En la Edad Media se consideraba que las criaturas fabulosas eran creación de Dios, cuya existencia se encontraba recogida en leyendas antiguas.
El unicornio, en su origen se consideró un animal maligno vinculado al diablo; sin embargo en el siglo XIII, se convierte en símbolo de Jesucristo. Del siglo XIV en adelante se vinculará además a los cinco sentidos y a la experiencia espiritual.
Los seres fantásticos, unicornios, ave fénix, grifos, basiliscos, dragones y sirenas, se heredan de la cultura griega, egipcia y sumeria.
Psicológicamente se dice que la creación de estos monstruos es fruto de la mezcla del temor y de la angustia del ser humano.
Goya afirmará que “
el sueño de la razón engendra monstruos”. Éstos pueden nacer también de la observación de las nubes, las sombras o incluso de unas manchas en un muro.
Los autores de la Edad Media observan la naturaleza y tienen en cuenta para su interpretación, la
Historia de los animales de Aristóteles, texto descubierto en el siglo XIII, la
Historia Natural de Plinio el Viejo y el
Physiologus.
La gente de la Edad Media cree en estos seres porque se citan en la Biblia, en concreto en la
Vulgata; a veces, como en el caso del unicornio, quizás por una mala traducción del hebreo, ya que re’em (buey salvaje y violento que aparece en el Libro de Job y en los Salmos), se tradujo en esta antigua versión bíblica por unicornio. En las traducciones posteriores la palabra unicornio ha desaparecido.
Respecto al unicornio se decía:
“Cette bête a tant de témérité, elle est si agressive et si hardie, qu’elle s’attaque à l’élèphant; c’est le plus redoutable de tous les animaux qui existent au monde .”Fue a partir del siglo XII cuando se utilizó como símbolo de Cristo. La Iglesia tomará la antigua leyenda según la cual un unicornio sólo puede capturarse por medio de una joven virgen, convirtiéndose así en el símbolo de la Encarnación.
En cualquier caso vemos la aceptación y empleo de animales y seres fabulosos para explicar la noción del mundo, del ser humano y de las creencias religiosas.
En el siglo XX André Bréton reflexionará sobre estos seres fabulosos:
“Le merveilleux /…/ participe obscurement d’une sorte de révélation générale. Le merveilleux est toujours beau, il n’y a même que le merveilleux qui soit beau. ”El unicornio se convertirá en un tema recurrente en el arte y en pieza clave de la literatura fantástica, desde la edad Media hasta la actualidad, como en el caso de Harry Potter.
“Harry nunca había visto nada tan hermoso y tan triste. Sus largas patas delgadas estaban dobladas en ángulos extraños por su caída, y su melena color blanco perla se desparramaba sobre las hojas oscuras.
Harry había dado un paso hacia el unicornio cuando un sonido de algo que se deslizaba lo hizo congelarse donde estaba. /…/ La figura encapuchada llegó hasta el unicornio, bajó la cabeza sobre la herida del animal y comenzó a beber su sangre .” (J.K. Rowling: Harry Potter y la piedra filosofal, Barcelona: Salamandra)
En esta versión actual la cuestión es que Lord Voldemort (símbolo del Mal) y antagonista de Harry (símbolo del Bien), necesita la sangre del unicornio para alargar su vida, pero al haber matado a un ser puro, su maldad aumenta.
El significado del unicornio sigue en la línea tradicional. Y otro de los personajes en ese mismo primer volumen de la saga Potter insiste:
…”matar un unicornio es algo monstruoso /…/ La sangre del unicornio te mantiene con vida, incluso si estás al borde de la muerte, pero a un precio terrible. Si uno mata algo puro e indefenso para salvarse a sí mismo, conseguirá media vida, una vida maldita, desde el momento en que la sangre toque sus labios”. Normalmente el unicornio es un caballo blanco con un largo cuerno en su frente, cuyo origen se remonta a la Antigüedad.
En el siglo V y IV a.C., el historiador Cresias habla de su existencia en sus escritos sobre la India, diciendo que allí vive un animal salvaje parecido al caballo, pero con un cuerno en la frente que tiene propiedades terapéuticas. Probablemente se tratara de un rinoceronte, sin embargo pasó al imaginario colectivo con forma de caballo, aunque a veces, como en el caso de la Captura del unicornio del Bestiario de Oxford, parece más bien un carnero.
Cuando el unicornio está posando pacíficamente las patas sobre la doncella se interpreta como la Encarnación de Jesús en el seno de la Virgen María (Tapices Museo Cluny, Paris- siglo XV)..
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El unicornio es un ser salvaje y rebelde, imposible de cazar a no ser que sea con una estratagema.
Según la tradición, sólo se puede acercar a él una doncella, a la que los cazadores dejan en medio del bosque para que lo atraiga. En cuanto éste la descubre, se apoya en su regazo y se duerme, entonces lo cazan.
Si la doncella no es virgen el unicornio en lugar de recostarse sobre su regazo, la mata por ser impura.
El poder del cuerno del unicornio reside en que descubre y neutraliza los venenos y también en que es un afrodisiaco y sirve para curar la epilepsia.
Donde vive suele haber un gran lago al que van a beber todos los animales. Antes de que éstos se reúnan, la serpiente derrama su veneno en el agua. Los animales, que perciben el veneno, se apartan y aguardan al unicornio. Cuando éste llega, entra en el lago y hace la señal de la cruz con el cuerno, que es el antídoto del veneno. Entonces todos los animales pueden beber.
LA CAPTURA DEL UNICORNIO
Esta escena pertenece al
manuscrito Ashmole 1511 del Bestiario de Oxford de la Biblioteca Bodleain que se ha conservado intacto. Este manuscrito está compuesto de 131 miniaturas pintadas a la aguada sobre fondo de oro.
Es uno de los trabajos más destacados de la pintura inglesa de transición del románico al gótico (1180-1220). Las figuras se representan tal y como se hacía en la Edad Media. Es una de las fuentes primarias que junto al Physiologus han permitido actualmente llevar a cabo trabajos sobre este tema.
Esta escena, como casi siempre ocurre con las miniaturas medievales, está encuadrada, aunque el miniaturista rompe el encuadre cuando le conviene. A su vez, está dividida en dos partes, que se comunican. El lancero de azul traspasa la zona izquierda que corresponde a la doncella con el unicornio. El otro lancero se mantiene en el lado derecho. El arquero permanece inmóvil y lleva una túnica que tiene el mismo color que el tallo de las plantas. El fondo es dorado, color de la realeza, sin embargo destaca el rojo y el azul.
La doncella, cuya figura corresponde a la de la Virgen María, lleva el mato azul, color que empieza a emplearse en el siglo XII con esta finalidad, ya que es el color del cielo, donde habita. El color que se había considerado mucho tiempo de los bárbaros, se convierte así en un color divino.
Con los tres colores tradicionales básicos, blanco, rojo y negro, las combinaciones son limitadas. Se empezarán a utilizar el azul, verde y amarillo pasando de un sistema de tres colores a uno de seis. Así el azul se convierte en el contrario del rojo.
Hacia 1130 el abad Suger hace reconstruir la iglesia abacial de San Denis y quiere utilizar colores para disipar las tinieblas, empleando sobre todo el azul. En las vidrieras se empleará profusamente y se llamará azul cobalto.
Los miniaturistas eran normalmente monjes que trabajaban en la biblioteca de los monasterios. Experimentaban con el color, se interrogaban sobre el fenómeno del arco iris y hacían también experimentos ópticos.
Unos, como el abad Suger decían que el color era luz y otros como San Bernardo de Claraval, pensaban que el color era algo abominable de lo que había que preservar a la Iglesia.
La Virgen lleva el manto azul y los reyes también lo llevaban. La demanda de este color aumentó, no sólo para pintar, sino también para teñir la ropa, ya que se convirtió en el color de la nobleza.
Esto tuvo consecuencias económicas e hizo que se desarrollaran regiones como Turingia, Toscana, Picardía y Toulouse, con el cultivo del glasto, que es la planta de la que se extrae el azul.
Se calcula que el 80% de los gastos de construcción de la catedral de Amiens fue cubierto con los vendedores de glasto . En Estrasburgo los vendedores de granza o rubia, planta de la que se extrae el color rojo, estaban furiosos y encargaron un diablo de color azul en una vidriera, para desvalorizar este color.
La guerra entre el rojo y el azul durará hasta el siglo XVIII.
En el siglo XVI, la Reforma extenderá su moral hasta los colores, calificándolos de dignos o indignos. La paleta protestante se articulará en torno al blanco, negro, gris, marrón y azul.
Podemos ver cómo Rembrandt, que era calvinista tiene una paleta menos colorista que Rubens, que era católico.
Volviendo a la captura del unicornio propiamente dicha, observamos que dos de los cazadores tienen las calzas, rojas, color de sangre y guerra.
Las caras son expresivas. La de la Virgen es más serena que la de los cazadores. Ella acaricia al unicornio. Sus brazos y manos son rígidos mientras que los brazos del lancero de azul son más flexibles. El unicornio tiene cara de dolor.
La Virgen está coronada. Dos de los cazadores tienen la cabeza cubierta de blanco y el otro la mantiene descubierta.
Las plantas de la izquierda parecen grandes lirios (símbolo de la pureza) o írides (lirios hediondos), que son un atributo más de la Virgen María. Significan dolor, en este caso porque su Hijo sufre la Pasión y entonces “
una espada traspasa su corazón”, tal y como había anunciado el anciano Simeón. La planta de la derecha, a pesar de que tiene las mismas hojas, sin embargo parece un racimo. Tendría sentido que fueran uvas, símbolo de la Eucaristía.
LA LEYENDA DEL UNICORNIO como animal fantásticoEl unicornio se considera una criatura hermosa y se dice que era abundante en el hemisferio norte. La denominación latina, unus y cornus, da Unicornio. Las leyendas dicen que habitaba en los bosques de China, Japón e Indonesia en su variedad de Unicornis sinoensis. El Unicornis carcadan vivía en Arabia, India, norte de África y Oriente Medio. El Unicornis europa podría encontrarse en casi todos los países europeos del continente y el Unicornis alba era oriundo de las isla Británicas.
El unicornio, a diferencia de otros ungulados, no va en manada, sino que es un animal solitario. Macho y hembra sólo se encuentran para el apareamiento. El potrillo nacía sin cuerno y permanecía junto a su madre hasta que el cuerno crecía del todo.
Las diferentes especies de unicornios presentan ligeras variaciones de aspecto, pero todos tienen cabeza y cuerpo de caballo, patas de antílope, cola de caballo o de león y barba de chivo. Su rasgo característico es el cuerno de la frente, largo, afilado y en espiral. Este cuerno constituía un arma temible, sobre todo si se tiene en cuenta que el unicornio es un animal feroz y agresivo y más rápido que cualquier otra criatura terrestre.
Los unicornios adultos protegían su territorio de forma agresiva. Los elefantes se apartaban de su camino, sin embargo los leones vivían a veces amigablemente en su territorio, ya que no competían por la comida. El león, aunque es un carnívoro, jamás atacaba a un unicornio porque temía su cuerno afilado.Sin embargo, la desgracia del unicornio fue que el hombre descubrió que su cuerno era un infalible antídoto contra los venenos.
Si se echaba vino envenenado en una copa hecha de cuerno de unicornio, el veneno se volvía inofensivo. Lo mismo ocurría con los platos y cubiertos.
Los gobernantes del mundo antiguo que vivían constantemente bajo la amenaza de envenenamiento, pagaban enormes sumas por estos cuernos y los cazadores arriesgaban su vida para conseguirlos. Junto al león se convirtió en un tótem para los bretones.
En realidad estamos hablando del narval, cetáceo que tiene un diente largo con forma de sacacorchos de hasta dos metros de longitud. En la Edad Media los vikingos se dedicaron al comercio de colmillos de narval, presentándolos como cuernos de unicornios. La existencia del animal real se mencionó por primera vez en el siglo XVI. Así que parece que los feroces vikingos eran los únicos que en su época vivían inteligentemente anclados en la realidad.