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domingo, 6 de junio de 2010

Niños traviesos

El niño, desde una edad bastante temprana, detecta rápidamente en las historias que se le cuentan lo que le interesa y lo que no, y selecciona los relatos que más le entretienen convirtiéndolos en sus favoritos.
De los que no le han gustado, no querrá volver a oír hablar, a no ser que se cambie lo que le disgusta introduciendo nuevos elementos narrativos que conecten con sus intereses.
Las historias que considere sus favoritas, habrá que repetírselas una y otra vez, a ser posible sin equivocarse demasiado, porque nos corregirá para que sigan siendo para él lo que fueron la primera vez que las oyó y gustó.
Según esto, los adultos tratamos de encontrar cuentos que interesen a los niños, y por ello, habrá que tener en cuenta que uno de los elementos más importantes para los pequeños lectores son los personajes, entre los que se encuentran los niños traviesos.

El personaje travieso siempre atrae; así lo hizo en otras épocas en las que el protagonista-niño ofrecía en los relatos infantiles posibilidades de actuación que no tenía el niño en la reaalidad, pero ahora que el niño es más libre en sus movimientos, habría que plantearse: ¿Dónde reside el atractivo de los personajes traviesos actuales?

En literatura infantil cuando se habla de niños "malos", se hace una referencia, como en la vida ordinaria, al que rompe ciertos esquemas de conducta queriendo campar por sus respetos, por tanto, al que levanta dolor de cabeza, o dicho de otro modo, al "que da la lata". Es algo que actualmente se refleja en LIJ con gran viveza y naturalidad.

Desde la aparición del "antihéroe" en la literatura, en concreto en España El Lazarillo de Tormes en el siglo XVI, los personajes que hasta entonces gozaban de atributos tales como belleza, nobleza, bondad e inteligencia, van poco a poco cargándose de realismo, participando como cualquier ser humano de sus contrarios: fealdad, pobreza y una inteligencia natural que necesita para enfrentarse a la adversidad, y que se convierte rápidamente en picardía y maldad.
El contrapunto serían los personajes absurdamente maniqueos e insoportables que aparecen sobre todo en diferentes épocas en literatura infantil.
La alusión al pícaro no es por considerarlo personaje infantil, en absoluto, como tampoco lo son los personajes de Dickens o Mark Twain, sino para recordar simplemente personajes que resultan "rompedores" en su momento.

Tengamos en cuenta que hablo de personajes traviesos, no perversos, aunque también existen. Normalmente los niños perversos, sobre todo en la literatura anglosajona, aparecen cargados de humor.
Autores como Roald Dahl destacan rasgos del lado oscuro de los personajes, pero fuertemente matizados por el humor anglosajón al que me acabo de referir.

¿Cómo se presentan estos personajes en las novelas?

En la mayoría de los casos son presentados por el narrador que los describe, ya sea en 1ª o en 3ª persona.
Un ejemplo de este narrador en 1ª persona que además es el protagonista, lo tenemos en Manolito Gafotas, de Elvira Lindo, editado en Alfaguara en 1994..


Me llamo Manolito García Moreno, pero... por Manolito García Moreno no me conoce ni el Orejones López, que es mi mejor amigo... En Carabanchel, que es mi barrio..., todo el mundo me conoce por Manolito Gafotas... A mí me gusta que me llamen Gafotas. En mi colegio, que es el "Diego Velázquez", todo el mundo que es un poco importante tiene un mote.

Este narrador-protagonista utiliza una voz directa y coloquial que no es habitual en un texto y que corresponde al lenguaje de la radio, donde nació Manolito.

Henry, niño australiano protagonista de Cartas a Lesley, de Janice Marriot, editado por SM en 1993, dice de sí mismo:

Hoy, primer día de colegio: Mi profe, la señora Matthews, nos ha mandado escribir una redacción la mar de detallada sobre las vacaciones.
A mí me gusta escribir, y, como mi madre se ha roto una pierna y todo está tranquilo por aquí, he pensado que en las largas noches que me esperan me dedicaré a escribir el verdadero relato de mis extrañas vacaciones de primavera... Supongo que la cosa empezó con mis propósitos para el nuevo año:
1-Paz y tranquilidad para poder preparar mis negocios
2-Ser rico
3-Casar a mamá.



Este narrador-protagonista utiliza la palabra escrita para presentarse y narrar su propia historia, lo que hace que el tono sea más reposado, pero entretenido y ágil, como corresponde a un personaje infantil.

El protagonista de Mi amigo el unicornio, de Antonio Martínez Menchén, editado en Anaya en 1992, es Chus, y se nos presenta por medio de la acción, diciendo:

Posiblemente esto que os voy a contar no hubiera ocurrido de no haber descubierto yo al escarabajo pelotero.
Lo descubrí el verano pasado, durante las vacaciones. Yo estaba tendido en un prado, más bien aburrido, cuando vi a un bichejo negro afanándose con una boñiga de vaca.
Me fascinó.



La voz de este personaje responde sin duda a los intereses del niño, está llena de curiosidad; Chus hace el descubrimiento de algo y lo agranda hasta convertirlo en fascinación; esta forma de asomarse a lo desconocido es espontánea y natural.

La descripción de un narrador en 3ª persona presenta al personaje por medio de una descripción directa o a través de sus acciones y emociones. De Matilda, uno de los personajes más atractivos de Roald Dalh, editado por Alfaguara, se nos dice:

Al cumplir los tres años, Matilda ya había aprendido a leer sola, valiéndose de los periódicos y revistas que había en su casa. El único libro que había en aquel ilustrado hogar era uno titulado Cocina fácil, que pertenecía a su madre... Una vez que lo hubo leído de cabo a rabo y se aprendió de memoria todas las recetas, decidió que quería algo más interesante.
-Papá -dijo, ¿no podrías comprarme algún libro?
-¿Un libro? -preguntó él-. ¿Para qué quieres un maldito libro?



En Matilda la utilización de una narrador en tercera persona hace que el personaje no "se desnude" ante el lector, sino que hay un cierto distanciamiento que lo convierte hábilmente en su cómplice.

El protagonista y su visión de otros personajes
Es interesante la visión que tienen estos niños traviesos respecto a los padres, abuelos, profesores, compañeros y también respecto a sí mismos en las aventuras que suponen una iniciación personal en la vida.
Estos niños traviesos tienen opiniones muy diferentes entre sí respecto a sus padres, dependiendo de si el conflicto de su personalidad se establece en casa o en la escuela. Todos los quieren. En este sentido son positivos, aunque este sentimiento lo demuestren a su manera.
Manolito Gafotas sabe que su padre le enseña a defenderse de sus enemigos en el barrio y eso le gusta; a su madre, que le llame "el último mono", la ve como alguien a quien hay que dar gusto, sin crearle complicaciones:
Mi madre es así: a ella le gustaría que yo respondiera a sus preguntas con un sí o con un no para darse media vuelta y ponerse a hablar po teléfono con su amiga... Ése es el tipo de niños que a mi madre le gustan, por eso se casó con mi padre, porque mi padre habla sólo tres veces al año, por Nochevieja, por su cumpleaaños y cuando gana el Real Madrid.

Matilda trata de hacerse su propio espacio en casa y busca cómo vengarse de la falta de atención que tiene y del hecho de que la consideren tonta. Sin embargo, no podemos decir que no quiera a sus padres, ya que continuamente trata de conquistar su atención, aunque no lo consiga:
Matilda anhelaba que sus padres fueran buenos, cariñosos, comprensivos, honrados e inteligentes, pero tenía que apechugar con el hecho de que no lo eran.
El tipo de venganza que decide llevar a cabo con ellos es meter un loro en la chimenea y dejar que sus padres y su hermano crean que hay un fantasma y cosas por el estilo; en definitiva, travesuras que corrresponden a la mente infantil.

Henry habla con especial dureza al decir: mi madre es una madre equivocada,pensamiento también bastante frecuente en los niños, que aspiran a tener padres como los de otros niños en los que observan lo que creen que a ellos les falta, apreciaciones que no responden a la realidad, pero que en cualquier caso para ellos son verdaderas y por tanto, son requerimientos a los que hay que atender. A su padre le ve muy poco, porque cuando el niño llega a su casa, nunca está:
Mi padre, en cambio, habla mucho de que el tiempo que pasamos juntos es un tiempo precioso, pero da la casualidad de que, cuando voy a su casa, no está nunca. Cosas del sindicato, que le tiene muy ocupado.
Henry, hijo de padres separados, disculpa al padre con el trabajo, cosa que no hace con la madre, de la que se siente responsable.
Parece que estos niños son en general más indulgentes con el padre. Su mentalidad responde a la realidad, por más que se quiera cambiar en aras de la igualdad entre ambos sexos. Se conforman con que el padre los atienda mínimamente en un momento dado, ya que como aún son pequeños, 5 años Matilda, 12 Henry y 8 Manolito, tienen necesidades que en la mayor parte de los casos solventa la madre.

Respecto a los abuelos, estos niños revoltosos tienen una opinión positiva y se establece entre ellos una relación de comprensión y complicidad mucho mayor que la que entablan con padres y profesores, por tanto, con los adultos "que mandan", de lo que puede deducirse que el conflicto de estos niños se plantea con la autoridad establecida, no con los adultos en general.
Manolito dice: Mi abuelo mola y en otra ocasión: El abuelo me llevó al colegio, como todas las tardes, y mis padres se quedaron echando la siesta. Qué morro.

El abuelo de Ana, pesonaje de Christine Nöstlinger en Ana está furiosa, editado por SM, llega a ver a su nieta con algo que cambia la vida de una niña insoportable porque cualquier persona o cosa la enfurecen. El regalo del abuelo, un tambor, instrumento que pocas veces regalaría un padre a un hijo, se convierte en el objeto mágico que va a apermitir que Ana entre en relación con los demás y pueda sentirse feliz.
Y se quedó sentada en su sillón de mimbre hasta que el domingo llegó el abuelo de visita. Traía un tambor y dos palillos para su nieta.
Dijo:
-Ana, con el tambor asustarías a la furia.




Con respecto a los hermanos se ha podido constatar que las familias de nuestros protagonistas-niños, no son familias numerosas. Nos movemos en literatura infantil, dentro y fuera de España, en el terreno de los hijos únicos o con un hermano o dos a lo sumo. No recuerdo ejemplos de lo contrario, a pesar de que este tipo de familia facilitaría una trama divertida y de ser un tipo de familia utilizada continuamente en el cine.
Manolito nos habla así de su único hermano:
El Imbécil es mi hermanito pequeño, el único que tengo. A mí madre no le gusta que le llame el Imbécil... que conste que yo se lo empecé a llamar sin darme cuenta... ha sido él, que ha nacido para molestar y se lo merece.
Matilda ignora prácticamente a su hermano, hecho bastante significativo, ya que Michel es un personaje que sólo funciona respecto a los padres, ya que era un niño de lo más normal.
Esto tiene que ver con la supuesta normalidad procedente de la visión de los adultos al juzgar a los niños. Si un hijo funciona como su padre, siguiendo sus gustos y aficiones, todo el mundo piensa que es normal, porque saben por dónde va, aunque sea por un camino poco honesto como el del padre de Matilda. Si el niños se salen de los esquemas habituales, del mundo conocido en casa, la novedad del camino elegido es fuente de conflicto y cuando menos, inquieta poderosamente a los padres, si no da miedo, aunque el niño haga algo estupendo como Matilda: leer. Este tema, esta forma arcaica de acceder a la realidad que han sufrido muchas generaciones, aún está en vigor y sigue siendo fuente de sufrimiento para muchos jóvenes que quieren construir su propia y única realidad.
La hermana de Chus es Natividad:
Nati es mi hermana mayor. Mi hermanita de quince años. Yo sé que no soy un caso único... pero de verdad y sin que quiera darme importancia, que lo de Nati es un auténtico caso aparte.
Martínez Menchén introduce un personaje que hay que agradecer porque se desenvuelve en esquemas modernos; es Nati, que por eso es un incordio para Chus. Nati debe ayudar a su madre en la costura y Chus no. Llega un día en que la niña se planta y convence a su madre de que para que su hermano no sea tan machista como su padre, tiene que aprender a coser.
Y desde entonces, todos los días, de siete a ocho, en lugar de los dibujos animados tengo clase de costura con mi hermana. Por eso digo que lo de Nati es un caso aparte.

En los libros infantiles la relación con los amigos se ve igual que respecto a otras personas, bien por las propias opiniones del personajes o bien por las acciones que lleva a cabo respect a él. Una opinión directa sobre un amigo es la ofrecida por Henry, que se sitúa respecto a uno de sus compañeros de forma aparenemente interesada, como ante uno más de los negocios que piensa hacer a lo largo del año:
Gavin es un tío de esos muy grandes y muy bestias que controlan el patio del colegio... Parecía querer ser mi amigo y decidí seguirle el rollo, por si las moscas y antes de que hubiera más gente, para que él y yo fuéramos los jefes de la banda. Conseguí hacer algo de dinero vendiendo redacciones en clase. Gavin me compró dos y la Matthews le dijo que estaba mejorando muchísimo /.../. Un día, a la hora del almuerzo, incluso le hice una confidencia... Sentí simpatía por él.
Estas expresiones muestran la ingenuidad y la franqueza de la mente infantil, que busca sobre todo el afecto y la amistad.
La situación de Ana es atípica, ya que carece de amigos a causa de su pésimo carácter, rasgo importantísimo que configura a un personaje creado para primeros lectores, proporcionando un auténtico espejo a niños de una edad que se caracteriza por un gran egocentrismo que hay que educar.
Casi todos estos personajes tienen, como corresponde a la realidad, un compañero del alma y un enemigo mortal con el que medir su resistencia y que se convierte en cierto modo en cómplice del protagonista e incluso del lector:
El chulito de Yihad me cogió por la capucha de la trenca y me dijo:
-Defiéndete, Gafotas. Tienes la oportunidad de pelearte con el tío más bestia de la clase, que soy yo.

Respecto al empollón Manolito siente admiración, expresada con ironía:
Paquito Medina nunca insulta a nadie no se pega con Yihad y jamás le pega patadas a la cartera de los demás. Paquito Medina no es como nosotros. El Orejones dice que Paquito Medina es un marciano...

Una descripción del narrador sobre la amistad, que en general va a preparar la acción inmediata de forma hábil y clara, como en el ejemplo que viene a continuación:
Entre los nuevos amigos de Matilda estaba la niña llamada Lavender. Desde el primer día empezaron a estar juntas durante el recreo de la mañana y a la hora del almuerzo. Lavender era excepcionalmente pequeña para su edad, una niña flacucha de ojos castaños y pelo oscuro, con un flequillo que le caía sobre la frente. A Matilda le gustaba porque era decidida y aventurera. A ella le gustaba Matilda por las mismas razones.

La amistad vista a través del género epistolar
Muchos autores de literatura infantil eligen el género epistolar como forma de creación literaria, cuestión bastante acertada.
En el libro de Cartas a Lesley, ésta le dice a Henry:
Querido Henry:
Es etupendo que seamos amigos por correspondencia. Me pareces muy interesante. Espero que no te importe que yo no lo sea. Mi vida es muy aburrida... Escríbeme otra vez. Sinceramente,
Lesley Lacey (En el colegio me llaman Les)...
Por primera vez en mi vida me sentí un tío con suerte. Tenía un amigo fantástico aunque sólo fuera por correspondencia... Decidí tomar una decisión secundaria: escribir a Lesley cada vez que recibiera una carta suya.

Tanto en la declaración de amistad de Lesley como en la respuesta que provoca en Henry, se ponen de relieve los sentimientos; en este sentido el epistolar es un género que abre las puertas del corazón de los personajes. Hoy se debería recurrir a la hora de escribir a los anuncios de periódicos,al fax,e-mail o SMS, en cualquier caso la palabra escrita una vez más, aunque en ese caso seguramente menos sentimental.

El animal como amigo
Para muchos niños, como para muchos adultos, el mejor amigo es un animal de compañía, excentricidades aparte. Esto varía considerablemente en el mundo de ficción.
Henry tiene un gato, que se llama Supercushion, sin embargo, Chus tiene algo más exótico: un escarabajo. En ambos casos el animal se convierte en interlocutor fiel y silencioso, en el cómplice que todo niño necesita en su experiencia frente al adulto:
/.../ Supercushion que es mi gato. Es un macho la mar de dominante. Nos entendemos estupendamente. Ambos estamos de acuerdo en que mi madre es un desastre.
y a la vez es su punto de referencia para comparaciones:
La Matthews me miró extrañada, poniendo la misma cara que pone Supercushion cuando no le das la marca de sardinas que le gustan.

El escarabajo da asco a todos menos al dueño, provocando la situación idónea para el protagonista que a raíz del encuentro de su hermana con el escarabajo, va a librarse de las clases de costura y podrá ver la tele:
-A ver, niña -dijo papá-. Tranquila, ¿Qué ha ocurrido? ¿Qué te ha hecho tu hermano?
¡El bicho! -exclamó Nati entre sollozos-. Un espantoso bicho.


El colegio y los profesores
Los personajes de la LIJ dan su propia versión del sistema educativo desde donde los niños realmente lo hacen, desde la opinión sobre los profesores, aunque a veces se refieren a otras cuestiones, asignaturas, ratos de recreo o excursiones, pero de forma aleatoria, para narrar una aventura más que para opninar.
La visión más original al respecto la da Christine Nöstlinger por medio de Wolfgand, en Me importa un comino el rey Pepino, editado por Alfaguara y hoy tristemente descatalogado. Wolfgand se inicia en la escritura de la siguiente manera.
Mi abuelo me ha dicho que uno de nosotros tiene que escribir la hstoria. Y en eso, el abuelo tiene razón.
Martina dijo que lo haría ella. Pero lo único que ha hecho hasta ahora ha sido comprar un montón de papel rosa y una cinta verde para la máquina de escribir. Dice que no ha empezado a escribir todavía porque la estructura de la historia es muy difícil. La dificultad de una historia radica en la estructura, ha dicho su profesor de Lengua.
A mí me tiene sin cuidado la estructura. Y ahora como tengo el pie escayolado y no puedo ir a nadar, pues la escribo.

Lo hará prescindiendo de las directrices del profesor de Lengua, hecho que ilustra ya su visión de la escuela. El índice del libro viene a resumir la experiencia del joven escritor:
Capítulo primero o núm.1, según la estructura del profesor de Lengua.
Capítulo segundo o núm.2, según la estructura del profesor de Lengua.
y continúa así hasta que, llegado al núm 12, Wolfgand dice:
En el duodécimo capítulo se embarulla todo de un modo tan confuso que se hace imposible la estructura del profesor de Lengua.
En el decimotercer capítulo no hay nada que estructurar.
Una parte del decimocuarto capítulo la escribiré como una obra de teatro.
Este es el último capítulo, el decimoquinto.


En otras obras la historia gira en torno a la comprensión o incomprensión de los profesores. Esto se hace patente en el caso de Matilda donde todo gira en torno a la intransigencia de la directora del colegio y a la comprensión de la Señorita de la clase. Roald Dalh da dos versiones opuestas de profesores, utilizando los parámetros convencionales de bondad-maldad encarnados en dos personajes opuestos, para que se desarrolle debidamente la acción:
La señorita Honey era una persona apacible y discreta, que nunca levantaba la voz y a la que raramente se veía sonreír, pero que, sin duda, tenía el don de que la adoraran todos los niños que estaban a su cargo... La señorita Trunchbulll, la directora, era totalmente diferente. Se trataba de un gigantesco ser terrorífico, un feroz monstruo tiránico que atemorizaba la vida de los alumnos y también de los profesores.

Conclusiones
Una vez analizada la opinión que los personajes tienen de las personas que los rodean va quedando clara cuál es su visión del mundo, dibujada en la mayoría de las ocasiones en clave de humor, fino, irónico, escondido o directo, según el país de origen del autor. ¿Por qué se provocan estas situaciones que sin lugar a dudas reflejan la realidad?
"Porque hay muchas cosas que los mayores no me dejan hacer", dirían los niños.
A Matilda no la dejan leer en lugar de ver la televisión; tampoco la dejan opinar, siempre la mandan callar.
A Chus no le dejan sacar el escarabajo, ni le dejan participar en la merienda que da su madre a sus amigas, después de hacer que se quede en casa en lugar de ir al cine con un amigo. Se encuentra como tantos niños, objeto de su madre que hace que se quede esa tarde en casa para exhibirlo, pero no para participar, porque no es una reunión de niños.
No pueden interrumpir a los mayores cuando están haciendo cosas, como le pasa a Fernando, en Ahora no, Fernando, de David McKee, Ed, ALtea, MAdrid, 1991, siendo devorado por un monstruo sin que sus padres se enteren, ya que cuando los llama no le miran siquiera para contestarle. Lo mismo le ocurre a la ratita de ¡Julieta, estate quieta! de Rosemary Wels Ed. Altea, MAdrid, 1982.
No se pueden cambiar la ropa, ni siquiera la colcha de la cama si su madre no lo cree conveniente, como le ocurre a Henry:
Y lo peor es el edredón o la colcha o lo que sea, que tiene dibujos de ositos por ambos lados. ¡A mis doce años! Le he pedido a mi madre, en todos los tonos posibles, que me cambien la colcha...
y la madre dice que no:
Pues yo la odio. De hecho me da tanta vergüenza que jamás invito a nadie aquí.
Algunos no pueden tener animales en casa, y buscan salida como la de Chus, un escarabajo, que es pequeño y cabe en el estuche de los lápices. Tampoco pueden elegir el lugar de vacacioes, cuestión por la que protestan Henry y Lena, de El secreto de Lena de Michel Ende, Ed. SM, MAdrid, 1991.
O sea, que estos niños traviesos, se les impide hacer lo que a cualquier niño. Muchas de estas situaciones parecerán tan normales desde el punto de vista del adulto, pero también desde ahí hay que tener en cuenta que son este tipo de cosas aparentemente insignificantes, para los niños que se mueven en coordenadas de normalidad, o sea, que ni están en guerra, ni pertenecen a un grupo marginal, ni nada por el estilo, las que les crean conflictos, ya que para ellos supone ceder constantemente ante las imposiciones de los adultos. En los libros a los que me estoy refiriendo sus reacciones son igeniosas, dentro de la realidad o de la fantasía, como en Lena. Los autores de estas obras, en las que se manifiestan lo que para los niños son injusticias, los personajes reaccionan de forma divertida, porque en la mayoría de las ocasiones, los autores las utilizan para criticar la realidad en clave de humor.
Cuando desobedecen son castigados, se quedan sin cenar o sin ver la TV, en definitiva, les ocurre lo que a cualquier niño en la realidad. De ahí que cuando los niños hacen estas lecturas, se convierten rápidamente en cómplices del protagonista, logrando poner palabras a su propia experiencia, sintiéndose así liberados, desdramatizando situaciones que a través de la literatura constatan como universales. Esto es importante para los educadores, tanto padres como profesores, ya que para hacerlos crecer necesariamente hay que llevarles la contraria en no pocas ocasiones. La cuestión es que se haga con cariño y que una vez pasado el enfado, se desemboque en clave de humor.
Ellos seguirán llamando la atención como los protagonistas de las obras citadas y de muchas más, porque no les interesa lo que hago o porque no creen lo que digo, razón por la que Julieta se escapa de casa, Chus suelta el escarabajo en plena función colegial y Matilda gasta bromas pesadas y desea vivir con otra persona. Lena busca un hada que soluciones su problema y reduce a sus padres de tamaño, hasta que llega a pasar miedo por el cambio de papeles y vuelve a recurrir al hada para deshacer lo fatalmente hecho.
Lo importante y común a todos ellos es que tienen la sensación de que no los quieren o no los comprenden cuando se sienten contrariados. La aventura que viven a partir de este hecho de incomprensión, les lleva a ver que sí existe el cariño, a excepción de Matilda, y que ese "llevar la contraria" forma parte del cariño y la preocupación por ellos.
Otro de los puntos interesantes en los libros infantiles es observar dónde aprenden los personajes lo que saben, que es donde aprenden los niños en realidad. Los personajes tienen diferentes fuentes de información. Lógicamente todos van a la escuela, pero hay referencias más curiosas que ésta en el terreno del aprendizaje. Desde luego el personaje más maduro de los que hemos tratado es una niña prodigio:Matilda, que ha aprendido todo en los libros de una biblioteca pública. Es un personaje interesante porque es una niña lectora, adquiriendo una visión del mundo que va muchoa más allá del conocimiento propio de la edad y por eso tiene problemas, porque lee.
Si nos paramos a pensar, quizás sí que el hecho de leer sea algo que finalmente cree problemas, porque al leer se desarrolla la capacidad crítica de tal forma, que el verdadero y buen lector no podrá conformarse con cualquier representación de la realidad que le circunda y tampoco podrá cambiarla a su antojo; ambas situaciones engendrarán por tanto insatisfacción y sufrimiento.
En el hecho lector se va más allá, leer implica reflexionar y cambiar, por tanto, en este sentido ¿son, al menos aparentemente más felices los que leen o los que no leen? Algunas personas llegarían según esto a la conclusión de que mejor no leer, pero habría que ver qué es, en ese sentido, la felicidad, a la cual los lectores podrían responder que la felicidad es el estado inquieto de un espíritu que busca luz entre las sombras de la realidad.

Siguiendo el recorrido por personajes traviesos de la literatura infantil, llegamos al aprendizaje por medio de la televisión o al aprendizaje que se realiza de la mano de un personaje mágico como el del hada Consolción Interrogación, o en un revista como hace Henry con el Semanario de la mujer, al que acude para que le dé pistas sobre lo loca que él piensa que está su madre:
He aprendido a soportarlo. Ya dice el Semanario de la Mujer que las mujeres se enfadan a menudo. Es algo que tiene que ver con sus ciclos. Así que sabía que tenía que pasar por ello.
En el mismo semanario leyó que escribir es bueno para aclarar los problemas. Queda claro que los niños reciben información de distintas fuentes y la procesan en función de sus intereses y de su situación personal respecto a la familia. Para todos ellos existe este punto de referencia clave.

Los niños traviesos ven con ojos limpios y actúan siguiendo un código de conducta natural que no guarda las apariencias y que está lejos de toda actitud hipócrita. Suelen ser sinceros, tomando la sinceridad en sentido estricto, es decir, manifiestan lo que ven tal cual y eso les cuesta recriminaciones y castigos. Algunos se rebelan, otros buscan un espacio aparte en el que vivirán en relación con sus amigos.
Los personajes niños de la literatura infantil actual responden a la realidad; no son un adulto andando y hablando, sino que son seres humanos con vida propia: en ese sentido los autores han ganado en la construciión de los personajes. Algo de esto encontramos en la Alicia de Lewis Carroll que a tavés de su fantasía distorsionadora, arroja luz sobre la realidad.
En estos libros los personajes están bien dibujados y vendrían a ser para los mayores lo que los animales de La conferencia de los animales de Erich Kästner, para los seres humanos que allí aparecen. A través de estos personajes se está pidiendo coherencia, tranquilidad, comprensión y diálogo, en definitiva referencias para poder leer y vivir la propia realidad sin sobresaltos .

(Artículo publicado en "Y voy por un caminito..." Homenaje a Carmen Bravo-Villasante, Ed. Amigos del LIJ, Madrid, 1996, con el título "Los niños malos en la literatura infantil actual"; ha sido revisado)

108 comentarios:

  1. Cuánta razón tienes, Ana Mª. Y cómo nos enriquece tu sabiduría.
    Me ha encantado esta entrada, puesto que de pequeña siempre me han atraído los personajes traviesos. Quizá porque ellos podían llegar donde uno jamás osaría. Yo incluiría entre los personajes a Pippi Langstrumpf (con cualquiera de sus nomenclaturas). El personaje de Pipi me acompañó durante la infancia, y le tengo un gran cariño. Era rara y especial, se burlaba de la autoridad, era divertida y muy lista. He visto que has hablado de ella en otras entradas, y me ha encantado recordarla.
    Matilda, y en general la obra de Roal Dahl, supuso para mí la entrada consciente a la afición lectora. Este personaje -o cualquiera de los que mencionas- sería interesante para usarlo en el plan de animación lectora.
    En la etapa de infantil no vamos a leer el libro, pero presentarles un personaje transgresor que les entusiasmará de inmediato, leer algunos fragmentos o hacer una adaptación puede ser interesante para los niños de seis años.
    Y a partir de ahí trabajar con dramatizaciones, dibujar a Matilda, jugar a ser como ella, acercarles una literatura que les resultará fresca, motivadora, divertida, apelando a la función lúdica de la misma… será una buena puerta para adentrase en el maravilloso mundo lector.
    El personaje de Matilda podrá acompañarnos al margen del libro, como protagonista del rincón del libro, puesto que será un personaje que despertará simpatía y es, además, una gran aficionada a la lectura. Podríamos crear una marioneta que represente al personaje y nos anuncie el momento mágico de la lectura, individual o compartida.
    Muchas gracias de nuevo, Ana Mª. Un saludo,
    Raquel Fernández Vizoso

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  2. Después de un extraordinario paseo a través de este blog, no puedo empezar sino felicitando a Ana María, porque me ha resultado enormemente enriquecedor.
    Me ha encantado lo expuesto acerca de los niños traviesos. Confieso que he sido una niña traviesa, inquieta y muy curiosa, y me he sentido identificada incluso siendo no tan niña con estupendos libros como los que citas, Ana Mª.
    Entre otros, Manolito Gafotas y la niña Matilda, que ahora son leídos por mi hijo, y a veces, releídos por mí.
    Este tipo de libros son un estupendo recurso para iniciar y fomentar en los niños el placer por la lectura, ya que como bien apuntas, se sienten cómplices del protagonista. Al igual que van compartiendo la opinión acerca del entorno, del mundo que se va fraguando el protagonista, observan que a estos niños de ficción se les prohíbe lo mismo que a ellos; tienen sentimientos hacia padres, hermanos, abuelitos y profesores similares a los que tienen ellos en algunos momentos… y eso les incita a seguir leyendo, pensando, divirtiéndose, disfrutando.
    Muchas gracias Ana María por tan fabulosas entradas. Te seguiré de cerca.

    Marta Sánchez Santos

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  3. Ana Mª, en primer lugar quería felicitarte por este blog. Gracias por compartirlo, disfruto mucho cada vez que leo alguna de tus entradas.
    Debo reconocer que aunque muchos de los niños traviesos que mencionas fueron compañeros de mi infancia, también he descubierto nuevos personajes que añado a mi lista: Henry, Chus, Ana y Wolfgand quedan apuntados.
    Pienso que cualquiera de los personajes que mencionas son estimulantes para los niños e incentivan la práctica de la lectura. Yo recuerdo con especial cariño a Peter Pan y Wendy y sus aventuras en Nunca Jamás.
    Para la etapa de infantil y los primeros cursos de primaria (hay diferentes colecciones en función de la edad) me parecen muy adecuados los cuentos de las “Las Tres mellizas”, que de una forma fácil y divertida narran las travesuras de estas tres hermanas. Acercan a los niños al mundo que les rodea de una forma natural, enseñándoles la ciudad, inculcándoles hábitos y, en las colecciones para niños mayores, acercándoles a la historia y personajes ilustres.
    Una vez más, felicidades por tu trabajo.
    Un saludo,

    Mireia Guerrero

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  4. Hola Ana Mª:
    Como todas tus aportaciones, es fantástica esta entrada, lo que me ha hecho recordar una anécdota que nos ha pasado hace poco.
    El libro de Matilda, como el de Las Brujas de Roald Dahl los he vuelto a redescubrir con mi hija (6 años), la cual se ha quedado fascinada con Matilda, (también ha visto la película), pero lo mejor es cuando llegamos a la biblioteca (algo que intentamos a menudo) y sin pensárselo dos veces le dice a la bibliotecaria:
    “¿Tenéis libros de Charles Dickens”
    La bibliotecaria introduce el nombre en el ordenador y…¡sorpresa! le dice que no hay libros de ese autor.
    Mi hija se queda muy triste y yo muy sorprendida, pues aunque es una biblioteca pequeña de un pueblo pequeño me extrañaba que esto fuese así, por ello cuando volvemos a casa entro en la red de bibliotecas de Andalucía y encuentro que en Viator hay 6 referencias al autor. (No quise decirle a mi hija que la bibliotecaria quizás no supo escribir el nombre, pero lo solventamos pues en mi biblioteca personal tengo varios libros sobre el autor)
    Pues bien, es una pena, pues una buena actividad para este libro es una visita a la biblioteca (un mundo maravilloso donde están todos los libros imaginables según el autor), sobre todo en un pueblo pequeño donde está cerca del colegio, pero si la persona encargada no tiene las capacidades adecuadas seria un problema; el cual podríamos solventar si lo preparamos con antelación y buscamos nosotros mismos los libros.
    También quería indicar que hay unos libros que nosotros hemos descubierto hace poco, la colección de Juni B. Jones de la autora Barbara Park, que son divertidos para los niños, aunque desde el punto de vista de los mayores pueden incitar a ciertas travesuras.
    Marisa

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  5. Hola Ana Mª:
    Me gustaría hacer una apreciación en cuanto al comentario sobre el tiempo que pasan los niños con la madre o con el padre. Aunque generalmente nos hemos encontrado que casi siempre es la madre la que se ocupa de los niños, y el padre es una figura que ven en ocasiones; hemos de recordar que en estos años de “crisis” ha cambiado esta situación de forma radical en los hogares de muchas familias españolas. Ahora, suele ser el padre el que está en casa (porque está en el paro) y si hay suerte la madre estará “echando” unas horas fuera para traer algo de dinero. Solo tenemos que fijarnos en que ya no solo van las madres a los colegios a llevar a los niños o a recogerlos, cada vez hay más presencia masculina.
    Por ello, aunque nuestra sociedad sigua siendo sexista, nuestros pequeños están viviendo una realidad distinta a la dispuesta en estos libros, aunque aun no le es del todo ajena. No sé si hay algún libro que nos muestre esta situación, pero si es asi seria interesante poder incluirlo en las bibliotecas de aula.
    Marisa

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  6. Hola,

    Creo que podría ser muy interesante el utilizar el personaje de Matilda para una actividad de animación a la lectura, ya que se trata de una niña adorable, que le encanta leer, es una auténtica devoradora de libros.

    La lectura le sirve a parte de para aprender para dejar volar su imaginación.
    Creo, que para una actividad de animación a la lectura, podría ser muy adecuada para la edad de 7 años, ya que se trata de una historia llena de imaginación, misterio, magia…que podría despertar fácilmente el gusto por la lectura a esa edad.

    Saludos y felicidades por el blog,

    Cinta

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  7. Tienes razón en lo que mencionas de los niños traviesos como personaje, pero es un simple cambio de perspectiva, el personaje totalmente convencido de su moralidad y de lo que esta bien y mal acaba siendo monótono y previsible, ademas de poco realista. Un personaje ambiguo de moralidad algo más confusa, que se cuestiona a si mismo, se hace enseguida un personaje con el que empatizar y esto le da profundidad al juego de leer, le da realismo y hace que leer la historia no sea algo que le ha ocurrido a un tercero sino algo que vives.
    Daniel Plaza UAM Educación Infantil grupo 211.

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  8. Hola Ana María:
    En mi opinión, creo que algunos de los libros mencionados en este artículo son de mucho agrado para los niños (“Matilda”, “Manolito gafotas”…) , ya que en cierta forma les hace ver en la mayoría de los casos un reflejo de sí mismos, porque cuando somos pequeños siempre nos sentimos que no podemos hacer nada que nos guste. Cuando queremos realizar algo siempre tiene que ser con permiso, y si haces algo que los padres no creen que sea correcto te castigan.

    Estoy de acuerdo en que los niños al leer este tipo de historias, se sienten atraídos por este tipo de personajes, traviesos, que en cierta forma se sienten identificados con alguno de ellos, ya que en algunos de ellos, los niños tienen una serie de sentimientos muy parecidos a los de los protagonistas de las historias. Es por ello por lo que les acerca más a la lectura y sienten más interés por ella.

    Por eso mismo, pienso que para poder conseguir que los niños se acerquen a la lectura, es necesario que los niños se sientan partícipes de la propia historia de alguna manera, porque de esta forma les gustará leer y lo harán libremente, sin imposiciones por los padres o profesores.
    Verónica Ayuso Ovejero
    Educación Infantil Grupo 211
    UAM

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  9. En mi opinión de todos estos niños traviesos, Manolito es el que podría resultar más interesante para una actividad de animación a la lectura. Es importante que el personaje conecte con los intereses del lector, y para ello hay que conocer bien a ese lector; no es lo mismo hablar de un lector (niño/a) australiano o español, sus costumbres, su cultura, las normas sociales que les rodean… pueden ser bien distintas. Manolito Gafotas es un personaje español, que crece en el seno de una familia muy típica en un ambiente familiar y escolar con el que casi cualquier niño podría sentirse identificado.
    Si el lector (niño/a) se siente identificado en muchas situaciones con el protagonista, es más fácil que establezca lazos afectivos con éste último, lo que haría que las actividades de animación fuesen más provechosas.
    Manolito Gafotas es una lectura recomendada para niños/as a partir de los 12 años. Creo que es una edad acertada porque el personaje tiene aproximadamente esa edad, y las cosas que le pasan son las que le podrían pasar a un lector de 12 años. Además, opino que, en general, un niño/a de 12 años ya cuenta con la experiencia y los conocimientos (en definitiva, con la capacidad lectora y de comprensión) necesarios para leer este libro… aunque debo admitir que cuando lo lees siendo adulto, las experiencias de Manolito te hacen mucha más gracia!
    Un saludo,
    Alumna de la UNIR

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  10. Hola Ana María, lo primero felicitarte por tu blog, lleno de tantas cosas interesantes.
    Mathilda es según mi opinión un personaje que bien puede ser interesante para una actividad de animación a la lectura. La edad de los alumnos a los que se recomendaría este libro estaría en la franja 9-12 años por ser un libro con acción, humor, que mezcla realidad y fantasía y que expone muchos de los deseos y miedos de niños de esta edad a través de la propia Mathilda.
    Mathilda resulta un personaje entrañable, divertido y atractivo. Es una niña de la que muchos niños querrían ser amigos y es mediante la lectura cuando comparten esa”amistad” con Mathilda, convirtiéndose en cómplices de todas sus travesuras. Además, los niños pueden identificarse con Mathilda y comprenderla cuando habla de los problemas que tiene en casa o de la incomprensión de su familia. También pueden identificarse con las ideas y sentimientos de de ella al hablar de la amistad o su vida en el colegio.
    Por otro lado, Mathilda se puede convertir en una gran aliada en nuestro afán por convertir a los alumnos en lectores, ya que ella misma es una gran lectora, lo que podemos usar para hacerla ver como un modelo. No podemos olvidar, que al leer el libro, las experiencias y las cosas que dice Mathilda son consideradas por el niño en cierto modo como “reales” , de este modo su “amiga” Mathilda les está transmitiendo que los libros son valiosos, fuente de conocimiento y también de entretenimiento y placer. Si tenemos en cuenta que los niños siempre atienden más y dan más valor a lo que les dice otro niño que a lo que les pueda decir un adulto sobre lo que deben hacer, las opiniones de Mathilda sobre la lectura no pueden ser desaprovechadas.
    Un saludo
    Mamen G. UNIR.

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  11. Hola Ana María,
    Me han encantado tus reflexiones. En cuanto a la primera parte, los “niños traviesos”, lo que más me gusta es el cambio de perspectiva de “malos” a “traviesos”, y pasar por último a la perspectiva de un niño “vivo y natural”.
    Reflejo de un niño que vive, que está en proceso de aprendizaje, de espíritu libre que va dando respuesta a lo que se va encontrando en el camino. Y todo ello, lejos de una idea de “niño que da la lata”, que molesta.
    Ojalá se sigan escribiendo vivencias de un niño/a así de activo/a, en búsqueda, inquieto y curioso.
    Como bien has descrito cada uno de los personajes de estos libros que nos expones, todos tienen una chispa juguetona, que no solo atrapa a niños y jóvenes, sino a adultos que se resisten a perder el niño que llevan dentro.
    Me han ayudado muchísimo las pistas que nos has dado de los protagonistas-niños para descubrir los ganchos que atrapan a nuestros alumnos.
    ¡Qué importante resulta que nuestros alumnos se identifiquen y vean las historias y protagonistas cercanos! Y mejor aún si éstos les ofrecen un plus de picardía para que se motiven a perseguir su curiosidad y “reveldía”! Es esencial para que sigan creciendo. Me gusta la palabra “cómplice”.
    El lenguaje de los LIJ que nos presentas es en muchos casos el “mosquetón” que ls mantiene tras el protagonista.
    Muchísimas gracias por tanta riqueza compartida.
    María Díez Ayesa. UNIR.

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  12. Buenas tardes,
    me alegro de que se aclare el concepto de "niño malo" y de que se defina como un niño inquieto, curioso y que tiende a saltarse las normas establecidas como correctas, pero que él no acaba de entender.
    Y esto lo digo así, porque cuando tienes un niño "inquieto", al que todo le produce curiosidad y activa su afán de explorar, no nos gusta que nos digan que son niños "malos".
    Yo creo que estos niños tienen una imaginación y una curiosidad desbordantes y necesitan descubrir el mundo por ellos mismos y esto les lleva a meterse en problemas, cuando hacen algo que no está bien visto por la mayoría de las personas.

    Por ello creo, que los libros con personajes a los que les ocurren aventuras o son historias en las que es necesario investigar, pueden ser una fuente de inspiración que les puede ayudar a ver desde fuera por qué hay cosas que no se deben hacer y a la vez estimula su imaginación pensando en qué es lo próximo que va a pasar en la historia que están leyendo.

    Van adquiriendo experiencias para su vida, las historia les estimulan y podemos proponer diferentes actividades en torno al libro:
    -pensar diferentes finales para el mismos relato
    -representarlos como una obra de teatro
    -contarlos en primera persona, como si el niño fuera el protagonista...
    en fin, las posibilidades me parecen muchas y también creo que se pueden adaptar a diferentes edades.
    Considero que los niños comprendidos entre los 6 y 8 años son los que tienen más curiosidad y menos miedo por comprender el mundo y entender su sitio en él. Y es esto lo que les lleva a investigar.
    Por lo tanto, 2º ciclo de primaria sería un buen momento para trabajar con libros de aventuras del tipo “Kika superbruja”, ”Jerónimo Stilton”, “Rebekah, niña detective”...

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  13. En la presente entrada se hace mención a varios de mis libros favoritos durante la infancia. Solía tener una mayor preferencia hacia aquellos libros en los que el narrador estaba en primera persona, porque me ayudaba a identificarme con ese personaje principal que contaba la historia. Este es el caso de "Manolito Gafotas". He leído varios de los títulos de la colección y recuerdo pasar horas entretenida leyendo e imaginando que me sucedía todo lo que vivía el protagonista.

    Creo que este tipo de libros me llamaban más la atención porque solían tener un vocabulario coloquial, muy parecido al de cualquier niño que pudiera estar leyendo eso. Por otra parte me fascinaba el carácter de aquellos personajes que representaban a niños/as traviesos porque me permitían imaginar cosas que a lo mejor no me atrevería a hacer en mi vida real. Por otra parte en aquellos libros sucedían situaciones similares a las que pasaba yo día a día, como por ejemplo que los padres del personaje principal le regañaban por las mismas cosas que a mí me reñían mis padres. Esto último aumentaba la cercanía con el personaje.

    Otra de las obras que se mencionan y que yo la recuerdo con especial cariño es "Matilda". Me mandaron este libro cuando cursaba uno de los últimos cursos de Educación Primaria y lo leí bastante rápido porque me metía tanto en la historia que parecía formar parte de ella. Supongo que esta es una de las muchas ventajas que tiene la lectura.
    Imagino que estas obras, junto a otras de características similares, han llegado a tener tanto éxito en el público infantil y juvenil que serán leídas generación tras generación ya que la capacidad para identificarse con sus protagonistas está presente en la mayoría de niños y niñas. Aunque no debemos olvidar que en los últimos años también se han escrito novelas de calidad en este ámbito. Todas ellas servirán para fomentar la lectura entre los niños y cuanto más cercanas sean estas obras y sus personajes a su vida real, más atraídos se sentirán por ellas.

    Lucía Calvo Gómez
    Grupo 201
    2º Magisterio Infantil UAM

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  14. Charo Blázquez Movilla23 de octubre de 2014, 4:06

    Me parece muy importante esta entrada, sobre todo para futuros profesores. Debe quedar clara la idea de que en la literatura infantil y juvenil, los lectores se identifican con sus protagonistas (normalmente), por esta razón hay que ser cuidadoso en la selección de libros que podemos ofrecer a nuestros alumnos. No se puede escoger cualquier libro, hay que reflexionar mucho sobre los distintos tipos de libros.
    En esta entrada he visto diferentes características, que a simple vista no hubiese tenido en cuenta, y que es importantísimo tenerlas, hay que saber ver el trasfondo del libro, pues según qué libro, el lector puede sentirse identificado con la incomprensión que siente el protagonista, con sus miedos, con sus problemas, etc. y con la manera en la que el protagonista consigue susperarlos, o podría superarlos. Pueden ser de gran ayuda para el lector, que en ocasiones, se halla en situaciones similares a las del protagonista. Además, creo que es una de las maneras de llegar al joven lector, y que empiece a adquirir el placer por la lectura.

    Charo Blázquez Movilla
    2º Magisterio Infantil en la UAM
    Grupo 201

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  15. Ana Mª felicidades tu blog, es genial ¡
    No me he podido resistir al magnetismo de Matilda, una lectura extraordinariamente atractiva para niños a partir de 8 - 10 años.
    De lectura ágil y amena engancha desde el primer capítulo, trasmite la esperanza de poder cambiar las cosas, porque para un niño no hay nada mas terrible que no le quieran, ni comprendan, ni cuiden sus padres, si es capaz de superar esa catástrofe todo es posible, un mensaje de superación y esperanza, magnífico.
    Matilda es una niña solitaria e incomprendida que escapa a su destino gracias a la lectura, en los libros encuentra la sabiduría y fortaleza que le permite seguir adelante, dotándole de los valores y conocimientos que sus progenitores le niegan por carecer de ellos, con su tenacidad, inteligencia y bondad logra cambiar su destino.
    Sus travesuras, el pegamento en el sombrero, el tinte de pelo, el loro que hace de fantasma, la salamandra para la terrible Miss Trunchbull …. son ingeniosas y divertidas venganzas contra los abusos e injusticias de los mayores.
    De final feliz, ya que termina quedándose a vivir con la dulce y encantadora maestra Miss. Honey.
    La lectura de ese relato es un éxito seguro como animación a la lectura, tiene todos los ingredientes necesarios para resultar interesante, una protagonista valiente y superdotada Matilda, unos personajes malvados sus padres los Wormwood, la terrorífica directora Miss Trunchbull, llenos de matices, la salvadora Miss. Honey la maestra dulce y encantadora, los secundarios su hermano y compañeros de clase, una trama interesante y muy divertida.
    Alumna UNIR. Saioa

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  16. Buenas noches Ana María.

    Primeramente, darle la enhorabuena por la entrada de su blog.

    De algún modo, conocer diferentes aspectos de los cuentos infantiles (todo aquello que va más allá de la propia lectura e imagen), me ayudará de alguna manera a mi futuro profesional en un aula educativa.

    Respecto a lo leído en esta entrada de su blog, estoy de acuerdo en que es sumamente imprescindible e importante que los niños a la hora de leer se sientan motivados, sientan diversión, placer, y no sea para ellos una actividad incómoda y angustiosa, y por lo tanto acaben aborreciendo el proceso lector.

    Considero de especial importancia que en ese momento de la lectura el niño pueda verse como partícipe de la historia, como si estuviese cobrando protagonismo, es decir, que se involucre en ella totalmente, y también se dé por aludido en muchas de las acciones. Quizás todo ello esté relacionado con esa libertad que el pequeño no tiene en la realidad (con sus padres, familia, amigos, etc), y que como bien se dice, a través de los cuentos el niño pueda observar una vía de escape o de liberación a situaciones que no le dejan ser el mismo, en su esencia, cómo lo que es un niño, cómo actúa, y cómo piensa una criatura.

    Por lo tanto, ese fenómeno de que el niño a través del proceso lector pueda iniciar su momento de sentirse desatado del mundo tan cruel y con tantos impedimentos que le rodea, como bien se sabe, hace que esa lectura y esas ganas inmensas por seguir leyendo historietas, aumenten con gratitud.

    Creo que el niño en todo momento necesita ser ‘’niño’’, necesita liberarse de esa represión que vive continuamente en el día a día junto aquellos con los que está rodeado. Para mí no son niños traviesos, sino que son niños que les gusta jugar, experimentar, descubrir, ser ellos mismos, disfrutar, y esa libertad produce satisfacción y felicidad, además de gusto por realizar todas aquellas cosas que se les pueda proponer.

    En definitiva, son ‘’travesuras’’ que todos en algún momento de nuestra etapa de la vida hemos sentido la necesidad de llevar a cabo, para poder crecer como personas y desarrollar nuestra mente y asimismo nuestro pensamiento.
    Muchas veces se dice que hay que sacar ese niño que llevamos dentro, inquieto, curioso, con ganas de aprender, de descubrir, de observar, etc, y poder vivir por un momento su propio mundo con sus propios pensamientos.

    Es importante por lo tanto, recrear acciones que correspondan a la realidad del niño y cómo son esponjas y lo absorben todo, es interesante que todo aquello que ven, piensen y sientan, lo manifiesten de esa manera, y no debemos de juzgarlo.

    Sandra Marcos Izquierdo.
    2º de Magisterio en Educación Infantil – Grupo 211.
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  17. Buenas noches Ana María.

    Primeramente, darle la enhorabuena por la entrada de su blog.

    De algún modo, conocer diferentes aspectos de los cuentos infantiles (todo aquello que va más allá de la propia lectura e imagen), me ayudará de alguna manera a mi futuro profesional en un aula educativa.

    Respecto a lo leído en esta entrada de su blog, estoy de acuerdo en que es sumamente imprescindible e importante que los niños a la hora de leer se sientan motivados, sientan diversión, placer, y no sea para ellos una actividad incómoda y angustiosa, y por lo tanto acaben aborreciendo el proceso lector.

    Considero de especial importancia que en ese momento de la lectura el niño pueda verse como partícipe de la historia, como si estuviese cobrando protagonismo, es decir, que se involucre en ella totalmente, y también se dé por aludido en muchas de las acciones. Quizás todo ello esté relacionado con esa libertad que el pequeño no tiene en la realidad (con sus padres, familia, amigos, etc), y que como bien se dice, a través de los cuentos el niño pueda observar una vía de escape o de liberación a situaciones que no le dejan ser el mismo, en su esencia, cómo lo que es un niño, cómo actúa, y cómo piensa una criatura.

    Por lo tanto, ese fenómeno de que el niño a través del proceso lector pueda iniciar su momento de sentirse desatado del mundo tan cruel y con tantos impedimentos que le rodea, como bien se sabe, hace que esa lectura y esas ganas inmensas por seguir leyendo historietas, aumenten con gratitud.

    Creo que el niño en todo momento necesita ser ‘’niño’’, necesita liberarse de esa represión que vive continuamente en el día a día junto aquellos con los que está rodeado. Para mí no son niños traviesos, sino que son niños que les gusta jugar, experimentar, descubrir, ser ellos mismos, disfrutar, y esa libertad produce satisfacción y felicidad, además de gusto por realizar todas aquellas cosas que se les pueda proponer.

    En definitiva, son ‘’travesuras’’ que todos en algún momento de nuestra etapa de la vida hemos sentido la necesidad de llevar a cabo, para poder crecer como personas y desarrollar nuestra mente y asimismo nuestro pensamiento.
    Muchas veces se dice que hay que sacar ese niño que llevamos dentro, inquieto, curioso, con ganas de aprender, de descubrir, de observar, etc, y poder vivir por un momento su propio mundo con sus propios pensamientos.

    Es importante por lo tanto, recrear acciones que correspondan a la realidad del niño y cómo son esponjas y lo absorben todo, es interesante que todo aquello que ven, piensen y sientan, lo manifiesten de esa manera, y no debemos de juzgarlo.

    Sandra Marcos Izquierdo.
    2º de Magisterio en Educación Infantil – Grupo 211.
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  18. LUCÍA GONZÁLEZ CARRASCOSA
    MAGISTERIO INFANTIL 211 (UAM)

    Los niños siempre quieren escuchar la misma historia todas las veces, sin que se modifique nada de lo que se contó la anterior vez.
    Los personajes que más suelen gustar ahora en la actualidad son los niños traviesos, los cuales van a romper los esquemas de conducta. Estos niños van a presentarse en primera persona haciendo alusión a su relato, o bien , en tercera persona para que haya un distanciamiento.
    Estos niños tienen su propio pensamiento y van en contra del que sus padres tienen, haciéndose creer así mismo que están equivocados. Pero cuando hablamos de que se rebelan con la figura del adulto, no nos referimos a todos, sino solo a sus padres y profesores a los cuales los ve como la autoridad.
    Éstos van a tener habitualmente un animal, el cual va a ser su confesor de todo, ésto lo podemos ver en casi todos los cuentos de literatura infantil juvenil.
    Aquí podemos observar que no dejar hacer cosas a los niños, impiden a los niños que actuen con normalidad, y sólo vemos que la culpa la tienen ellos que son traviesos pero no nos damos cuenta que a los niños no se les puede prohibir todo.
    Los niños cuando leen este tipo de historias se sienten identificados y por tanto se refugian en la lectura y se creerá que ésta es la culpable , pero lo que hay que hacer es enseñar a diferenciar el sentido de la lectura en algunas ocasionales, haciéndoles ver lo bueno y malo de ésta y que es lo que nos quiere enseñar, ya que éstos lo van a leer en función de sus intereses.
    No solo se transmiten estos problemas en la lectura, sino también en televisión , lo cual repercute mucho en la sociedad actual

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  19. ¿Quién no ha sido travieso en algún momento de su niñez?

    Esa pregunta para mi es clave para opinar sobre los libros de niños traviesos. Habrá muchísima gente que opine que estos libros lo único que hacen es que los niños quieran ser como los personajes, y por tanto sean traviesos.

    En mi opinión creo que estos libros son fundamentales en la niñez de un niño. Los niños con estos libros disfrutan y siempre tienen una sonrisa.

    Yo no creo que estos libros les enseñen a que deben de ser traviesos. Al contrario, son traviesos en su imaginación y ellos mismos, con estos cuentos aprenden lo que deben y no deben de hacer.

    En particular, mi libro favorito y el cual cuenta con un niño travieso es Manolito Gafotas de Elvira Lindo. Para mí este libro cuenta con grandes características de la literatura infantil y nos enseña la inocencia, imaginación y valentía del protagonista.

    En conclusión, me gustaría decir que estos libros lo que nos hacen es sacar el niño que todos tenemos dentro, porque aunque la gente no lo crea, todos lo llevamos dentro.

    Por lo tanto, personalmente aunque tenga la edad que tenga me gustará seguir leyendo estos tipos de libros ya que nos permiten dejar a un lado cualquier problema que podamos tener e invadirnos en la imaginación y las travesuras de niños inocentes y felices. Que muchas veces es lo que necesitamos las personas: Invadirnos en la imaginación.

    María López Muro
    2º de Magisterio en Educación Infantil – Grupo 211.
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  20. Después de leer la entrada he afirmado lo que siempre he pesado sobre los niños, a los niños le es mucho mas atractivo lo que es prohibido para ellos, también suele gustarle hacer lo contrario a lo que dicen los padres o sencillamente quieren llamar la atención.

    Todo esto no quiere decir que los niños sean malos ni traviesos, simplemente quieren satisfacer sus necesidades.

    Por otro lado, también podemos ver que según se hacen mayores se ven mas reflejados en las historias como en el caso del cuento de "Julieta, estate quieta" que odia a su madre porque el simple hecho de que lo la deja cambiar el edredón porque para su madre no es necesario, cosa que a la niña le avergüenza.

    Desde mi punto de vista pienso que a los niños le es atractivo los cuento donde los protagonista hacen lo contrario u opinan cosas diferentes a los adultos, pero esto es cuestión de la edad, desde mi parecer repito.

    Los niños adoran los cuentos donde el protagonista se parece a ellos, he incluso se ven reflejado, agradándoles muchísimos mas el cuento que otro cuentos e incluso llegan a aprendérselo de memoria que si lo cambias son ellos mismos los que van a corregirte mediante lo cuentes.

    Siempre he pensado que tenemos que contar historias a los niños que hagan que se ven reflejados en ellas, como también pienso que los niños deben de vivir experiencias nuevas por medio de los cuentos.

    Por ultimo, me gustaría añadir que con esta asignatura estoy aprendiendo múltiples cosas sobre los cuentos que no tenia ni idea.

    2º año de magisterio en educación infantil.
    Literatura infantil
    Grupo 211
    Alumna: Adriana Fernández.

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  21. Buenas tardes Ana María!!

    Lo primero darte la enhorabuena por el artículo. Estoy totalmente de acuerdo con todo lo expuesto,ya que a día de hoy en mi opinión sigue llamando la atención los personajes traviesos. El hecho de que los niños/as sean traviesos, no quiere decir que sean malos, si no que a veces es una manera, recurso que tienen de llamar la atención de sus padres, profesores,etc..

    Considero que este papel es muy importante, ya que todos en algún momento de nuestra vida hemos sido traviesos y a veces este tipo de cuentos es lo que hace que los niños/as tengan interés por los cuentos, porque les llama la atención, les apasiona...
    Por lo tanto considero que los personajes de niños traviesos es algo que no debería desaparecer nunca de la literatura infantil. También es cierto, que hay que saber hacerles llegar el mensaje a los niños, de tal manera que no entiendan que la única manera de llamar la atención de sus padres,abuelos,etc.. es hacer el travieso.

    Este tipo de personajes hace que los niños a la hora de leer un cuento, se metan en el papel, se sientan protagonistas de la historia algo fundamental tanto en infantil como en primaria.
    Considero que ha sido un artículo de gran utilidad para mi futura labor como maestra.

    Patricia Mateos Ramajo
    Grupo 211
    Universidad Autónoma de Madrid

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  22. Después de leer otro de tus interesantes artículos me gustaría destacar y puntualizar el término de niños "malos", ya que considero que no existen niños malos o buenos, desde mi punto de vista los clasificaría como niños más o menos tranquilos.
    Después de esta lectura he llegado a la siguiente conclusión, en cuanto al termino travieso afirmo que todo niño, e insisto todo niño debe ser travieso por naturaleza, puesto que esta travesura natural es la encargada de motivar al niño a que experimente, descubra, se pregunte, y crezca. Por ello me parece muy interesante utilizar libros con personajes traviesos por las siguientes razones, a través de estos relatos podemos motivar al niño a que se inicie con el mundo lector, además podrá servir para trabajar la empatía, ya que estos libros tratan de vivencias que pueden ocurrirles a niños reales, convirtiéndose en cómplices del protagonista. Por último considero que a través de la lectura con sus protagonistas traviesos, los niños lectores podrán sentirse menos frustrados y averiguar cómo pueden solucionar sus problemas.
    Otra reflexión que me gustaría destacar es que estos libros no solo pueden llegar a ser útiles para los niños, sino también para el mundo de los adultos, ya que si se desarrolla alguna vivencia con un niño travieso podrá orientarles en que es lo que puede ocurrir y les ayudará a ponerse en el lugar del niño.
    Por último añadir que este articulo me ha descubierto nuevos libros que podré utilizar como material didáctico para emplearlo con futuros lectores, ya que únicamente conocía los libros de “Manolito gafotas” y “Matilda”.
    Raquel Muñoz Gómez,
    Alumna de la profesora Ana María de literatura infantil.
    Estudiante de magisterio infantil de segundo curso.
    Grupo 211

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  23. Hola Ana María:

    Me ha gustado mucho este artículo en el que se resumen los diferentes aspectos que aparecen en los libros de "niños traviesos". En mi opinión, me parece esencial que los libros sobre todo de LIJ, despierten la curiosidad del lector y hagan que se sientan identificados, de ahí que muchos de ellos tengan como protagonista a algún niño inquieto e investigador con ganas de descubrir el mundo que le rodea.
    Estoy de acuerdo en que los temas que más se reflejan en este tipo de libros son la amistad, la relación con la familia y la satisfacción de sus intereses. Estos intereses, a veces los pueden resolver de una forma más sencilla, si tienen el apoyo de alguien, o utilizando su ingenio para alcanzar sus objetivos, lo cual se convierte en una verdadera aventura.
    Normalmente, a los niños les suele gustar aquello que es inalcanzable, desconocido para ellos, porque supone un reto y hace que sea más atractivo. Por ello, pienso que es importante que a los niños se les deje indagar, explorar aquello que les llame la atención y que ellos mismos se den cuenta de lo que han hecho bien y lo que no.
    Por último, me gustaría hablar sobre el tema de los estereotipos ya que hace relación el artículo a través del libro "Mi amigo el unicornio", cuando dice que la hermana de Chus rompe con el esquema tradicional y obliga a que su hermano aprenda a coser, evitando así el machismo. Sobre esto, opino que es un gran paso el que aparezcan este tipo de conductas en los libros y que se transmita el valor de la igualdad desde pequeños, porque en muchos libros sí que se sigue manteniendo la figura de la mujer tradicional, cuya labor principal es estar en casa y cuidar a los hijos, mientras que el hombre solo se limita a trabajar, sin tener muchas más responsabilidades.
    Mostrar este tipo de conductas puede servir como referente para actúar y producir un cambio en la sociedad.

    Jennifer Pérez Hernández
    2º Grado en Educación Infantil. Grupo 201
    Universidad Autónoma de Madrid

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  24. Buenas tardes Ana María.

    No pienso que haya una división entre niños buenos y malos, sino que cada niño es único con características distintas al resto.

    En la literatura, el personaje de niño travieso, siempre ha existido, al igual que otros, pero nunca ha destacado bajo el punto critico de los adultos. Pero.. ¿y en los ojos de los niños?
    Como bien se menciona, a un niño no se puede cambiar o modificar ningún dato de su cuento o historia favorita,puesto que el niño la conoce a la perfección.
    Es por esto que como adultos, no tenemos que decidir si el cuento es adecuado por una característica o dos, sino hay que mirar hasta la última de sus características, como los personajes.

    En el caso del niño "travieso" no es malo que aparezca, como se señala, los niños se identifican con este tipo de personaje, produciéndose así un símil con la realidad, por esto, el personaje de niño travieso es bueno que aparezca en cuentos y sea conocido este "rol" por los niños, bajo mi punto de vista. Puesto que pueden reflejar sus sentimientos o dudas en este personaje y descubrir como resuelve los conflictos que van apareciendo, es decir, mediante este personaje reflexionan sus acciones cotidianas y aprenden como actuar de la mejor manera.

    Por ultimo agradecerte, la indicación de libros que traten este tema fuera de los clásicos como "Manolito Gafotas" o "Matilda", ya que yo los recomendaría para niños de primaria y no de infantil.

    Alicia Morcillo García
    Magisterio en Educación Infantil.
    Literatura Infantil. Grupo 211
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  25. Buenas tardes Ana María, en primer lugar, enhorabuena por la entrada.
    Este artículo produce dos sensaciones en el lector, la sensación de nostalgia por aquellos libros de niños traviesos que nos amenizaban el día de pequeños y la importancia del niño protagonista para los lectores más jóvenes.
    Los niños al leer buscan encontrar similitudes entre su vida y la historia que se encuentra entre sus manos, de esta manera pueden compararse con los protagonistas y convertirse en ellos con mayor facilidad. El personaje del niño travieso es muy importante en estos libros. El humor y la picardía atraen a lectores de todas las edades.
    En mi opinión son estos tipos de libros los que convierten a los niños en lectores habituales, libros con los que se pueden identificar. La lectura permite que la imaginación se desarrolle hasta límites insospechados y también evade de las situaciones de la vida real.
    Matilda o Manolito Gafotas nos muestran personajes de poca edad con preocupaciones y objetivos. Niños en busca de afecto o reconocimiento, en casa o en la calle. También es importante recalcar la diferencia entre niño travieso y niño malo. Muchas veces llamamos “malo” a un niño que simplemente es travieso, haciendo creer al niño que es malo cuando en realidad sus acciones son normales, solo travesuras.
    Otros libros en los que la protagonista es una joven llena de curiosidad por el mundo es la colección de Kika Superbruja donde a pesar de utilizar la magia, los problemas y preocupaciones de la niña son muy parecidos a los de los niños reales.

    Silvia Ortega Ávila
    Magisterio en Educación Infantil
    Literatura Infantil. Grupo 211
    Universidad Autónoma de Madrid

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  26. Buenas tardes Ana María, en primer lugar, enhorabuena por la entrada.
    Este artículo produce dos sensaciones en el lector, la sensación de nostalgia por aquellos libros de niños traviesos que nos amenizaban el día de pequeños y la importancia del niño protagonista para los lectores más jóvenes.
    Los niños al leer buscan encontrar similitudes entre su vida y la historia que se encuentra entre sus manos, de esta manera pueden compararse con los protagonistas y convertirse en ellos con mayor facilidad. El personaje del niño travieso es muy importante en estos libros. El humor y la picardía atraen a lectores de todas las edades.
    En mi opinión son estos tipos de libros los que convierten a los niños en lectores habituales, libros con los que se pueden identificar. La lectura permite que la imaginación se desarrolle hasta límites insospechados y también evade de las situaciones de la vida real.
    Matilda o Manolito Gafotas nos muestran personajes de poca edad con preocupaciones y objetivos. Niños en busca de afecto o reconocimiento, en casa o en la calle. También es importante recalcar la diferencia entre niño travieso y niño malo. Muchas veces llamamos “malo” a un niño que simplemente es travieso, haciendo creer al niño que es malo cuando en realidad sus acciones son normales, solo travesuras.
    Otros libros en los que la protagonista es una joven llena de curiosidad por el mundo es la colección de Kika Superbruja donde a pesar de utilizar la magia, los problemas y preocupaciones de la niña son muy parecidos a los de los niños reales.

    Silvia Ortega Ávila
    Magisterio en Educación Infantil
    Literatura Infantil. Grupo 211
    Universidad Autónoma de Madrid

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  27. Después de leer este artículo me planteo lo que supone el término de niños traviesos. Ser travieso, en mi opinión, no es sinónimo en absoluto ser malo, ya que me gustaría añadir que no creo que existan niños buenos y malos, sino que existen niños más inquietos y niños más calmados. Los niños traviesos son el resultado de una mezcla de características como son la curiosidad, la emoción, la fascinación por las nuevas aventuras,... Aún así creo que todos los niños son traviesos en algún momento de su vida de forma natural, es algo innato en el ser humano.

    Estos libros pueden ser muy útiles para que los niños se pongan en la piel de los personajes en muchas de las situaciones ya que pueden verse reflejados en ellos en diferentes ocasiones. Seguro que muchos niños han tenido el sentimiento de Matilda en cuanto a la relación con su familia, o la situación de Manolito Gafotas con respecto a sus amigos, al igual que situaciones en las que los animales son nuestros mejores amigos y nadie logra comprender el por qué.
    Estos personajes traviesos pueden servirnos de guía también a los docentes para ponernos en el lugar del niño y en algunos casos, poder entender el por qué se comporta de una manera u otra.

    Me resulta muy útil la cantidad de material que proporcionas en el artículo, como ya te he comentado varias veces, ya que la mayoría de los libros que mencionas no los conozco y pueden resultar muy interesantes para llevar a cabo en el aula como futura docente.
    Una vez más, gracias por ampliar mi lista de libros infantiles y juveniles.

    Andrea Novillo Sánchez.
    Grupo 211 - Literatura Infantil.
    2º de Magisterio en Educación Infantil.
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  28. Después de leer este artículo me planteo lo que supone el término de niños traviesos. Ser travieso, en mi opinión, no es sinónimo en absoluto ser malo, ya que me gustaría añadir que no creo que existan niños buenos y malos, sino que existen niños más inquietos y niños más calmados. Los niños traviesos son el resultado de una mezcla de características como son la curiosidad, la emoción, la fascinación por las nuevas aventuras,... Aún así creo que todos los niños son traviesos en algún momento de su vida de forma natural, es algo innato en el ser humano.

    Estos libros pueden ser muy útiles para que los niños se pongan en la piel de los personajes en muchas de las situaciones ya que pueden verse reflejados en ellos en diferentes ocasiones. Seguro que muchos niños han tenido el sentimiento de Matilda en cuanto a la relación con su familia, o la situación de Manolito Gafotas con respecto a sus amigos, al igual que situaciones en las que los animales son nuestros mejores amigos y nadie logra comprender el por qué.
    Estos personajes traviesos pueden servirnos de guía también a los docentes para ponernos en el lugar del niño y en algunos casos, poder entender el por qué se comporta de una manera u otra.

    Me resulta muy útil la cantidad de material que proporcionas en el artículo, como ya te he comentado varias veces, ya que la mayoría de los libros que mencionas no los conozco y pueden resultar muy interesantes para llevar a cabo en el aula como futura docente.
    Una vez más, gracias por ampliar mi lista de libros infantiles y juveniles.

    Andrea Novillo Sánchez.
    Grupo 211 - Literatura Infantil.
    2º de Magisterio en Educación Infantil.
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  29. He de felicitarte Ana María por este blog una vez más.

    Me he sentido muy identificada con esta lectura, puesto que desde pequeña admiraba a todos esos "niños traviesos" queriéndoles imitar.

    Todos hemos crecido con algunos de estos personajes, yo en especial tengo mucho cariño y admiración hacia el personaje de Matilda, puesto que es una niña con mucha carencia de afecto por parte de la familia y sin embargo sabe cómo seguir hacia delante y refugiarse en el mundo de la lectura y de otros conocimientos como las matemáticas.
    Los niños desde pequeños admiran a todos estos personajes "traviesos" puesto que realizan acciones que ellos normalmente si hacen pueden ser castigados, por lo que ven un gran atractivo y curiosidad ante "las trastadas".

    Recomendaría iniciar a los pequeños con lecturas como Matilda, Manolito Gafoas puesto que son muy interesantes y apetecibles para los niños. También es una forma de que vean la lectura como un placer y no como un castigo (en el caso del libro de Matilda).

    Estrell Fernández San Atilano
    Grupo 211
    2º Magisterio Infantil

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  30. He de felicitarte Ana María por este blog una vez más.

    Me he sentido muy identificada con esta lectura, puesto que desde pequeña admiraba a todos esos "niños traviesos" queriéndoles imitar.

    Todos hemos crecido con algunos de estos personajes, yo en especial tengo mucho cariño y admiración hacia el personaje de Matilda, puesto que es una niña con mucha carencia de afecto por parte de la familia y sin embargo sabe cómo seguir hacia delante y refugiarse en el mundo de la lectura y de otros conocimientos como las matemáticas.
    Los niños desde pequeños admiran a todos estos personajes "traviesos" puesto que realizan acciones que ellos normalmente si hacen pueden ser castigados, por lo que ven un gran atractivo y curiosidad ante "las trastadas".

    Recomendaría iniciar a los pequeños con lecturas como Matilda, Manolito Gafoas puesto que son muy interesantes y apetecibles para los niños. También es una forma de que vean la lectura como un placer y no como un castigo (en el caso del libro de Matilda).

    Estrell Fernández San Atilano
    Grupo 211
    2º Magisterio Infantil

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  31. Buenas tardes Ana María.
    Me ha gustado mucho el artículo ya que es muy importante leerles y ofrecerles libros que les sean interesantes. De esta forma, fomentamos en ellos motivación y no desinterés por la lectura.
    En el artículo nos has mostrado varios libros sobre niños traviesos, los cuales me recuerdan mucho a mi infancia.
    Este tipo de libros son un gran recurso para iniciar en los más pequeños el interés por la lectura ya que, como has dicho, les llama mucho la atención. Esta curiosidad e interés se debe a que muchas veces se sienten identificados con las historias que se cuentan. Reflejan la realidad con los conflictos, inquietudes, sentimientos de rechazo, etc. que presentan.
    Para terminar, creo que estos libros se pueden trabajar en la etapa de Educación Infantil. Es obvio que no los van a leer tal cual, pero se pueden hacer adaptaciones más infantiles e irles presentando personajes con pequeñas historias.

    Muchas gracias por darnos la oportunidad de poder leer y aprender día a día con estos artículos.

    Cristina Martín Testón
    Magisterio de Educación Infantil, grupo 211
    UAM

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  32. De nuevo, estoy encantada de poder leer artículos tan interesantes como este. Mientras leía el artículo, he viajado a mi infancia, a cuando tenía unos 10 años, que fue cuando leí Manolito Gafotas por primera vez, y de la que aún hoy tengo buenos recuerdos de todas sus aventuras. Además continué con los demás libros que Elvira Lindo escribió sobre este niño "travieso" y que fueron igual de divertidos y entretenidos.

    Es fantástico que haya más libros que relaten historias como las que hemos podido leer en el texto, y siento una profunda tristeza de no haber tenido la oportunidad de leer otros, como por ejemplo Matilda.

    A los niños les encanta imitar a los demás, sea para bien o para mal (todo hay que decirlo), por eso, creo que sería muy grato poder darles la oportunidad de que leyeran alguna de las aventuras anteriores, ya que no solo se van a identificar con las situaciones que viven los protagonistas, sino que también van a disfrutar mucho leyendo sus aventuras, que son siempre dotadas de mucho humor. Esa idea de niño travieso es algo que a todos siempre nos llama la atención, y más cuando estamos muy concentrados en una lectura que nos apasiona. Por ello, debemos recomendar la lectura de estos libros.


    Laura Martins Gomes
    Magisterio en Educación Infantil
    Grupo 211
    Universidad Autónoma de Madrid

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  33. De este artículo empiezo diciendo que considero que no existen ‘’niños malos’’ como tal, sino unos más traviesos que otros, pero esa caracterización considero que no la hemos sabido nunca encajar en el contexto adecuado.
    Ahora bien, en base a lo que se habla en este artículo me parece correcto que haya variedad de héroes, es decir, estoy totalmente de acuerdo en quitar esos cánones de que el héroe es un chico, o ahora poco a poco van introduciendo chicas, mayormente guapo, alto, apuesto…y en cambio aquellos que son bajitos, regordetes, con gafas etc. son los ‘’despreciados’’ o ‘’pringados’’ de los relatos.

    Gracias a este articulo también he podido descubrir variedad de novelas que desconocía, ya que solo conocía ‘’Manolito gafotas’’ y ‘’Matilda’’ y considero que todos pueden servirme de gran ayuda en mi actividad como docente, ya que considero que en muchas ocasiones los niños pueden llegar a sentirse identificados e incuso comprendidos, como por ejemplo con Matilda, a la cual no la dejan hacer nada.
    En cuanto al contenido general comparto que los niños se suelen sentir más atraídos por este tipo de novelas ya que como bien he dicho se pueden llegar a sentir identificados o para ellos mismo se trata de un héroe, ya que personalmente yo de pequeña siempre me sentía atraída por este tipo de personajes ya que observaba que llegaban a hacer cosas de las que uno n0 era capaz, así como considero que no debemos sobreproteger a los niños y obviarles de cosas consideradas ‘’traviesas’’ ya que también forman parte de nuestro día a día. Sí es cierto que debemos enseñarles qué está bien y que no está tan bien, pero no debemos hacer como que ‘’las travesuras’’ no existe porque cuanto más les impedimos ver es peor. Aparte, son niños ¿qué esperamos? ¿Quién no ha hecho alguna vez alguna travesura de pequeño e incluso no tan pequeño?

    Alba Mora Vizcaíno
    Grupo 211, Educación Infantil, Universidad Autónoma.

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  34. Buenos días Ana María:
    Leyendo este artículo sobre los niños traviesos, me estaba viniendo a la mente mi primo pequeño al que saco 9 años. Nunca ha sido un niño “normal” como se denomina en el artículo ya que ha sido un niño muy espabilado, bastante arisco y con contestaciones para todo. Este tipo de niños se les puede llamar difíciles, traviesos o como le gusta decir a mi madre, “movidos” y no malos, no existen los niños malos. Y, realmente, es cierto, ya que los niños son pura transparencia y actúan de forma natural.
    Mientras que leía el texto, se me iban ocurriendo ideas para comentar pero, está tan bien explicado, que ya está todo comentado y explicado.
    Gracias a Dios, hay un abismo muy grande que separa el mundo de los adultos y el mundo de los niños, y todos sabemos la jerarquía que está establecida: primero adultos y luego los niños, para lo bueno y para lo malo. Los adultos quieren crear mini adultos en muchas ocasiones y por eso, me ha gustado mucho ver ejemplos en el artículo donde los propios adultos, o sea, los autores, se “rebajan” a la mentalidad de los niños para llegarles a lo más profundo del corazón y que se puedan sentir identificados, ya que son fieles a la realidad, y todo lo que eso conlleva: fomentar el gusto por la lectura, descubrir todo lo que les rodea, aprender vocabulario y redacción, etc.
    Si lo pensamos bien, en el mundo de la educación y en el mundo del arte, se necesita esa empatía para llegar a las personas, en este caso, a los niños.
    En conclusión, no podemos matar nunca al niño que llevamos dentro.

    Irene Rodríguez Jiménez, clase 201 Educación infantil

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  35. Buenas tardes Ana María

    Para empezar tengo que decir que adoro este tipo de libros, quizás sea por eso mismo que se explica en el artículo, por lo cercano que se presenta el personaje que muchas veces puede ser comparada con la realidad.

    Ese punto como de rebeldía con sus travesuras, es como una forma que pueden tener los niños para evadirse del mundo, porque aunque sean niños, también necesitan ese momento de evasión y de disfrutar un gran libro.

    Aunque también he de reconocer que no veo a estos niños traviesos, creo que tienen ese punto que tienen siempre los niños, porque los niños son niños y siempre, en mayor o menos medida, hacen sus travesuras. Por ello supongo que este tipo de libros son tan adorados por tantos niños y no tan niños, se trata de una forma de divertirse como si fueran ellos los que estuvieran ideando el plan.

    En resumen, no puedo decir nada malo de este tipo de libros, y no solo estos, a lo largo de los años, han aparecido muchos más de este estilo, y hasta con un punto más fantástico, pero con la misma intención.

    Estefanía Martínez de las Heras
    2º de Magisterio Infantil
    Grupo:211
    UAM (universidad autónoma de Madrid)

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  36. Buenas noches Ana María

    La verdad es que me he sentido identificada con lo que comentas en esta entrada, ya que cuando era pequeña sentía una atracción especial por aquellos cuentos donde el personaje principal era ese niño travieso que se revelaba contra el mundo y era capaz de hacer cualquier cosa.

    Esas travesuras acompañadas de humor y picardía nos atrapan desde que somos pequeños porque, a través de estos cuentos, los niños se sienten identificados con sus historias al tratarse de vivencias que pueden suceder en la vida real, por lo que los niños se convierten y se sienten protagonistas, identificándose así con dicho personaje.

    Son historias que consiguen suscitar esa curiosidad por el mundo lector y es una buena manera de que, a través de estos protagonistas traviesos, los pequeños lectores reflexionen y recapaciten sobre si sus acciones son las adecuadas o no, y así aprender a actuar de la mejor forma. Por ese motivo, los personajes de niños traviesos no deberían desaparecer de la LIJ, porque tenemos que poner a disposición de nuestros alumnos esa historias en las cuales se vean reflejados y que les proporcionen sensaciones nuevas gracias a este tipo de cuentos.

    Para terminar, decir que ya conocía los cuentos de Manolito Gafotas o Matilda, pero la verdad es que personalmente cuando era pequeña me encantaba Kika Superbruja, de hecho los tengo todos guardados porque sé que algún día les volveré a dar el uso que se merecen.

    Felicitarte una vez más por compartir con nosotros cosas tan interesantes como estas.

    Nerea Peña López
    2º de Magisterio en Ed. Infantil
    Grupo 211, UAM

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  37. en este artículo nos encontramos con varias ideas importante. por un lado y para mi la primordial es que la literatura infantil y juvenil no solo sirve a los niños. En los ejemplos nombrados en el texto vemos que muestran el pensamiento de los niños y como ven ellos el mundo por lo que podemos llegar a decir que pueden ser una enciclopedia para los padres. Con esto no me refiero a que tanto padres como maestros pensemos que todos los niños son como Matilda o como Manolito Gafotas,pero si nos pueden servir como punto de partida para saber como se siente el niño o porque cosas que a nosotros nos parecen normales para ellos es algo completamente ilógico.
    Otra de las ideas importantes que narra el articulo es la propia definición de lo que es un niño malo. para nosotros un niño es malo cuando simplemente no puede estar dos horas seguidas sentado en una silla, pero en realidad ninguno puede. Debemos recordar que vamos a tratar con niños desde cero hasta los seis años, los cuales en la mayoría de los casos no pueden estar quietos más de quince minutos seguidos, esto no significa que sean niños malos en contraposición a los niños que se tiran dos horas sentados pintando o haciendo un puzzle (que serían los buenos).
    Por último me gusta los ejemplos de libros que propones pero considero que a cada niño se le debe recomendar un libro diferente, no existe un libro correcto para todos, porque un niño que no tenga mascota porque a sus padres no les guste o porque económicamente no puedan mantenerlo no se le deberían dar libros en los que se realce la amistad entre niño y mascota porque puede agravar sus ganas de tener un animal de compañía, lo cual es contraproducente. Al igual que, si tenemos en clase un niño que siempre juega solo por obligación y no por elección (con esto me refiero a casos de bulling) se le deberían buscar libros que hablasen sobre lo que una persona por si misma puede hacer sin ayuda, o de niños que ayudan a otros, pero siempre teniendo a un niño solitario como protagonista, para que les ayude en su vida.

    LAURA MATEO GAITAN
    Magisterio infantil
    grupo 211
    literatura infantil

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  38. Hola Ana María:
    En mi opinión, pienso que algunos libros que has mencionados en tu articulo son motivadores, y de mucho interés para los niños como por ejemplo “Matílda”, el cual me considero fan ya que me lo han leído de pequeña y he visto varias veces la película que han creado, otro por ejemplo “Manolito gafotas", ya que creo que se ven bastante bien reflejados en ese rol de traviesos, ya que muchas cosas divertidas, atractivas, los adultos no les permiten hacer. Siempre es tentador lo que no se puede hacer.

    Personalmente creo que cuando hemos querido hacer algo un poco fuera de lo establecido siempre hemos tenido que pedir permiso a los adultos, y si hacíamos algo que los padres no lo veían correcto hemos visto sus consecuencias, sin tener un previo dialogo de porque si o por que no hemos podido realizar lo que hemos querido en ese momento. actualmente pienso que va por el mismo camino y que no ha cambiado mucho la situación aunque si que se están viendo cosas innovadoras y creativas y con ayuda de todos se pueden hacer muchas cosas que antes no estaban tan bien vistas como por ejemplo jugar con el barro porque nos manchábamos.

    Estoy bastante de acuerdo en que los niños, al leer este tipo de historias, se sienten atraídos e identificados con algún personaje de los que aparecen en la historia.
    Creo que es precisamente por esto por lo que sienten un mayor interés por estas historias donde hay un personaje travieso.

    Pienso que para poder conseguir el objetivo de que los niños lean y se interesen por la lectura es proponerles historias de su interés, cercanas a ellos, hacerles partícipes de la misma, de esta manera leerán por placer y libremente las historias que elijan, pero sin alejarse nunca de la lectura a la largo de su vida.
    Sin imposiciones de los libros que tienen que leer por parte de los adultos, tanto padres como profesores.

    Me ha gustado bastante el artículo, creo que aportas datos curiosos y de interés. Gracias.

    Alba Muñoz Giménez
    Magisterio en Educación Infantil
    Grupo 211
    UAM

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  39. Buenas noches Ana María.Te felicito por esta entrada.
    Al leer este artículo,se me ha removido algo dentro de mí,puesto que me he visto reflejada de alguna u otra manera en estos cuentos como es el caso de "Manolito Gafotas" de Elvira Lindo.Muestra una realidad que se cuenta de forma coloquial y los niños y niñas les pueden llegar a parecer familiar en el sentido de haberla vivido en sus carnes.Con esto quiero decir que me parece muy adecuado contarle a los niños y niñas cuentos que muestren su propia realidad,para que así la asimilen mejor y les pueda servir de guía.Reconozco que a veces podría ser adecuado hacer una pequeña modificación en la historia para que ellos mismos la continuen a su manera.
    Como maestra,me gustaría trabajar con cuentos que ayuden a los niños a familiarizarse con la realidad que están viviendo.Podría emplear los niños traviesos o los animales que ejerzan un papel importante dentro de la historia.
    A parte los niños traviesos no sólo se muestran a través de los cuentos,sino que también por los medios de comunicación.Estos medios muestran su realidad de forma explícita intentando que lo vean como un modelo de referencia.
    En la mayoría de ocasiones culpamos a los niños y niñas de que son traviesos,porque rompen con la conducta preestablecida por sus progenitores.A parte los padres y los maestros les prohiben casi todo,por lo que no se pueden desinhibir.Considero que debemos dejar que los niños y niñas se desinhiban pero con control,marcándoles unos límites claros.
    Con respecto a los cuentos en relación a los niños traviesos los narran en primera o tercera persona.Al hacerlo en primera persona,los niños y niñas se identifican con el personaje y eso es adecuado para que puedan ver su conducta desde otra perspectiva al contrario que hacerlo en tercera,en el que el autor muestra un distanciamiento que puede alejar al niño o niña de su vivencia
    Marta Castaño Gómez
    Grupo 201
    Magisterio de Educación Infantil-Universidad Autónoma de Madrid

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  40. Buenas tardes Ana María,
    Para comenzar he de decir que ha resultado muy interesante este artículo y que me parecen realmente útiles tus reflexiones.
    Respecto a la entrada del blog, estoy totalmente de acuerdo en que es muy importante que nuestros futuros alumnos estén motivados, sientan curiosidad, diversión y muchas ganas a la hora de leer ya que de esta manera, el niño siempre querrá saber historias nuevas y así desarrollará de manera increíble el poder de la imaginación y de la creatividad.

    A mi parecer, creo que a los niños les gusta sentirse identificados con los personajes de los cuentos, les encanta imaginar y trasladarse al mundo de la fantasía mediante cualquier historia, por ello como futuros docentes de educación infantil debemos seleccionar los libros que vayamos a leer con mucho cuidado y haber reflexionado sobre ello previamente.

    Me gustaría reflexionar sobre el término de niño malo, ya que considero que no hay niños ni malos ni buenos, cada niño es como es y su personalidad se irá desarrollando dependiendo de varios factores como: el entorno que le rodea, la familia, la afectividad que recibe, los amigos, el nivel de atención que necesita, etc. Creo que todos los niños son traviesos en alguna etapa de su vida, en mayor o menor grado, ya que los pequeños realizan travesuras sin maldad sólo y únicamente por intentar experimentar, descubrir y conocer cosas nuevas.

    Por ello, puede ser que a los niños les guste tanto aquellas historias donde aparecen de principal protagonista un personaje travieso, les gusta sentirse identificados, reírse, imaginar, divertirse y pasárselo bien, siempre y cuando identifiquemos cuando existe una travesura que cause algún tipo de mal por lo que deberemos estar atento/as para no incentivar esta acción.

    Para terminar, te estoy agradecida por la multitud de libros y cuentos que nos das a conocer y nos proporcionas para que en un futuro los podamos utilizar, algunos libros que también me gustan para los niños ( a mi me encantaban de pequeña) son los de Kika Superbruja y las aventuras de las tres mellizas.
    Gracias por ayudarnos a crecer un poco más en diversos ámbitos que aún desconocíamos.

    Vanesa Sánchez Plazuelo
    2º educación infantil grupo 211
    Uam

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  41. Buenos días Ana.
    Tras la lectura de este apartado de tu blog, he revivido cuando yo leía Manolito gafotas o Matilda y los recuerdo como libros que me entusiasmaba leer sobre todo el de Manolito, las veces que me he podido leer ese libro y siempre me ha hecho reír.
    Estoy totalmente de acuerdo con lo que mencionas que depende de a que país va destinado el libro y que el autor lo adaptara ya que no es lo mismo el humor en Londres que en España, por eso yo creo que me gustaba tanto Manolito gafotas porque es muy "españolito". Me gustaba porque refleja lo que era una familia por aquel entonces y que papel tenía cada personaje.
    También considero que no solo hay que dejar a los niños que lean cuentos de fantasía y superhéroes. Considero que en esa etapa en la que uno es niño pero va a dar ese paso a la pubertad busca la realidad, busca leer algo que se asemeje a su vida y que le haga ver que no es a él al único que le pasan las cosas.
    Como por ejemplo el que tu abuelo te lleva al colegio, o tener un hermano pequeño el cual "torturas"
    Considero estos libros son un espejo de la realidad, y que los niños que lo lean en algún momento de la lectura se sienta identificados.
    Aunque esto no viene mucho a cuento, cuando yo leía este tipo de libros me encantaba comentarlo con mi madre, mi padre o mi hermana y yo creo que es muy motivado que alguien te escuche o comparta contigo algo que te gusta, esto es una aliciente para que el niño se sienta más motivado a leer.
    Y por otro lado, en los colegios cuando uno lee un libro el profesor hace un control para saber si te lo has leído y te has enterado. En mi opinión los docentes deberían crear como "mesas redondas" y poner en común lo que a los niños les ha gustado del libro e incluso aquellos niños que se han leído tres páginas y se han aburrido. Ya que nosotros debemos ofrecer un amplio abanico de posibilidades.
    Mónica Balandín Barbosa
    2º educación infantil grupo 211
    uam

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  42. Me ha gustado mucho esta entrada porque nunca me había parado a pensar en qué tipo de personajes que les gustan a los niños. Si sé que les gustan las historias de niños, con los que sienten identificados, o de animales que hablan y cuentan lo que les ocurre, pero nunca me había fijado en el carácter o forma de ser de estos protagonistas.
    Yo cuando era pequeña me reí mucho al leer al Monolito Gafotas o libros de ese estilo, ya que no podías creerte las locuras que se le ocurrían al protagonista o las cosas que le pasaban. Otra de las historias que me encantaban eran las de Kika Superbruja, donde la protagonista siempre hacía lo que le apetecía y con su libro de magia lograba cosas increíbles.
    También me gusta mucho este texto porque en él se va hablando de diferentes libros con protagonistas traviesos. Yo no conocía la mayoría de estos cuentos, y los que conocía ya casi ni me acordaba. Por eso me ha gustado el repaso que se hace sobre cómo se cuenta la historia, cómo ve el protagonista el mundo, a su familia y amigos, el colegio, las mascotas…
    Yo creo que a casi todos los niños les encantan este tipo de historias porque se sienten identificados con los protagonistas, entonces, ya que ellos no pueden hacer lo que ocurre en los libros, se liberan leyéndolo. Por esta razón adoran a estos personajes y quieren que “ganen” siempre.
    Elena González Pérez, Grupo 211 Magisterio Infantil

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  43. Buenas tarde Ana María,

    En primer lugar, como en cada artículo del blog, me gustaría felicitarte. Creo que es digno de admirar el trabajo que estas empleando en este increíble blog y que, sin duda, puede sernos de gran ayuda.

    En cuanto al artículo, debo decir que, de alguna manera, me ha hecho volver a mi infancia recordando aquellas historias que a todos nos han hecho reír sin parar, como Manolito gafotas, Matilda o Pipi.
    ¿A qué niño no le gustan los personajes traviesos? Creo que es muy cierto todo lo que hablas en este artículo, pues de pequeños lo que más nos llama la atención y lo que mas nos gusta son los personajes que rompen con los esquemas y hacen, sin preocuparse, todo lo que quieren. El hecho de que haya personajes "traviesos" en las historias hace que los niños se metan en ellas y en ocasiones se sientan el propio protagonista, pues ¿Quién no ha querido ser o se ha sentido alguna vez como Pipi?

    Además, nunca me había parado a pensar en todo lo que cuentas en el artículo. Pues es cierto que en muchas ocasiones el mejor amigo del protagonista es un animal. Creo que esto puede trasmitirle a los niños amor y respeto por los animales.
    También, el hecho de que los protagonistas "traviesos" den su propia versión del colegio y de los profesores provoca que muchos niños al leerlo puedan sentirse identificados.

    En conclusión, considero que como futuros docentes artículos como este pueden hacernos reflexionar de manera más profunda sobre la literatura infantil.

    LAURA DEL ÁLAMO MARTÍNEZ
    Educación Infantil
    Grupo 211

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  44. Que mejor manera de acercar a los niños a la lectura, que mediante libros con niños traviesos como protagonistas. Quién durante su infancia no ha discrepado en ciertos temas con sus padres, quién no ha insultado o no se ha pelado con sus hermanos, quién no se ha visto respaldado por sus abuelos… Los niños se ven identificados con el protagonista en diversas situaciones, lo cual les lleva a reflexionar y a comprender mejor tanto su mundo interno como externo.

    En estas historias se narran experiencias vividas, preocupaciones, problemas, etc. que caracterizan a los niños durante su infancia. Por ello, las obras de muchos escritores giran en torno a niños traviesos que, a través de su ingenuidad y humor, introducen temas que despiertan en sus pequeños lectores el interés por la lectura y la escritura. Hay que empezar leyendo libros que les enganchen para que más adelante se sientan atraídos por grandes obras literarias.

    En cuanto al concepto de niño travieso, recuerdo que cuando mi madre me regañaba, mi abuela decía: los niños son malos o están malos. Cada edad requiere un comportamiento y es natural que en esos años de la infancia en los que comenzamos a descubrir el mundo, los niños se muestren activos, curiosos, no comprendan los comportamientos de los adultos y renieguen de todo aquello que les venga impuesto. La infancia de cualquier adulto encajaría perfectamente con el protagonista de los libros que se mencionan en el artículo.

    María Raposo Jiménez
    Educación Infantil
    Grupo 201

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  45. Buenas tardes Ana María, tras leer tu entrada, he podido pensar y regresar de nuevo a las lecturas de mi infancia con las que tanto he disfrutado.

    En primer lugar, es curioso ver como todos los niños “traviesos”, siguen unos patrones determinados, como ellos son en general niños, que no encajan en su familia, en la escuela o en algún ámbito importante de sus vidas, que son fieles a sus ideas y que son “traviesos” porque “supuestamente” no se les puede encasillar o no siguen los patrones establecidos, considerados normales por las personas de su entorno.

    Es importante destacar, cómo cada uno de estos niños encuentra un apoyo y comprensión, o un compañero de viaje como puede ser un amigo o incluso una mascota. Esto hace que nos aproximemos y nos sintamos más cercanos a esos niños, pues en esa edad hay una mayor sensibilización y admiración por los animales y por nuestros mejores amigos, aquellos que nos acompañan.

    Por otro lado, podemos observar a lo largo de las historias, cuyos protagonistas son niños traviesos, que la acción no transcurre únicamente en un lugar, y que su actitud y comportamiento es el mismo en distintas circunstancias como en su hogar o en la escuela.

    Otra cuestión que debemos atender, es que no significa lo mismo el concepto de niño travieso que niño malo. Pues, los protagonistas de estos libros, son niños que no se sienten identificados en ocasiones, con algunos miembros de su entorno, dando lugar a una variedad de sentimientos que les hace actuar de esa manera, y por lo que se les conoce como “niños traviesos”.

    Es bonito ver como cada autor, hace de una obra con unos patrones parecidos, cosas distintas. Es decir, como a pesar de la gran cantidad de libros de niños traviesos, muchos de ellos son, variados, creativos y distinto a su anterior.

    Todas estas características de los niños, las acciones que emprenden, las situaciones que conforman la acción, dan lugar a historias divertidas e inolvidables con las que muchos de nosotros hemos crecido, y con las que muchos de nosotros, también, nos hemos identificado, pues en algún momento de nuestras vidas, nos hemos podido sentir “fuera de nuestro lugar”.

    En conclusión, a todos nos gusta sentirnos identificados con los protagonistas de nuestras lecturas, todos disfrutamos y eso nos permite volar y trasladarnos a otro mundo, otro mundo fuera de nuestra realidad, nuestra rutina, fuera de nuestro alcance, ese es el poder de la lectura y la literatura. Y es aquí, donde reside la importancia y la necesidad de la existencia de niños traviesos en nuestras vidas, estos niños que durante infancia, nos hicieron reír y nos hicieron disfrutar.

    Talia Giráldez Morales
    2ª curso de Educación infantil
    Grupo 201. UAM

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  46. En este artículo se habla sobre lo que los niños disfrutan leyendo las historias de los llamados niños traviesos.

    Yo creo que a los niños les entusiasman tanto estas historias porque donde los personajes se salen de la normalidad, es decir, que hacen lo que ellos en la vida real no pueden hacer. Ellos por ejemplo en casa no pueden desobedecer a sus padres o hacer travesuras pero en los libros todo puede pasar, asique disfrutan leyendo las historias que ellos no pueden hacer.
    También leyendo estos relatos resuelven conflictos y aprenden las consecuencias de lo que les puede ocurrir si hacen algo que no les está permitido hacer o sentimientos como que sus padres no les prestan atención o que nacen hermanos pequeños o que los hermanos mayores no les quieren ayudar… Los hermanos pueden convertirse en sus aliados o por el contrario en su peor enemigo pero al final del relato siempre acaban reconciliándose y dándose cuenta de lo importante que son en su día a día.

    Otra de las cosas que les muestran estas historias es que los animales son unos grandes confesores y les ofrecen mucha ayuda, pueden contar con ellos en cualquier situación, en definitiva son sus grandes apoyos cuando surgen problemas y conflictos internos. Estas mascotas pueden ser grandes o pequeñas dependiendo de si sus padres se lo permiten o no.

    Otra cosa que me ha llamado la atención es que cuando los padres los regañan o los castigan son mucho más permisivos con los padres que con las madres, ellas tienen más culpa porque se supone que ellas tienen que entenderlos mejor que ellos porque tienen más confianza en ellas y les cuentas más sus problemas, sin embargo culpan menos a los padres porque al estar más tiempo trabajando, pasan menos tiempo en casa y por esto les perdonan antes.



    Isabel Martín Pereda.
    Magisterio Infantil.
    Grupo: 211

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  47. Buenas tardes Ana María.

    Quería felicitarte por este gran Blog, ya que nos proporciona una vista muy amplia sobre nuestra profesión como docentes y nos abre un abanico de posibilidades que antes ni hubiéramos imaginado.

    Comenzar diciendo que nunca me hubiera parado a pensar en la percusión que tienen los personajes en el libro, ya que lo que habitualmente pensamos que le puede gustar o no al niño es la historia dejando a un lado a los personajes.

    Basándonos en el tema principal del Blog ‘’ Los niños traviesos’’, pienso que no hay niños traviesos, sino inquietos y que los docentes no nos tenemos que enfrentar a ellos, lo que deberíamos hacer es enfrentarnos al problema que supone tener un niño más ‘’revoltoso’’ y solucionar sus hábitos o actitudes de manera normal.

    En base a los personajes traviesos que aparecen en los cuentos creo que los niños tienen un grado de maldad, unos son valientes y hacen lo que llamamos ‘’tratadas’’ y otros que son más reservados. Por ello creo que los cuentos en los que aparece ese personaje travieso es más atractivo para estos lectores. Por eso pienso, que historias como la de Manolito Gafotas, Pipi Calzaslargas, Matilda, Daniel el travieso, Kika Superbruja o las Tres Mellizas son cuentos tan populares y tanto éxito, ya que nos ha gustado a todos desde que éramos pequeños porque se salían de lo convencional.

    Fernando De La Calle López
    Magisterio Infantil // Universidad Autónoma De Madrid
    Grupo: 211

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  48. El encanto de los niños traviesos no ha disminuido con el paso del tiempo, al menos desde mi punto de vista. A los niños les guntan tanto estos personajes porque se identifican con ellos, no porque hagan lo mismo sino porque quizá hagan eso que ellos mismos no se atreven a hacer: revelarse contra los adultos cuando no están de acuerdo con ellos en algún aspecto. Esta reveldía siempre se muestra con humor, algo que sin duda representa a los más pequeños puesto que procuran divertise siempre en todo momento.

    También es cierto que a veces los adultos confunden el ser travieso con la curiosidad o el sentido del humor que tienen los niños. Por esto, y en caso de que ese comportamiento se repita a menudo, los adultos deberían analizar el por qué de esas reacciones de los niño, ya que es muy poco probable que se den sin motivo de peso alguno. Rara vez se realiza este análisis y se deja al niño con la etiqueta de "travieso por naturaleza y sin remedio", cosas que hacen que el lector sienta incluso más cariño por él/ella, ya que a pesar de sus esfuerzos no se obtiene solución.

    Por lo que he comentado anteriormente no creo que existan los niños traviesos sino más bien niños curiosos, con sentido del humor y con ganas de decirnos algo, algo que han tenido que expresar de esa forma puesto que de ninguna otra se les escucha o se les presta atención.

    Por último me gustaría agradecer la larga lista de libros con personajes traviesos que ofreces ya que de de todos ellos solo conocía una minoría y considero que son muy interesantes para trabajar.

    Iria Núñez Carretero
    2 curso de Magisterio de Infantil, Universiadad Autónoma de Madrid
    Grupo 211.

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  49. Es curioso como el personaje travieso muchas veces aparece en muchos cuentos y en su mayoría resulta atractivo para el propio niño; este personaje que se caracteriza por su afán de meterse en problemas y la búsqueda de una aventura nueva, nos ha llegado a cautivar a más de uno, pese a que se le da el título de anti-héroe para muchos ha sido una característica que buscamos en el protagonista de nuestros cuentos, novelas, películas e incluso series.

    El libro que menciona Ana María, es uno de los libros que me mandaron a leer por obligación en el instituto, sin embargo, me gustó cuando lo leí. Fue hace unos 7 años atrás que lo leí y este libro me envolvió con tal fuerza lo terminé de leer en un par de días. El personaje tiene una gran atracción y es sobre todo por las aventuras que emprende gracias a sus travesuras.

    También, este tipo de personaje aparece en uno de mis cuentos favoritos “Donde viven los monstruos” de Maurice Sendak; este personaje inicia su gran aventura en el lugar donde viven los monstruos gracias a que los castigaron por hacer travesuras.

    Y sin ir mucho más lejos, el famoso personaje “Harry Potter” que al fin y al cabo emprendió sus grandes aventuras gracias a que junto con Hermione y Ron iban curioseando todos los rincones de Hogwarts, encontrándose con los diferentes secretos que escondía el colegio de magia y hechicería.

    Algo en común que poseen estos personajes es el afán por la independencia y la libertad, algo importante para los niños en las épocas donde comienzan a tener más autonomía. Para ellos el adulto sería una figura que muchas veces obstaculiza el progreso de sus hazañas, al igual que en este artículo comparto la idea de que son niños sinceros y que por eso les cuesta aceptar los castigos y las recriminaciones.

    Es por esto, que pienso que muchos niños se sienten identificados con los personajes que se caracterizan por ser “niños traviesos”, pues ellos también sienten la necesidad de ser independientes y buscar sus propias aventuras.

    Karla Herrera Morán
    2º de Educación Infantil, UAM
    (201)

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  50. Buenas tardes Ana Maria:
    No es nuevo que a todos, desde que éramos pequeños, nos quedáramos prendados de los personajes que más se asemejaban con nosotros, los que más ponían patas arriba el orden de sus padres, los que mejores sentimientos despertaban a cada uno de nosotros a pesar de no comportarse como decían papá y mamá, los mas tímidos, los más charlatanes o los más preguntones…
    Sin embargo, siempre lo he visto como una forma de liberación, una vía de escape de ese mundo cuadriculado rebosante de normas y deberes del que es el adulto. Una de las características de los niños es esa picardía principiante, esas travesuras con mucho ingenio que no se le ocurrirían ni al más sabio pero que hacen de la infancia una etapa muy divertida.
    Mientras leía este artículo, he viajado a mi infancia, recordando lo feliz que me sentía leyendo cuentos y considerando amigos a esos adorables personajes que me han hecho soñar tantísimo a lo largo de mi vida´, algunos más obedientes que otros pero todos con algo en común, un corazón noble.
    Los libros tiene el poder de hacer pensar al niño, hacerle reflexionar sobre la sociedad, los valores, o simplemente evadirles de esas largas tardes de rutina donde predominan esos deberes monótonos que no dejan espacio para un rato de juegos, de lectura placentera no forzada, a pesar de lo que los subestimamos.
    Además hace de los niños, seres con un criterio no solo más crítico sino más abierto. Sería recomendable escuchar más a esa multitud reflexiva que callamos los adultos, porque tiene un mundo interior asombrosamente útil.


    Sara Zarza 211 UAM

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  51. Me ha parecido una entrada e lo ams interesante, ya que, historias como la de Manolito Gafotas, Pipi Calzaslargas, Kika Superbruja o las Tres Mellizas son de las historias que mas han marcado mi infancia.
    Hemos crecido con la ilusión y curiosidad de conocer mas y mas sobre estos personajes y creo que todo esto es debido a ese punto entre gracioso y gamberro que tienen su historias y que a todos alguna que otra vez nos hubiese gustado poder hacer para sentirnos como ellos.

    Considero que el verse identificado en las historias es un punto muy importante para atracción y disfrute de la lectura en los niños y por eso es interesante que se traten estos temas en la LIJ ya que los niños se ven reflejados en muchas de las historias.

    Por ultimo, me gustaría destacar que no considero la existencia de la figura del niño travieso, sino mas bien, curioso, ansioso y entusiasta por vivir y descubrir todo aquello que le rodea sin pensar en el mas allá como hacemos constantemente los adultos.


    Alba Rodríguez Sánchez
    2º Magisterio Infantil UAM
    Grupo 211

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  52. Hola Ana María.
    Esta entrada ha sido una de las que más me ha enganchado, ya que habla de personajes a los que he ido viendo durante mi infancia y me han gustado mucho.

    Creo que el personaje del niño travieso es esencial en la literatura infantil, ya que nos ha hecho reír, divertirnos, imaginar, etc. Este tipo de personajes es muy atractivo para los niños, y puede servir para engancharles a la lectura, ya que incluso se pueden sentir identificados con ellos.
    He de decir que no conocía todos los libros mencionados en esta entrada del blog, pero al leerlo sé que puedo utilizar mucho más material didáctico del que creía. Creo que la literatura con este tipo de personajes es buena para introducirles en la lectura y tenemos muchos libros diferentes para elegir y para utilizar con los niños.

    El libro que más me gusta de los mencionados, es el de “Matilda”. Era una niña muy inteligente, a la que le gustaba mucho la lectura y tenía unas ganas continuas de aprender.
    Los niños que conozcan esta historia, pueden sentirse atraídos por el personaje y querer introducirse en la lectura gracias a la empatía que pueden sentir con los personajes.

    Como se comenta en el blog, estos personajes suelen querer mucho a sus padres, pero también suelen tener problemas y no se suelen sentir queridos por ellos. Sin embargo no pasa lo mismo con los abuelos. Ellos son más queridos. También suelen dar mucha importancia a la amistad, ya sean personas o mascotas.

    Como conclusión decir que está bien conocer libros con este tipo de personajes ya que pueden servir para material didáctico dentro del aula, y seguramente sea una de las maneras más llamativas para el niño. Y que este tipo de entradas nos ayudan y enriquecen a todos, siempre aprendiendo algo nuevo.

    Lidia Martínez García
    2º Magisterio Infantil
    Grupo 201.

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  53. Me encanta poder tener a nuestra disposición tan increíble material a nuestra mano. Tengo que decir que me ha encantado esta entrada de "Niños traviesos".

    He de decir que he leído varios de estos libros cuando he sido pequeña; yo no era una niña del todo movida pero si que me han encantado siempre esta serie de libros.

    De esta colección el que más me gusta sin ninguna duda es "Manolito gafotas". La historia de este niño de un barrio de Carabanchel es muy graciosa y entretenida y a mí cuando era pequeña me tenía enganchada.

    Creo que es necesario para los pequeños leerl este tipo de cuento ya que ellos se sienten como protagonistas de la historia, se sienten identificados con el narrador y hace que este tipo de cuentos les enganchen para seguir leyendo cada vez más.

    En mi opinión esta serie de cuentos son increíbles y muy interesantes para los pequeños y en mi opinión se deberían de leer para que puedan ver que hay géneros en la lectura para todos los gustos.

    MARÍA GARCÍA REYES
    UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID
    GRUPO 201

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  54. Me encanta el artículo, ya que son algunos de mis libros favoritos de cuando era más pequeña, sobre todo matilda, me parece genial este libro de cuentos para los niños, me parecen divertidos,entretenidos y que puede hacer que los niños se sientan identificados y parte de la historia poniendo así más interes en la lectura.

    Me parecen historias muy entretenidas y libros geniales,no dudaria en recomendarlo a los niños.

    Beatriz Moya grado educación infantil 211

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  55. Buenas tardes Ana María, tras leer este articulo, he de decir que me parece que trata un tema muy importante, sobre todo en la etapa de infantil, que es cuando los niños muestran más sus travesuras y rebeldías. Me ha gustado mucho como para explicar el artículo ha tomado como referencia tres cuentos infantiles en los que se ve reflejado perfectamente este tema. Pienso que este articulo seria de gran ayuda para todos los padres, ya que les puede servir de gran ayuda a la hora de lidiar con sus hijos cuando se pongan traviesos. Como bien mencionas en el artículo, cuando tenemos un niño rebelde/travieso, es muy importante tener en cuenta todos y cada uno de los aspectos de la vida cotidiana del niño, como son, sus padres y hermanos, el colegio, los amigos etc.
    Normalmente las travesuras en los niños aparecen a raíz de carencias emocionales por parte de los padres, para explicarme mejor, los niños cuando se siente en un segundo plano con respecto a sus padres, tratan de llamar su atención haciendo travesuras, es su forma de expresar que necesitan atención por parte de su familia. También cuando al niño se le dice que va a tener un hermanito, esto puedo producir escenas de rebeldía en él, porque ve que toda la atención de los padres va dirigida a al nuevo hermanito.
    La verdad es que podría extenderme muchísimo más hablando sobre este tema, porque me parece un punto fundamental que yo como futura educadora debería estar informada y que los padres también deberían informarse.

    Lourdes Gamboa Casado
    Magisterio Infantil
    Grupo 201.

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  56. Este artículo me ha parecido interesante debido a que se reseñan varios libros de mi infancia. Me he divertido mucho recordando algunos de los diálogos como los de Matilda o Manolito Gafotas.

    El niño travieso es un personaje recurrente en la LIJ por representar a un antihéroe que se enfrenta a la realidad con el que los niños se pueden llegar a identificar. Estos personajes se convierten en cómplices del lector cuando pasan por las mismas situaciones: son castigados, se pelean con sus amigos, hermanos, padres, tienen problemas en el colegio, etc. Además, aunque estos personajes tengan conductas a veces inapropiadas, también quieren y respetan a sus padres, abuelos, profesores, etc. lo que también es una realidad para los pequeños lectores que, aunque a veces no estén de acuerdo con la autoridad, la respetan y la quieren.

    En el texto se habla de la amistad como un factor importante dentro de este tipo de libros. La amistad es importante para el niño ya que les enseña a confiar en alguien y en él mismo. Por eso la lectura de estos libros les puede parecer más interesante porque muestran la realidad que ellos viven.

    En mi opinión este tipo de lectura con un lenguaje ágil, espontáneo y a la vez natural y entretenido es muy útil para introducir a los niños a la lectura. Si estos personajes, que normalmente se describen en primera y tercera persona como nos demuestra el texto, poseen un lenguaje próximo al lector infantil y juvenil resultarán más accesibles para nuestros alumnos.

    Por otra parte, si tenemos en cuenta que los niños suelen leer aquello que más les interesa y les motiva, entenderemos que este tipo de libros que se sitúan en lugares parecidos a su realidad sean muy atrayentes para ellos. Y aún más si contamos lo que hemos dicho al principio sobre el protagonista.
    En definitiva creo que este tema es muy bueno para la LIJ y fácilmente adaptable para cuentos en el aula de infantil.

    Mar Macayo
    2º Grado de Educación Infantil

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  57. Buenas tardes Ana María.

    Tras haber leído esta entrada tengo que decir que me ha resultado especialmente interesante ya que los personajes que nombras han influido en mi infancia y a través de esta lectura me he teletrasportado a ella de nuevo.

    El personaje que más recuerdo y que fue de mis preferidos en la infancia es Matilda. Matilda me parece un gran personaje, lleno de matices y sobre todo muy valiente, digo valiente porque a mi me llamaba mucho la atención como se enfrentaba a sus padres y a la malvada directora.

    Creo que este tipo de personajes llegan de manera muy directa a los niños porque como tú dices ven en ellos todo lo que quisieran hacer y no pueden o no les dejan. Cada personaje que tu describes muestra características típicas de los niños en su infancia, todos hemos sido algo traviesos, nos han castigado y nos hemos enfadado con nuestros padres por no dejarnos hacer cosas.

    Los autores de literatura infantil y juvenil realizan una gran labor de empatía ya que consiguen plasmar en las obras lo que los niños sienten, lo que les pasa, lo que quieren y lo que no. Además les deja volar su imaginación y creer en cosas fantásticas. Creo que esto es un motivo más para fomentar la lectura desde pequeños.

    Por último darte las gracias por la amplia bibliografía que nos ofreces en cada entrada,. Es un material muy valioso para nuestra futura labor docente.

    Raquel Garrido Muñoz
    Universidad Autónoma de Madrid
    Grupo 201.

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  58. Buenos días Ana María.
    Enhorabuena por esta y por todas tus entradas. Como siempre es genial poder leer posts de tan buen gusto y calidad.
    Tras haber leído esta entrada, creo que el significado de "niños traviesos" que teníamos anteriormente, empieza a replantearse en nuestra cabeza.
    No por ser travieso, quiere decir inmediatamente que seas un niño malo, rebelde o que no hace caso (dejando a un lado el tema de niño bueno, niño malo).
    Creo que el niño travieso, es aquel niño que está vivo, vivo por dentro, con ganas de conocer, de curiosear, de investigar de saber más de lo que se le da y se le deja saber, el querer descubrir nuevas aventuras y vivir cosas emocionantes.
    Por eso existen los niños traviesos.

    En cuanto a las lecturas que mencionas, me ha gustado volver a recordar los momentos que ellas han marcado en mi infancia. Todos nos acordamos de "Manolito Gafotas" o "Matilda". Qué de historias se guardan tras haberles leído y visto las películas.
    La admiración y la identificación que los niños sienten hacia los personajes es muy importante, pues a veces gracias a las lecturas podemos darnos cuenta de muchas cosas, de emociones que se guardan dentro y al final, salen a modo de trastadas que han hecho los protagonistas.
    Yo seguiría recomendando las historias de estos a los niños, para que disfruten de la lectura, de las trastadas, de las aventuras que los protagonistas relatan y leyendo te sientes tan dentro de ellas, porque yo, personalmente, las disfruté como si fueran en primera persona.
    Estas historias las podemos trabajar en la etapa de educación infantil, modificando quizás algunas cosas, pero siempre,dejando que sea el niño quien disfrute de la historia, y claro está que si te ve a ti como maestro disfrutar,a los niños les encantará.


    Sandra Ruiz López
    2º Grado Educación Infantil. Grupo 211
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  59. Buenos días Ana María, soy Adriana Moreno Esteban, estudiante de segundo del grado de magisterio infantil, grupo 211, en la Universidad Autónoma de Madrid.

    Lo primero que quería decirte es que me ha parecido un comentario con el cual me he reido mucho recordando momentos de distintos libros que has mencionado como el de "Manolito gafotas".

    Con referencia a lo que has hablado al principio, pienso que cuando a un niño le gusta un libro le gustará siempre, yo me acuerdo que a mi me gustaba mucho el cuento de "las siete cabritillas" y como bien decías en cuanto me cambiaban algo de la historia se lo decía y les volvía hacer que empezaran de nuevo, me ha encantado esa referencia que has hecho porque me he identificado totalmente.

    En cuanto a los niños traviesos yo creo que a todos nos han gustado los protagonistas traviesos de las historias, pero ya no sólo de pequeños sino también de mayores. Pienso que estos personajes atraen mucho a los lectores más pequeños ya que en muchas cosas se pueden ver reflejados con ellos y otras piensan que ellos desearían poder hacer ese tipo de cosas.
    los pequeños lectores se identifican tanto con ese personaje travieso porque muchas veces nos narran situaciones que nos pasan en la vida cotidiana como pueden ser los motes de "Manolito gafotas" en el barrio, o la visión que tenemos de nuestra madre y nuestro padre, que en ese punto estoy totalmente de acuerdo contigo, puesto que a esas edades se le exige muchísimo más a la madre que al padre y ellos lo perciben, el tema de los amigos me parece muy importante porque para esas edades la amistad lo es todo y se valora muchísimo. También lo que me parece muy acertado en estos libros, como bien expones tú, es el tipo de familia que aparece en este tipo de libros, yo creo que es muy acertado, porque es el tipo de familia que se ve en nuestra sociedad, si fuera otro tipo de familia como por ejemplo con más hermanos pienso que los niños no se sentirían tan reflejados tanto con el protagonista como con el libro. La figura del abuelo o la abuela a mi en particular me parece muy importante y muy acertada, a lo mejor yo pienso así porque en mi vida siempre he tenido a mi abuelos cerca e incluso mi yaya es la que me ha criado al fin y al cabo, y más hoy en día donde la figura del abuela esta presente todos los días en la vida de los más pequeños, ya que últimamente es con los que pasan la mayor parte del tiempo, estoy de acuerdo contigo en la que la figura del abuelo o la abuela siempre está como una persona que está ahí para todo, que es divertida, que te consiente, que juega contigo... y pienso que esa visión es muy acertada, y personalmente me gusta mucho.
    La visión de los profesores y del colegio siempre va a ver opiniones diferentes, y más dependiendo del niño que lee el libro, porque todos hemos tenido profesores que no nos caían nada bien, pero profesores que han sacado lo mejor de nosotros como puede ser en el caso del libro de "Matilda", de una forma o de otra el niño se va a sentir identificado y más cuando a esas edades pasamos la mayor parte del tiempo en el colegio, podríamos decir que es como nuestra segunda casa, en la cual están nuestros amigos y además nos pueden pasar un montón de cosas, me parece un escenario en el cual el niño va a saber identificar perfectamente de lo que están hablando y lo va a comprender e incluso ponerse en la piel del personaje.
    A mi personalmente siempre me han gustado los niños traviesos en la literatura, y pienso que son muy valiosos puesto que te hacen pasar un rato divertido, pero en mi opinión ya no sólo a los niños sino también a nosotros a los mayores. Pienso que este tipo de lectura es un genero que les gusta mucho a los pequeños ya que se ven identificados con el personaje o con sus deseos de hacer lo que hace ese personaje travieso e imaginárselo.
    Gracias por este artículo, me ha encantado.

    Adriana Moreno Esteban
    2º grado Educación Infantil. Grupo 211
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  60. Creo que es muy interesante la definición que aquí hemos aprendido de niño travieso que no es la que solemos entender en la realidad como niño "malo". Los niños traviesos son así porque necesitan llamar la atención ya que sienten que no se les hace caso. Los niños que leen estos libros se ven reflejados en estos niños traviesos de los cuentos con los que pueden aprender un montón de cosas y una, la cual veo la más importante, es el cariño que les tienen sus padres a pesar de que no se les preste suficiente atención. La LIJ es una muy buena herramienta para que los niños aprendan y me parece correcto y bueno que aparezcan personajes de todo tipo para hacerles saber a los niños las consecuencias ya sean buenas o malas de ser de una manera u otra.

    Almudena González Roche
    2ºEd.Infantil, 201
    UAM

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  61. Buenas tardes Ana María,

    Antes de empezar, me gustaría decir que me ha parecido una entrada interesante, ya que después de leerla me ha hecho reflexionar sobre este tipo de libros y, en cierto modo, ha hecho que volviera a recordar los cuentos de mi infancia.
    Como bien se menciona en la entrada, los niños desde una edad bastante temprana, su sexto sentido, por así decir, detecta y despierta en ellos un interés por ciertos libros; es como cuando la piel se te eriza ante ciertos hechos que hace que quieras saber más. La tendencia, es que los niños se ven más identificados y representados con aquellos protagonistas que están fuera de los típicos patrones o estándares cotidianos de personajes; los niños traviesos. Considero que los niños se encontraran verdaderamente motivados, se sentirán cómodos y surgirán en ellos unos sentimientos y emociones, cuando se sumerjan a leer libros dónde se pueden sentir involucrados, participes de la historia e, incluso, que puedan llegar a sentirse el vivo protagonista. Es esencial, que este tipo de libros despierten la curiosidad, interés y predilección del propio lector, porque al sentirse, como he dicho, identificados, les llevará a que reflexionen y sean conscientes del mundo en el que viven.

    En este tipo de libros, las historias que se narran se caracterizan por englobar diversidad de temas como problemas cotidianos, el colegio y los profesores, la amistad, la familia, el placer y deleite de los propios intereses, el animal como amigo, etc., propios de la infancia, y que “chocan” con la sensibilización de los niños. Es decir, a los niños les llama la atención todo aquello que le es desconocido, ya que les genera un sentimiento de intriga y de interés por explorarlo y conseguir descubrirlo por sí mismos. Por ello, tenemos que darnos cuenta que el concepto de niño travieso no es lo mismo que niño malo, simplemente, los niños traviesos actúan de diferentes monos, ya que por naturaleza su comportamiento varía en función de lo que observan, como por ejemplo cuando no se ven identificados con los adultos, resurgiendo en ellos sentimientos que les hacen actuar de un modo u otro.

    En cuanto a los libros mencionados, como “Matilda” y “Manolito Gafotas”, he tenido el gusto de poder leerlos muchas veces cuando era pequeña, y de releerlos, incluso, siendo mayor, ya que marcaron mi infancia. Estos libros están protagonizados por dos niños, un niño y una niña, los cuales reflejan ciertas preocupaciones como no ser reconocidos y el afecto de sus propios padres. Me parece interesante como los autores plasman el protagonista de “niño travieso” de diferentes modos, siendo más creativos y originales.

    A parte de estos libro, recuerdo un libro, “El barón rampante” de Italo Calvino, cuyo protagonista era un niño que se cansó de su forma de vida y de la sociedad y decidió irse a vivir a los árboles. Uno de los defectos de este tipo de libros, tal vez, sea que nunca volveremos a leerlos por primera vez y sentir esa sensación inexplicable. Creo que los niños deberían vivir experiencias nuevas gracias a los cuentos, donde la imaginación, la creatividad y la realidad estén entrelazados y permitan que los niños se adentren a descubrir nuevos mundos siendo conscientes. Son libros extraordinarios que reivindican temas cotidianos de la sociedad como inconformismo, rebeldía, imaginación…

    Cristina Gonzalo Hdez
    2º curso de Educación Infantil
    Grupo 201. UAM

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  62. Buenas tardes Ana María:

    Este artículo resulta muy interesante porque recoge importantes obras de literatura infantil que han formado parte de nuestra infancia y que todas tienen algo en común: la figura del personaje travieso.

    El origen de este personaje se remonta al personaje “antihéroe” que nace con nuestro Lazarillo de Tormes que mencionas en el artículo o la figura del pícaro del escritor del realismo inglés Charles Dickens. También lo podemos encontrar en teatro con la figura del “clown” de Shakespeare en el teatro isabelino. Todos estos personajes se extienden a todas las manifestaciones de la literatura y hacen que las historias sean más divertidas y a la vez más realistas.

    Manolito Gafotas de Elvira Lindo y Matilda de Roald Dahl son libros que recuerdo con gran cariño pues eran algunos de mis favoritos. Ambos protagonistas tienen una visión del mundo completamente diferente a la de sus familias: Matilda, por ejemplo, no cesa de buscar la atención de sus padres aunque no se sienta identificada con ninguno de sus gustos (la televisión frente a la lectura).

    El papel de los abuelos como mencionas en el artículo es completamente diferente al de los padres. Los abuelos suelen guardar una relación de comprensión con sus nietos debido a que como suelen decir “la educación es tarea de los padres”. No obstante, esta realidad ha cambiado en la actualidad debido a que muchos niños ahora se crían con sus abuelos y estos pasan a jugar un rol de padres.

    El aspecto que más me ha llamado la atención es la visión que aporta la literatura infantil del sistema educativo. Siguiendo con el ejemplo de Matilda, al leerlo nos damos cuenta de que el autor nos presenta los dos polos de la educación: el papel autoritario de la Señorita Trunchbull (directora del colegio) y el papel comprensivo de la Señorita Honey (maestra) que le aporta todo el cariño que sus padres no supieron darle.

    En conclusión y desde mi punto de vista, la literatura infantil no sería nada sin este personaje travieso ya que en definitiva constituye el tipo de conducta natural de la mayoría de los niños y aporta este toque pícaro que todos los niños poseen.

    Pilar Oteo Cerrato
    Grupo 211 - Literatura Infantil

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  63. Buenos días Ana.
    Desde pequeña he leído muchos libros, como los que pones en este artículo de ejemplo, en los que el protagonista era considerado un niño travieso y sin duda era mi personaje favorito. Los niños, por muy buenos que sean, siempre tienen momentos en los que son un poco más “traviesos” o en los que piensan que han hecho cosas malas, a través de los protagonistas como Manolito gafotas o Matilda se ven reflejados y se sienten comprendidos. Cualquier niño ha discutido con sus padres pensando que los mayores no tienen razón o que no le comprenden, alguna vez se ha sentido extraño en su familia o en el colegio por hacer cosas distintas, incluso algunos han llegado a pensar que nadie podía entenderles y que no eran como el resto de humanos.

    Cuando un niño lee libros que tienen como protagonista a un niño travieso puede ver que no es malo ser diferente, como en el caso de Matilda que pese a que sus padres piensen que leer es una estupidez más tarde conoce gente que valora su afición por la lectura; que aunque el niño crea que sus padres no le entienden o que siempre le llevan la contraria, en realidad les quieren, Manolito sabe que su padre le está enseñando a defenderse de los “matones”; y, por último, identifican en estos personajes su demanda de autonomía.

    Me ha parecido muy interesante la referencia a la amistad que se hace en el artículo. Hay muchos niños que tienen dificultades a la hora de hacer amigos, porque son diferentes, pero en los libros se ve cómo los animales pueden ser grandes amigos. También están los niños que tienen un mejor amigo, al que sacan todos los defectos, pero que sin él no podrían vivir. Las amistades en los niños son muy importantes para fortalecer su personalidad.

    En mi opinión este tipo de libros y, en especial, este tipo de personajes son una ayuda para fomentar la lectura en los niños, es una forma de captar su atención y su curiosidad.

    Patricia Arranz Álvaro
    Magisterio Infantil, Universidad Autónoma de Madrid
    Grupo 201.

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  64. Buenos días, una vez leído el artículo me hace reflexionar y me sorprende la cantidad de estereotipos que hay sobre las conductas infantiles-juveniles.
    Todas estas conductas surgen por las relaciones que se han ido formando alrededor del niño, ya pueden ser positivas o negativas pero todas dejan huella. Me ha llamado la atención la relación tan positiva que ejercen los abuelos sobre los niños y la mala relación que tienen los niños "traviesos" con sus hermanos, a veces inexistente. Por otra parte la relación de amistad es positiva ya sea por carta, con un animal o las que se generan en el colegio.
    La figura del niño "travieso" se hace muy atractiva para la lectura de los niños, ya que muchos se sentirán identificados y esto les reconfortará, a otros simplemente les entretendrá o les hará referencia algún niño de su entorno que conocen.
    Por último pienso que con estos libros se puede trabajar en clase las distintas situaciones, como divorcios, roles, rabietas, furias, regañinas, miedos... de forma que se puedan detectar en el aula y darles herramientas para poder sabes qué sienten y solucionarlo a tiempo. Me ha parecido interesantísimo y de esta forma se ve la importancia de la literatura, y como futuros docentes una herramienta con la que poder exprimirlo al máximo.

    Literatura Infantil
    Universidad Autónoma de Madrid
    Alumna: Marta López Unturbe
    Grupo: 211

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  67. Buenos días Ana María,

    Esta entrada del blog me ha resultado muy entretenida, quizá porque es un tema muy cercano y pones a nuestra disposición libros, que a mí, personalmente, me hacen viajar a mi infancia. Aunque, si soy sincera, de los libros que nos proporcionas en este artículo del blog, solo han formado parte de mi infancia “Manolito gafotas” “Matilda” y “Cartas de Lesley”, el cual creo recordar que leí en el colegio. Todos ellos tienen como personajes protagonistas lo que conocemos como “niños traviesos” y la verdad que me parece un tema muy interesante para debatir y opinar. Nunca me había parado a analizar este tipo de personaje, y la verdad que cuando lo he hecho, me han venido a la cabeza muchos recuerdos. Sobre los otros libros que mencionas en este artículo del blog, he de decir que no los conocía y creo que pueden servirme de mucha ayuda como futura maestra.

    El personaje de “niño travieso”, yo creo que a todos nos hace recordar alguna etapa o situación de nuestra infancia, todos hemos sido un poco “gamberros”. Este personaje, te hace ver ese lado pícaro y travieso que casi todos los niños tienen y que les sale en muchas ocasiones de forma natural. Desde mi punto de vista, estos libros son tan reconocidos por los niños y les gusta tanto leerlos ya que se sienten identificados con el protagonista, y es como una especie de forma para liberarse y desahogarse. Es una forma de ver, que ese tipo de situaciones, no solo les suceden a ellos, y de esa manera, los libros que leen, les ayudan a quitar importancia a su situación y no verla tan grave.

    El personaje de “niño travieso”, normalmente suele sentirse poco comprendido y eso deriva en que siente que no le quieren. Sin embargo, esto no solo sucede en los libros, sino en la vida misma. Durante la infancia de los niños, tienen lugar numerosas situaciones en las que se sienten poco valorados y, sobre todo, incomprendidos. Una situación, que por ejemplo yo estoy viviendo ahora con mis primos pequeños, es cuando nace un nuevo hermanito y llega un momento en que los celos son tan grandes y el hermano mayor se siente “invisible” que hace todo por llamar la atención. Estas situaciones hacen que los niños resalten la figura de sus abuelos, normalmente, como que son los únicos que les quieren y les entienden.

    A mí personalmente, Manolito Gafotas siempre me divirtió mucho, sin embargo el personaje de Matilda siempre me ha llamado muchísimo la atención. Una niña que adora leer, que tiene unas aficiones y una visión del mundo poco común en una niña de su edad, y esta pasión por la lectura le hace distanciarse enormemente de sus padres. Es curioso, una niña que lee despreciada por sus padres, si en teoría es lo que todos los padres desean que sus hijos hagan. Pero como mencionas en el artículo, se espera de los niños que sean como su padre o madre, mismas aficiones, mismos gustos, de manera que eso se considera como “lo normal”, y cuando un niño no sigue los mismos pasos se considera como raro, y esto es lo que ocurre en el caso de Matilda.

    Por último, decir que esta entrada ha captado enormemente mi interés, y como he dicho antes, me parece una maravilla, una vez más, contar con un material tan amplio para mi futuro. Desde mi punto de vista, este personaje de niño travieso, supone un gran porcentaje de la literatura infantil.


    Marta Carrascal Moraga
    Grupo 201 Educación Infantil

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  68. María Manzano Diez8 de diciembre de 2015, 4:11

    Para empezar, decir que me ha encantado el artículo por la cantidad de libros que has recomendado, algunos de los cuales solo con leer el titulo me han trasladado a mi infancia.

    Es curioso el concepto de travieso que tienen los adultos y que yo creo que es el siguiente: un niño travieso es aquel que hace todo lo contrario a lo que le ordenan, que no obedece y que hace lo que él quiere. Desde mi punto de vista, un niño travieso es aquel con interés por lo desconocido, por aquello que continuamente le prohíben hacer. Por esta razón, estos libros son un reflejo de lo que muchos niños querrían ser o hacer. Es una manera de verse a sí mismos en una historia de la que ellos querrían ser protagonistas en la vida real.

    Son unos libros magníficos, con mucho sentido del humor e historias que no tienen desperdicio alguno.

    MARIA MANZANO DIEZ
    2º DE MAGISTERIO DE EDUCACIÓN INFANTIL
    GRUPO 211

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  69. Al leer este artículo, lo primero que me vino a la mente es que la literatura infantil, que tiene como protagonistas a los niños "Traviesos", tiene una especie de efecto catártico en el lector infantil: el niño ve en la historia todo lo que sucede en la realidad y ve en el protagonista un cómplice que se comporta exactamente como él y por eso se siente satisfecho, como si hubiera alguien que “lo puede entender realmente”. En este sentido, creo que los libros en los que el narrador es también el niño-protagonista son más directos y por lo tanto más eficaces para los niños pequeños, en comparación con los narrados en tercera persona. Como sabemos, a cierta edad los niños no entienden que los adultos los contradicen por su propio bien, para hacerlos crecer, sino que lo toman como un "desafío" a las autoridades (todos aquellos adultos que dan órdenes), asì cuando se enfadan se van a la cama sin cenar, sin ver la TV…
    Habiendo sido una nina yo tambien, muchas veces me iba a la cama sin cenar despues de discutir con mis padres, casi por orgullo, aunque entre mi hermana y yo, yo era la que se comportaba "de acuerdo a la norma", y ella era la "rebelde". Estoy de acuerdo con el hecho de que a menudo, los niños que se comportan como dicen los padres se consideran "normales", y si el niño se sale de los esquemas se convierte en una fuente de conflicto. Siempre he sido una hija obediente, a diferencia de mi hermana, que es un espíritu libre que siempre dijo lo que pensaba, sobre todo cuando las cosas no iban bien, y que siempre tenia discusiones con mis padres. Para ello también estoy de acuerdo con el artículo cuando dice que los niños traviesos son sinceros, dicen las cosas como las ven y esto les cuesta un castigo y recriminación. Vemos todas estas pequenas realidades que cobran vida en los cuentos infantiles, como estos mencionados en el articulo: me sorprende como un adulto, que en este caso puede ser Roald Dalh o Elvira Lindo, puede empatizar tan bien con el papel de un niño y comprender hasta el fondo de lo que siente cuando estan contrariados. Creo que algunos libros de literatura infantil como Matilda, o Cartas a Lesley (que por otra parte habla de un niño con padres divorciados, una de las realidades más frecuentes en la actualidad y una de las razones por las que los niños y los padres a menudo estan en conflicto) pueden ser útiles no sólo para los niños, que a partir del hecho de la incomprensión, llegan a entender que este "molestar" es parte del amor y preocupación por ellos, sino también para los adultos que a través de estos textos pueden entender el comportamiento de sus hijos / estudiantes / hermanos pequenos. Muchas veces, de hecho, los adultos se olvidan de que eran niños, o simplemente siendo de otra época no pueden entenderlos fácilmente, asì, a menudo, un libro puede ayudar a reflexionar.

    Fiorenza Tiberi
    Grupo 211 Educacion Infantil

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  70. Hola Ana María:
    Me gustaría comenzar felicitándote por esta gran entrada (al igual que las demás), por hacernos pensar acerca del tema establecido y sobre todo aprender leyendo tu blog.
    Estoy totalmente de acuerdo en que los personajes “traviesos” muestran cierto atractivo para los niños, puesto que en cierta medida, en muchos de los casos pueden ver un reflejo de sí mismos y llegan a tener sentimientos muy parecidos a los que tienen los protagonistas de estas historias, como por ejemplo en “Matilda” por no dejarle hacer lo que realmente quiere y finalmente consigue salirse con la suya. Los niños pueden sentirse identificados porque cuando queremos realizar algo, sea lo que sea, cuando somos pequeños siempre tenemos que obtener el permiso de nuestros padres, y al final, Matilda no lo consigue y muestra cierta rebeldía haciendo lo que le apetece (aunque esto sea algo positivo en la vida real).
    Otro de los grandes ejemplos que me gustaría destacar es “Manolito Gafotas”, por ser uno de los libros que más me gustó durante mi infancia. Me parece que con el lenguaje coloquial del protagonista, siendo este el niño travieso, se intenta establecer una conexión mayor con el lector y una cercanía que muchos otros libros no existe. Además de suceder situaciones cotidianas con su familia y en el colegio que considero que nos han pasado a muchos de nosotros cuando éramos pequeños, por ejemplo, las broncas que recibe por parte de su madre por actuaciones que tiene Manolito; esto consigue también acercarse al lector.
    Por otra parte, otro de los aspectos que pueden identificar el libro con el lector, son las relaciones establecidas con los padres; los abuelos; los hermanos; etc. Siendo estas distintas según el libro que se esté leyendo, pero en muchas ocasiones el lector puede establecer una relación entre los conflictos familiares del libro y los suyos propios en su vida cotidiana; o simplemente la confianza establecida con los abuelos en el libro, puede relacionarse con la misma confianza y complicidad que tienen muchos de los niños con sus abuelos.
    En conclusión, al poder ver de una manera tan cercana las relaciones que establece el personaje travieso con las personas de su entorno, se puede observar la forma que tienen de ver el mundo pudiendo asimilarse con la visión que tienen los lectores del suyo propio, por lo que se sienten más atraídos por estos personajes con los que se refleja una conexión y complicidad especial al tener muchas más cosas en común que con el resto de los personajes. También, se sienten más atraídos por sentirse cómplices de las hazañas de estos personajes, y aliviados al poder leer sus mismas hazañas y no ser los únicos que hacen las cosas mal, por tanto, se sienten comprendidos.

    Finalmente, me gustaría decir que los libros añadidos en la entrada son de gran interés para mí, y tengo muy buenos recuerdos de dos de ellos ("Matilda" y "Manolito Gafotas"). Son dos grandes ejemplos de "niños traviesos", pero también son dos niños con los que todos nosotros nos hemos podido identificar en muchas de sus actuaciones.

    PAULA FELIPE ARIAS
    2º DE MAGISTERIO DE EDUCACIÓN INFANTIL
    GRUPO 201
    UAM

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  71. Hola Ana María,
    me ha resultado muy interesante este articulo sobre los niños traviesos. Me ha hecho mucha ilusión el análisis de dichos personajes puesto que muchos de ellos han marcado nuestra infancia.
    Bajo mi punto de vista, pienso que es bueno trabajar este tipo de lectura con los niños, ya que muchos de ellos se pueden sentir identificado con los personajes en su forma de pensar, en como se sienten, como actuar en ciertas situaciones, etc.
    Este tipo de lectura, suele atraer a los niños ya que los personajes son capaces de hacer cosas que harían ellos mismos pero que no pueden porque pueden ser castigados.
    Pienso que lo podríamos trabajar en clase porque al ser una lectura fácil y divertida, les motivaría para seguir leyendo nuevas historias. Es una forma de introducirles en la lectura y de que se empiecen a interesar más por los libros.

    Ana Morón Martín
    Magisterio de Infantil
    Grupo 211

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  73. Buenos días Ana María, lo primero decirte que, una vez más, me ha resultado muy interesante tu entrada puesto que a través de ella he descubierto aspectos que antes no me había planteado. Como comienzo de mi comentario sobre la entrada, me gustaría hacer las siguientes preguntas:

    ¿Quién no ha sido un niño travieso de pequeño? ¿Quién no ha hecho nunca travesuras?
    Como bien dices en la primera parte del artículo, a los niños más pequeños les apasionan las historias en las que aparece la figura del “niño travieso”. Esta figura representa actuaciones y comportamientos probablemente diferentes y contrapuestos a los que tiene un niño en la realidad, y a su vez, contrapuestos a aquellos comportamientos que intentan inculcar los padres, los cuales son considerados “más correctos”. Los niños, además, se sienten identificados y reflejados con estas figuras, ya que la naturaleza de un niño más pequeño es ser juguetón y travieso. Por este motivo y los anteriores, los cuentos sobre con niños traviesos les resultan atractivos y llamativos.

    De todos los cuentos que has mencionado, indudablemente me quedo con el de Matilda, ya que me llamó mucho la atención su comportamiento. La protagonista es una niña que carece de atención y cariño por parte de sus padres, los cuales la consideran tonta. Ante esta situación, busca algún método para llamar su atención y vengarse de ellos. Es una niña creativa y busca como solución meter un loro en la chimenea y dejar que sus padres y su hermano crean que hay un fantasma. Como podemos observar, este comportamiento es un comportamiento travieso propio de la mente infantil. A través de él busca llamar la atención de sus padres y vengarse de lo que la habían hecho.

    Pero lo que más me llamó la atención del cuento fue cuando Matilda descubrió su pasión por la lectura y pidió un libro a sus padres. En mi opinión, creo que podría ser muy interesante hacer uso de este libro y del personaje de Matilda a la hora de animar a los niños a iniciarse a la lectura, ya que la protagonista nos refleja que la lectura es una actividad placentera con la que podemos disfrutar.

    En conclusión, esta entrada me ha hecho reflexionar sobre el motivo del comportamiento travieso de los niños, ya que nunca me lo había planteado y muchas veces se cae en el error al pensar que los niños son “malos” simplemente por ser traviesos. De todos los cuentos mencionados, había algunos que no conocía pero otros sí, como el de Manolito Gafotas. Para finalizar, es muy importante dejar que los niños escojan el libro con el que se sientan más a gusto e identificados para que así disfruten con la lectura.

    SARA DE PABLO LUIS
    MAGISTERIO INFANTIL, UAM
    GRUPO 201

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  74. Buenos días Ana María, quiero felicitarte una vez más por este artículo, es realmente interesante y me aporta un gran saber.
    Gracias a tu artículo me ha hecho recordar los libros que leía cuando era pequeña como son: Matilda y Manolito gafotas. Me pasaba muchas horas leyéndolos e imaginándome a los personajes, incluso me veía sus películas.
    Pienso, que los libros que has mencionado como Manolito Gafotas, Matilda… Son de gran ayuda para los niños, ya que cuando somos pequeños nos sentimos frustrados ante los adultos. Y siempre queremos lo que no tenemos, es decir, si la mamá de mi compañero de clase le da un juguete, nosotros lo queremos también y admiramos a su mamá. Esto hace, que queramos tener una mamá como la de mi amigo .
    En estos libros podemos ver la relación que tiene cada niño con sus padres, hermanos, amigos, profesores, etc. Estoy de acuerdo en que los niños al leer este tipo de libros, se sienten identificados con estos personajes, gracias a ellos asocian emociones y sentimientos que tienen en común con ellos. Por lo que todo esto hace que se sientan atraídos y más cercanos al mundo de la lectura y a estos personajes traviesos.
    Por último, darte las gracias, ya que todos estos libros que salen en este artículo me van a servir de gran ayuda para mis futuros alumnos.

    Cristina Hidalgo Sotoca
    Magisterio Infantil
    Grupo 211

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  75. Buenos días Ana María, quiero felicitarte una vez más por este artículo, es realmente interesante y me aporta un gran saber.
    Gracias a tu artículo me ha hecho recordar los libros que leía cuando era pequeña como son: Matilda y Manolito gafotas. Me pasaba muchas horas leyéndolos e imaginándome a los personajes, incluso me veía sus películas.
    Pienso, que los libros que has mencionado como Manolito Gafotas, Matilda… Son de gran ayuda para los niños, ya que cuando somos pequeños nos sentimos frustrados ante los adultos. Y siempre queremos lo que no tenemos, es decir, si la mamá de mi compañero de clase le da un juguete, nosotros lo queremos también y admiramos a su mamá. Esto hace, que queramos tener una mamá como la de mi amigo .
    En estos libros podemos ver la relación que tiene cada niño con sus padres, hermanos, amigos, profesores, etc. Estoy de acuerdo en que los niños al leer este tipo de libros, se sienten identificados con estos personajes, gracias a ellos asocian emociones y sentimientos que tienen en común con ellos. Por lo que todo esto hace que se sientan atraídos y más cercanos al mundo de la lectura y a estos personajes traviesos.
    Por último, darte las gracias, ya que todos estos libros que salen en este artículo me van a servir de gran ayuda para mis futuros alumnos.

    Cristina Hidalgo Sotoca
    Magisterio Infantil
    Grupo 211

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  76. En la mayoría de los casos todos los niños/as se sienten atraídos por personajes “traviesos”, porque se identifican con ellos, ya que normalmente el papel de los niños/as dentro de casa o la escuela se deja en segundo plano y estos libros los protagonistas toman iniciativas para salirse con la suya o conseguir la atención que requieren.
    Además utilizando estos libros se crean intereses lectores en los niños/as, aparte de que se identifican, suelen utilizar un vocabulario coloquial que los niños/as utilizan habitualmente.
    He de decir que dos de los libros mencionados los leí en mi infancia y sentía gran atracción por ellos por sus formas curiosas de hacer “travesuras”. También he podido leer alguno de estos libros ahora y te ayudan a ponerte en el lugar de un niño/a en algunas de las situaciones que puede vivir de forma cotidiana.

    Carolina Fernández Hernández
    Magisterio en Educación Infantil. Grupo: 201
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  77. En la mayoría de los casos todos los niños/as se sienten atraídos por personajes “traviesos”, porque se identifican con ellos, ya que normalmente el papel de los niños/as dentro de casa o la escuela se deja en segundo plano y estos libros los protagonistas toman iniciativas para salirse con la suya o conseguir la atención que requieren.
    Además utilizando estos libros se crean intereses lectores en los niños/as, aparte de que se identifican, suelen utilizar un vocabulario coloquial que los niños/as utilizan habitualmente.
    He de decir que dos de los libros mencionados los leí en mi infancia y sentía gran atracción por ellos por sus formas curiosas de hacer “travesuras”. También he podido leer alguno de estos libros ahora y te ayudan a ponerte en el lugar de un niño/a en algunas de las situaciones que puede vivir de forma cotidiana.

    Carolina Fernández Hernández
    Magisterio en Educación Infantil. Grupo: 201
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  78. me parece muy interesante el artículo para conocer en profundid este tipo de libros como analizarlos y utilizar los más adecuados en educación infantil. Me siento identificada con la elección de este tipo de libros cuando era pequeña ya que me encantaba ver y leer las historias de pipi calzaslargas, daniel el travieso. Este interés se debía a que eran historias en las que podía sentirme identificada con el personaje, pasaban cosas novedosas en cada capítulo, muchos comportamientos entre las familias que surgen en la vida real como los conflictos con compañeros del colegio, hermanos.
    este tipo de libros pueden ayudar a los niños a sentirse comprendidos e identificados, también tienen espacios más fantásticos que dan lugar a la creatividad y la imaginación.
    Estos personajes que son más traviesos llaman más la atención, por su vocabulario más cercano a los niños, a la hora de solventar problemas tanto en el aula como en casa ya que se pueden sentir identificados y posteriormente en el aula mediante un debate con los compañeros proponer finales alternativos y soluciones a estos comportamientos.
    La introducción de estos libros en infantil puede ser muy interesante con libros como Matilda, Manolito Gafotas que tratan problemas mas cotidianos ya que al sentirse identificados estarán motivados para iniciarse en la lectura, tendrán mas ganas de aprender y no se sentirán obligados en ningún momento que es el principal motivo por el que la lectura en cursos superiores se deja de lado.
    Zaira Casas Blanco
    Magisterio infantil grupo 201
    Universidad Autónoma de Madrid

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  79. me parece muy interesante el artículo para conocer en profundid este tipo de libros como analizarlos y utilizar los más adecuados en educación infantil. Me siento identificada con la elección de este tipo de libros cuando era pequeña ya que me encantaba ver y leer las historias de pipi calzaslargas, daniel el travieso. Este interés se debía a que eran historias en las que podía sentirme identificada con el personaje, pasaban cosas novedosas en cada capítulo, muchos comportamientos entre las familias que surgen en la vida real como los conflictos con compañeros del colegio, hermanos.
    este tipo de libros pueden ayudar a los niños a sentirse comprendidos e identificados, también tienen espacios más fantásticos que dan lugar a la creatividad y la imaginación.
    Estos personajes que son más traviesos llaman más la atención, por su vocabulario más cercano a los niños, a la hora de solventar problemas tanto en el aula como en casa ya que se pueden sentir identificados y posteriormente en el aula mediante un debate con los compañeros proponer finales alternativos y soluciones a estos comportamientos.
    La introducción de estos libros en infantil puede ser muy interesante con libros como Matilda, Manolito Gafotas que tratan problemas mas cotidianos ya que al sentirse identificados estarán motivados para iniciarse en la lectura, tendrán mas ganas de aprender y no se sentirán obligados en ningún momento que es el principal motivo por el que la lectura en cursos superiores se deja de lado.
    Zaira Casas Blanco
    Magisterio infantil grupo 201
    Universidad Autónoma de Madrid

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  80. Buenos días Ana María. Acabo de leer tu entrada y he de admitir que me fascina la importancia y la profundidad que puede tener un solo personaje para los niños.
    También he de decir que coincido contigo en el cambio que has explicado de los personajes ''traviesos'' a lo largo de la historia, puesto que es cierto que ahora son más realistas que antes..
    Pero también he de decir, que a mi parecer, los niños se siguen sintiendo muy identificados con estos personajes, puesto que todos hemos querido llamar la atención de nuestros padres de la manera en que lo hace Matilda por ejemplo, aunque cada uno tenga sus razones. Los que tenemos hermanos, además, entendemos de alguna manera las descripciones que ciertos personajes hacen de sus hermanos como Manolito Gafotas. Además, los problemas que se plantean en estos libros y en esta clase de historietas son problemas cotidianos, por lo que es una manera de acercarse al niño y de adentrarle en la lectura.

    Tengo que agradecerte que me hayas descubierto varios libros infantiles que no conocía, como 'Ana la Furiosa', y que espero poder usarlos en un futuro con mis alumnos. Me ha parecido una entrada mu interesante porque la descripción que has hecho de los personajes traviesos sobre diferentes ámbitos de su día a día, y la manera en que el autor se expresa, destacando también la repercusión que tienen en los niños me parece de lo más sincera e interesante posible.
    Por último, he de añadir que esta clase de libros, con esta clase de personajes pueden desarrollarse en clase a través de debates morales con los niños, de donde se podría desarrollar mucho no solo la valoración de los niños hacia los personajes traviesos, sino que también podemos comenzar a forjar la opinión y los valores morales de los niños de una manera indirecta.

    Andrea Durán Antolínez
    Magisterio de Educación Infantil
    Grupo 201

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  81. Buenas tardes Ana María.

    En primer lugar, me gustaría darte las gracias por subir artículos como este, ya que haces que nos traslademos a nuestra infancia con ejemplos de libros como Matilda o Manolito Gafotas. También darte las gracias por facilitarnos tanta información útil.

    El personaje de Manolito me ha traído muy buenos recuerdos, ya que cuando era pequeña también vi la película. Era una historia que me gustaba y entretenía mucho ya que me parecía muy divertida.

    Como futura docente considero que es importante que los niños lean cuentos o libros donde los protagonistas pertenezcan al llamado grupo de “Niños traviesos” para que puedan empatizar con los personajes. Además, la mayoría de estas historias suelen entretener bastante al público por lo que los niños disfrutaran leyendo y eso puede contribuir más a su interés por la lectura.

    SONIA CEBRIÁN CABALLERO
    2º MAGISTERIO INFANTIL
    GRUPO 201

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  82. Buenos días Ana María.
    Una vez más, me ha parecido muy interesante el artículo. Y esta vez, además me ha parecido muy realista.
    En la literatura infantil aparece "el niño travieso", el cual creo que es el fiel retrato de muchos de los niños de hoy en día. A mi parecer, un niño travieso aunque sea "difícil de llevar" no es más que el reflejo de su propia realidad. Es aquel niño que tiene necesidades y puede que no se hayan satisfecho de manera correcta. Es el niño "fuera de lo normal" porque no entra en los esquemas del adulto.
    Creo que como futura maestra, todo adulto debe tener en cuenta esto, y debe tener mucho cuidado en cómo se educa/cria al niño/a. Se debe atender a todas y cada una de las necesidades y características de cada niño/a, aunque el niño no sea como queramos que sea. Es algo fundamental. Solo así el niño formará una visión de realidad, desarrollará su personalidad, su carácter, etc.
    Gracias a tus aportaciones, vemos como en varios libros de LIJ aparece este personaje y las relaciones que tienen con cada uno de sus iguales y adultos. Me ha encantado recordar libros como Matilda o Manolito Gafotas, porque son libros que yo leí de pequeña y que tal vez no causaron gran impresión por aquel entonces, pero que hoy al recordarlos me ha causado gran admiración.
    Muchas gracias por tus aportaciones.

    LAURA PÉREZ PRADOS
    2º MAGISTERIO INFANTIL
    GRUPO 211.

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  83. Buenas tardes Ana María.

    Decirte primero que, después de haber leído esta entrada me ha parecido una de las más interesantes hasta el momento.

    Si bien es cierto, como tú dices, que los niños traviesos que aparecen en los cuentos para niños llaman mucho la atención. Tanto es así, que pienso que gran parte de los comportamientos que tienen estos con sus padres, hermanos o abuelos, desean adquirirlo a su conducta, transformando así su comportamiento a uno parecido al que tiene el personaje travieso, del cual se ha quedado encandilado.

    Me ha llamado mucho la atención que, algunos niños cuando leen estos cuentos pueden verse bastante identificados ya que se dan situaciones que quizás a lo largo de su pequeña vida, la han o la están experimentando en ese momento, como por ejemplo, en Manolito Gafotas o Matilda. La figura del hermano está presente, pero sin embargo el concepto que tiene el personaje travieso sobre este es poco apropiado, (en el caso de Manolito Gafotas) o también el personaje se puede sumergir en una absoluta indiferencia hacia su hermano (como en Matilda).

    Esto también puede suceder en la historia de los niños traviesos con los amigos. Hay algunos que no los tienen, debido a su fuerte carácter, otros los tienen por interés. Pero sin duda, como afirmas tú, estos personajes por lo general, tienen un amigo del alma y un enemigo, como normalmente sucede en la realidad.

    Por otro lado, la gran mayoría de nosotros siempre hemos deseado tener un animal de compañía y tras leer tu blog, me he podido dar cuenta que este interés y deseo que manifestamos podría provenir de los cuentos que nos hemos o nos han leído cuando éramos pequeños. Todos pensamos que un animal, por ejemplo un perro, se puede convertir en nuestro mejor amigo y hasta que no conseguimos tenerlo no paramos. En este momento, es cuando nos damos cuenta de que la amistad que se ve en los libros entre el protagonista y su mascota son ciertos también en la realidad.

    Parte de las historias que viven estos personajes traviesos, son tan interesantes y tan atractivas para nosotros que, en algún momento de nuestra infancia hemos querido adoptarlas a nuestra propia realidad. Por ello, gracias a estos cuentos vamos modificando nuestra forma de ser, pensar y de actuar por lo que, una vez más, se puede afirmar que leer es imprescindible para fomentar nuestra creatividad e imaginación.

    Irene García Prieto
    2º Magisterio infantil
    Grupo 201

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  84. Buenas tardes Ana María.

    Tras la lectura del artículo, me gustaría destacar varios aspectos que han estado en mi cabeza desde que lo comencé a leer y otros que han surgido al terminar de leerlo.


    Por una parte, estos libros están pensados para niños donde el ego forma gran parte de su día a día, por lo que, qué mejor que ofrecerles libros donde se vean reflejados ellos mismos gracias a los personajes o simplemente ofrecerles aquellas historias que siempre han querido vivir. En este tipo de lecturas se hace referencia a todo aquello que puede formar parte de la vida de un niño, la familia, una mascota, los amigos, la escuela, etc. Gracias a esto, estamos motivando al niño a leer ya que se siente identificado, está leyendo historias con las que se divierte y se siente acogido. Si ofrecemos al niño historias que no entiende o que no le atraen damos un paso atrás en nuestro trabajo como futuras maestras, hacer que el niño vea la lectura como algo divertido y maravilloso.


    Por otra parte, me gustaría responder brevemente a una pregunta que haces hacia el final del artículo “ ¿son, al menos aparentemente más felices los que leen o los que no leen? “ Definitivamente, como lectora que soy, he de responder que somos más, al menos algo más, felices los que leemos. Gracias a la lectura viajamos de una historia a otra, cada cual nos irá aportando más y más cosas a nuestra vida. Sí es verdad que llega un momento en el que no te conformas con cualquier historia, pero ahí está parte de la diversión, buscar aquellas historias que nos llenan y encontrar nuestros gustos en el mundo de la lectura. Y en el caso de que no lo encontráramos, siempre podremos crear nuestras propias historias…


    En conclusión, este artículo me ha parecido muy interesante ya que estudia los distintos aspectos que influyen en los niños, que al fin y al cabo va a ser con quienes trabajemos durante el resto de nuestros días, por lo que qué mejor que conocer sus gustos para ofrecérselos, y aún mejor, en forma de libro.

    Inés Nevado Garrote
    Magisterio Infantil, 211, UAM

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  85. Buenas noches Ana Maria,
    Lo primero, muchas gracias por compartir este articulo y enhorabuena por él.

    Es cierto que los niños pequeños suelen buscar libros en los que el protagonista tenga una personalidad parecida a la suya, de tal forma que se acaben identificando con él. De hecho yo misma, en mi infancia, recuerdo haberme identificado con algunos de mis personajes favoritos y en su mayoría eran niños traviesos. Por ejemplo uno de ellos, y que aparece mencionado en el articulo, fue Matilda.

    Creo que esto es un aspecto clave a la hora de elegir libros infantiles para trabajar en el aula, ya que los niños, como un lector de cualquier edad, buscan evadirse de la realidad. Y la literatura es un medio para conseguirlo, en este caso los niños pequeños buscan personajes con características similares a las suyas, que vivan todo tipo de aventuras y, sí, que también sean un poco traviesos.

    Como futura maestra me gustaría trabajar con los niños libros que les ayuden a familiarizarse con la realidad en la que viven, pero que a la vez sean de su agrado y les inviten a desarrollar su imaginación, y poco a poco sean capaces de ir creando su propio pensamiento. Porque al fin y al cabo eso es lo mas importante.

    Sara Poyatos Morate
    2º Magisterio Infantil
    Grupo 211

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  86. Buenos días Ana María, lo primero agradecerle esta entrada porque considero que es una gran etapa en la vida de todos. Ese momento en el que empezamos a hacer ciertas travesuras, cuando sentimos ese aumento de adrenalina al hacer algo que no está bien. Esos fueron uno de los mejores momentos de mi infancia y tu me has transportado de nuevo a aquellos días.

    Creo que es muy importante que los niños lean estos libros que propones porque considero que esto nos ayuda a crear nuestra personalidad, ademas me parece que todos necesitamos experimentar esa sensación de adrenalina al máximo nivel.

    Gracias Ana María, he pasado un rato muy agradable recordando al gran Manolito Gafotas y el odio que tenía a su hermano, le había quitado su sitio en el mundo ¿No nos hemos sentido todos los hermanos mayores así?

    Raquel García Jiménez
    2º Magisterio Ed. Infantil
    Grupo 201

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  87. Buenas tardes, Ana María.
    En primer lugar decir que la literatura infantil me parece una de las cosas más influyentes para los niños, y por tanto, construyen al niño de una u otra manera.
    Pienso que los temas que trata la literatura infantil es muy importante, es por eso que los temas que suelen tratar (sobre todo los libros que mencionas en la entrada del blog) son temas que hablan de amistad, relación con la familia, rebeldía, etc.

    Yo personalmente de todos los libros de los que se ha hablado, me quedo con Matilda, ya que es un libro que a mí me marcó bastante cuando lo leí.
    Mi experiencia con este libro fue en primaria, recuerdo que yo no era una niña que leyese mucho, pero este libro lo leí muy rápido, porque me engancho mucho, porque me hizo sentirme identificada con su protagonista.

    Los libros de literatura infantil suelen tener personajes que hablan en primera persona y esto es bueno porque los niños así aprenden a resolver los problemas que les aparecen a sus protagonistas ya que pueden identificarse con ellos.

    La idea de los animales también me ha parecido interesante, porque una de las maneras de que un niño no sea tan egoísta es teniendo una mascota, y esto pueden verlo en los libros cuando los protagonistas de sus libros pasan el tiempo con su animal, le cuidan y le protegen.

    Por último quería agradecer la cantidad de libros que mencionas, ya que me parecen libros que todo niño tiene que leer.

    Irene Guerrero Corella
    Grupo 201 Magisterio en Educación Infantil
    UAM

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  88. Hola Ana María, la verdad, es que desde que empecé a leer este artículo me sentí muy identificada con lo que cuentas en él, ya que recuerdo que mi madre siempre me ha contado que de pequeña me encantaba que me contasen siempre el mismo cuento, una y otra vez, y por supuesto, de la misma forma.
    Reconozco que desde pequeña me han gustado mucho este tipo de libros en los que son protagonistas los niños traviesos, puede ser por que me interesasen las historias que contaban y me mantuvieran el interés y la intriga saber qué nueva hazaña les esperaba vivir a los personajes. Más que los libros he visto las películas, tanto la de Manolito Gafotas como la de Matilda. Esta última la he podido ver veces y veces sin cansarme hasta tal punto en el que ya se me los diálogos, e incluso a día de hoy me sigue gustando verla y lo hago de vez en cuando. Tampoco me importaría volver a ver la película de Manolito Gafotas, ya que la recuerdo divertida y entretenida, y lo más importante, apta para todos los públicos.
    Por otro lado, pienso que narrar los hechos en primera persona hace que el personaje se muestre más natural y que el lector se pueda sentir protagonista de la historia. El hecho de que una historia esté narrada en tercera persona permite a la persona que lee pueda ver la historia desde un punto de vista exterior y una perspectiva diferente. Creo que ambas formas de narrar una historia tienen puntos muy positivos a la hora de implicar al lector con ellas y que se pueda sentir identificado con el protagonista o alguno de los personajes y conectar con la historia que está leyendo.
    Me parece interesante la idea u opinión que tienen los niños protagonistas de estas historias a cerca de sus familiares, en concreto de sus padres, quienes a pesar de no mantener una buena relación con sus hijos o como ellos quisieran, los niños les quieren y aprecian. A pesar de que estos niños sean traviesos, quieren a sus padres, por lo tanto, no son niños malos ya que no tienen malas ideas ni malos sentimientos. Con respecto a sus abuelos la mayoría de estos niños tienen muy buena relación con ellos, se sienten identificados y comprendidos por los abuelos y se apoyan en ellos.

    LAURA CAMPOS FERNÁNDEZ
    GRUPO: 201
    2º EDUCACIÓN INFANTIL

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  89. Buenas tardes Ana María.
    Lo primero felicitarte por el maravilloso artículo y por el blog, ya que tiene numerosas entradas que pueden resultar muy útiles tanto a futuros docentes como a esos padres que quieren fomentar o despertar en sus hijos el interés por la lectura.
    Con respecto a este artículo, me parece muy importante destacar que a la hora de elegir un cuento hay que tener muy en cuenta los intereses de los niños, lo que les llama la atención… Lo primero que les atrae de un libro es el personaje principal, el protagonista, y uno de los protagonistas que más llama la atención es el del “niño travieso”. Esto se debe a que el niño ve reflejado en el protagonista las acciones que él no puede llevar a cabo en la realidad.
    Otro punto a tener en cuenta a la hora de elegir un libro es el tipo de narrador. En mi opinión, el más acertado para cuentos o libros en educación infantil es en 1ª persona, ya que hace que el tono sea más reposado, pero también entretenido.
    Los niños al leer estos libros en los cuales el protagonista de la historia es un “niño travieso” se ven identificados tanto por las relaciones que puedan tener con los padres, con los abuelos o con los amigos, pero también con los castigos a los que se les imponen por saltarse las reglas establecidas por los padres.
    Finalmente, me gustaría indicar que hay que saber analizar muy bien los libros que se proponen ya que sus personajes, en muchas ocasiones, se convierten en ejemplos a seguir por los niños. Por lo que si haces una buena elección, puedes despertar en el niños más cosas a parte del interés por la lectura.

    Rocío Pérez-Cejuela Mesas
    Grupo:211
    2º Educación Infantil

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  90. Buenas tardes Ana María,
    He de confesar que aunque muchos de los niños traviesos que mencionas fueron compañeros de mi infancia, también he descubierto nuevos personajes.
    Me ha parecido muy interesante este artículo porque recoge grandes obras de literatura infantil las cuales tienen todas algo en común: la figura del personaje travieso. Todo el mundo achaca el concepto de “travieso” a “malo” y eso es un error. Un niño travieso es un niño vivo y natural, un niño que vive, que está en proceso de aprendizaje, que experimenta, de espíritu libre que va buscando respuestas a lo que se va encontrando en el camino.
    Recuerdo con mucha estima el famoso Manolito Gafotas de Elvira Lindo y la gran Matilde de Roald Dahl ya que me hacen viajar a mi infancia. De ambos, me quedo con Matilda, ya que fue uno de los libros que me adentró en el arte de leer. Me atrevería a decir que el motivo de ello fue poder descubrir dos figuras tan diferentes de autoridad: la Señorita Trunchbull (directora del colegio) y el papel comprensivo de la Señorita Honey (maestra) que le aporta todo el cariño que sus padres no sabían darle.
    Me ha llamado mucho la atención de su artículo, la importancia de los animales, más en concreto, el hecho de tener una mascota.
    Como conclusión y desde mi punto de vista, la literatura infantil no sería nada sin este personaje travieso ya que en definitiva constituye el tipo de conducta natural de la mayoría de los niños y aporta este toque pícaro que todos los niños poseen.

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  91. Hola Ana María antes de nada decir que este artículo es el que más me ha gustado de todos los que hemos leído, me ha parecido muy interesante el análisis que se hace sobre los libros de la literatura juvenil.

    Respecto caracterización de los personajes fue algo muy importante romper con el protagonista guapo y elegante, ya que eso es alejarse de la realidad y los niños lo ven así, está bien que los niños y adolescentes puedan leer libros de fantasía, pero hablando de libros más realistas, de anécdotas de la vida cotidiana debemos enseñar les que existe una gran diversidad de personas, que hay rasgos más importantes que el físico de una persona, de este modo eliminar la discriminación.

    Todos de pequeños en el colegio o algunos fuera del colegio que le gustaba la lectura, como es mi caso, leíamos este tipo de libros, recuerdo en quinto de primaria leer el libro de “Las brujas” de Roald Dahl, está relacionado con este artículo ya que también es un niño travieso en busca de aventuras… recuerdo leer este tipo de libros con ganas de más de querer leérmelo para saber que nueva aventura le sucederá al protagonista, es un claro ejemplo de lo dicho en el artículo los niños eligen los relatos que les gusta.

    Cada día estoy más convencida de lo bueno que es despertar a los niños el interés sobre la lectura, estos libros citados desde mi punto de vista son muy buenos recursos, los niños se sienten identificados con ellos, les gusta que a los protagonistas le sucedan tramas y los resuelva, ¿quién no se ha metido en algún lio de pequeños? Los niños ven la realidad a través de los relatos, la relación con los padres, los abuelos cómplices, los hermanos molestos, los amigos y enemigos…. Son cosas que ellos suelen tener en el día a día y si ven libros con esas situaciones reflejadas les incita a leer, son libros divertidos que entretienen y a la vez a ellos les sirve para evadirse e ir generando un aprendizaje de los relatos que leen, aprenden divirtiéndose, se sienten cómplices de los protagonistas, si tienen un problema sienten que ellos también lo están viviendo aprenden a resolver problemas entre otros.

    Los autores de la literatura infantil y juvenil, hacen un gran trabajo, desde mi punto de vista es más complicado escribir para un público infantil y juvenil ya que no piensan igual que el autor, hay que hacer el trabajo de ponerse en la piel del niño entre otras cosas, debemos estarles agradecidos por su labor.

    Carla Guzmán Rasero
    UAM, Magisterio Infantil. Grupo 201.

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  92. Buenos días Ana María.

    Una vez leído el artículo me ha llamado la atención el término "niños traviesos" ya que en mí opinión un niño travieso no es un niño malo. Es un niño que llama más la atención por su carácter y comportamiento. Por eso, probablemente, llamen tanto la atención a los niños los cuentos cuyo protagonista es un niño travieso.

    Por este motivo, me he sentido identificada con el término "niños traviesos" ya que cuando era pequeña los libros que más me gustaban eran los cuentos donde aparecía algún niño que hacía travesuras.

    En cuanto a los cuentos mencionados, me ha gustado leerlos ya que hay varios cuentos que nunca había leído en mi infancia y me ha gustado poder leerlos y así saber de que tratan.
    El cuento que leía cuando era pequeña y me gustaba mucho era el cuento de Matilda. Trata de una niña que tiene carencia afectiva de su familia, sin embargo Matilda lo que hace es refugiarse en la lectura.

    Para finalizar debemos tener en cuenta que si queremos que los niños lean desde pequeños y sientan curiosidad por los libros, debemos dejarles que lean los libros de su interés, es decir, cuentos donde el niño fomente su placer relajándose y sintiéndose alegre cuando vea un cuento.

    Sandra Moreno Iglesias
    Grupo 201
    2º Educación Infantil

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  93. Todos recordamos aquellos cuentos que nuestros padres nos leían una y otra vez todas las noches antes de dormirnos. Nos leían los que más nos gustaban y nunca nos cansábamos de escucharlos con la efusividad que le ponían al contárnoslos. También, por otro lado, estaban los libros a los que no les prestábamos ni la mínima atención, pasaban desapercibidos o inadvertidos, y ellos se daban cuenta de ello rápidamente y nunca más volvíamos a saber de ellos. A día de hoy puedo decir que guardo un bonito recuerdo de los libros que me fascinaban en mis primeros años de vida.
    Curiosamente todos los cuentos que me encantaban tenían un protagonista "travieso", que le castigaban por sus fechorías pero las volvían a cometer sin pensárselo dos veces. Y es que quien no hacia "travesuras" para captar la atención de los mayores?
    Nos metíamos en las historias de lleno, empatizando con estos niños, incluso llegábamos a imitarlos.
    Las referencias que nos dejas son una maravilla véase Manolito Gafotas y Matilda. En Manolito Gafotas vemos que el narrador en primera persona es el mismo y además es protagonista, esto permite vivir sus historietas más de cerca, incluso vivirlas detrás de sus "gafas".
    Matilda era mi libro por excelencia, me lo he leído veces incontables y el año pasado en inglés para la asignatura de inglés. La pequeña Matilda trata de conquistar la atención de sus progenitores de forma continúa y siempre fracasa. Su venganza será hacer "travesuras". Todos esperamos ese amor fraternal incondicional y cuando esto no sucede "sin quererlo" llamar su atención nos hace cometer pequeñas travesuras.
    La visión que tienen estos personajes respecto a sus padres es igual, todos los quieren pero los examinan con lupa, llegando a evaluarles cada día. De los abuelos tienen normalmente una visión positiva, son sus cómplices, los que los miman y no les marcan normas. Son los que pasan menos horas con ellos y por eso tal vez tienen que hacerlas mágicas. A los animales los tienen como cómplices también, son siempre mejores amigos. En cuanto al colegio y a los profesores se suelen dividir en los que los comprender y los que no. Se observa en Matilda.
    Sin lugar a duda a los niños les atraen y les enganchan aquellas historias donde se ven reflejados y en sintonía y son las que los protagonistas son los niños traviesos. En ellas pueden ver que todas las imposiciones de los adultos no son sólo hacia ellos mismos (egocentrismo propio de la edad), que a los protagonistas de sus libros favoritos también les suceden todas esas situaciones.
    Debemos estimular el placer en la lectura a los niños desde edades tempranas, haciendo siempre una criba de aquellos cuentos y libros que más se ajusten a sus necesidades o que más les puedan gustar. También debemos dejarlos a ellos que elijan lo que quieren leer, de esta manera no les parecerán aburridos. A los adultos nos ocurre lo mismo. Y por último tengo que decir que debemos crear lugares confortables y placenteros que inviten a leer en ellos.
    La lectura es un privilegio, nunca un castigo.

    Andrea Fernández Rodriguez
    Grupo 201
    2 Educación Infantil

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  94. Este artículo me ha resultado muy interesante y de gran utilidad para el futuro. En él, todo gira en torno a la figura del niño travieso, postura que muchos niños adoptan a lo largo de su infancia. Muchas veces pensamos que un niño travieso es aquel que es malo y que no tiene un buen comportamiento, sin embargo, un niño travieso puede ser aquel niño inquieto, que cuestiona todo aquello que le rodea, que no cesa de preguntar… por lo tanto no tiene por qué ser una connotación negativa.

    En algunos libros mencionados en el artículo, como por ejemplo: Manolito Gafotas de Elvira Lindo, vemos a un niño “respodón”, que utiliza las palabrotas etc. Puede que los niños desarrollen un gran interés por la lectura de este libro porque encarnan a un personaje “prohibido”, puesto que la gran mayoría de los padres no permiten que sus hijos se comporten de ese modo. Por lo tanto, este libro sirve como una vía de escape para los niños donde vuelcan sus deseos de ser un poco más traviesos y libres de lo que en realidad son.

    Por otra parte Matilda representa a la niña que todo padre quisiera tener, es tranquila, inteligente, amable, siente pasión por la lectura etc. Sin embargo, esta niña es considerada una gran traviesa por parte de su familia puesto que no comparte las mismas aficiones que ella. Por lo tanto, podemos darnos cuenta de que muchas veces se califica a los niños de ser traviesos dependiendo de si sus intereses y gustos están muy alejados de los de su propia familia.

    Además, vemos la postura que los abuelos suelen adoptar con sus nietos, son figuras mucho más permisivas, comprensivas que en muchas ocasiones permiten sacar ese lado pícaro y travieso que se esconde en los niños.

    En conclusión, creo que es bueno tener un gran abanico de libros y cuentos dentro de nuestra pequeña biblioteca dentro del aula, puesto que es necesario que posea todo tipo de contenidos para que los niños descubran la lectura y todas sus posibilidades.

    María Rodríguez Recio
    Grupo 211
    Literatura Infantil UAM

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  95. Buenas noches Ana María, quería darte las gracias por realizar este recorrido y comentar estas historias que tanto han estado presente en mi infancia y seguro que en la de muchas otras personas.
    El concepto de "Niños traviesos" sinceramente nunca me lo había planteado de este modo, bien es cierto que como ya has comentado, se hace referencia a aquellos peques los cuales tienen malos comportamientos. Pero he de decir que este nuevo sentido me gusta mucho más.
    Creo que una de las ideas que tenemos que tener en mente los futuros maestros y los que ya lo son es, por un lado tener un amplio abanico de libros, historias, cuentos que nos pueden servir y les pueden servir a nuestros alumnos, por otro lado saber qué momento está viviendo cada alumno y por último proporcionarles cuentos adecuados.
    Creo que el hecho de descubrir la situación que tiene un alumno y proporcionarle cuentos y historias en las cuales él se vea reflejado es fundamental. Pero no sólo a él, sino también a su entorno, hablar con el entorno familiar y cercano del niño y proporcionarle recursos, en este sentido, cuentos para que se lo lean en casa y compartan la situación juntos es una manera de llegar al alumno y enriquecernos nosotros también.
    Un maestro tiene que tener una lista de libros amplia, pero además debe de ir poniéndose al día y renovándola. Hay que tener en cuento los nuevos libros, es cierto, pero considero que también es fundamental tener en mente libros de otras épocas, más antiguos, los cuales nos pueden dar bastante juego.

    Estas breves descripciones que nos has ofrecido sobre estas historias me ha resultado muy interesante desde el punto de vista del adulto, ya que en el momento en el cual me los leí (algunos, no todos los nombrados) no tenía en mente este punto de vista.
    Una de las cosas que enriquecen además esta entrada es la aportación de en que momento empezaron a aparecer estos personajes principales tan reales y cercanos a la vida misma. La diferencia de los protagonistas de antaño, más cercanos a la imaginación y los de ahora me ha resultado una aportación muy enriquecedora y valiosa.
    Estas consideraciones creo que no sólo tienen que tenerla los maestros y maestras sino también los adultos en general, sobre todo aquellos cercanos a los niños.

    Gema Berlanga Gallego
    Grupo 201
    Magisterio de Infantil UAM

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  96. Hola Ana Maria
    en primer lugar lo siento por el retraso del comento y le doy las gracias por haber propuesto la lectura de este artículo.
    Me encantó porque me hizo reflexionar sobre cómo los niños se sienten atraídos por los libros en los que hay personajes con los que se identifican, comparten formas de hacer las cosas y tal vez casi los envidian por el valor que tienen de "rebelde" hacia los adultos . Yo misma recuerdo que de niño yo admiraba el carácter de Matilda por su coraje para contrastar los padres que no le permiten hacer algo que ella amaba, o sea leer, y lo consideré una injusticia por parte de los adultos, porque para mí no era nada tan extraño lo que preguntaba Matilda.
    Son libros que representan la realidad y todas las relaciones que los niños tienen con otras personas en la vida cotidiana, tales como padres, amigos, abuelos, los animales y son historias en las que los niños se reflejan porque se sienten incomprendidos por los adultos así como los ninos-personajes. Por esto leeré estos libros a los niños, ya sea porque son de interés para ellos, sino también porque les permite reflexionar sobre cómo ven las personas que les rodean en la vida real, cómo se relacionan con ellos, cuales estados de ánimo sienten hacia ellos. Pero creo que también estas historias son importantes para que los adultos reflexionan sobre la manera de negar algo a los niños y hacerles entender que hay diferentes maneras de actuar y no necesariamente sólo con los castigos.

    Francesca Cianciullo
    Grupo:211 Educacion Infantil UAM

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  97. Buenas noches Ana María, a medida que leo tu blog soy más consciente de la capacidad que tienen los libros para captar la mente humana y hacer que te sientas como el protagonista de la historia.

    En primer lugar quiero centrarme en el personaje del "niño travieso". Creo que a todos nos tienta lo que no está a nuestro alcance pero conseguimos reprimirnos. Los niños quieren experimentar continuamente pero no encuentran la forma de hacerlo sin recibir un castigo por parte de sus padres. Es así, como los libros sirven de vía de escape para el niño. Este al leerlos siente que está rompiendo las normas y disfruta leyendo.

    Como ya hemos mencionado en clase, los libros invitan a la reflexión y van configurando nuestro pensamiento crítico desde muy pequeños. Es importante que creemos nuestra propia concepción del mundo y de ver las cosas.

    Otro punto interesante, es la capacidad que tienen los autores para representar la visión que tienen los niños de su familia, amigos, etc. La figura principal de la madre, el padre muchas veces más ausente, el primer hermanito o los abuelos cómplices son los principales iconos de la literatura infantil. ¿Quién no ha resuelto los conflictos con sus padres acudiendo a los abuelos que siempre ayudan?.
    He crecido con "Matilda" y creo que cualquier niño que haya leído el libro o visto la película ha soñado con estar en su lugar, formando parte de una realidad mezclada con la fantasía. Por ello, es una lectura cien por cien recomendable.

    En definitiva, los libros están cargados de un gran contenido psicológico. Ayudan al correcto desarrollo del niño tanto cognitivo (de aprendizaje) como emocional. Y por ello, debemos saber seleccionar los más adecuados para nuestros alumnos.

    Eva González Delgado
    Grupo 201
    Educación Infantil

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  98. Este articulo es uno de los mejores que he leído, ya que me ha hecho volver a la infancia con tantos libros con los que yo misma me identificaba.

    Hasta que no he leído este articulo no he visto todo lo que nos pueden ayudar este tipo de libros a los educadores, ya que de cierta forma con estos libros podemos descubrir muchas cosas de nuestros/as alumnos/as. Porque además te dejan un gran abanico de temas que se pueden trabajar con los alumnos/as.

    Una de las cosas que tengo que decir es que no solo los niños/as son los que buscan identificarse con esos "niños traviesos", los propios adultos muchas veces anhelamos ser niños traviesos, ya que desde mi punto de vista casi todo el mundo necesita poder salir de las normas, y gracias a la literatura podemos.

    Laura Muñoz Morato
    2º Magisterio Infantil
    Grupo 2111

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  99. Enhorabuena Ana, una entrada genial donde por fin se desmitifica al "niño malo" de la literatura por el niño travieso, inquieto y que aprende en clave de humor aspectos de su vida cotidiana.
    Estoy contigo en que es mucho más fácil que a un niño le guste más este tipo de lectura, que se enganche más rápidamente y que vea en el personaje parte de sus aventuras diarias en el colegio, la familia o con sus amigos.
    Me encanto "Matilda" y obviamente no me identificaba con ella, si con ciertas travesuras que cometía, pero creo que es un buen libro en el que los niños verían que con la lectura se aprende y que puede ser muy divertida.
    También me encanto leer Manolito Gafotas pero creo que los niños "de ahora" ya no se identificarían tanto con ese personaje, si que les resultaría divertido, sobre todo por lo motes que se ponen, como el de su hermano: "El imbécil".
    Por último decir que no creo que sean solo los niños los que sean atraídos por este tipo de personajes, porque los adultos anhelamos recordar a esos niños traviesos que una vez fuimos.

    Ana Belén Ropero Rébora
    Grupo 201
    Universidad Autónoma de Madrid

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  100. Siempre que hablamos de los niños traviesos en cualquier tipo de entorno, todos tenemos el concepto de un niño que hace lo que quiere sin respetar las normas o que van en contra de lo establecido simplemente por pura rebeldía.
    Sin embargo, bajo mi humilde opinión y creo que la de alguno de mis compañeros, un niño travieso es aquel que necesita mayor actividad física y mental, tiene mayor curiosidad por lo desconocido y se “sale” de lo establecido o lo que es más usual.
    Tal como indicas en este post y como he podido comprobar en algunas experiencias laborales con niños, no les atrae en absoluto los personajes correctos y mucho menos los niños perfectos de su misma edad.

    Otro aspecto que me ha llamado la atención y que nunca me he detenido a analizar, es el trato de los niños denominados con las personas que los rodean. Quisiera destacar dos figuras muy importantes: los padres y los abuelos.
    En muchas ocasiones, incluso fuera de la literatura, los niños en general y algunos adultos (entre los que probablemente nos incluyamos muchos) van en contra de los que piensan y dicen sus padres, no quiere decir que por ello no les quieran, si no que hacen lo que sienten sin pensar en las consecuencias posteriores.
    Y os propongo algo, buscar entre vuestros recuerdos y levantad la mano si alguno de vosotros no ha acudido a los abuelos para conseguir algo que tus papás no te daban o esquivar algún castigo; como muchas veces dicen los abuelos: los padres están para criarlos y los abuelos para malcriarlos.

    También queda manifestado en este post y en muchos de los libros que he podido leer, como a los niños se les quita la posibilidad de hacer determinadas cosas por pensar que son demasiado pequeños o por el carácter conservador de sus propias familias. Además, los niños suelen ser castigados cuando hacen algo mal, y lo que realmente se debe hacer es reforzar positivamente lo que hacen bien.

    Todos debemos entender que los niños no son pequeños adultos: no guardan las apariencias, dicen todo lo que sienten y no son hipócritas.
    Los niños no son traviesos, son seres humanos puros y únicos. Cada uno tiene unas necesidades diferentes.

    Y como despedida de este blog quiero decir algo: leer es lo más bonito de este mundo, nos hace reflexionar, cambiar por dentro y mejorar nuestro pensamiento crítico.

    Noelia Camps Sánchez
    Grupo 201 Ed. Infantil (UAM)

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  101. Cristina Munárriz3 de enero de 2016, 4:04

    Buenos días Ana María:

    Una vez leído este articulo sobre los niños traviesos, he reflexionado sobre el término de niños malos ya que desde mi punto de vista no creo que haya niños malos si no que desde pequeños nos gusta saltarnos las normas, ser inquietos y nos mostramos curiosos hacia las cosas que nos rodean, intentando probar todo, como bien dice el artículo pienso que estos niños son traviesos y que todos en algún momento hemos roto con el esquema de niño bueno saltándonos las reglas.

    En cuanto a los libros que has mencionado, me ha recordado a mi infancia y los buenos momentos que pasaba leyendo estos libros como MAnolito gafotas y Matilda y me ha ayudado a conocer otros para poder trabajos con ellos con los niños ya que me parecen muy entretenidos y están llenos de humor, ademas tienen una cosa en común, ya que en todos aparecen como protagonistas "niños traviesos" y son los propios niños los que se sienten identificados con ellos.

    El lector se siente idendicado con los personajes de los distintos cuentos, con sus emociones, sentimientos que van sintiendo a lo largo de la historia y los problemas que van surgiendo, a la vez que puede ver las medidas que se plantea el protagonista para poder superar los obstáculos que se le ponen en el camino fácilmente.

    Por último, creo que este post también sirve a los adultos para reflexionar sobre los castigos que ponen a los niños cuando se portan mal y poder cambiar la manera de actuar con ellos.

    Cristina Munárriz Ramírez.
    Grupo 211.
    2º de Magisterio en Educación Infantil.
    Universidad Autónoma de Madrid.

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  102. Buenas tardes Ana María:

    En primer lugar he de decir que este artículo me ha hecho viajar a mi infancia, de hecho aun conservo una gran parte de la colección de Manolito gafotas.

    Creo que es muy importante que los profesores utilicen los libros para conocer a sus alumnos. Gracias a libros como estos podemos ver que en distintas etapas de su desarrollo se sienten más identificados con unos libros o con otros ya sea porque tengan problemas similares a los que cuentan los libros o a ellos les haya pasado algo parecido.
    Por ello cuando se sienten identificados con algún libro es porque hacen suyo el personaje y se ven en su propia historia, sintiendo lo que ellos sienten.

    Hay que ver también que cada libro tiene un trasfondo y que cada autor quiere dejar un mensaje. Es importante que conozcamos muy bien que libros se les puede dar a los alumnos y en que momento.
    Muchas veces por no conocer bien un libro puede que consigamos lo contrario a lo previsto.

    Alejandro Germán Palencia
    2º Magisterio Infantil
    Grupo 211

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  103. Buenas tardes Ana María:
    Quería felicitarte por tu artículo, porque consigues una vez más trasladarnos a nuestra niñez, recordando algunas de nuestras lecturas (Manolito Gafotas y Matilda entre otras).
    Es verdad que los niños se sienten reflejados en numerosas ocasiones, en literatura, con los "niños traviesos". Ya sea por sus pensamientos, su forma creativa, sus ocurrencias, sus “trastadas”, sus sentimientos… Por eso, como futura maestra, estos libros son una fuente útil y eficaz para tratar de entender y comprender a nuestros futuros alumnos. También para leérselos puesto que la mayoría de ellos relatan una historia infantil/juvenil con un gran toque de humor y sarcasmo.
    Tal y como has comentado, los niños buscan, en especial a esas edades que todos sus deseos de hagan realidad, rebelándose siempre que no se cumplen y buscando alternativas, creando estrategias y sobretodo imaginando. Por esto, es esencial saber que los niños no llevan siempre la razón, y que debemos hacérselo entender mediante el cariño.
    Un aspecto muy interesante en la lectura de este artículo es la variedad temática que pueden contener este tipo de libros, que posteriormente se pueden tratar con los niños (familia, amigos, mascotas, lectura, comportamientos…) que nos llevarán a conocerlos mejor.
    Isabel Mª Carvajal Vergara
    2º Magisterio Infantil
    Grupo 201

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  104. Hola Ana María,

    Lo primero que me gustaría decirte es que, al igual que la mayoría de las entradas que publicas, esta me ha parecido realmente interesante y de gran utilidad para nosotros, los futuros docentes.

    Me ha llamado la atención el hecho de que muchos niños se puedan llegar a sentir identificados con los protagonistas ``traviesos´´ de sus libros favoritos, algunos ejemplos de estos libros son Matilda o Manolito Gafotas. A partir de esta reflexión es cuando me doy cuenta de que los niños, e incluso yo he sido influenciada por los libros que leía de pequeña y hasta he podido modificar mi conducta de acuerdo a lo que leía, intentado adaptar esas historias a mi propia realidad. Los niños más pequeños son como esponjas, absorben todo lo que les llega y casi todo lo que tienen alrededor les influencia y aprenden de ello. Por ello, también pienso que es muy importante la correcta selección de los libros y de los temas de éstos a estas edades.

    Este es un gran ejemplo de que, sin duda, los libros nos desarrollan como personas. Fomentan nuestra creatividad, nos hacen críticos y, sobre todo en las edades más tempranas, la lectura puede llegar a modificar las formas de actuar, de pensar y de ser.

    Por otro lado, veo muy acertado que hayas aclarado el concepto de niño malo. Creo que los niños están en pleno proceso de descubrir todo lo que les rodea, de conocer su realidad, y de estar aprendiendo y experimentando en todo momento. El problema es que esto se puede confundir muchas veces y pensar que ese niño es malo, desobediente, inquieto pero el adulto tiene que darse cuenta de que le tiene que dejar esa libertad y que puedan disfrutar de ella.

    Isabel Rita Calvo Gómez
    2º Magisterio Infantil
    Grupo 201

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  105. Hola Ana María,

    Lo primero que me gustaría decirte es que, al igual que la mayoría de las entradas que publicas, esta me ha parecido realmente interesante y de gran utilidad para nosotros, los futuros docentes.

    Me ha llamado la atención el hecho de que muchos niños se puedan llegar a sentir identificados con los protagonistas ``traviesos´´ de sus libros favoritos, algunos ejemplos de estos libros son Matilda o Manolito Gafotas. A partir de esta reflexión es cuando me doy cuenta de que los niños, e incluso yo he sido influenciada por los libros que leía de pequeña y hasta he podido modificar mi conducta de acuerdo a lo que leía, intentado adaptar esas historias a mi propia realidad. Los niños más pequeños son como esponjas, absorben todo lo que les llega y casi todo lo que tienen alrededor les influencia y aprenden de ello. Por ello, también pienso que es muy importante la correcta selección de los libros y de los temas de éstos a estas edades.

    Este es un gran ejemplo de que, sin duda, los libros nos desarrollan como personas. Fomentan nuestra creatividad, nos hacen críticos y, sobre todo en las edades más tempranas, la lectura puede llegar a modificar las formas de actuar, de pensar y de ser.

    Por otro lado, veo muy acertado que hayas aclarado el concepto de niño malo. Creo que los niños están en pleno proceso de descubrir todo lo que les rodea, de conocer su realidad, y de estar aprendiendo y experimentando en todo momento. El problema es que esto se puede confundir muchas veces y pensar que ese niño es malo, desobediente, inquieto pero el adulto tiene que darse cuenta de que le tiene que dejar esa libertad y que puedan disfrutar de ella.

    Isabel Rita Calvo Gómez
    2º Magisterio Infantil
    Grupo 201

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  106. Estimada Ana María:

    Es divertido pensar cómo cuando somos niños, nos atraen tanto los disparates. En mi caso, me siento identificada con el texto ya que yo no podía hacer travesuras, leía a otros niños haciéndolas y así metiéndome en el personaje podía ser cómplice. Esto es lo que creo que hace especial al "niño travieso", que te hace vivir y sentir esa realidad que tú mismo no puedes representar en la vida cotidiana.

    Respecto a cómo tratan estos protagonistas al resto de personajes, en cada libro los niños pueden ver cómo luchan contra sus conflictos internos y contra las relaciones dificultosas que tienen con su entorno. Para mí esto es importante ya que, le da la oportunidad al lector de ser creativo cuando tenga que solucionar un problema, le da diferentes puntos de vista desde los que buscar su propia solución.

    En conclusión estos libros con personajes "traviesos" hacen que los niños se sientan identificados y pasen buenos momentos divirtiéndose con las locas aventuras de sus protagonistas, pero más allá de eso, estos libros regalan al lector un punto de vista diferente y proporciona que se abra la mente y se reflexione sobre otras visiones de la realidad.

    Gracias por enseñarme a parar para reflexionar sobre cosas que parecen tan obvias (ya que las llevo viendo toda mi vida). Un saludo.

    Malena Cedrón Cantais
    2º Magisterio Infantil
    Grupo 201

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  107. Buenas tardes Ana María:

    Este posteo me ha hecho recordar aquellos libros con los que solía entretenerme y que nunca dejarán de divertirme.
    Como relatas en la entrada, es cierto, que observamos como los niños se encuentran atraídos por las historias en la que el protagonista es un niño travieso, al que siempre que le ponen algún obstáculo intenta salirse con la suya. Esto es en parte por las normas que los niños tienen que respetar y como muchas veces les gustaría saltárselas y poder hacer lo que quisieran.

    Un detalle muy importante de todas las obras que comentabas, es la capacidad del autor para meterse en la mente del niño, y contar su historia desde ese punto de vista realista e irónico, que nos lleva al humor que encontramos en este tipo de cuentos, porque como mencionabas, es lo que hace que el lector se convierta en el cómplice del personaje, llegando a defender sus acciones.

    Los personajes del entorno del protagonista, son descritos por él mismo, dando su visión de la persona. Algo muy curioso que comentabas en el posteo, es que el papel de la autoridad lo desempeñan los padres, pero que sin embargo los abuelos y otros adultos suelen aparecer como figuras de comprensión y apoyo para el niño.

    Personalmente pienso que estos libros son muy entretenidos para los niños, porque ellos mismos se sitúan en el papel del protagonista. Opino que realmente estos libros nunca dejan de ser divertidos por las acciones disparatadas, independientemente de la edad.

    Irene Herrera Salas
    2º Magisterio Infantil
    Grupo 201

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