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martes, 17 de mayo de 2011

Las aventuras de Tom Sawyer

Siempre se ha dicho y es cierto, que el arranque de un texto es importante, así que voy a ir dejando en el blog el inicio de las novelas o cuentos más famosos de la literatura infantil y juvenil con el ánimo de invitar a la lectura o si ya se ha hecho, de recordarla.
Hoy traigo aquí el inicio de uno de mis libros favoritos. En este arranque podemos ver la fina ironía del autor, además de la teatralidad en las seis primeras frases de la obra.

-¡Tom!
Silencio.
-¡Tom!
Silencio.´
-¿Qué le pasará a este chico? ¡Eh, Tom!
Silencio.
La anciana se bajó las gafas y contempló la habitación por encima de ellas; después se las volvió a subir y miró por debajo. Raras veces o nunca miraba a través de ellas en busca de algo tan pequeño como un muchacho; eran sus gafas de gala, su mayor orgullo, y se las habían hecho para "lucirlas", no para utilizarlas; lo mismo le daría mirar por un par de tapaderas de fogón. Pareció quedarse perpleja un momento y después dijo, no muy alto, pero sí lo suficiente para que la oyeran los muebles:
-Bueno, si te agarro voy a...
No terminó, porque se agachó y empezó a golpear bajo la cama con la escoba, de forma que necesitaba conservar el aliento para ir marcando el ritmo de los golpes.
No hizo salir más que al gato.
-¡No he visto en mi vida un chico igual!


Mark Twain: Las aventuras de Tom Sawyer, Madrid: Alianza editorial,7ª reimpresión, 2007,Introducción y traducción de Fernando Santos Fontenla

8 comentarios:

  1. Hola Ana María, desde mi punto de vista, el comienzo de las obras es muchas veces el hecho que hace que un libro "enganche" al lector a seguir leyéndolo, por ello me parece muy interesante lo que has hecho, de transcribir el comienzo de este libro que parece por cierto muy interesante (me he quedado con las ganas de seguir leyendo más. Por ello te felicito, ya que haces un gran trabajo, animando a la gente a leer obras tan clásicas como ésta. Un saludo
    Tamara Álvarez
    Alumna de Magisterio Infantil de Comillas

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  2. Hola Ana María, enhorabuena por tu Blog...

    Parece que la "travesura" del niño es capaz de embaucar al lector desde el primer momento... La "picaresca" del niño puede reflejar, muchas veces, la propia realidad del lector que, a veces, trata de escapar de su propia realidad cada vez más "represiva" desde el punto de vista de los más jóvenes.
    Los personajes son el elemento clave para poder recoger los reflejos de los lectores y, en este caso, el trabajo es inmejorable. La literatura infantil y juvenil ha de partir de los propios intereses de niños y niñas, de jóvenes que todavía andan buscando su "propio camino" Por ello, un comienzo motivador, desembocará en un final "de provecho".
    Gracias por tus aportaciones.

    Carla Bellido
    Educación Infantil. U. P. Comillas

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  3. Ana María, leyendo estas primeras líneas del esta obra de Mark Twain me viene a la memoria las películas que se hicieron sobre esta novela o en su caso adaptaciones )no estoy muy segura). Cómo un niño hace tantas travesuras y es capaz de embaucar a los demás.
    Esto mismo nos sucede a muchos cuando ojeamos las primeras líneas de un libro, y más aún cuando nos pica en la nariz que nos vamos a sentir identificados en cierto modo. Como dicen no sólo mi compañera Tamara, los libros han de "engancharnos" a ese mundo de fantasía que nos hace capaces de evadirnos de la realidad por unas horas.

    Elisa Vidal
    Educación Infantil U.P.Comillas

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  4. Hola Ana María.
    Estoy de acuerdo contigo y con mis compañeras acerca de la importancia que tienen las primeras palabras del inicio de un libro para enganchar al lector. Muchos libros no las tienen y aunque el contenido es bueno, a veces el comienzo es aburrido. Yo tengo la mala costumbre de empezar por el final porque a veces no puedo aguantarme.

    No recuerdo haber leído Tom Sawyer, aunque sí recuerdo haber tenido el libro entre mis manos y haber visto la obra de teatro. Con sólo el inicio ya siento la curiosidad de recordar cuáles eran las aventuras de este niño que conseguían atrapar al lector y mantenerlo en vilo.

    Eva Gras (UPCO)

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  5. Hola Ana María, estas primeras líneas me recuerdan a los fragmentos que ponen en los vagones del metro. En ocasiones los leo y con algunos de ellos siento curiosidad por saber la continuidad, como me ha ocurrido con este. El comienzo de un libro es importante porque al igual que dice Eva, a veces el inicio es un tanto aburrido pero el contenido merece la pena, con lo cual un buen comienzo es fundamental.

    Felicidades por el blog.

    Leticia Aranda (U.P. Comillas)

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  6. Hola Ana María, estoy completamente de acuerdo con mis compañeras al añadir que el comienzco de una obra literario es importante para captar la atención de los lectores. Relacionando lo que ha comentado Leticia Aranda, he de decir que a mi me ocurre lo mismo cada vez que me subo a un andén de metro. Te dejan con la intriga y con curiosidad de avanzar con el relato. Te deja la miel en los labios.
    Considero que el éxito de muchos libros se basa en cómo los autores tratan de dejar asombrados al público lector. Un ejemplo en mi caso es: Harry Potter.
    Al leer este fragmento he sentido la necesidad de curisosear en internet el argumento de este libro.

    Un saludo.
    Marta Manso González (U.P. Comillas)

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  7. ¡Hola Ana María!

    Echando un vistazo al enlace sobre el autor Mark Twain, me ha entrado una sensación de compasión, y de comparación entre el mundo que él vivió y en el que vivimos ahora. No he tenido el placer de leerme ninguna de sus obras pero sí que al haber buceado en su pasado, te despierta la curiosidad de leerlas y ver cómo refleja en ellas su infancia.

    También he reflexionado sobre la importancia de aprender de las experiencias no directas que nos hemos perdido. Como afirma el libro de “Niños Lectores”, precisamente gracias a la lectura aprendemos de estas experiencias que no hemos podido vivir, y que si las viviéramos nos perjudicarían. De ahí gracias a la expresividad del autor podemos comprender mejor su vida, su pasado y su contexto espacio-temporal, y aprender de ello.

    En general me ha parecido una vida triste, rodeada de frustraciones y de constantes superaciones e intentos fallidos. Pero lo que aun me ha sorprendido más es la recompensación que ha tenido al final de su vida con el regalo de sus obras literarias.

    Intentaré leerme alguno de sus libros y comentar más profundamente sobre este autor, y poder aprender también de esa época, cercana a nuestros abuelos.

    ¡Un saludo! =)

    Leticia Fernández Pues
    Alumna de 4º Grado de Magisterio Infantil (Universidad Pontificia Comillas)

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  8. Hola Ana María, la verdad es que estoy muy de acuerdo con lo que comentas en la entrada acerca de que el comienzo de las obras hacen que nos enganchemos y queramos seguir leyéndolas o que las desechemos porque ese comienzo no nos ha impresionado. Esto me recuerda a los cartelitos que no hace mucho tiempo colgaban en los vagones del metro de Madrid, en los cuales salía la primera página de una novela y decía "Ya has hecho lo más difícil, empezar un libro..."

    Personalmente no he leido este libro aunque con el comienzo que tiene me llama mucho al atención e intentaré leerlo. Un saludo!

    Noemí López Avilés
    Universidad Pontifica de Comillas

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