosotros mismos, buscando nuestras propias estrategias y se lo dejamos todo a las editoriales.
      Que diferente es escuchar un cuento cuando eres pequeña (aunque sepas leer, a veces es un poco costoso leerlo tu mismo) y volverlo a leer cuando ya eres mayor, los matices cambian, descubres que no todo era de color de rosa, que algunos cuentos son un poco crueles . Habéis jugado alguna vez a imaginar como sería la blancanieves en esta época, con los niños es muy divertido , ellos tienen mucha imaginación.
      Creo que visitaré al cocodrilo más a menudo.

      Azucena (alumna UNIR)

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  90. Buenas tardes,

    En primer lugar, felicitar a Ana maría por su fantástico blog. Como muchos de los que han dejado comentarios, soy maestra de Educación Infantil y estudiante de Educación Primaria en la UNIR. Después de leerlo, me ha parecido muy interesante y una muy buena fuente de recursos tanto para padres como para profesores.
    Tras ver los diferentes temas de los que se hablan en el apartado de historia, me ha llamado especialmente la atención "Tesoros de los 60", porque al ver los cuentos, me ha traído bonitos recuerdos de la infancia (en concreto los hermanos Grimm). Considero que estos libros son clásicos e imprescindibles en todas las generaciones y esto no se debería perder. Yo conocí la mayoría de los cuentos a través de las adaptaciones de Disney, de representaciones o por transmisión oral. No obstante, recuerdo cómo me llamaba la atención cada vez que veía un libro sobre un cuento de los que ya conocía, o las ganas que tenía que mi madre me explicara uno a la hora de dormir, pero me gustaba que lo hiciera con el libro delante y me fuera enseñando los dibujos para dar rienda suelta a mi imaginación.

    Como bien han comentado otros compañeros, yo fui de las que conocí nuevas versiones de los clásicos, pero creo que también sería muy interesante que los niños conocieran la versión original, para así conocer de dónde procede la historia y si se parece a la que nos muestran en la actualidad.

    Un saludo,

    Sara (alumna UNIR).

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  91. Me ha sorprendido muy gratamente este blog como un recurso donde encontrar literatura infantil y juvenil interesante que recomendar a nuestros alumnos. En el apartado historia hay una gran diversidad de títulos y entradas para todas las edades y gustos, desde “The Three Little Pigs”, que ya gusta a niños de 1 año de edad hasta “El diario de Ana Frank”, para jóvenes y adolescentes.
    Los tres cerditos me parece una gran obra maestra, sin autor conocido, ya existen versiones del siglo XVIII, pero Walt Disney la popularizó en 1933. Este es un magnífico ejemplo de la atemporalidad de la literatura, pues todavía hoy sigue siendo el cuento preferido de los más pequeños.
    Por otro lado, la función estética que aporta Gloria Fuertes a la literatura también se merece una mención por mi parte. Sus poesías divierten e incluso emocionan a quien las lee y a quien las escucha, incluso se convierten en canciones de la mano de un gran músico murciano, Andrés Meseguer, en Caja de Música (http://www.cajademusica.net/); con ellas los niños aprenden estas maravillosas poesías a través de la música, destacar “El hombre de nieve” y “Para dibujar a un niño”, dos de mis favoritas.
    Para los niños de más edad también existen numerosos títulos a destacar, entre ellos, “El diario de Ana Frank”, un libro con el que vivir otro tipo de experiencias, las cuales enseñan sobre el sufrimiento durante el holocausto nazi. Con este tipo de libros se aprende no sólo vivencias ajenas de dolor y temor sino la propia historia de la humanidad.
    Otro de los libros que me gusta mucho es “El conde de Montecristo”, un título destinado a adultos pero leído por muchos jóvenes ya que habla de aventuras, de venganza, de superación, etc. Un clásico que no debe faltar en cualquier repertorio bibliográfico.
    Gracias Ana María por este fantástico blog.

    Un saludo, Laura Vanessa Gómez Ros (alumna de Educación Primaria UNIR)

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  92. Al igual que muchos de mis compañeros y compañeras de comentarios, soy alumno de la UNIR.
    Recorriendo los diferentes apartados del presente blog, y centrándome en concreto en el apartado referente a la historia, he de admitir que me ha llamado especialmente la atención la presente entrada referida a los "Tesoros de los 60".

    Es muy posible que mi edad sea una de las razones principales, y de tal modo, al centrarme en la presente entrada, me ha venido de repente a la mente la imagen de un libro de tapas verdes que ocupó uno de los primeros espacios de mi biblioteca. Un compañero de clase me lo regaló de entre los de su biblioteca tras un incidente fortuito que tuvimos en el recreo y en el que acabé con la pequeña cicatriz que luzco en mi frente. "Los mejores cuentos de hadas del mundo" se llamaba, editado en México por Reader´s Digest. En aquel entonces mi interés estaba centrado en los comics de El jabato, El capitán trueno, El corsario de hierro y Mortadelo y Filemón, y el salto al mundo de la literatura juvenil llegó un tiempo más tarde a través de las colecciones de Los Hollister y Los cinco, por lo que el citado libro tardó muchos años en llamar mi atención y en mostrarme sus encantos ocultos.

    Mi realidad fué diferente a la de otros compañeros. Mi maravillosa madre, a quién tanto debo, para su tristeza y limitación, no sabía leer y a mi padre, aunque era un hábido lector de periódicos y seguidor de la literatura oral en euskera, no le recuerdo leyendo un libro, por lo que nunca me leyeron un cuento, aunque si llenaron mi niñez de multitud de historias de tradición oral.
    Lo realmente curioso es que, casi cuarenta años después, he rescatado el libro de la casa familiar para leerselo a mi hijo mayor, y precísamente ayer, mientras le leía el cuento de"Snegurka, la doncella de nieve", al pasar la primera página me encontré cara a cara con una ilustración que para mi sorpresa me transportó, mientras sentía y paladeaba el paso del tiempo y el placer de poder volver a observar a sus protagonistas, Iván y Marusha, modelando un pequeño muñeco de nieve que repentínamente cobraba vida para deleitar a sus sorprendidos progenitores, incapaces de tener hijos de forma natural. Fue una delicia poder observar la ilustración ahora, casi cuarenta años después, estrechando a mi propio hijo entre mis brazos, mientras me acribillaba a preguntas.

    Doy gracias a este libro y a otros tantos por haber estado ahí todos estos años, y ser testigos y acompañantes en mi periplo vital, y gracias, como no, a Ana María Navarrete por darme la oportunidad de poder rememorarlo a través de su interesante blog.


    Luis Mari Larburu (UNIR)

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  93. JUANA PÉREZ TIZÓN19 de abril de 2014, 9:23

    Buenas tardes,
    En primer lugar felicitar a la autora del blog por el mismo y su originalidad en los temas tratados. Así como, en el título del blog que resulta cautivador: "El cocodrilo azul" para niños, jóvenes y adultos. He elegido esta entrada para comentarla porque me resulta la clave para hablar de Literatura Infantil y Juvenil, a través de estos cuentos clásicos "Tesoros de los sesenta". Son los autores de las obras y después las adaptaciones de las mismas las que nos han transmitido lo que a lo largo de la historia se ha considerado literatura infantil y juvenil. Si recordamos es lo que mejor se ha adaptado a la capacidad de comprensión de la infancia, tomando auge la fantasía a través de la literatura popular pero algo que me llama mucho la atención que si bien antes del siglo XIX los libros se consideraban un instrumento educativo, lo vemos con el autor de "Caperucita Roja" de "Cuentos del pasado" (1697) Perrault. En el que aquellos padres confiaban la enseñanza de aquella moraleja que tal y como nos explicó nuestra profesora de Literatura de la UNIR Concepción, lo que la moraleja pretendía transmitir en el cuento de Caperucita roja era que las niñas no podían ir solas. Tengamos en cuenta que, los niños se identifican con los protagonistas y les estaban educando a través de esta literatura, que pretendía instruir, ya que era más eficaz que un consejo paterno. Después, autores como los Hermanos Grimm transformaron los finales, haciendo la literatura infantil y juvenil más lúdica atendiendo más al ocio y al entretenimiento. Un ejemplo de ello son los cuentos que Disney lleva al cine, como el de los tres cerditos visto en otra entrada, donde lo que se fomenta es la fantasía en nuestros niños.
    Dicho esto me parece muy interesante como ha evolucionado la Literatura Infantil y Juvenil en función del sentido de la misma en los niños y jóvenes en nuestra sociedad, donde nos preocupa saber seleccionar lecturas de calidad y fomentar el gusto por leer en nuestros niños y alumnos.

    Saludos, Juana Pérez Tizón (UNIR)

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  94. Pequeños tesoros de los años 60 que los que hemos nacido más tarde también hemos disfrutado. Obras que de algún modo marcaron a nuestros padres y madres y que ellos quisieron transmitirnos.
    En la infancia de mis padres en muchas ocasiones lo cuentan, no había television, los niños jugaban en la calle, se llamaban a la aldaba y no al móvil, y este tipo de cuentos que dejaban volar su imaginación eran un pequeño lujo para los sentidos que pasaban de un hermano a otro.
    En mi casa cuando mi hermana y yo eramos pequeñas ha habido libros de fabulas, ha habido lecturas de los hermanos Grimm, y el gato con botas, y “Los Cinco”, y muchos otros cuentos y libros que de repente aparecieron guardados en el camarote de mi abuela, ojala el día de mañana yo pueda disfrutar con mis hijos de las lecturas que durante años me han hecho feliz a mi, me han hecho imaginar, me han hecho olvidarme de todo, soñar y crecer. Creo que parte de la imaginación que he tenido siempre (mi madre me recuerda mucas veces que me encantaba inventar historias, y contar cosas, teatros...) ha venido marcada por esos maravillosos ratos de lectura que para mi, por desgracia, son cada ve mas escasos.

    EIDER ANDRÉS

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  95. Buenos días!

    Me encanta este blog! Me ha costado decidirme ya que casi todas las entradas me parecen muy interesantes.

    Lo que más me ha llamado la atención es la cantidad de recuerdos que me han venido a la mente con solo ver la imagen de los libros que me leía en la infancia. Mi mente ha vuelto a recordar como me sentía cuando tan solo era una niña, la emoción que notabas cuando leías una historia ya que cada vez que leías una historia la vivías en primera persona, tu eras la protagonista y por tanto tu mente imaginaba, creaba, disfrutaba en definitiva vivías una aventura y la interiorizabas como una experiencia más en tu vida de niña.

    Recuerdo aquellos libros enormes que contenían un cuento para cada día del año. Donde algunas historias eran alguno de los clásicos y era divertido volverlas a leer ya que a veces cambiaban el final, pero también había otras historias con nuevos personajes que era una nueva aventura en la que embarcarse. Durante mi infancia la lectura siempre ha estado presente es por eso que ahora también necesito tener un libro en mi mesita de noche. Me sigue apasionando leer y creo que es muy importante que des de pequeños les introduzcamos los hábitos de un buen lector.

    No solo es importante tener momentos para la lectura sino también es importante disponer de tiempo para leer a los niños. ¿A quién no le gusta que le lean un cuento? Incluso los adultos cuando escuchamos un relato narrado por alguien que sabe nos quedamos embobados escuchando y trasladándonos con nuestra imaginación a ese mundo que nos esta explicando. Por eso creo, que es una buena idea ir a las bibliotecas o informarse de diferentes talleres para poder ir con los niños y que disfruten de una buena historia explicada con sus pausas, su entonación y ese misterio que sabe transmitir un buen narrador.

    El aspecto positivo es que cuando eramos niños la lectura era importante pero era más el hecho de saber leer por el día de mañana que el hecho de leer por disfrutar e introducirse en ese mundo mágico. Y ahora por el contrario, la lectura tiene vital importancia, los cuentos, hay mil recursos interactivos y divertidos para que los niños puedan tomar buenos hábitos de lectura que les permitirán desarrollarse como persona y les acompañaran su día a día.

    Seguiré visitando este blog.

    Hasta pronto,

    Marta Bernad ( Alumna de la UNIR)

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  96. He vuelto a recordar mi niñez con estos cuentos. Todos ellos son los que me leía mi madre por las noches, entre ellos los que más recuerdo son Caperucita Roja, Cenicienta y la Piel del asno.
    Si Charles Perrault, no hubiera escrito todos estos cuentos, hoy en día no sé si los conoceríamos. Hizo un gran trabajo recogiendo todos los cuentos populares y unificándolos para que hoy en día los tengamos al alcance. Es verdad que a la hora de escribir los relatos, no era muy delicado y escribía para los niños como si de adultos se tratase.
    Los hermanos Grimn, escribieron otros cuentos además de versionar algunos de Perrault, haciéndolos lecturas más comprensivas por los niños. Hemos de agradecer su gran labor, pues hoy en día no tendríamos ni los cuentos ni las películas de Disney, que todas ellas están inspiradas en dichos cuentos.
    He de decir que todos estos cuentos clásicos, junto con las fábulas, tienen una enseñanza que si se los leemos a los niños, las utilizarán algún día, porque son educativas. En mi opinión, las fábulas enseñan más como se debe comportar uno mismo, no ser egoísta, ser más astuto; y los cuentos, son algo más para soñar, algo más mágico, aunque también eduquen. Ambos, me fascinan y me encantan.

    Cristina Marivela García
    2º Educación Infantil, grupo 211
    Universidad Autónoma de Madrid

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